INTRODUCCIÓN
El consumo de alcohol es una conducta que está presente en diversas culturas a lo largo del tiempo, formando parte de festividades sociales y religiosas. Además, se ha utilizado como vehículo de socialización en diversos grupos de edad, desde los adolescentes, jóvenes universitarios, adultos que trabajan hasta adultos mayores 1. Así mismo, se ha utilizado como un mecanismo de afrontamiento negativo frente al estrés y en diversos problemas de índole familiar, económicos o incluso académicos2.
Este consumo de alcohol conlleva una pesada carga social y económica para la sociedad, para el gobierno, para la salud global, y para los sistemas de salud. Se estima que el consumo de esta sustancia produce cada año tres millones de defunciones en el mundo, lo que representa un 5.3% del total de fallecimientos. En todo el mundo y en todas las regiones de la OMS, la prevalencia en el último mes de los episodios de consumo excesivo de alcohol alcanza su punto máximo a la edad de 20 a 24 años, momento en el que es mayor que en la población total 3.
En América Latina, tres países indicaron una tendencia en el aumento de la prevalencia de consumo de alcohol en el último mes: Argentina que en el 2008 reportó una prevalencia del 46.8% y en el 2017 una prevalencia del 52.9%, Chile aumentó seis puntos porcentuales de 40.4% a 46% (1994-2016) y México incrementó de 19.1% al 35.9%, aumentando 17 puntos porcentuales en el periodo de 2002 a 2016. Así mismo, el grupo etario que indicó una mayor proporción (60%) de esta prevalencia fue el de 18 a 34 años, superando un 10% a los adultos de 35 a 64 años4. Respecto a las prevalencias de consumo de alcohol en México, los jóvenes de 18 a 25 años son quienes reportan una mayor proporción (22.1%) de prevalencia de consumo durante el último mes 5.
En este rango de edad se encuentran los jóvenes universitarios, los cuales han reportado diferentes tipos de consumo, que pueden iniciar como un consumo de bajo riesgo y transitar a un consumo de tipo dependiente o perjudicial. Dicha conducta que es más frecuente durante los fines de semana incrementa el riesgo de presentar consecuencias físicas, psicológicas y sociales, además de aumentar la posibilidad de generar una dependencia a esta sustancia 4)(6)(7.
Esta problemática del consumo de alcohol representa para la enfermería una oportunidad para poder identificar aquellos factores que pueden tener un efecto protector de esta conducta a partir de un enfoque integral, centrado en el individuo y diversos niveles de influencia que participan en la construcción de la conducta del individuo. Para esto los modelos ecológicos pueden ser una respuesta para el estudio de esta problemática que afecta a los jóvenes y su posterior intervención preventiva, porque consideran cinco niveles de influencia (intrapersonal, interpersonal, institucional, comunitario y políticas públicas), donde la persona es parte de estos y se influyen mutuamente 8.
Los modelos ecológicos se abordan en la definición de las políticas y programas de la salud pública, porque proponen la conceptualización de la salud como el resultado de una interacción de entornos y factores individuales; así mismo, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indica la necesidad de adoptar una perspectiva social ecológica en el diseño de investigaciones y en programas preventivos 3,9.
El Modelo Socio Ecológico de McLeroy8 es la base teórica del presente estudio en particular el nivel institucional, el cual se enfoca en las organizaciones, colectivos e instituciones de diferente índole. Generalmente, las personas pasan un tercio o la mitad de sus vidas en entornos organizacionales desde edades muy tempranas en instituciones educativas y posteriormente en entornos laborales, por ello estas organizaciones pueden tener una influencia sustancial sobre la salud y comportamientos relacionados con la salud de las personas. Estos factores incluyen instituciones sociales con características organizativas, reglas y regulaciones formales (e informales para la operación) como la funcionalidad de la familia y las instituciones laborales y educativas como el clima social escolar.
La dinámica familiar se considera como la percepción de los jóvenes universitarios sobre el nivel de funcionamiento familiar de forma global donde se valora la adaptación, cooperación, desarrollo (maduración física y emocional), afecto y la capacidad resolutiva, características que favorecen un ambiente familiar positivo 10. En los jóvenes universitarios desempeña un rol protector significativo, sobre todo en aquellos jóvenes que siguen viviendo con sus padres durante esta etapa 11,12. Se considera que cuando la dinámica familiar se percibe como negativa en la vida del joven, esto puede favorecer el desarrollo de conductas no saludables como el consumo de alcohol 13. Por el contrario, cuando esta dinámica familiar se percibe como positiva y existe una mayor comunicación al interior de la familia, esto puede generar en los jóvenes, conductas saludables como el no consumo de alcohol 14,15.
