Scielo RSS <![CDATA[Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral]]> http://scielo.isciii.es/rss.php?pid=1889-836X20180002&lang=es vol. 10 num. 2 lang. es <![CDATA[SciELO Logo]]> http://scielo.isciii.es/img/en/fbpelogp.gif http://scielo.isciii.es <![CDATA[La fractura de cadera en Latinoamérica. ¿Se está aproximando a la experiencia europea de los últimos años?]]> http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1889-836X2018000200001&lng=es&nrm=iso&tlng=es <![CDATA[Fracturas osteoporóticas de cadera en adultos mayores en Ecuador 2016]]> http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1889-836X2018000200002&lng=es&nrm=iso&tlng=es Resumen Objetivos: Conocer la incidencia de fracturas de cadera en Ecuador en el 2016, determinando si hubo variaciones por región geográfica, residencia o estacionalidad. Materiales y métodos: Estudio epidemiológico, descriptivo y retrospectivo. Se utilizó el Anuario de Egresos Hospitalarios de Ecuador para determinar el número de personas de 60 ó más años hospitalizadas con fractura de cadera desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2016. Para calcular la incidencia por 100.000 habitantes/año se utilizó como denominador la proyección poblacional ecuatoriana de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) para el año 2016. Se calculó la incidencia estandarizada por edad por el método directo usando 2 poblaciones de referencia: 1) la de 60 ó más años para América Latina elaboradas por el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) en 2016; y 2) con la población de Ecuador del año 2010. Resultados: Un total de 2.054 personas fueron hospitalizadas con diagnóstico de fractura de cadera (1.470 mujeres y 584 hombres) en el 2016. La incidencia anual cruda fue de 123 casos por 100.000 habitantes/año (74,6 por 100.000 hombres/año y 165,8 por 100.000 mujeres/año). La incidencia ajustada por edad aumentó exponencialmente con la edad en ambos sexos, y en mayor magnitud en las mujeres. La incidencia estandarizada con la población de América Latina fue de 165,4 y 80,1 por 100.000/año, en mujeres y hombres respectivamente. La mortalidad intrahospitalaria fue 5,1% y 3,8% en mujeres y hombres, respectivamente. Conclusiones: La incidencia de fracturas de cadera es mayor en mujeres que en hombres, existiendo un aumento exponencial con la edad, siendo más evidente después de los 80 años. No hubo diferencias por región geográfica. En comparación con países desarrollados y otros países de América Latina la incidencia de fracturas de cadera fue más baja en Ecuador.<hr/>Summary Objectives: To ascertain the incidence of hip fractures in Ecuador in 2016, to determine whether there were variations according to geographic region, residence or season of the year. Materials and methods: Epidemiological, descriptive and retrospective study. The Hospital Discharges Yearbook of Ecuador was used to determine the number of people aged 60 or more hospitalized for hip fracture from January 1 to December 31, 2016. To calculate the incidence per 100,000 inhabitants/year, the Ecuadorian population projection of the Economic Commission for Latin America and the Caribbean (CEPAL) was used as a denominator for the year 2016. The incidence standardized by age was calculated by the direct method using 2 reference populations: 1) the one of 60 or more years for America Latina made by the Latin American and Caribbean Demographic Center (CELADE) in 2016; 2) with the population of Ecuador in 2010. Results: In total, 2,054 people were hospitalized with hip fracture diagnosis (1,470 women and 584 men) in 2016. The crude annual incidence was 123 cases per 100,000 inhabitants/year (74.6 per 100,000 men/year and 165.8 per 100,000 women/year). The age-adjusted incidence increased exponentially with age in both sexes. It was greater in women. The standardized incidence with with the population of Latin America was 165.4 and 80.1 per 100,000/year, in women and men respectively. In-hospital mortality was 5.1% and 3.8% in women and men, respectively. Conclusions: The incidence of hip fractures is greater in women than in men, there being an exponential increase with age, more evident after 80 years. There were no differences by geographical region. In comparison with developed countries and other Latin America countries, incidence of hip fractures was lowest in