INTRODUCCIÓN
En los últimos 3 años (2020-2023), el mundo experimentó la pandemia por SARS-CoV-2, situación que no se vivía desde el siglo xiv, lo que afecta directamente a la población en cuanto a su salud y economía. En el ámbito de la salud, se ha visto afectada tanto en su esfera física como en la emocional, pues durante 2 años la atención se enfocó en salvar vidas, dejando a un lado la esfera afectiva, quedando particularmente vulnerables los adultos mayores1.
Chile, el 15 de mayo del 2020, entró en cuarentena2, y con ello se agudizó la problemática afectiva en las personas mayores, ya que durante 6 meses los mayores de 75 años no pudieron salir a la calle, lo que significó que quedaran aislados. En cuanto a las personas mayores de 60 años, el 50% vivía solo o con otra persona, que habitualmente era su pareja3,4. Esta situación es relevante, ya que la soledad es un constructo que hace referencia tanto a la soledad social como a la emocional, en que la primera, que aborda este estudio, hace referencia a una condición en que la persona sufre un malestar emocional al percibirse aislada, rechazada o incomprendida por las personas que le rodean5.
Durante los años 2020-2021, en Chile se evidenció un aumento en el sentimiento de soledad de las personas mayores, desde un 42% en el año 2019 a un 53% en otoño de 2021, lo que significó un incremento de 11 puntos porcentuales, esto dejó en evidencia el efecto de la pandemia sobre la salud mental6.
La soledad social tiene un gran impacto en la salud de las personas y en especial en la de los adultos mayores7, desde el aumento de enfermedades crónicas no transmisibles hasta el impacto en la funcionalidad8. Lo anterior quedó en evidencia en un informe elaborado por las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina (Nasem), en que se muestra que la soledad se asocia a mayores tasas de depresión, ansiedad y suicidio. Además, en los pacientes con insuficiencia cardíaca se asoció a un riesgo de muerte casi 4 veces mayor, a un aumento del 68% del riesgo de hospitalización y del 57% del riesgo de visitas a la sala de emergencias9.
La encuesta Calidad de Vida de las Personas Mayores Chilenas durante la Pandemia COVID-19 reveló que la sintomatología ansiosa aumentó del 40% en 2019 a un 52% en 2021, mientras que la depresiva se elevó en 14 puntos porcentuales en el mismo período, pasando del 24 al 38%6. Y en el resto del mundo sucede algo similar; una investigación realizada en Cuba mostró que el 83,1% tenía un nivel de estrés alterado10. Además, el último informe de envejecimiento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe del año 2022 mostró que los trastornos depresivos ocupan el cuarto lugar entre las causas de discapacidad en la población de 60 y 64 años11.
Es bien sabido que las enfermedades de salud mental repercuten fuertemente en los adultos mayores afectando su calidad de vida a lo asociado al sentido y disfrute de la vida, lo que altera la calidad de vida relacionada con la salud12.
Frente a lo anterior, surge la pregunta, ¿cuál es la asociación entre la ansiedad y la soledad social en personas mayores pertenecientes a una comunidad de adultos mayores en Santiago de Chile?
OBJETIVO
Determinar la asociación entre la ansiedad y la soledad social en personas mayores pertenecientes a una comunidad de adultos mayores en Santiago de Chile.
METODOLOGÍA
El presente estudio es cuantitativo, transversal, cuyo análisis se desarrolló en 2 etapas: análisis descriptivo, y correlacional.
El muestreo fue por conveniencia, y se obtuvo una muestra de 23 personas mayores de un total (población) de 30 inscritos en una comunidad de adultos mayores ubicada en Santiago de Chile. Previo a la recolección de los datos, el trabajo fue autorizado por el Comité Ético Científico de la Universidad Santo Tomás, Sede Santiago (Código: 70.21), a los participantes se les aplicó consentimiento informado, que cumple con los criterios definidos en la LOPD 3/2018, también los participantes conocían la capacidad de ejercer los derechos ARCO (acceso, rectificación, cancelación u oposición).
La base de datos se obtuvo a través de una encuesta validada por juicio de expertos, que incluía, además de datos sociodemográficos, 2 instrumentos tipo Likert que medían soledad social (escala Este II de Soledad Social) y ansiedad (Inventario de Ansiedad de Beck).