Respecto al clima social del centro escolar, este es una de las instituciones donde transcurre la mayor parte de la vida de los jóvenes, ya sea en actividades académicas, socialización, deportivas y culturales 16,17, por ello cobra importancia dentro del nivel institucional según el Modelo de McLeroy 8.
El clima escolar que se desarrolle y se perciba en estas instituciones o centros escolares puede ser un factor protector, en la medida en que evite o limite el inicio temprano de conductas nocivas como el consumo de alcohol y promueva conductas saludables 18,19. Este clima escolar se puede desarrollar de la misma manera en los entornos virtuales, en los cuales el estudiante recibe sus clases e interactúa con sus compañeros y profesores 20,21.
Además, puede vincularse con la organización escolar, siendo un elemento de ésta, la proporción de estudiantes por maestro, pues los grupos reducidos permiten interactuar de mejor manera para fomentar ambientes saludables y limitar las conductas de riesgo como el consumo de alcohol 17. Por lo anterior, se considera al clima social como la percepción que los jóvenes universitarios tienen sobre la institución escolar, respecto del ambiente en el cual desarrollan sus actividades académicas habituales (en forma física o virtual), el cual favorece conductas saludables 20.
Por lo antes expuesto surge el interés por analizar la relación de la dinámica familiar y el clima social escolar con la conducta del consumo de alcohol en la población de jóvenes universitarios mexicanos. Se considera que el conocimiento obtenido de este estudio sea un aporte para la disciplina de enfermería que contribuya a la definición de estrategias y acciones de promoción de la salud y de la prevención del consumo de alcohol, debido a que estas variables se han estudiado de forma limitada en esta población.
OBJETIVO
El objetivo de este estudio fue determinar la relación y efecto de la dinámica familiar y el clima social del centro escolar con el consumo de alcohol en jóvenes universitarios
MATERIAL Y MÉTODOS
Diseño del estudio
Se trata de un estudio con un diseño descriptivo, correlacional y predictivo, el cual se realizó en una institución educativa de nivel universitario en el estado de Tabasco, México.
Población, muestra y muestreo
La muestra fue seleccionada por medio de un muestreo probabilístico aleatorio estratificado. Los participantes fueron 367 jóvenes universitarios (63.2% mujeres) pertenecientes a dos programas de ingeniería y dos de ciencias de la salud, con un rango de edad de 18 a 35 años (M=21.64, DE= 2.82) y que cursaban del segundo a octavo semestre de la carrera profesional.
Instrumentos
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Cédula de Datos Personales y de Prevalencia de Consumo de Alcohol, que incluye la edad, sexo, escolaridad, carrera que estudian, estado civil y ocupación, así como datos sobre prevalencias (uso alguna vez en la vida, en el último año, en el último mes y última semana) y cantidad de consumo de bebidas alcohólicas.
Para evaluar la dinámica familiar se utilizó el Apgar Familiar 10, que tiene el propósito de valorar de forma general y sencilla el funcionamiento familiar, a través del grado de satisfacción que tienen los miembros de una familia con su vida familiar y la percepción que tienen de su funcionamiento. Está compuesta por 5 reactivos que evalúan cinco áreas: adaptabilidad, cooperación, desarrollo, afectividad y capacidad resolutiva. Las respuestas son una escala de tipo Likert de cinco alternativas, su puntuación está entre 0 (nunca) y 4 (siempre), con una puntuación máxima posible de 20 y una mínima de 0. Ha reportado confiabilidad de Alpha de Cronbach de 0.85 en adultos jóvenes de Estados Unidos 10 y un Alpha de Cronbach de 0.78 en adolescentes mexicanos 13. En este estudio reportó un Alpha de a= .92.
