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Educación Médica

versión impresa ISSN 1575-1813

Educ. méd. v.6 n.4 Barcelona dic. 2003

 

ORIGINAL


Prácticas de Enfermería Comunitaria: evaluación de una muestra de enfermeras tutoras (curso 2001-02)

"Nursing Training in the community: evaluation of a sample of nursing tutors."

M. Teresa Icart Isern, Anna M. Pulpón Segura, Rosalía Pedreny Oriol, Imma Úbeda Bonet,
Montserrat Roca

1Departamento de Enfermería de Salud Pública, Salud Mental y Materno-Infantil. Escuela de Enfermería.
Universidad de Barcelona

 

Objetivo: Conocer la opinión de enfermeras que tutorizan las prácticas de Enfermería Comunitaria en relación al conocimiento, habilidades y actitudes de los estudiantes que realizan sus prácticas en centros de Atención Primaria de Salud (APS).
Participantes y métodos: Se realizó un estudio transversal en centros de APS. Las participantes fueron enfermeras que tutorizaban la formación práctica de los estudiantes de Enfermería durante al menos los últimos dos años. Las variables estudiadas fueron el conocimiento teórico (valores normales de parámetros biológicos, proceso del atención enfermero, etc), las habilidades (toma de la tensión arterial, entrevista a los pacientes, etc) y las actitudes (escucha atenta, respeto a los pacientes, etc) de los alumnos.
Resultados: Según la opinión de las enfermeras: los estudiantes presentan dificultades en los conocimientos teóricos relacionados a los protocolos clínicos, la pediatría y el manejo de enfermedades crónicas; las habilidades peor puntuadas se refieren a la aplicación de inyectables, la cura de heridas y extracciones sanguíneas; las actitudes más débiles afectan al proceso de toma decisiones. Por otro lado, los estudiantes fueron bien puntuados en el conocimiento de: los parámetros biológicos (63: 76,8%), del proceso del atención enfermero (62: 75,6%), y en la educación para la salud (53: 64,6%). La toma de la tensión arterial y en la escucha atenta de los pacientes fueron la habilidad y la actitud mejores puntuadas respectivamente.
Conclusiones. Las encuestadas consideran que los conocimientos teóricos y las actitudes son las principales fortalezas y las habilidades las principales debilidades que los alumnos aportarán a su práctica como futuros profesionales enfermeros.

Palabras clave: Enfermería. Educación. Prácticas. Atención primaria.

Objective: To know nurses' opinion related to knowledge, skills and attitudes of pregraduated nursing students who were in their clinical training in Primary Health Care (PHC) Centers.
Participants and methods: A cross-sectional study was carried out at PHC Centers. The participants were nurses who have being training nursing students, for the last two years. The studied variables were theoretical knowledge (normal values of biological parameters, nursing care process, etc), skills (blood pressure measurement, ability interviewing patients, etc) and attitudes (attentive listening, patients respect, etc) from nursing students.
Results: According to the nurses' opinion: nursing students have difficulties in theoretical knowledge on: clinical protocols, paediatrics and chronic illnesses; they show insufficient skills in performing punctures and shots, treating wounds and in taking out blood samples; the weakest attitudes affect the taking decisions process. On the other hand, they have good knowledge on: biological parameters (63: 76,8%), nursing care process (62: 75,6%), health education (53: 64,6%). They scored very well in blood pressure measurement and in listening patients during clinical encounters.
Conclusions: According to nurses'opinion knowledge and attitudes are the strengths and skills are the weaknesses that undergraduate nursing students bring to their clinical practice as nursing professionals.

Key words: Nursing. Education. Training. Primary Health Care

 


Correspondencia:
Dra. M. Teresa Icart Isern
1Feixa Llarga s/n.
08907 * L'Hospitalet de Llobregat
Tel: 93 402 4241 Fax: 93 402 4297
E-mail: ticart@bell.ub.es

 

INTRODUCCIÓN

Desde que los estudios de enfermería son reglados, las prácticas clínicas han estado presentes en todos los planes de estudio. Así, el Plan de Estudios de Ayudante Técnico Sanitario (ATS) de 19551 contemplaba, en sus tres cursos, la asignatura de Prácticas que consistía en la realización de técnicas de cuidado dirigidas a los pacientes hospitalizados, en unidades médicas y quirúrgicas, y prácticas en servicios de laboratorio, radiodiagnóstico, anatomía-patológica, etc.

Desde entonces hasta la actualidad, los estudios de Enfermería han sufrido enormes transformaciones; en 1977 se incorporaron a la Universidad y las prácticas clínicas continuaron siendo un componente esencial en el nuevo diseño curricular 2. No obstante, estas prácticas registran una amplía variabilidad tanto en su realización como en los criterios aplicados en su evaluación.