Ecuador. <![CDATA[Identificación de potenciales biomarcadores de calcificación vascular en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 mediante el uso de herramientas bioinformáticas de libre acceso]]> http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1889-836X2018000200003&lng=es&nrm=iso&tlng=es Resumen Objetivos: Identificación de potenciales biomarcadores implicados en procesos de calcificación vascular para avanzar en el diagnóstico y tratamiento de esta patología en sus estadíos subclínicos. Métodos: Se trata de un trabajo experimental en el que se incluyeron 5 pacientes con diabetes mellitus tipo 2 (DM2) con enfermedad arterial periférica e isquemia crítica. Se realizó una extracción proteica e identificación del proteoma mediante cromatografía líquida y espectrometría de masas (LC-MS/MS) de secciones de arteria femoral calcificada. Las proteínas identificadas fueron analizadas a través de gene ontology y comparadas con otras proteínas específicas de patologías vasculares relacionadas mediante la base de datos DisGeNET. Mediante el programa informático Cytoscape se analizó la red de funciones biológicas de las proteínas seleccionadas para su clasificación en base a la patología en la que están implicadas. Resultados: Se identificaron 530 proteínas en las muestras analizadas con funciones mayoritariamente de unión a calcio y catalítica. 37 de ellas fueron comunes en otras patologías vasculares relacionadas. La exploración de las redes biológicas de las 37 proteínas identificadas, dio lugar a la identificación de 2 potenciales marcadores específicos de calcificación vascular en procesos ateroscleróticos, como la proteína mitocondrial de choque térmico de 10 kDa, y la subunidad flavoproteica de la succinato deshidrogenasa. Conclusiones: Existe una importante expresión de proteínas implicadas en procesos de mineralización ósea en tejido vascular calcificado, sugiriendo la existencia de mecanismos moleculares comunes entre la regulación ósea y vascular. El uso de herramientas bioinformáticas sugiere la implicación de la proteína de choque térmico de 10 kDa mitocondrial y la subunidad flavoproteica de la succinato deshidrogenasa como posibles biomarcadores de calcificación vascular en pacientes con DM2, aunque son necesarios estudios adicionales que confirmen esta hipótesis.<hr/>Summary Objectives: Identify potential biomarkers involved in vascular calcification processes to improve DM2 diagnosis and treatment in its subclinical stages. Methods: This experimental study included 5 patients suffering diabetes mellitus type 2 (DM2) with peripheral arterial disease and critical ischemia. Protein extraction and identification of the proteome were carried out using liquid chromatography and mass spectrometry (LC-MS/MS) of calcified femoral artery sections. The identified proteins were analyzed through gene ontology and compared with other specific proteins of related vascular pathologies through the DisGeNET database. Cytoscape software analyzed the network of biological functions of the proteins selected for classification based on the disease in which they are involved. Results: 530 proteins were identified in the analyzed samples with functions mainly of calcium binding and catalytic. 37 of them were common in other related vascular pathologies. The exploration of the biological networks of the 37 proteins identified, led to the identification of 2 potential specific markers of vascular calcification in atherosclerotic processes, such as 10-kDa thermal shock mitochondrial protein, and the flavoprotein subunit of succinate dehydrogenase. Conclusions: There is significant expression of proteins involved in processes of bone mineralization in calcified vascular tissue, suggesting the existence of common molecular mechanisms between bone regulation and vascular. The use of bioinformatics tools suggests the involvement of the mitochondrial 10 kDa heat shock protein and the subunit of the succinate dehydrogenase as potential biomarkers of vascular calcification in patients with DM2, although additional studies are needed to confirm this hypothesis. <![CDATA[Trabajo remitido como prestación por la beca FEIOMM recibida para asistir al 37º Congreso de la ASBMR (Seattle, 2015).]]