Introducción
La cirugía mamaria ha evolucionado para ir más allá de la mera modificación de las glándulas mamarias, incorporando técnicas que optimizan el contorno general del torso. La liposucción y la lipotransferencia permiten un manejo más preciso del tejido adiposo circundante, mejorando la proporción estética y los resultados funcionales.
El concepto de marco mamario incluye las áreas de grasa preaxilar, lateral y submamaria, que desempeñan un papel crucial en la percepción estética del busto.(1) Este enfoque tridimensional resalta la importancia de tratar el tejido mamario como un todo en lugar de centrarse exclusivamente en la glándula mamaria.
Dependiendo de la indicación quirúrgica, la evaluación detallada de estas áreas permite personalizar la técnica a emplear. En pacientes sometidas a procedimientos reconstructivos, el manejo integral del marco mamario facilita la simetrización y mejora la integración del injerto de grasa debido a que se obtiene de una región anatómica más cercana, especialmente al restaurar el contorno natural tras una mastectomía.(2-4)
La técnica SAFE (Separación, Aspiración y Ecualización de Grasa - Separation, Aspiration, and Fat Equalization) es particularmente útil en este contexto. Desarrollada por el Dr. Simeon Wall Jr., esta técnica consiste en 3 pasos clave:
Separación: la grasa que se va a aspirar se libera del tejido conectivo circundante mediante movimientos precisos de la cánula de aspiración, lo que permite una extracción más suave y menos traumática.
Aspiración: se extrae la grasa liberada utilizando cánulas de diámetro reducido (3-4 mm), lo que minimiza el daño a los tejidos.
Ecualización o regularización: la grasa extraída se redistribuye de manera uniforme en las áreas receptoras, asegurando un contorno natural y resultados duraderos.
Esta técnica, al separar y procesar la grasa de manera metódica, ofrece resultados predecibles y duraderos.(5,6) Además, se apoya en tecnología de liposucción ultrasónica y asistida por poder (microaire) (PAL - Power Assisted Liposuction) además de la técnica tradicional para optimizar resultados, según el caso específico.
El objetivo del presente trabajo es definir el impacto del manejo integral del marco mamario en el resultado estético y funcional de la cirugía mamaria utilizando técnicas como la liposucción SAFE, la liposucción ultrasónica, la liposucción PAL y el lipoinfiltrado para optimizar la proporción, el contorno y la simetría mamaria, minimizando los riesgos y las complicaciones asociadas.
Material y método
Diseño del estudio
Llevamos a cabo un estudio multicéntrico, retrospectivo, en un total de 856 pacientes sometidas a procedimientos mamarios estéticos o reconstructivos entre 2014 y 2024. Este estudio se desarrolló en 2 hospitales privados y 3 hospitales públicos de la Ciudad de México (México). Los criterios para la inclusión de pacientes en nuestro grupo de estudio fueron: mujeres de 16 a 62 años, con indicación quirúrgica de mastopexia, aumento mamario, reducción, retirada de implantes o reconstrucción postmastectomía.
Para la evaluación preoperatoria empleamos análisis tridimensional para identificar asimetrías mamarias, áreas de grasa circundante, volumetría de las mismas y características del pliegue inframamario. Este análisis incluyó mediciones del grosor del tejido adiposo mediante plicómetro y marcaje de estructuras anatómicas clave, como los bordes superior, medial y lateral de la mama, el surco inframamario y la huella mamaria. Además, utilizamos caliper y cinta métrica para medir la base mamaria, la distancia de la escotadura esternal al complejo areola-pezón (CAP), la distancia del surco inframamario al CAP, la distancia de la línea media al CAP, y la trasposición del nivel del surco inframamario hacia la línea medio-esternal. Estas mediciones permitieron identificar asimetrías en las distancias y volúmenes mamarios utilizando medidores plásticos de volumen. Asimismo nos apoyamos de un sistema de reconstruccion tridimensional digital (Crisalix®, Suiza) para cruzar la información obtenida por exploración física en la planificación preoperatoria.
Realizamos fotografías en proyecciones de frente, 45 y 90 grados de ambos lados, junto con marcaje preoperatorio para planificar la intervención de forma personalizada.
