INTRODUCCIÓN
La salud bucal es un problema prioritario en el mundo, produce una elevada morbilidad asociadas a patologías como diabetes, enfermedad pulmonar, enfermedad cardiovascular entre otras; así como también, influye directamente en una mayor demanda de atenciones en establecimientos sanitarios de naturaleza púbica o privada.1 Al mismo tiempo, genera ausentismo laboral, aspecto que repercute sobre la sostenibilidad económica de un país.2
En este sentido, dentro de las enfermedades bucodentales, la caries es la de mayor prevalencia, y se asocia a riesgos de infecciones, maloclusión y problemas de alimentación.3 En efecto, inadecuados hábitos dietéticos e higiénicos agudizarían esta situación, siendo condicionados por contextos socioeconómicos y culturales.4 De igual manera, la gingivitis y la periodontitis se consideran patologías de carácter inflamatorio, originado por biopelículas de naturaleza bacteriana, que genera contaminación y posterior destrucción de tejidos dentarios, afectando la calidad de vida de la persona, respecto a su bienestar psicosocial y función masticatoria.5
La gingivitis se caracteriza por presentar exudado inflamatorio, edema, cierto grado de destrucción de fibras, ulceración e hiperplasia del colágeno gingival y del epitelio adyacente; mientras que, la periodontitis es una condición en la que desaparece el depósito de colágeno, se evidencia retracción de las encías e incluso pérdida ósea.4,5
En países altoandinos como Perú y Bolivia, se observa una costumbre tradicional denominada chaccheo, que representa la acción mecánica de masticar y/o triturar la hoja de coca, con la finalidad de extraer la mayor cantidad de alcaloides; y en algunos casos, se agrega cal para facilitar el rendimiento en un medio alcalino.6
De esta manera, la cocaína representa el principal alcaloide presente en plantas de coca, y actúa biológicamente como inhibidor de la recaptación de dopamina, serotonina y norepinefrina.7 Las hojas enteras contienen aproximadamente 0.6% de cocaína y su ingesta tanto aguda como crónica producen trastornos gastrointestinales, psicológicos, neurológicos, renales, cardiacos, pulmonares, entre otros.8 En algunos lugares se utiliza para el tratamiento del mal agudo de montaña.9
Las personas que tienen actividades extenuantes mastican las hojas de coca para obtener efectos estimulantes sobre los sistemas muscular, digestivo y nervioso.10 De esta forma, la masticación de hojas de coca tiene un impacto en la salud periodontal, se identifican lesiones benignas, premalignas y malignas después del uso habitual.11
A nivel bucal, las manifestaciones clínicas derivadas de la masticación de hoja de coca incluyen amargura, entumecimiento y sequedad. Asimismo, en el corte histológico, se observan mayor número de células inflamatorias en el estrato espinoso, presencia de acantosis, células claras y mayor cantidad de vasos sanguíneos.12
Del mismo modo, los efectos sobre la mucosa bucal a largo plazo se asociarían a herpes zóster blanquecino, rugoso, fisurado, paraqueratósico, hiperqueratosis, edema de sustancia blanca y leucoplasia.13
En este sentido, el estudio está orientado en determinar la relación entre la enfermedad bucodental y la masticación de hoja de coca, y de esta forma, contribuir con la salud pública de los pobladores peruanos que por la zona rural donde fue realizada la investigación, se dedican a la agricultura y la ganadería, por lo que, requieren de la acción estimulante que les proporciona el chaccheo de la hoja de coca.
MATERIALES Y MÉTODOS
Estudio cuantitativo, descriptivo de corte transversal realizado en un marco muestral de 70 pobladores peruanos que asisten a un consultorio dental de un hospital público ubicado en una zona rural del departamento de Ancash (Perú), dedicados mayoritariamente a la agricultura y ganadería. De ellos, sólo 49, son masticadores habituales de hoja de coca.
Se utilizó para la variable enfermedad bucodental la técnica de la observación, y como instrumento una odontograma que permitió evidenciar la presencia o ausencia de gingivitis, periodontitis y caries dental.
Por otra parte, para la medir la variable masticación de hoja de coca se utilizó un cuestionario que abordó dos aspectos, en la primera, datos generales como edad y sexo; en la segunda parte, se valoró el tiempo, frecuencia e higiene bucal después de la masticación. Se sometió a un análisis psicométrico para evaluar su validez y confiabilidad; en el primer caso, la validez de contenido se determinó mediante juicio de expertos con 5 profesionales destacados en la temática, obteniendo un valor de V Aiken de 0.9, mientras que, la validez de criterio respecto a un instrumento con características similares arrojó un coeficiente de correlación de 0.85. La confiabilidad obtenida mediante alfa de Crombach fue de 0.77.
