INTRODUCCIÓN
Internet constituye una fuente de información sanitaria cada vez más importante1. En países occidentales, como Estados Unidos, un tercio de los adultos consultan internet sobre temas médicos2. Por su parte, en nuestro país se ha descrito recientemente cómo el 58% de los adultos emplean Internet como primera fuente de información para resolver sus dudas sobre vacunas3.
Una de las principales características de la red es la dificultad que presenta para encontrar información fiable, pues cualquiera puede publicar en ella4. Esta cualidad genera enorme preocupación a sociedades científicas, gobiernos y usuarios4. En particular, la evaluación de la concordancia de la información disponible en internet sobre vacunas respecto a la correspondiente información oficial, se ha llevado a cabo principalmente en las recomendaciones de vacunación frente a la gripe5,6.
Dado que el análisis de la información sobre la vacuna frente al meningococo B no ha sido aún objeto de estudio, el objetivo de esta investigación fue determinar en qué medida la información que se encuentra en internet sobre sus indicaciones se adhiere a lo establecido por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSSI) de nuestro país.
MATERIAL Y MÉTODOS
Estudio transversal realizado en abril de 2017. Desde una dirección IP española se introdujeron en el motor de búsqueda Google veinte palabras clave ("vacuna meningogoco B", "vacuna antimeningocócica B", "vacuna antimeningococo B", "vacuna meningitis B", "vacuna antimeningitis B", "vacunación meningococo B", "vacunación meningitis B", "vacunación antimeningocócica B", "vacunación antimeningococo B", "vacunación antimeningitis B", "inmunización meningococo B", "inmunización meningitis B"", "inmunización antimeningitis B", "inmunización antimeningococo B", "inmunización antimeningocócica B", "meningitis B", "meningococo B", "Bexsero", "vacuna Bexsero" y "vacuna meningitis").
Se seleccionaron los 10 primeros enlaces web de cada búsqueda, categorizándolos según la tipología de su origen (a) organismos oficiales de salud pública, b) sociedades científicas, c) medios de comunicación digitales, d) blogs de opinión personal, e) laboratorios, f) movimientos antivacunas, g) enciclopedias, h) artículos de revistas indexadas en bases biomédicas, e i) otros). Se excluyeron aquéllos que no procedían de nuestro país. Se registró la fecha de actualización de los enlaces.
La información sobre las recomendaciones de vacunación se obtuvo haciendo hasta cuatro clicks en los distintos subenlaces de cada enlace, tal como han hecho otros autores5,6, y se recogió en una plantilla de extracción de datos. Posteriormente se comprobó el grado de adhesión a las vigentes recomendaciones del MSSSI de España7,8 en las que los grupos diana de vacunación frente al meningococo B están formados por: a) personas con deficiencia de properdina/deficiencias de factores terminales del complemento7, b) personas con asplenia/disfunción esplénica grave, y en aquéllos con resección quirúrgica programada7, c) personal de laboratorio que trabaje con muestras que potencialmente puedan contener N. meningitidis7, d) personas que han sufrido un episodio de enfermedad meningocócica invasiva (EMI)8, y e) en situaciones de brotes o hiperendemia según la indicación de las autoridades sanitarias7.
Se calcularon frecuencias absolutas y relativas para describir la información hallada, tanto en lo que respecta a las vigentes recomendaciones de vacunación elaboradas por el MSSSI, especificando si constaba o no cada una de tales recomendaciones, así como en relación a otras recomendaciones de administrar la vacuna en grupos de personas distintos a los considerados por el MSSSI. De esta forma, se estudió y analizó la oferta que recibían los usuarios en cuanto a información adherida al Ministerio, así como respecto a la información con la que se suscitaba incertidumbre en los usuarios, al ser recomendaciones de vacunación diferentes a las del MSSSI.
Además, se realizó un análisis univariante, en el que se consideró como variable resultado el obtener información adherida al MSSSI o no, y como variable explicativa el tipo de origen de la información. También se realizó otro análisis univariante para la principal recomendación no adherida. Los tests estadísticos usados fueron la prueba chi-cuadrado o, en su caso, el test exacto de Fisher, cuantificándose la asociación con la Odds Ratio (OR) y sus intervalos de confianza del 95% (IC95%). El nivel de significación estadística utilizado en todos los contrastes de hipótesis fue p<0,05.