> http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1889-836X2018000200004&lng=es&nrm=iso&tlng=es Resumen Objetivos: Los inhibidores de la aromatasa (AI) son terapias endocrinas adyuvantes eficaces para pacientes con cáncer de mama, aunque se han asociado a un mayor riesgo de fractura osteoporótica. Previamente se ha demostrado una pérdida en el Trabecular Bone Score (TBS) que puede variar entre las pacientes tratadas con IA. El estudio pretendió identificar la base genética asociada al cambio en el TBS mediante el estudio de genes de la vía esteroidogénica. Material y métodos: La cohorte B-ABLE estudia de forma prospectiva a mujeres postmenopáusicas con cáncer de mama en tratamiento con IA. Se calculó el TBS a partir de los datos adquiridos en la densitometría mediante absorciometría radiológica dual (DXA) realizada al inicio y al final del tratamiento con IA. El cambio relativo del TBS se calculó como la variación porcentual del valor de TBS al final de tratamiento respecto al TBS basal. Para estudiar la posible asociación genética se genotiparon los polimorfismos de cambio de un nucleótido (SNPs) en los genes CYP11A1, CYP17A1, HDE3B2, HDE17B3, CYP19A1, CYP2C19, CYP2C9, ESR1, GC, CYP27B1, VDR y CYP24A1. Se estudió mediante regresión lineal múltiple la posible relación entre genes y cambios en TBS contemplando los modelos de herencia genética dominante, recesivo y aditivo. Resultados: Se incluyeron en el estudio un total de 212 mujeres no tratadas con bisfosfonatos en las que pudo calcularse el TBS. La mitad de las pacientes habían recibido tratamiento previo con tamoxifeno. El porcentaje de cambio intra-individual del TBS fue del -0,04% [IC del 95%: -0,05 a -0,03; p&lt;0,001] al final de tratamiento con IA. El SNP rs6013897 en el gen CYP24A1 mostró una asociación significativa con la reducción del TBS [p=0,03565; coeficiente (IC del 95%) = -1,55 (-2,98 a -0,11)]. Conclusiones: El gen CYP24A1 podría estar implicado en la variabilidad fenotípica encontrada en el deterioro de la microarquitectura ósea durante el tratamiento con IA.<hr/>Summary Objectives: Aromatase inhibitors (AI) are effective adjuvant endocrine therapies for breast cancer patients, although they have been associated with an increased risk of osteoporotic fracture. Trabecular Bone Score (TBS) loss has been previously demonstrated, although it may vary among AI-treated patients. This study aims to identify the genetic basis associated with TBS change by studying steroidogenic pathway genes. Material and methods: The B-ABLE cohort studies prospectively postmenopausal women with breast cancer under treatment with AI. TBS is calculated from the raw data acquired in dual-energy x-ray absorptiometry (DXA) scan at the outset of the study and at the end of AI-treatment. The relative TBS change was calculated as the percentage variation of the TBS value at the end of treatment from baseline. To study the possible genetic association, nucleotide polymorphisms (SNPs) were genotyped in genes CYP11A1, CYP17A1, HDE3B2, HDE17B3, CYP19A1, CYP2C19, CYP2C9, ESR1, GC, CYP27B1, VDR and CYP24A1. The possible relationship between genes and TBS changes was studied by multiple linear regression, considering models of dominant, recessive and additive genetic inheritance. Results: The study included 212 women that had not been treated with bisphosphonates and had available TBS data. Half of the patients had been treated previously with tamoxifen. The percentage of intraindividual TBS change was -0.04% [95% CI: -0.05 to -0.03; p&lt;0.001] at the end of AI treatment. The SNP rs6013897 in the gene CYP24A1 showed a significant association with TBS reduction [p=0.03565; coefficient β (95% CI) = -1.55 (-2.98 to -0.11)]. Conclusions: The CYP24A1 gene could be involved in the phenotypic variability found in bone microarchitecture deterioration during AI treatment. <![CDATA[Calcifediol mensual frente a calcifediol quincenal en el tratamiento de pacientes osteoporóticos. Estudio en la vida real]]> http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1889-836X2018000200005&lng=es&nrm=iso&tlng=es Resumen Objetivos: Valorar las concentraciones séricas de 25-hidroxivitamina D, 25(OH)D, en pacientes osteoporóticos tratados durante un año con calcifediol. Métodos: Se han estudiado 156 pacientes con osteoporosis (23 varones y 133 mujeres) de 71,9±9,6 años de edad que habían recibido tratamiento con calcifediol durante al menos un año. Noventa y dos de ellos recibieron 0,266 mg de calcifediol