Esta base se analizó a través de IBM SSPS Statistics en 2 etapas: la primera era un análisis descriptivo a través de talas de frecuencias y medidas de tendencia central, y la segunda un análisis correlacional a través de Rho de Spearman.
RESULTADOS
A continuación, se detallan los resultados obtenidos del análisis descriptivo de los datos de esta investigación. Como se observa en la tabla 1, de forma general, de los 23 participantes, 16 (69,6%) presentaron muy baja ansiedad, 26,1% ansiedad moderada y 4,1% ansiedad severa. La muestra estuvo compuesta mayoritariamente por mujeres, con un 69,6% de los datos, y al analizar la distribución por niveles de ansiedad según género, de los 16 usuarios que presentaron muy baja ansiedad, el 62,5% eran mujeres, con ansiedad moderada el 83,3% era del sexo femenino y al estar con un nivel severo de ansiedad, ascendía al 100% de los casos.
Tabla 1. Distribución muestral de las variables sociodemográficas según niveles de ansiedad reportados a través del Inventario de Ansiedad de Beck (n = 23).
| Variables sociodemográficas | Ansiedad | Total | |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Muy baja (0-21) | Moderada (22-35) | Severa (36 y más) | |||||||
| n | % | n | n | % | n | n | % | ||
| Género | Femenino | 10 | 62,5 | 5 | 83,3 | 1 | 100 | 16 | 69,6 |
| Masculino | 6 | 37,5 | 1 | 16,7 | 0 | 0 | 7 | 30,4 | |
| Edad (años) | 60 a 65 | 0 | 0 | 2 | 33,3 | 0 | 0 | 2 | 8,7 |
| 66 a 70 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | |
| 71 a 75 | 11 | 68,8 | 1 | 16,7 | 0 | 0 | 12 | 52,2 | |
| 76 a 80 | 2 | 12,5 | 0 | 0 | 1 | 100 | 3 | 13,0 | |
| 81 o más | 3 | 18,8 | 3 | 50 | 0 | 0 | 6 | 26,1 | |
| Estado civil | Casado | 14 | 87,5 | 2 | 33,3 | 1 | 100 | 17 | 73,9 |
| Divorciado | 0 | 0 | 1 | 16,7 | 0 | 0 | 1 | 4,3 | |
| Viudo | 1 | 6,3 | 1 | 16,7 | 0 | 0 | 2 | 8,7 | |
| Soltero | 1 | 6,3 | 2 | 33,3 | 0 | 0 | 3 | 13,0 | |
| Nivel de instrucción | Básica incompleta | 0 | 0 | 1 | 16,7 | 0 | 0 | 1 | 4,3 |
| Básica completa | 0 | 0 | 1 | 16,7 | 0 | 0 | 1 | 4,3 | |
| Media incompleta | 11 | 68,8 | 1 | 16,7 | 1 | 100 | 13 | 56,5 | |
| Media completa | 2 | 12,5 | 1 | 16,7 | 0 | 0 | 3 | 13,0 | |
| Técnica incompleta | 3 | 18,8 | 0 | 0 | 0 | 0 | 3 | 13,0 | |
| Técnica completa | 0 | 0 | 1 | 16,7 | 0 | 0 | 1 | 4,3 | |
| Superior incompleta | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | |
| Superior completa | 0 | 0 | 1 | 16,7 | 0 | 0 | 1 | 4,3 | |
| Total | 16 | 100 | 6 | 100 | 1 | 100 | 23 | 100 | |
Fuente: elaboración propia.
El rango de edad más frecuente de la muestra está entre 71 y 75 años, lo que representa el 52,2%; respecto al estado civil, el 74% de la muestra estaba casada, seguido por un 13% que estaba soltera, y en cuanto al nivel de instrucción, el 56,5% tenía media incompleta, un 13% tiene media completa y otro 13% técnico incompleto.