Técnica quirúrgica
Liposucción según modelo o técnica SAFE
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Infiltración:
Empleamos la técnica superhúmeda (1:1) en pacientes sometidas a liposucción PAL y técnica tumescente (3:1) en pacientes con volumen adiposo abundante en las zonas a tratar o en aquellas con antecedentes de procedimientos previos de contorno corporal, ya que en estos casos combinamos PAL con liposucción asistida por ultrasonido (UAL- Ultrasound Assisted Liposuction).
Empleamos solución de Hartmann (1000 cc) con 1 mg de epinefrina (dilución 1:1.000.000) y 250 mg de lidocaína para minimizar el sangrado y el dolor postoperatorio.
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Liposucción:
Realizamos técnica SAFE utilizando cánulas de 3-4 mm para garantizar una extracción uniforme. La aspiración se hizo con sistema de succión asistido por poder (microaire) y en casos seleccionados, con apoyo de liposucción ultrasónica.
Las zonas tratadas incluyeron la grasa preaxilar, lateral y submamaria. En cada paciente determinamos si era necesario aspirar o infiltrar grasa en función de las necesidades individuales, siguiendo un enfoque personalizado.
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Lipoinfiltración:
Realizamos el procesado de la grasa mediante lavado con solución salina y decantación.
Llevamos a cabo la infiltración en el parénquima mamario y zonas subcutáneas utilizando microcánulas de 2 mm y jeringas de 10 cc.
En los casos en que se realizó exclusivamente un procedimiento mamario, empleamos la grasa extraída del marco mamario para el lipoinfiltrado. Cuando se combinó con cirugía de contorno corporal empleamos grasa extraída de zonas donantes adicionales, como el abdomen, los flancos y los muslos según necesidad, dando prioridad siempre a la grasa obtenida del contorno mamario.
Enfoque Integral del marco mamario
El manejo integral del marco mamario se basa en la consideración de la mama como parte de un sistema anatómico más amplio, que incluye no solo la glándula mamaria sino también el tejido adiposo circundante. Este enfoque permite optimizar la forma, el contorno y la simetría mamaria mediante la combinación de técnicas como la liposucción SAFE y la lipoinfiltración, adaptadas a las necesidades individuales de cada paciente.
Cuidados postoperatorios
Aplicación de vendajes compresivos: utilizamos prendas de compresión suave durante 2 a 4 semanas, 24 horas al día, retirándolas únicamente para la higiene personal.
Fisioterapia especializada: que iniciamos con la colocación de cintas kinesiológicas al término de la cirugía, y al tercer día postoperatorio drenaje linfático manual complementado con ultrasonido durante los primeros 14 días. A partir del día 14, continuamos con radiofrecuencia y drenaje linfático hasta completar 30 días. Los ejercicios de movilización de los miembros torácicos comienzan después de la primera semana para promover el drenaje linfático. El tratamiento se extendió más allá de 1 mes sólo en casos de fibrosis residual o retraso en la cicatrización.
Seguimiento: realizamos revisiones 2 a 3 veces por semana durante el primer mes, coordinadas con las sesiones de fisioterapia. Posteriormente, programamos las consultas de seguimiento a los 3, 6, 12, 18 y 24 meses para evaluar la estabilidad de los resultados.
Resultados
Revisamos un total de 856 expedientes de los que excluimos 302 por no cumplir con los criterios de inclusión, quedando un grupo final de estudio de 554 pacientes. Distribuimos estas pacientes de acuerdo con el tipo de cirugía realizada de la siguiente manera:
- Reducción mamaria: 32 casos (5.7%).
- Mastopexia: 63 casos (11.3%).
- Mastopexia con implantes: 102 casos (18.4%).
- Aumento mamario con implantes: 228 casos (41.1%).
- Reconstrucción mamaria: 129 casos (23.2%), todas realizadas con tejido autólogo, específicamente mediante colgajo dorsoepigástrico(7) (Tabla I).