El estudio se realizó en coordinación con el director del centro de salud, mediante el permiso correspondiente para aplicación de los instrumentos, y teniendo en consideración la declaratoria de Helsinki para las investigaciones en seres humanos. Se respetó la confidencialidad de los datos, y se utilizó un consentimiento informado como parte de los principios éticos aplicados a investigaciones científicas.
RESULTADOS
En la actualidad, un aspecto importante a considerar es el contexto sociocultural donde las personas desarrollan sus actividades laborales, es así que, en diferentes lugares, sobre todo de índole rural, la población hace uso de especies vegetales que estimulan el sistema nervioso central, y pueden cumplir con actividades extenuantes durante su jornada de trabajo.14 Al respecto, en la tabla 1, se evidencia que, el 100% de los pobladores de 53 a 59 años mastican hoja de coca, y que esta tendencia se va incrementando de forma directamente proporcional con la edad, con un valor de X2=11,546 y un p-valor de 0,021.
Tabla 1. Características biopsicosociales de los pobladores peruanos masticadores de hoja de coca.
| Características | Masticador de hoja de coca (n = 70) | Total | X2 p-valor | |||
|---|---|---|---|---|---|---|
| No | Sí | |||||
| f | % | f | % | |||
| Edad | ||||||
| M25 -31 años | 2 | 40,0 | 3 | 60,0 | 5 | |
| 32 – 38 años | 10 | 55,6 | 8 | 44,4 | 18 | 11,546 |
| 39 - 45 años | 8 | 28,6 | 20 | 71,4 | 28 | p = 0,021 |
| 46 – 52 años | 1 | 8,3 | 11 | 91,7 | 12 | |
| 53 – 59 años | 0 | 0,0 | 7 | 100,0 | 7 | |
| Sexo | ||||||
| Masculino | 5 | 10,4 | 43 | 89,6 | 48 | 27,891 |
| Femenino | 16 | 72,7 | 6 | 27,3 | 22 | p = 0,000 |
Por otro lado, las enfermedades bucodentales se encuentran entre las más prevalentes a nivel mundial y tienen graves cargas sanitarias y económicas, que reduce en gran medida la calidad de vida de las personas afectadas. En la tabla 2 se observa que la gingivitis (42,9%), periodontitis (34,3%) y caries dental (55,7%) representan las patologías que registran mayor número de atenciones en el presente estudio.
Tabla 2. Enfermedad bucodental de los pobladores peruanos.
| Enfermedad bucodental (n = 70) | f | % |
|---|---|---|
| Gingivitis | ||
| Sí | 30 | 42,9 |
| No | 40 | 57,1 |
| Periodontitis | ||
| Sí | 24 | 34,3 |
| No | 46 | 65,7 |
| Caries dental | ||
| Sí | 39 | 55,7 |
| No | 31 | 44,3 |
La tabla 3 muestra la relación entre la masticación de hoja de coca respecto a las enfermedades bucodentales, como gingivitis, periodontitis y caries dental. En este aspecto, se deben considerar que los microorganismos colonizan la cavidad oral desde el nacimiento, y a medida que se van presentando los cambios fisiológicos, se alteran los hábitats microbianos, por lo que, el microbiota es un factor prioritario en la funcionalidad del sistema inmune del huésped.12,15 De igual manera, la saliva interactúa de forma selectiva con algunas proteínas presentes en la cavidad bucal y genera adhesión bacteriana en la superficie de las mucosas.15
Tabla 3. Masticación de hoja de coca y enfermedad bucodental en pobladores peruanos.