En cuanto al comportamiento de la muestra asociado a las variables de socialización, es posible evidenciar en la tabla 2 que el 82,6% de las personas mayores vivía con al menos una persona y un 17,4% vivía sola. El 60,9% de la muestra socializaba todos los días con otras personas, y ninguno de los participantes indicó no socializar en la semana con otra persona. Todos contaban con acceso a recursos económicos a través de pensión. El 100% de los participantes disponían de algún medio tecnológico para comunicarse, entre los que destaca el celular con o sin internet, el teléfono fijo y el computador. El detalle se muestra en la figura 1, donde el 100% de los participantes contaba con celular para comunicarse y de estos, el 91% contaba con internet en el celular, así también el 35% tenía un teléfono fijo y un 35% poseía computador.
Tabla 2. Distribución muestral de las variables asociadas a socialización según niveles de ansiedad reportados a través del Inventario de Ansiedad de Beck (n = 23).
| Variables asociadas a socialización | Ansiedad | Total | |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Muy baja (0-21) | Moderada (22-35) | Severa (36 y más) | |||||||
| n | % | n | n | % | n | n | % | ||
| Personas en el hogar | Sola/o | 3 | 18,8 | 1 | 16,7 | 0 | 0 | 4 | 17,4 |
| ≤ 3 personas | 11 | 68,8 | 4 | 66,7 | 1 | 100 | 16 | 69,6 | |
| > 3 personas | 2 | 12,5 | 1 | 16,7 | 0 | 0 | 3 | 13,0 | |
| Socialización semanal (días) | Nunca | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 |
| 1-2 | 2 | 12,5 | 1 | 16,7 | 0 | 0 | 3 | 13 | |
| 3-4 | 2 | 12,5 | 1 | 16,7 | 0 | 0 | 3 | 13 | |
| 5-6 | 2 | 12,5 | 1 | 16,7 | 0 | 0 | 3 | 13 | |
| Todos los días | 10 | 62,5 | 3 | 50 | 1 | 100 | 14 | 60,9 | |
| Acceso a tecnología | Sí | 16 | 100 | 6 | 100 | 1 | 100 | 23 | 100 |
| No | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | |
| Acceso a recursos económicos | Sí (pensión) | 16 | 100 | 6 | 100 | 1 | 100 | 23 | 100 |
| No | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | |
| Total | 16 | 100 | 6 | 100 | 1 | 100 | 23 | 100 | |
Fuente: elaboración propia.

Fuente: elaboración propia.
Figura 1. Distribución muestral según variable sociodemográfica acceso a tecnología (n = 23).
Otro dato obtenido en el estudio fue la verbalización de los participantes por recibir apoyo de familia, amigos y vecinos, que se muestra en la figura 2, en que destaca que el 91% de los participantes se sentía apoyado por su familia, un 43% decía sentirse apoyado por sus amigos y un 48% por sus vecinos.

Fuente: elaboración propia.
Figura 2. Distribución muestral según variable sociodemográfica redes de apoyo (n = 23).
En la tabla 3 se observa el cruce entre las variables de exposición ansiedad y soledad social. Dentro de los datos que destacan, se detecta que la mayor parte de la muestra se encuentra con baja soledad social y muy bajo nivel de ansiedad, en que 13 de los 23 participantes contestaron ambas opciones, seguido por el cruce baja soledad social, con moderada soledad (n = 5), y nivel medio de soledad social, con muy baja ansiedad (n = 3).
Tabla 3. Distribución muestral de la variable de exposición soledad social (escala Este II de Soledad Social) según niveles de ansiedad reportados a través del Inventario de Ansiedad de Beck (n = 23).
| Variable de exposición | Ansiedad | Total | |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Muy baja (0-21) | Moderada (22-35) | Severa (36 y más) | |||||||
| n | % | n | % | n | % | n | % | ||
| Soledad social | Bajo (0-10) | 13 | 81,3 | 5 | 83,3 | 1 | 100 | 19 | 82,6 |
| Medio (11-20) | 3 | 18,8 | 1 | 16,7 | 0 | 0 | 4 | 17,4 | |
| Alto (21-30) | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0,0 | |
| Total | 16 | 100 | 6 | 100 | 1 | 100 | 23 | 100 | |
Fuente: elaboración propia.
Al realizar el análisis correlacional entre la variable ansiedad (variable dependiente) y las variables sociodemográficas, asociadas a socialización y soledad social, es posible evidenciar que la única con significación estadística corresponde a la variable soledad social (tabla 4), en que la variable soledad social presenta una asociación positiva, estadísticamente significativa (p < 0,05; con ansiedad p = 0,41).