Tabla I. Distribución de las pacientes de nuestro gurpo de estudio según el tipo de cirugía practicada
| Tipo de Cirugía | Número de casos | Porcentaje |
|---|---|---|
| Reducción mamaria | 32 | 5.7% |
| Mastopexia | 63 | 11.3% |
| Mastopexia con implantes | 102 | 18.4% |
| Aumento mamario con implantes | 228 | 41.1% |
| Reconstrucción mamaria | 129 | 23.2% |
| Total | 554 | 100% |
La edad media de las pacientes fue de 39 años (rango: 16 a 62 años).
Los resultados específicos encontrados fueron:
- Simetría mamaria: se logró en 493 casos (89%).
- Complicaciones: su incidencia fue del 5% (n=28), distribuidas de la siguiente manera: hematomas (n=10, 1.8%), seromas (n=12, 2.2%) y reabsorción parcial de injertos (n=6, 1.1%). Definimos la reabsorción parcial de injertos como la pérdida del 40 al 50% del volumen de grasa injertado valorada a los 3 y a los 12 meses de postoperatorio.
- Retención de grasa injertada: el promedio fue del 70% a los 12 meses (rango: 50-90%, n=554). Determinamos este valor mediante evaluación clínica (pinch test - test de pellizco) y ultrasonido, realizados a los 3 y a los 12 meses de postoperatorio en todos los casos.
- Tiempo de recuperación: el 85% de las pacientes (n=471) retomó sus actividades normales en menos de 4 semanas.
Lipoframing en reconstrucción postmastectomía
Fue especialmente efectivo en la reconstrucción postmastectomía con colgajo dorsoepigástrico, logrando restaurar el contorno natural en 112 de 129 pacientes (87%).
Para ilustrar los resultados obtenidos, presentamos en detalle algunos casos en las Fig. 1-6.

Fig. 1. Mujer de 24 años: mamoplastia con implantes de 310 cc, redondos, microtexturizados, de perfil moderado; liposucción preaxilar superhúmeda (65 cc en el lado izquierdo y 78 cc en el lado derecho). A-C. Preoperatorio, D-F. Postoperatorio a los 14 meses.

Fig. 2. Mujer de 38 años: reducción mamaria con pedículo súperomedial (resección de 175 gr en mama derecha y de 168 gr en la izquierda); liposucción superhúmeda preaxilar (85 cc en lado izquierdo y 95 cc en el derecho); en lateral de la mama (120 cc en el lado izquierdo y 140 cc en el derecho), y en la parte inferior de la mama (40 cc en el lado izquierdo y 30 cc en el derecho). Superior: preoperatorio. Medio: postoperatorio a los 8 meses. Inferior: postoperatorio a los 18 meses.

Fig. 3. Mujer de 42 años con deformidad en cascada: mastopexia con implantes mamarios (240 cc redondos, microtexturizados, perfil bajo) cambiados a un plano subfascial. Liposucción superhúmeda en brazos y mamas: brazos, 220 cc en lado izquierdo y 225 cc en el derecho; lateral de la mama: 110 cc en el lado izquierdo y 120 cc en el derecho; preaxilar: 45 cc en el lado izquierdo y 55 cc en el derecho. Superior: preoperatorio. Medio: postoperatorio a los 25 días. Inferiior: postoperatorio a los 13 meses.

Fig. 4. Mujer de 52 años: mamoplastia de reducción (reseccción de 498 gr en lado derecho y de 545 gr en el izquierdo) con pedículo súpero-medial; liposucción superhúmeda preaxilar (125 cc en el lado izquierdo y 155 en el derecho), lateral de la mama (310 cc en el lado izquierdo y 320 cc en el derecho), parte inferior de la mama (110 cc en el lado izquierdo y 120 cc en el derecho). Superior: preoperatorio. Inferior: postoperatorio a los 7 meses.