Los responsables de prácticas de las escuelas de Enfermería han analizado la complejidad y algunas de las dificultades que impiden que dichas prácticas alcancen un óptimo desarrollo 3-6. Entre las dificultades destaca la problemática propia de los centros sanitarios, como la presión asistencial, el recorte de plantillas, la reducción de las estancias hospitalarias, etc., circunstancias que pueden repercutir en la formación práctica de los estudiantes.

Sin embargo, es necesario que todos los profesionales de la enfermería tengan un desarrollo y/o conocimiento profesional que les permita abordar situaciones clínicas, muchas veces desconocidas. Aunque este desarrollo profesional, se produce de manera más o menos natural en un contexto práctico, es necesario que el estudiante sea guiado por alguien más experto; además, se ha de tener en cuenta que el estudiante está sometido a un cierto estrés provocado por las situaciones variables y de incertidumbre que le rodean durante su estancia en los centros asistenciales 6,7. Así pues, la figura de la enfermera tutora, es indispensable para que el alumno inicie un crecimiento profesional junto a alguien más experto.

Para las prácticas de Enfermería Comunitaria, la Escuela de Enfermería de la Universidad de Barcelona cuenta con el soporte de Profesoras Asociadas que, junto con otros profesionales de enfermería de los Centros de Atención Primaria de Salud (APS), realizan las funciones de tutoras, guiando y aportando su experiencia a los alumnos en periodo de prácticas. Además, estas Profesoras Asociadas realizan la evaluación de los estudiantes con la participación de las enfermeras tutoras y las Profesoras Titulares de la Escuela, máximas responsables de las prácticas. Por otra parte, los estudiantes pueden aprender a través de su propia actuación, haciendo aquello sobre lo que quieren ser expertos. La combinación de ambas estrategias, la tutorización y la propia acción, puede favorecer el aprendizaje de habilidades indispensables para alcanzar la competencia profesional 8,9.

Los objetivos de este estudio son conocer la opinión de las enfermeras que tutorizan las prácticas de la asignatura de Enfermería Comunitaria con relación al nivel de conocimientos, habilidades y actitudes, generales y específicos, que presentan los alumnos en el ámbito de la APS; además de identificar la opinión de estas enfermeras, respecto al futuro desarrollo profesional de quienes en breve ocuparán plazas como enfermeros/as.

PARTICIPANTES Y MÉTODOS

El presente estudio se realizó en la Escuela de Enfermería (Universidad de Barcelona) durante el curso 2001-02. Se empleó un diseño observacional, descriptivo y transversal con encuesta anónima dirigida a profesionales de enfermería que colaboraban, como tutoras, en el seguimiento de las prácticas de Enfermería Comunitaria en el ámbito de la APS en la comarca del Baix Llobregat (Barcelona).

Las participantes fueron enfermeras/os que en el momento de pasar la encuesta habían tutorizado las prácticas de los alumnos de enfermería, al menos durante los dos últimos cursos académicos.

Las variables estudiadas referidas a las participantes fueron: edad, año de graduación como enfermeras y formación de postgrado recibida en los últimos cinco años.

En relación a las prácticas de los alumnos se solicitó que, mediante preguntas abiertas, las enfermeras tutoras manifestaran su opinión sobre: los conocimientos teóricos (cuerpo teórico de la disciplina), las habilidades (capacidad para realizar actividades relacionadas a los cuidados enfermeros) y actitudes (predisposición o ánimo hacia algo), que consideraban deficitarias o insuficientes en la APS.

Las enfermeras también debían valorar en una escala de 1 (mínimo) a 5 (máximo), el grado de conocimiento teórico de los alumnos referido a: los valores normales de parámetros biológicos habituales, el proceso de atención enfermero (PAE) y los aspectos básicos de la educación sanitaria. Con relación a las habilidades, las encuestadas debían valorar con la misma escala, las habilidades para: la determinación de la tensión arterial, la aplicación de inyectables (por ejemplo, intramusculares), y la realización de extracciones y curas sencillas. En cuanto a las actitudes se debía puntuar: la escucha atenta, el respeto hacia los pacientes y la responsabilidad.

Finalmente, se debía evaluar con una escala de Likert (5=total acuerdo a 1=total desacuerdo) el grado de acuerdo/desacuerdo con una serie de afirmaciones relacionadas a los conocimientos, habilidades y actitudes que los alumnos habrían logrado al finalizar las prácticas de Enfermería Comunitaria y que revertirían en su desempeño profesional. La encuesta fue sometida a prueba piloto que permitió varias rectificaciones.

Para el análisis descriptivo de las variables estudiadas se utilizó el programa SPSS v.10.

RESULTADOS

De las 123 encuestas, se descartaron 22 por no haber respondido a más de la mitad de las preguntas. La edad media de las 101 encuestadas es de 42,26 años (DE: 6,26; IC 95%: 41,02-43,49). El año en que un mayor número de encuestadas (13%)afirma haber acabado la carrera es 1980. En cuanto a la formación recibida en los últimos cinco años, todas las participantes indican haber asistido a algún tipo de formación continuada; destaca un caso que dice haber recibido 44 cursos cortos y 7 (6,9%) indican haber o estar cursando otra carrera universitaria (tabla 1).