Cuestionario para Evaluar el Clima Social dentro del Centro Escolar 22, elaborado para evaluar las relaciones interpersonales de los estudiantes y profesores que interactúan en una institución educativa de Chile. Está integrado por 14 reactivos que se integran en dos dimensiones: el clima del escolar y clima del profesorado. Las respuestas tienen un formato de estilo Likert con un puntaje de 1 a 5 en donde 1 es nunca y 5 siempre. Para la puntuación de cada dimensión se realiza una sumatoria de sus respectivos reactivos, teniendo un puntaje mínimo de 8 y máximo de 40 en la dimensión de clima del centro y un puntaje mínimo de 6 y máximo de 30 en la dimensión de clima del profesorado. Ha reportado en adolescentes chilenos una confiabilidad de Alpha de Cronbach de 0.84 para la dimensión del clima social del centro escolar y de 0.78 para el clima del profesorado 23. En este estudio reportó un Alpha de a= .91 para la totalidad del cuestionario y de .86 para la dimensión del clima del centro escolar y de .81 para el clima del profesorado.
Alcohol Use Disorders Identification Test (AUDIT) se utilizó en su versión en español 24 para evaluar el consumo de alcohol en el último año. Está conformada por 10 reactivos con respuestas de opción múltiple. La puntuación global varía entre 0 y 40 puntos. Para la clasificación del patrón de consumo utilizó las puntuaciones: de 1 a 3 se considera un consumo de alcohol de bajo riesgo, de 4 a 7 puntos un consumo de alcohol de tipo dependiente, de 8 puntos y más cuando hay la presencia de un consumo de alcohol perjudicial. Reportó confiabilidad de Alpha de Cronbach de 0.89 25 en jóvenes universitarios mexicanos. En este estudio reportó un Alpha de a= .90.
Procedimiento
Esta investigación contó con la aprobación de los Comités de Investigación y de Ética para la Investigación (FAEN-D-1704) de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México, y con la autorización del responsable de la unidad académica donde se realizó el estudio. La recolección de datos debido a las restricciones sanitarias por el Covid-19, se realizó de forma virtual, utilizando el Software de Google Forms en donde se incluyó el consentimiento informado, la Cedula de Datos Personales y los instrumentos. La colecta de datos se realizó en el periodo de junio a agosto de 2021, mediante la plataforma de Microsoft Teams, en la cual se accesó a los grupos de clases, en donde se explicó a los estudiantes el objetivo del estudio, el consentimiento informado y en qué consistía su participación. A los estudiantes que aceptaron participar en el estudio se les proporcionó el link para acceder al consentimiento informado y a los instrumentos. Se estuvo atento a respetar la confidencialidad de los datos y el anonimato de cada participante. Durante el proceso se estuvo atento a aclarar dudas y al final se les agradeció a través de una tarjeta de agradecimiento.
Consideraciones éticas
Esta investigación se apegó a lo dispuesto en el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Investigación para la Salud en Seres Humanos en México (26.
Análisis de datos
Los datos fueron almacenados en la aplicación de Google Forms, posteriormente se descargaron en una hoja de cálculo del programa Excel, para realizar la codificación de las respuestas. Luego, los datos se exportaron para su análisis al programa IBM Statistical Package for the Social Science (IBM SPSS) versión 22.0 para Windows. Se analizó la confiabilidad de los instrumentos mediante el Coeficiente de Confiabilidad Alpha de Cronbach. Se utilizó estadística descriptiva, la Prueba de Bondad de Ajuste de Kolmogorov-Smirnov con Corrección de Lilliefors y se utilizó estadística no paramétrica para dar respuesta al objetivo planteado. Se realizó la correlación de variables independientes mediante el Coeficiente de Correlación de Spearman. Se realizó la construcción de Modelos de Regresión Lineal Múltiple para determinar el efecto de las variables estudiadas sobre el consumo de alcohol. Los modelos se estimaron utilizando el método de eliminación de variables hacia atrás (Backward).
RESULTADOS
La muestra se integró por 367 estudiantes universitarios, la edad de inicio de consumo de alcohol se reflejó a los 17 años (DE=2.3), en relación a la cantidad de consumo de alcohol se estimó una media de 3.09 (DE=3.8) bebidas estándar (14 grs) por ocasión. Respecto a las prevalencias de consumo de alcohol reportaron haber consumido alguna vez en la vida (85.3%), en el último año (64.9%), en el último mes (32.7%) y en la última semana (16.9%). En las diferencias en los puntajes por sexo solo la dinámica familiar reportó diferencia significativa, se muestra en mayor proporción en las mujeres (x¯= 74.6, DE= 80.0) en comparación de los hombres (x¯= 70.00, DE= 75.00).
En la Tabla 1, se pueden observar las medias de las variables de estudio las cuales oscilan entre 64.34 y 73.05, así mismo, correlación positiva entre la dinámica familiar con la dimensión del clima del centro escolar (rs= 0.436, p<0.01), con la dimensión del clima del profesorado (rs= 0.383, p<0.01) y con el índice del clima social escolar (rs= 0.427, p<0.01).