Fig. 5. Mujer de 53 años con antecedentes de cáncer de mama derecho, etapa IIA, con 5 años libre de enfermedad bajo control oncológico. Reconstrucción mamaria en 2 fases. Primera fase: colgajo dorsoepigástrico derecho. Segunda fase (10 meses después): liposucción superhúmeda preaxilar izquierda de 140cc, torácica izquierda de 220cc, espalda 400 cc; lipoinfiltración de 400 cc en el cuadrante superior de la mama y de 300 cc en el descenso preaxilar. Superior: preoperatorio. Inferior: postoperatorio a los 14 meses de la fase 2

Fig. 6. Mujer de 25 años con asimetría mamaria y deformidad tuberosa de grado I. Mamoplastia con implantes de 340 cc redondos, microtexturizados, de proyección media. Liposucción preaxilar superhúmeda (75 cc en lado izquierdo y de 65 cc en el derecho). Superior: preoperatorio. Inferior: postoperatorio a los 14 meses).
Discusión
El concepto de lipoframing o liposucción del marco mamario ha revolucionado el enfoque de la cirugía mamaria al incorporar el manejo integral del tejido adiposo circundante, lo que permite resultados estéticos y funcionales superiores. Los datos de nuestro estudio, que incluyen mejoría en la simetría mamaria en el 89% de las pacientes revisadas y una tasa de complicaciones menor del 5%, son consistentes con los reportados en la literatura reciente. Sin embargo, a diferencia de otros estudios, nuestro enfoque integral del marco mamario resalta la importancia de tratar la mama como parte de una región anatómica más amplia, lo que permite resultados estéticamente más favorables y funcionales.
Khouri y col., en 2014, destacaron la importancia de la expansión preoperatoria del tejido receptor mamario mediante dispositivos externos como BRAVA® antes de la lipoinfiltración, lo que aumenta la vascularización y la capacidad de retención de la grasa injertada. En su estudio, reportan una retención media del injerto graso del 55-80% a los 12 meses, lo que coincide con nuestros hallazgos de un 70% de retención.(15) Además, enfatizan acerca de la importancia de evitar la sobresaturación del tejido receptor para minimizar la necrosis grasa, un principio que hemos aplicado en nuestro enfoque integral del marco mamario. Sin embargo, a diferencia de Khouri, nuestro estudio no utilizó dispositivos de expansión externa, lo que sugiere que la técnica SAFE por sí sola puede lograr resultados comparables en términos de retención de grasa; por otro lado, al realizar la lipoinfiltración mediante el apoyo de vibración (microaire) logramos una distribución más uniforme y una integración mayor en multiniveles.
Delay y col., en 2009, reportan una tasa de complicaciones del 4-8% en procedimientos de lipoinfiltrado mamario, lo cual es comparable a nuestra tasa del 5%.(16) Este estudio también resalta la importancia de evitar la sobresaturación del tejido receptor para minimizar la necrosis grasa, un principio que hemos aplicado en nuestro enfoque integral del marco mamario. Estos autores observan que la técnica de microinyección de grasa en pequeños túneles mejora la vascularización y la supervivencia del injerto, lo que respalda nuestra metodología de utilizar microcánulas de 2 mm para la infiltración de grasa en el parénquima mamario, músculo en casos seleccionados y zonas subcutáneas.
En cuanto a la técnica de liposucción, Wall y col. en 2016 introducen el concepto de liposucción SAFE que consiste en 3 pasos clave: separación, aspiración y ecualización de la grasa. Este enfoque minimiza el trauma tisular, lo que resulta en una menor incidencia de complicaciones como hematomas y seromas.(6) En nuestro estudio utilizamos una adaptación de esta técnica combinando la liposucción SAFE con liposucción ultrasónica y PAL, lo que nos permitió lograr una incidencia de complicaciones menor al 5%, similar a la reportada por Wall y col. Además, la técnica de Wall enfatiza sobre la importancia de la ecualización de la grasa para evitar irregularidades en el contorno, un principio que hemos aplicado en nuestro enfoque integral del marco mamario.
Creemos que nuestro estudio introduce un enfoque que combina técnicas de liposucción (SAFE, ultrasónica y PAL) con lipoinfiltración en un solo procedimiento quirúrgico, lo que permite un manejo integral del marco mamario. Este enfoque no solo mejora la simetría y el contorno mamario, sino que también minimiza los riesgos asociados con procedimientos múltiples. Además, nuestra metodología de análisis tridimensional preoperatorio permite una planificación más precisa y personalizada, lo que contribuye a la optimización de los resultados.