cada quince días y los 64 restantes la misma dosis una vez al mes. Se determinaron los niveles séricos de 25(OH)D, PTH intacta (PTHi), propéptido aminoterminal del procolágeno tipo I (PINP) y telopéptido carboxiterminal del colágeno tipo I (CTX), antes y un año después de iniciar el tratamiento. Resultados: Con ambas pautas de tratamiento se observó un aumento significativo en la concentración de 25(OH)D (p&lt;0,001). El porcentaje de pacientes que alcanzaron niveles de 25(OH)D superiores a 20 y 30 ng/ml fue similar con ambas pautas, mientras que el de pacientes que sobrepasó los 60 ng/ml fue mayor con la dosis quincenal (p&lt;0,01). La concentración de PTHi disminuyó de forma significativa tras la administración de calcifediol, aunque en esta ocasión no hubo diferencias entre las dos formas de tratamiento. Ambos marcadores, PINP y CTX, disminuyeron de forma similar en los pacientes tratados con antirresortivos (p&lt;0,0001), sin que estos cambios guardaran relación con la pauta de calcifediol. Conclusiones: La administración mensual de 0,266 mg de calcifediol es adecuada para lograr unos niveles eficaces de vitamina D, y es también suficientemente segura como para evitar que se alcancen niveles potencialmente perjudiciales de la misma, por lo que sería preferible a la pauta quincenal en la práctica clínica habitual.<hr/>Summary Objectives: To assess serum concentrations of 25-hydroxyvitamin D, 25(OH)D, in osteoporotic patients treated for one year with calcifediol. Methods: We have studied 156 patients with osteoporosis (23 males and 133 females), aged 71,9±9,6 years who had received treatment with calcifediol for at least one year. Ninety-two of them received 0.266 mg of calcifediol every fifteen days and the remaining 64 the same dose once a month. Serum levels of 25(OH)D, intact PTH (iPTH), procollagen type 1 amino-terminal propeptide (PINP) and C-terminal crosslinked telopeptide of type I collagen (CTX) were determined before and one year after starting treatment. Results: A significant increase in the concentration of 25(OH)D was observed with both treatment regimens (p&lt;0.001). The percentage of patients who reached levels of 25(OH)D higher than 20 and 30 ng/ml was similar with both guidelines, while the percentage of patients exceeding 60 ng/ml was higher with the biweekly dose (p&lt;0.01). The concentration of iPTH decreased significantly after the administration of calcifediol, although on this occasion there were no differences between the two forms of treatment. Both bone remodeling markers, PINP and CTX, decreased similarly in patients treated with antiresorptives (p&lt;0.0001), without these changes being related to the calcifediol regimen. Conclusions: The monthly administration of 0.266 mg of calcifediol is adequate to achieve effective levels of vitamin D, and it is also safe enough to avoid reaching potentially harmful levels of it, so it would be preferable to the biweekly schedule in the usual clinical practice. <![CDATA[Síndrome de Gorham]]> http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1889-836X2018000200006&lng=es&nrm=iso&tlng=es Resumen Objetivos: Valorar las concentraciones séricas de 25-hidroxivitamina D, 25(OH)D, en pacientes osteoporóticos tratados durante un año con calcifediol. Métodos: Se han estudiado 156 pacientes con osteoporosis (23 varones y 133 mujeres) de 71,9±9,6 años de edad que habían recibido tratamiento con calcifediol durante al menos un año. Noventa y dos de ellos recibieron 0,266 mg de calcifediol cada quince días y los 64 restantes la misma dosis una vez al mes. Se determinaron los niveles séricos de 25(OH)D, PTH intacta (PTHi), propéptido aminoterminal del procolágeno tipo I (PINP) y telopéptido carboxiterminal del colágeno tipo I (CTX), antes y un año después de iniciar el tratamiento. Resultados: Con ambas pautas de tratamiento se observó un aumento significativo en la concentración de 25(OH)D (p&lt;0,001). El porcentaje de pacientes que alcanzaron niveles de 25(OH)D superiores a 20 y 30 ng/ml fue similar con ambas pautas, mientras que el de pacientes que sobrepasó los 60 ng/ml fue mayor con la dosis quincenal (p&lt;0,01). La concentración de PTHi disminuyó de forma significativa tras la administración de calcifediol, aunque en esta ocasión no hubo diferencias entre las dos formas de tratamiento. Ambos marcadores, PINP y CTX, disminuyeron de forma similar en los pacientes tratados con antirresortivos (p&lt;0,0001), sin que estos cambios guardaran relación con la pauta de calcifediol. Conclusiones: La administración mensual de 0,266 mg de calcifediol es adecuada para lograr unos niveles eficaces de vitamina D, y es también suficientemente segura como para evitar que se alcancen niveles potencialmente perjudiciales de la misma, por lo que sería preferible a la pauta quincenal en la práctica clínica habitual.