Tabla 4. Correlación entre las variables de la muestra y ansiedad.
| Variable | Rho de Spearman | p | |
|---|---|---|---|
| Sociodemográficas | Género | 0,06 | 0,79 |
| Edad | 0,01 | 0,98 | |
| Estado civil | 0,26 | 0,23 | |
| Nivel de instrucción | -0,01 | 0,98 | |
| Asociadas a socialización | Personas en el hogar | -0,20 | 0,36 |
| Socialización semanal | -0,14 | 0,53 | |
| Acceso a tecnología | 0,00 | 0,00 | |
| Acceso a recursos económicos | 0,00 | 0,00 | |
| Exposición | Soledad social | 0,41 | 0,04 |
Fuente: elaboración propia.
DISCUSIÓN
Este estudio tuvo mayor representación del género femenino, ya que la comunidad estaba integrada principalmente por mujeres, la muestra quedó compuesta por un 62,5% de mujeres y un 37,5% de hombres, algo similar se obtuvo en una investigación realizada por Galindo-Vázquez et al. en 2020 en la ciudad de México, donde el 74,5% era del género femenino y el 25,5% del masculino13.
Respecto a los niveles de ansiedad, Galindo-Vázquez et al. obtuvieron que el 27,5% de los participantes de su estudio tenía un nivel de ansiedad grave. En otra investigación de 2023, realizada por Kenntemich et al. se obtuvo que la prevalencia del trastorno de ansiedad era del 17,7%14. Cabe destacar que ambas investigaciones aplicaron el instrumento Escala del trastorno de la ansiedad generalizada GAD-7. En tanto, en una revisión sistemática realizada por Salari et al. en 2020 en 17 estudios analizados, en que se utilizó la Escala de depresión, ansiedad y estrés DASS21, se encontró una prevalencia del 31,9%15, mientras que Xiong et al., el mismo año, obtienen una prevalencia para síntomas de ansiedad de entre un 6,33 y un 50,9%16. Lo que sería similar al 37,5% de los participantes que reportaron niveles de moderados a severos en el presente estudio.
Si se analiza el nivel de ansiedad por edad de las personas con 71 años y más, solo el 11,1% presenta un nivel de ansiedad moderada-alta. En lo que respecta a la soledad social, el 18,8% presentó un nivel medio y de estos el 16,7% mostró niveles de ansiedad moderados. Algo similar se obtuvo en una investigación de Amaya et al. en 202117 en la cuidad de Bogotá respecto de soledad social, en la que en ambos sexos predominó el nivel medio, con un 46,4% para el femenino y un 20,6% para el masculino.
Entre las variables analizadas, la única que mostró correlación estadísticamente significativa con ansiedad fue soledad social, aunque esta asociación fue positiva baja (Rho = 0,41; p = 0,04), resultado que coincide con el del estudio realizado por Llibre et al. en Cuba en 2021, que establece una asociación estadísticamente significativa (OR = 3,60; IC95%: 2,38-5,46) entre ambas variables18.
Limitaciones
Limitaciones importantes asociadas a esta investigación fueron los pocos estudios encontrados específicamente entre soledad social y ansiedad en adultos mayores, se recomienda continuar con las investigaciones respecto al fenómeno, así como aumentar el número de participantes para mejorar la representatividad, también aplicarlo a otros contextos, ya que al pertenecer a una comunidad de adultos mayores activa, puede verse una realidad más protegida de adultos mayores, quienes presentan mayor contacto con personas y no necesariamente representan la realidad del resto de la población mayor de edad.
CONCLUSIÓN
La cuarentena, como medida de prevención del contagio por COVID, contribuyó a la aparición de manifestaciones psicológicas en los adultos mayores. Este estudio mostró cómo se relacionan la soledad social con la ansiedad, en que a mayor percepción de soledad social, mayores niveles de ansiedad en los adultos mayores, lo que podría informar de cómo el entorno afecta a la salud mental, potenciando los efectos negativos de la pandemia. Se recomienda seguir investigando sobre la soledad y la ansiedad en la tercera edad para poder abordar de forma oportuna este fenómeno.