Tabla 1: Datos descriptivos y relaciones entre las variables.

Nota:n= 367,
*valor de p<.001
En la Tabla 2 respecto a la dinámica familiar, el clima social escolar y sus dos dimensiones se relacionaron con el consumo de alcohol (Índice AUDIT) y los tipos de consumo. La dinámica familiar mostró correlación negativa con el consumo de alcohol (rs= -0.281, p<0.01), con el consumo de bajo riesgo (rs= -0.232, p<0.01), con el consumo dependiente (rs= -0.283, p<0.01) y con el consumo perjudicial (rs= -0.205, p<0.01). Así mismo, el índice de clima social escolar se correlacionó negativamente con el consumo de alcohol (Índice AUDIT) (rs= -0.203, p<0.01), con el consumo de bajo riesgo (rs= -0.207, p<0.01), con el consumo dependiente (rs= -0.320, p<0.01) y con el consumo perjudicial (rs= -0.157, p<0.05).
Tabla 2: Coeficientes de Correlación de Spearman entre variables continuas y el consumo de alcohol.

Nota:n= 238 estudiantes que consumieron alcohol en el último año, Correlación de Spearman,
*valor de p<0.05
**valor de p<0.001
Para identificar el efecto de la dinámica familiar, el clima del centro escolar, el clima del profesorado y el clima social escolar con el consumo de alcohol (AUDIT), se desarrolló un Modelo de Regresión Lineal Múltiple, el que se presenta en la Tabla 3. Se observó que el modelo tiene un efecto significativo (F (238) = 10.221, p<0.001), donde se identifica que la dinámica familiar (B= -0.040, p<0.05) y el índice de clima social escolar (B= -0.182, p<0.05) actúan como predictores del consumo de alcohol, se explica una varianza del 11.6%. En este primer modelo se eliminó la variable clima del centro escolar por sobrepasar el límite de tolerancia de colinealidad.
Tabla 3: Modelo de Regresión Lineal Múltiple para el consumo de alcohol.

Nota:n= 238 estudiantes que consumieron alcohol en el último año, IC = intervalos de confianza.
Ante los resultados del primer modelo se calculó un segundo con el método de eliminación de variables hacia atrás (Backward), que tuvo un efecto significativo en su totalidad (F (238) = 14.479, p<0.001). La dinámica familiar (B= -0.040, p<0.05) y el índice de clima social escolar (B= -0.096, p<0.05) conservaron su efecto predictor del consumo de alcohol, con una varianza explicada del 11.2%.
DISCUSIÓN
Esta investigación identificó fuertes relación entre efecto de la dinámica familiar y el clima social del centro escolar con el consumo de alcohol en universitarios. Las medias fueron superiores a 60 en los puntajes de dinámica familiar y el clima social escolar, por lo que se puede inferir que los jóvenes universitarios perciben un óptimo funcionamiento familiar, así como un clima escolar favorable en la institución educativa donde estudian.
Se identificó una relación negativa y significativa de la dinámica familiar con el consumo de alcohol (Índice AUDIT) y los tres tipos de patrón del consumo de alcohol, lo que es similar a lo reportado por Alonso 13. Estos datos resaltan la importancia que tiene el funcionamiento familiar para disminuir o prevenir el consumo de alcohol. Lo anterior significa que el joven se siente apreciado por su núcleo familiar, lo que determina el desarrollo de conductas que promuevan la salud y los valores familiares los cuales se trasmitirán de una generación a otra 27.
Así mismo, el clima social escolar y sus dimensiones clima del centro escolar y clima del profesorado se relacionaron negativa y significativamente con el consumo de alcohol (Índice AUDIT) y con los tres tipos de consumo de alcohol. Estos datos coinciden con lo reportado por Tomczyk 17, por lo tanto, se puede decir que el clima social escolar que se genera en las instituciones educativas es de vital importancia probablemente porque se sienten satisfechos, seguros y ello podría contribuir en la disminución del consumo de alcohol. Esta variable ha sido más estudiada en adolescentes, sin embargo, es un factor que puede seguir influyendo como protector en la conducta del joven aun en el nivel universitario.