RESULTADOS
El número de enlaces web incluidos en el estudio fue 186; el 44,1% (82/186) correspondieron a medios de comunicación digitales (en particular, 80 de ellos dependían de medios de comunicación generalistas -entre los que se encontraban El País (n= 27), Cadena SER (n= 13), Heraldo de Aragón (n= 13), El Mundo (n= 10), La Vanguardia (n= 7), 20minutos (n= 4), La Razón (n= 2), Diario Información (n= 1), El Diario Vasco (n= 1), La Provincia (n= 1) y UH Noticias (n= 1)-, y 2 dependían de medios de comunicación sanitarios -Diariofarma y Diarioenfermero-). Asimismo, el 23,7% (44/186) de los enlaces web correspondieron a blogs de opinión personal, en los que en 41, las personas que los elaboraron se identificaron como personal sanitario (pediatras (n= 22), enfermeras de pediatría (n= 18) y farmacéuticos (n= 1)), y en 3 las personas que los elaboraron no se identificaron como personal sanitario; por su parte, el número de enlaces dependientes de Sociedades Científicas fue de 40 (todos ellos de la Asociación Española de Pediatría) y el número de enlaces dependientes de organismos oficiales de Salud Pública fue de 6 (tres dependían del MSSSI, dos del Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón y uno de la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad de Madrid) (tabla 1).
Tabla 1. Recomendaciones de vacunación frente a meningococo B e información hallada en Internet según su tipología de origen

Resultados expresados como frecuencias absolutas (n) y relativas (%). MSSSI: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; C: Consta; NC: No consta.
En el 93,0% (173/186) de los enlaces constó su fecha de actualización, que osciló entre el 25 agosto 2014 y el 30 abril 2017. A su vez, en el 96,5% (167/173) de los enlaces, en los que constaba dicha información, su fecha de actualización fue a partir de enero de 2015.
La frecuencia con la que se detectaron recomendaciones de vacunación ajustadas al MSSSI osciló entre el 52,2% (97/186) de los enlaces en los que constaba la indicación de vacunación en personas con deficiencia de properdina/deficiencias de factores terminales del complemento, y el 79,6% en los que constaba la recomendación en situaciones de brotes. Por otro lado, la recomendación de vacunar a todos los niños a partir de los dos meses de edad fue una indicación que, sin haber sido establecida por el MSSSI, se detectó en el 72,6% de los enlaces (tabla 1). Asimismo, en el 16,7% (31/186) de los enlaces se observó la desfasada recomendación del MSSSI de vacunar a personas que habían sufrido más de un episodio de EMI7 (en particular en 18, 8, 4 y 1 enlaces web dependientes de, respectivamente, blogs de opiniones personales, artículos de revistas indexadas, Sociedades Científicas y medios de comunicación digital); dicho hallazgo apareció en 4 y 27 enlaces cuyas fechas de actualización fueron, respectivamente, anteriores y posteriores a enero de 2015 (momento en el que MSSSI elaboró la actualización correspondiente8).
Según el tipo de origen, los enlaces web de los organismos oficiales de salud pública siempre proporcionaron información adherida para cada una de las recomendaciones de vacunación consideradas por el MSSSI (tabla 1). Por contra, los enlaces de enciclopedias, movimiento antivacunas y laboratorios, no proporcionaron ninguna información sobre recomendaciones de vacunación frente al meningococo B, llegando a especificarse, en el caso de los movimientos antivacunas, que "ni la AEMPS ni el Grupo de Trabajo Registro de Vacunas han aceptado la utilización de la vacuna en España".
En el análisis univariante se evidenció cómo, según el origen del enlace web, existieron diferencias en la frecuencia de detección de información adherida a las recomendaciones del MSSSI (tabla 2). Los enlaces de los medios de comunicación digital y los de los blogs de opinión personal aportaron, con una frecuencia significativamente mayor que los de las Sociedades Científicas, información adherida respecto a la recomendación de vacunar a las personas con deficiencia de properdina/factores terminales del complemento, asplenia/disfunción esplénica grave y personal de laboratorio que trabaja con muestras con N. meningitidis (tabla 2). En cuanto a las recomendaciones no efectuadas por el MSSSI, vacunar a todos los niños a partir de los 2 meses de edad fue detectado con una frecuencia significativamente mayor en los enlaces de las Sociedades Científicas que en los de los organismos oficiales de salud pública (tabla 3).
Tabla 2. Recomendaciones de vacunación frente a meningococo B indicadas por el MSSSI e información sobre las mismas disponible en Internet según su origen

MSSSI: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; OR (IC95%): Odds Ratio (Intervalo de confianza del 95%)
DISCUSIÓN
Este trabajo representa, hasta nuestro conocimiento, el primer estudio que ha evaluado la adherencia de la información disponible en Internet, sobre las recomendaciones de vacunación frente a meningococo B, de acuerdo a lo indicado por el Ministerio de Sanidad español. En él se evidencia una dificultad para obtener información adherida, dado que la misma solo se obtuvo en el 52,2%-79,6% de los enlaces, según el tipo de información buscada. Dicho porcentaje se sitúa en una posición intermedia respecto al alcanzado en estudios realizados sobre otras vacunas, tales como la antigripal5,6,9, en los que, entre otros, se ha descrito cómo en Alemania el 88,5% de las páginas web aportan información correcta sobre la indicación de vacunar frente a la gripe a los trabajadores sanitarios según las recomendaciones oficiales del German Standing Committee on Vaccination, STIKO5, o cómo en España el 55,2% y el 56,0% de los enlaces web analizados contienen información adherida al MSSSI respecto a la indicación de vacunación en inmunodeprimidos y embarazadas, respectivamente6.