<hr/>Summary Objectives: To assess serum concentrations of 25-hydroxyvitamin D, 25(OH)D, in osteoporotic patients treated for one year with calcifediol. Methods: We have studied 156 patients with osteoporosis (23 males and 133 females), aged 71,9±9,6 years who had received treatment with calcifediol for at least one year. Ninety-two of them received 0.266 mg of calcifediol every fifteen days and the remaining 64 the same dose once a month. Serum levels of 25(OH)D, intact PTH (iPTH), procollagen type 1 amino-terminal propeptide (PINP) and C-terminal crosslinked telopeptide of type I collagen (CTX) were determined before and one year after starting treatment. Results: A significant increase in the concentration of 25(OH)D was observed with both treatment regimens (p&lt;0.001). The percentage of patients who reached levels of 25(OH)D higher than 20 and 30 ng/ml was similar with both guidelines, while the percentage of patients exceeding 60 ng/ml was higher with the biweekly dose (p&lt;0.01). The concentration of iPTH decreased significantly after the administration of calcifediol, although on this occasion there were no differences between the two forms of treatment. Both bone remodeling markers, PINP and CTX, decreased similarly in patients treated with antiresorptives (p&lt;0.0001), without these changes being related to the calcifediol regimen. Conclusions: The monthly administration of 0.266 mg of calcifediol is adequate to achieve effective levels of vitamin D, and it is also safe enough to avoid reaching potentially harmful levels of it, so it would be preferable to the biweekly schedule in the usual clinical practice. <![CDATA[Utilidad de la tracción preoperatoria en la fractura de cadera]]> http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1889-836X2018000200007&lng=es&nrm=iso&tlng=es Resumen La fractura de cadera es un proceso clínico grave que en la gran mayoría de los casos requiere una solución quirúrgica. En el período de tiempo que transcurre desde el ingreso hasta la intervención, que puede ser variable en función de muchos condicionantes, tradicionalmente se aplica una tracción cutánea en el miembro afectado con el fin de inmovilizar la extremidad y, en consecuencia, aliviar el dolor. Además, existe la creencia en algunos cirujanos de que esta práctica consigue mejorar la reducción de la fractura evitando la contractura muscular, lo cual podría reportar beneficios en el proceso quirúrgico. Su uso se encuentra protocolizado en el manejo de este tipo de pacientes en algunos centros hospitalarios, pese a que sea un procedimiento cuestionable y no haya ninguna evidencia que respalde tales suposiciones. Por otro lado, no es inocuo, y han sido descritas una serie de complicaciones que ponen en duda su utilización rutinaria. En este trabajo queremos revisar los principales estudios realizados con el objetivo de realizar una recomendación de manejo clínico sobre esta cuestión en base a la evidencia disponible.<hr/>Summary Hip fracture is a serious clinical event which requires surgery in the vast majority of cases. In the period of time between admission and intervention, which may vary depending on many factors, skin traction in the affected member is traditionally applied to immobilize the limb and thus relieve pain. Furthermore, some surgeons maintain that this practice better reduces fracture risk, avoiding muscular contraction, which may facilitate the surgical process. Its use is recommended in managing protocols for this patient group in some hospitals, although some question this practice as lacking evidence to support it. On the other hand, it is not harmless, with a number of reported complications which raise questions about its routine use. This paper reviews the main studies carried out, with the objective of making a recommendation for the clinical management of this issue based on available evidence.