En comparación con los estudios mencionados, nuestro enfoque integral del marco mamario resalta la importancia de tratar la mama como parte de una región anatómica más amplia. Por ejemplo, en pacientes sometidas a reconstrucción postmastectomía, el manejo integral del marco mamario facilitó la simetrización y mejoró la integración del injerto de grasa, logrando un contorno natural en el 87% de los casos.
Un aspecto crítico en el uso de injertos de grasa en cirugía mamaria es su seguridad oncológica. Bayram y col. en 2021 realizan una revisión de la literatura sobre este tema y concluyen que, aunque los estudios experimentales sugieren que los adipocitos y las células madre derivadas del tejido adiposo (ADSCs) podrían promover el crecimiento tumoral a través de vías paracrinas y endocrinas, los estudios clínicos no han demostrado un aumento significativo en la recurrencia del cáncer de mama en pacientes sometidas a lipoinfiltración mamaria.(7) Por ejemplo, Petit y col., en 2017, realizan un estudio de cohorte con 322 pacientes y no encuentran diferencias significativas en la tasa de recurrencia tumoral local o metastásica entre las pacientes que recibieron injertos de grasa y aquellas que no.(18) Estos hallazgos respaldan la seguridad oncológica del lipoinfiltrado en la cirugía mamaria, siempre que se realice un seguimiento radiológico adecuado.
En cuanto a los cambios radiológicos, Bayram y col. destacan que los injertos de grasa pueden causar microcalcificaciones y quistes grasos que podrían confundirse con lesiones malignas en los estudios de imagen. Sin embargo, estudios como el de Rubin y col en 2015 demuestran que estos cambios son similares a los observados después de otras cirugías mamarias, como la reducción mamaria, y no dificultan significativamente el diagnóstico temprano del cáncer de mama.(19) En nuestro estudio realizamos un seguimiento radiológico riguroso con ultrasonido, lo que nos permitió detectar y diferenciar las complicaciones benignas (como hematomas y seromas) de las posibles lesiones malignas.
Aunque nuestros resultados son prometedores, es importante reconocer las limitaciones del presente estudio. En primer lugar, el diseño retrospectivo puede introducir sesgos en la selección de las pacientes. En segundo lugar, la falta de un grupo control dificulta la comparación directa con otras técnicas. Futuros estudios deberían incluir ensayos clínicos aleatorizados para evaluar la eficacia comparativa de nuestro enfoque integral del marco mamario frente a otras técnicas. Además, sería valioso explorar el impacto a largo plazo de la técnica SAFE en la satisfacción de las pacientes. Estudios futuros podrían también investigar el uso de tecnologías avanzadas, como la radiofrecuencia, para mejorar aún más los resultados estéticos y funcionales.
Conclusiones
El concepto de lipoframing o liposucción del marco mamario aporta una perspectiva integral a la cirugía mamaria, mejorando los resultados estéticos y, en algunos casos, funcionales, al optimizar la simetría y el contorno mamario. En nuestra experiencia, la combinación de técnicas como la liposucción SAFE (Separación, Aspiración y Ecualización de Grasa), liposucción ultrasónica, microaire, y lipoinfiltración, permite un enfoque menos invasivo y más personalizado, adaptado a las necesidades individuales de cada paciente.
Resaltamos la importancia de una evaluación preoperatoria detallada que incluye análisis tridimensional y mediciones volumétricas para planificar las intervenciones a realizar de manera precisa. El uso de técnicas como SAFE, que minimiza el trauma tisular y facilita la redistribución uniforme de la grasa, contribuye a obtener resultados más predecibles y duraderos.
En el momento actual consideramos recomendable el tratamiento integral del marco mamario en conjunto con la cirugía mamaria estética o reconstructiva. La metodología que presentamos, basada en un enfoque sistemático y personalizado, se alinea con este objetivo y representa una herramienta valiosa para mejorar los resultados estéticos y funcionales en la cirugía mamaria moderna.