El hecho de que la información disponible en los enlaces de los organismos oficiales de salud pública se adhiriera siempre, y para todas las indicaciones del MSSSI consideradas, confirma lo señalado por otros autores en cuanto a la fiabilidad de la información que aportan tales instituciones5,9; no obstante, que solo 6 enlaces correspondiesen a tales organismos es un aspecto muy mejorable, y demuestra la necesidad de implementar alguna intervención de mejora para aumentar el número de enlaces de este tipo y/o su visibilidad en la red. Esta última consideración es particularmente relevante que se aplique, si se pretende contrarrestar la información facilitada por los enlaces detectados con más frecuencia (los de los medios de comunicación digital y blogs opinión personal), que multiplicaron por hasta trece la frecuencia de los enlaces de los organismos oficiales de salud pública y que, a diferencia de éstos, no siempre aportaron información correcta. En contraposición a lo anterior, los enlaces de los movimientos antivacunas destacaron por ser los únicos que indican no recibir nunca esta vacuna, basándose en la típica estrategia de facilitar información falsa tal como referir que su uso en nuestro país no ha sido aprobado10,11.
En el resto de orígenes de los enlaces analizados, la información que proporcionaron sobre recomendaciones de vacunación no siempre se adhirió a las vigentes indicaciones ministeriales, principalmente por facilitar información no actualizada en lo que respecta a vacunar a personas con antecedentes de haber sufrido más de un episodio de EMI7, en lugar de especificar la vigente recomendación de vacunar a personas con antecedentes de haber padecido un episodio de EMI8. Asimismo, otra recomendación no adherida a las del MSSSI fue la de vacunar a todos los niños partir de los 2 meses de edad; dicha recomendación, elaborada y promovida por la Asociación Española de Pediatría12, destaca por estar presente en más del 70% de los diferentes enlaces web, hallazgo que, en un contexto en el que Internet representa la segunda fuente de información más influyente en la toma de decisiones de los pacientes, por detrás de las recomendaciones aportadas por los trabajadores sanitarios13, puede contribuir a explicar por qué durante enero-septiembre del año 2016 en España se administraron 1.700.000 dosis de esta vacuna (el 17% de todas las dosis distribuidas a nivel mundial), en más de 390.000 personas (principalmente niños), siendo así el país con mayor consumo de dicha vacuna, pese a que apenas el 1% pertenecían a los grupos de riesgo considerados por el MSSSI, y la situación epidemiológica de la enfermedad no justificaba su uso sistemático14.
Entre las limitaciones de nuestro estudio se encuentra la intrínseca a Internet: la información cambia continuamente, mientras que, al igual que otros autores5,9,15,16, en este trabajo se analizó la que se encontraba disponible en un momento concreto. Por otro lado, y tal y como se ha hecho en estudios previos sobre otras vacunas6,17, la evaluación de la información se hizo de los primeros 10 enlaces obtenidos, si bien, se ha observado cómo los usuarios de la red no suelen utilizar más que la primera página de resultados18. Asimismo, la búsqueda se realizó únicamente con el motor de búsqueda Google, dado que los restantes buscadores solo son empleados por menos del 17% de los usuarios19. Finalmente, los términos de búsqueda fueron elegidos por los autores asumiendo que un usuario de internet probablemente emplearía alguno de ellos para realizar búsquedas sencillas en la red con respecto a la vacuna frente al meningogoco B, asunción que recientemente se ha visto confirmada con la publicación del estudio de Tornero-Patricio20, en el que se muestra cómo el término que con más frecuencia emplean los usuarios para buscar información sobre la vacuna objeto de nuestro estudio es "vacuna meningitis".
En cualquier caso, y de acuerdo a los resultados obtenidos, consideramos preciso urgir y promocionar en los usuarios, la utilización de las páginas web de los organismos oficiales de salud pública cuando busquen información sobre esta vacuna en internet, para que obtengan con más frecuencia información de alta calidad, y para que tales páginas mejoren su accesibilidad y posicionamiento, dado que los buscadores justifican el posicionamiento de los enlaces obtenidos en una búsqueda en base a la frecuencia de accesos a los mismos.