Se debe resaltar que estas dos variables, la dinámica familiar y el clima social escolar, han demostrado su relación negativa con el consumo de alcohol, pero del mismo modo han informado una relación positiva y significativa entre ellas. Por lo tanto, la dinámica familiar y el clima social escolar son dos elementos que al estar relacionados pueden tener un efecto protector ante las conductas de consumo de alcohol 28.
En la revisión de la literatura se localizaron solamente dos estudios que utilizaron las variables dinámica familiar y clima social escolar con el consumo de alcohol de forma conjunta, uno realizado en Estados Unidos en adolescentes hispanos 18 y otro realizado en México en adolescentes del norte del país 28. Esto representa una oportunidad para realizar futuras investigaciones retomando ambas variables de manera conjunta, debido a que han demostrado su efecto hacia el consumo de alcohol en esta muestra de jóvenes universitarios.
En el análisis del Modelo de Regresión Lineal Múltiple, se observó que la dinámica familiar y el clima social escolar tienen un efecto negativo en el consumo de alcohol, lo que demuestra que estas variables afectan el consumo de alcohol, es decir, debido a su efecto negativo en la medida en que la dinámica familiar y el clima escolar disminuyan, existe una mayor probabilidad de que el consumo de alcohol esté presente en una mayor proporción. Estos datos coinciden con lo reportado en otros estudios (18, 28) que indicaron este mismo efecto negativo de estas dos variables con el consumo de alcohol.
Una limitación de este estudio es su diseño de corte transversal lo que impide hacer consideraciones a lo largo del tiempo. Es por esto que sería idóneo realizar estudios de tipo longitudinal para identificar los efectos de estas variables a través del tiempo.
Debido a que la muestra fue un grupo representativo de jóvenes universitarios de una región especifica del país, los resultados no pueden generalizarse, por lo que recomienda replicar este estudio con muestras mayores y en diferentes contextos académicos y socioeconómicos. Así mismo, se considera necesario continuar con la investigación de estas variables de manera conjunta en esta población para tener mayor evidencia científica que aporte nuevos conocimientos respecto al comportamiento de estas variables en el consumo de alcohol.
CONCLUSIÓN
Conforme con los resultados de este estudio se puede concluir que existe una relación positiva y significativa entre la dinámica familiar y el clima social escolar, dato que es de relevancia debido a que pocos estudios hasta el momento han comprobado esta asociación, aunado a que ambas variables mostraron una relación negativa con el consumo de alcohol, lo que denota que si se procura mejorar estas variables de manera conjunta en los jóvenes universitarios se pueden obtener óptimos resultados en la disminución o prevención del consumo de alcohol. Por lo tanto, se sugiere considerarlas en futuras investigaciones, así como en intervenciones de enfermería o de tipo multidisciplinarias en esta población.
La dinámica familiar y el clima social escolar son predictores del consumo de alcohol en los jóvenes universitarios, por lo tanto la forma en que la familia se relacione entre sí y el ambiente afectivo y de apoyo que se genere pueden contribuir a prevenir conductas nocivas para los jóvenes y si además se adiciona al efecto que tiene el clima escolar, en el cual se destaca que el clima que genere la institución educativa así como el aporte de los profesores a este entorno, de eso dependerá su influencia en la conducta del universitario. Además, se debe tomar en cuenta que la familia es una institución social con una estructura propia y que su capacidad de influencia en sus miembros es fuerte, siendo en su interior donde se generan la práctica de los valores y la formación de la conducta; por otra parte, cuando el joven ingresa en la universidad, esta se convierte en un segundo hogar donde regularmente se pasa la mayor parte del tiempo y en donde se generan los lazos afectivos, de compañerismo y de apoyo social con amigos y profesores que pueden influir en el desarrollo de conductas saludables como el no consumo de alcohol.
Estas variables se ubicaron en el nivel institucional del Modelo Socio Ecológico, considerando ambas variables como instituciones, una como institución social y la otra como una institución educativa, las que demostraron su efecto en la conducta del joven universitario respecto al consumo de alcohol.
Los aportes de este estudio para la práctica de enfermería son la inclusión de la dinámica familiar y el clima social escolar de manera conjunta para la explicación y mejor comprensión del consumo de alcohol en los jóvenes universitarios. Así mismo, se aporta este nuevo conocimiento del efecto de estas variables para que sean consideradas en un futuro en la construcción de modelos o teorías de enfermería, en intervenciones o acciones de prevención y promoción de la salud, con la finalidad de mejorar el bienestar de los jóvenes universitarios y que coadyuven a disminuir y prevenir la conducta del consumo de alcohol.