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Medifam

versión impresa ISSN 1131-5768

Medifam v.12 n.1 Madrid ene. 2002

 

CARTAS AL DIRECTOR

Neumomediastino espontáneo idiopático: a propósito de un caso 

 

Sr. Director: 

La presencia de aire extraluminal en el espacio mediastínico sin que se demuestre traumatismo previo ni enfermedad pulmonar subyacente se conoce como neumomediastino espontáneo, entidad ya descrita por Macklin en 19391,2
Presentamos el caso de un varón de 21 años que, desde hace tres días, presenta dolor torácico retroesternal, de intensidad progresiva, que aumenta con la inspiración profunda, acompañado de dificultad para tragar y cambios en la tonalidad de la voz. En la exploración se encontró crepitación a la palpación cervical y supraclavicular bilateral con disminución global del murmullo vesicular. En la anamnesis se comprobó la presencia de vómitos de repetición en días previos. 
El neumomediastino se puede producir de forma espontánea (30%) o como resultado de traumatismos u otros procesos patológicos (Tabla I). 

 



El diagnóstico se basa en la sospecha clínica, la exploración física y las pruebas complementarias de analítica e imagen2
El 85% de los casos aparece en varones de entre 15 y 40 años y se manifiesta como dolor torácico retroesternal, opresivo, de inicio brusco, irradiado a miembro superior izquierdo, hombro, cuello y espalda, de duración variable (desde minutos hasta horas), que aumenta con la inspiración profunda, la tos y los movimientos. 
Otros signos y síntomas son: disnea (80%), disconfort cervical (20%) con dolor de garganta, dolor o hinchazón del cuello, cambios en el tono de la voz o dificultad para tragar, enfisema subcutáneo (90%) y/o el signo de Hamman (crepitación a la auscultación retroesternal sincrónica con el latido y que se modifica con la inspiración y la posición)3-6
Las pruebas analíticas de urgencia (hemograma, bioquímica elemental y gasometría arterial basal) y el electrocardiograma suelen ser normales. En la radio grafía simple de tórax, postero-anterior y lateral, se manifiesta como aparición de burbujas de gas rodeando las estructuras mediastínicas. Los signos radiológicos clásicos (Figs. 1 y 2) son el signo del diafragma continuo (presencia de aire entre pericardio y diafragma), el signo de la V de Naclerio (presencia de aire entre aorta descendente y hemidiafragma izquierdo) y, en niños, el signo de la vela (aire delimitando el timo)7. La TAC torácica se ha demostrado superior a la radiografía simple, tanto en el diagnóstico, localización y extensión del neumomediastino como en el diagnóstico diferencial, sobre todo en pacientes graves8. El diagnóstico diferencial debe realizarse con otras causas de dolor torácico (Tabla II). El curso clínico del neumomediastino espontáneo suele ser benigno y autolimitado. La resolución clínica completa se produce de uno a cuatro días y la radiológica de dos a cinco días. 

 

Figura 1. En la proyección posteroanterior de tórax se observa aire rodeando el arco aórtico y la arteria pulmonar; también se observa aire entre el corazón y el diafragma (signo del diafragma continuo).

 

Figura 2. En la proyección lateral de tórax se observa aire rodeando arteria pulmonar, aorta descendente, tráquea y remanente tímico (signo de la vela); también se observa aire en al cara superior del hemidiafragma izquierdo (signo del diafragma continuo).

 



El tratamiento es causal y sintomático, recomendándose reposo relativo durante ocho o diez días, no siendo necesario el ingreso hospitalario. 

C. Castaño Yubero, L. Gómez de Montes, T. Guerra Garijo*, D. Oquillas Izquierdo* 

Servicios de Urgencias y de *Radiodiagnóstico. Hospital General de Segovia 

 

BIBLIOGRAFÍA 

1. Macklin CC. Transport of air along sheats of pulmonic blood vessels from alveoli to mediastinum. Arch Intern Med 1939; 64: 913-91. 

2. Maunder RJ, Pierson DJ, Hudson LD. Subcutaneous and mediastinal emphysema. Pathophisiolgy, diagnosis and management. Arch Intern Med 1984; 144: 1447-53. 

3. Hernandez JA, Sanz F, Mateos A, Ruiz R, Querol R, De Portugal J. Neumomediastino espontáneo. Rev Clin Esp 1985; 176(1): 51-2. 

4. Blanquer J, Chilner E, Núñez C, Blanquer R, Muñoz J. Neumomediastino espontáneo del adulto. Rev Clin Esp 1990; 187(1): 22-4. 

5. Bratton SL, O´Rourke PP. Spontaneous pneumomediastinum. J Emerg Med 1993; 11(5): 525-9.

6. Panacek EA, Singer AJ, Sherman BW, Prescott A, Rutherford W. Spontaneous. Pneumomediastinum: clinical and natural history. Ann Emerg Med 1992; 21(10): 1222-7. 

7. Bejvan SM, Goswin JD. Pneumomediastinum: old and new signs. AJR 1996; 166: 1041-8. 

8. Martin MF, Hlaawatsch A, Heussel CP, Schwaden F, Kauczor HU. The radiologic findings in pneumomediastinum. Value of conventional radiography and comparison with computerized tomography. Radiologia 1997; 39(10): 709-14.