| Enfermedad bucodental | No (n = 21) | Sí (n = 49) | Total | X2 p-valor | |||
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| f | % | f | % | f | % | ||
| Gingivitis | |||||||
| Sí | 4 | 19,0 | 26 | 53,1 | 30 | 42,9 | 6,944 |
| No | 17 | 81,0 | 23 | 46,9 | 40 | 57,1 | 0,008 |
| Periodontitis | |||||||
| Sí | 6 | 28,6 | 18 | 36,7 | 24 | 34,3 | 0,435 |
| No | 15 | 71,4 | 31 | 63,3 | 46 | 65,7 | 0,510 |
| Caries dental | |||||||
| Sí | 6 | 76,2 | 23 | 46,9 | 39 | 55,7 | 5,098 |
| No | 5 | 23,8 | 26 | 53,1 | 31 | 44,3 | 0,024 |
En lo que respecta a la caries dental, se encontró asociación significativa con la masticación de hoja de coca, lo que demostraría el efecto bactericida que producen los alcaloides sobre la placa dentaria. De esta manera, la caries representa un desequilibrio que se produce a nivel del microbiota oral estable, microorganismos como Streptococcus mutans, así como Actinomyces y Lactobacillus forman una placa dental sobre la superficie de los dientes, generan sustancias ácidas como parte de la degradación de carbohidratos, produciendo daños en el esmalte dentario a corto, mediano y largo plazo.3,16
DISCUSIÓN
Las enfermedades bucodentales deterioran la calidad de vida de la persona, generan un impacto negativo en el aspecto fisiológico e incluso psicológico, por lo que, se hace necesario medidas preventivas que permitan mantener dientes limpios y sanos para cumplir con sus funciones específicas.4
La masticación de hoja de coca es una costumbre milenaria que data desde la etapa incaica, y se entiende que cuando la persona es joven, tiene mayor rendimiento en sus actividades laborales, pero a medida que transcurren los años, la fortaleza va disminuyendo, es en ese momento que, el poblador cultiva su planta de coca, recolecta sus hojas, agrega cal y comienza el chaccheo por un tiempo de 30 a 45 minutos.10 En lo que respecta a cuestión de género, se observa diferencia significativa (p = 0,000) entre hombres (89,6%) y mujeres (27,3%) masticadores de hoja de coca, y se interpreta este resultado como parte de la cultura del machismo existente en diferentes regiones del país, donde el hombre es el que tiene que trabajar, mientras, la mujer es la encargada de cuidar a los hijos y realizar actividades en su domicilio.
De esta forma, cuando se mastica hoja de coca, sus derivados actúan como un estimulante ligero y ayuda a combatir el hambre, la sed, el dolor y el cansancio; además, se utiliza en el mal de alturas.17 Cada día, millones de personas en los andes mastican y beben extractos derivados de coca sin experimentar ningún problema.18 De hecho, las culturas indígenas consideran que se trata de una práctica sagrada, el mate de coca también se utiliza fuera de la región andina, e incluso, en la actualidad la harina se comercializa como complemento alimenticio.19,20
En la mayoría de las enfermedades no transmisibles, las afecciones bucodentales son crónicas y tienen un fuerte patrón social.5 Los niños que viven en la pobreza, los grupos socialmente marginados y las personas longevas son los más afectadas por este tipo de patologías y tienen poco acceso a la atención dental.21
En muchos países de ingresos bajos y medianos, las enfermedades bucodentales siguen sin tratarse, en gran medida, porque los costos del tratamiento superan los recursos disponibles.1 Las consecuencias personales de las enfermedades bucodentales crónicas no tratadas suelen ser graves y pueden incluir dolor incesante, sepsis, reducción de la calidad de vida, días escolares perdidos, interrupción de la vida familiar y disminución de la productividad laboral.12 Los costos del tratamiento de las enfermedades bucodentales imponen grandes cargas económicas a las familias y sistemas de atención de la salud.2 De esta manera, las enfermedades orales son, sin duda, un problema de salud pública mundial, con especial preocupación por su creciente prevalencia en muchos países de ingresos bajos y medianos vinculados a cambios sociales y económicos.3
Al respecto, en las enfermedades bucodentales, cuando la biopelícula bacteriana se acumula a nivel de encías y se produce inflamación, se origina la gingivitis. La diferencia significativa entre masticación hoja de coca y gingivitis se establece en función del tiempo que mantiene el bolo en su cavidad bucal, un poblador que utiliza este tipo de costumbres ancestrales por varias horas para incrementar su energía y fuerza, provoca alteraciones que desencadenan paraqueratosis, acantosis, hiperqueratosis, leucodema, leucoplasia y zonas blanquecinas a nivel de encías, aspectos que fueron evidenciados en los pobladores que firmaron parte del estudio.13,16
Por el contrario, cuando se evaluó la relación entre la masticación de hoja de coca con periodontitis, se encontró que no existe diferencia significativa, y estaría indicando que la inflamación producida por los alcaloides que reduce el pH salival, no fue suficiente como para afectar el hueso que brinda el soporte dentario.12,15
En este sentido, los alcaloides representan metabolitos secundarios de carácter básico presentes en la coca, que incrementan su rendimiento en un medio alcalino, y para este fin, los pobladores utilizan óxido de calcio (cal) como procedimiento previo a la masticación.17 El medio alcalino de los alcaloides neutraliza la acidez producida por la degradación de los alimentos de la ingesta diaria por parte de los microorganismos presentes en la cavidad bucal, actuando finalmente como un mecanismo protector.15
CONCLUSIONES
La masticación de hoja de coca es una práctica ancestral en zonas altoandinas que activa el sistema nervioso central y permite que el poblador pueda realizar actividades extenuantes durante su jornada laboral, pero al mismo tiempo, su consumo de forma aguda como crónica genera una mayor predisposición a gingivitis y a una disminución de caries dental.