El tiempo medio con alumnos en período de prácticas es 7,35 años (DE: 4,35; IC 95%: 6,45-8,24)

A la pregunta abierta sobre los conocimientos teóricos con mayores deficiencias, destacan como tales: los protocolos clínicos, la enfermería pediátrica y las enfermedades crónicas (tabla 2). La aplicación de inyectables y la realización de extracciones y curas, son las habilidades que, en opinión de las tutoras registran mayores dificultades durante el período de prácticas (tabla 2). En cuanto a las actitudes que manifiestan más carencias son las referidas a la iniciativa, empatía, decisión y seguridad (tabla 2).

A las preguntas cerradas sobre el grado de conocimientos teóricos (fig. 1) relacionados a: la identificación de los valores normales correspondientes a los parámetros biológicos habituales, se observa que la puntuación más frecuente es la de "regular" (34: 41,5%); mientras que el proceso de atención enfermero (PAE), recibe la calificación de "suficiente" (46: 56,1%) y los aspectos básicos de la educación sanitaria, se puntúan como regulares en el 39% (32) de los casos.

 

La figura 2 presenta las puntuaciones adjudicadas por las tutoras a tres habilidades concretas: toma de tensión arterial, aplicación de inyectables/extracciones y realización de curas/técnicas; la mejor puntuación global la obtiene la primera y la peor corresponde a la segunda.

 

En general, las actitudes obtienen las mejores calificaciones, así: la "escucha atenta " y el "respeto al paciente", recibe calificaciones de suficiente y máxima, pero también la responsabilidad del alumno es muy bien calificada (fig. 3).

 

Al acabar el período de prácticas, la valoración predictiva sobre el futuro desempeño profesional de los estudiantes, reciben muy buena puntuación (fig. 4). En ese sentido, la respuesta más habitual es la de "acuerdo parcial", con las afirmaciones que admiten que los alumnos acabarán la carrera de enfermería con un nivel teórico adecuado para satisfacer las demandas básicas de la APS; igual resultado se obtiene con las afirmaciones de que "contarán con las habilidades suficientes para desarrollar sus funciones de forma competente" y con la que sostiene que "mantendrán una actitud global que prestigiará socialmente a la profesión enfermera".

 

DISCUSIÓN

El porcentaje de respuestas obtenido en nuestro estudio (82,1%) es algo superior al 64,6% alcanzado por Úbeda y cols 10 en su trabajo sobre la opinión de un grupo de enfermeras asistenciales sobre la enseñanza práctica de los estudiantes de enfermería, realizado en 1992, en la misma Área de Gestión.

La edad media de las encuestadas, superando la cuarentena, coincide con el progresivo envejecimiento de las profesionales de la APS10 y se corresponde con la amplia formación continuada recibida por las mismas.

Las deficiencias en los conocimientos sobre protocolos clínicos, enfermedades crónicas y enfermería pediátrica podrían explicarse porque al iniciar el período de prácticas, las alumnas aún no habían cursado las asignaturas de Enfermería Comunitaria II y Enfermería Pediátrica donde se imparte la formación teórica correspondiente a estos aspectos.

La falta de habilidades para la aplicación de IM o para la realización de extracciones sería debida a las pocas oportunidades para adquirir y desarrollar estas técnicas en el transcurso de sus prácticas hospitalarias, que son previas a las de Enfermería Comunitaria.

En cuanto a las actitudes, la escasa iniciativa, decisión y seguridad derivarían de la poca experiencia y de que, para la mayoría de estudiantes, es la primera vez que se enfrentan a pacientes en el ámbito comunitario. Parece obvio que la ciencia y el arte de la enfermería se perfeccionan a través del contacto directo con el paciente ya que en ese contexto se desarrollan y consolidan sus habilidades profesionales 10.

Por otra parte, los conocimientos sobre el PAE son los mejor puntuados; dato que coincide con el de otro estudio4 en el cual las enfermeras encuestadas afirman que la aplicación del PAE por parte de los estudiantes llega al 66%.

Entre las habilidades, la mejor puntuación corresponde a la toma de la tensión arterial, probablemente se debe al hecho de que es una técnica fácil y con muchas oportunidades de realización o experimentación, en el sentido de probar algo 8,11.

La buena valoración de las actitudes coincide con los resultados obtenidos por otros estudios 12 que destacan el respeto y la actitud de escucha por parte del estudiante como rasgos significativos de las entrevistas que realizan.

La puntuación global que las enfermeras tutoras conceden al futuro desarrollo profesional es muy buena sobre todo en lo referente al nivel de conocimientos teóricos. No obstante, debemos reconocer que llegar a ser un profesional competente está condicionado por la voluntad del individuo quien marca sus objetivos, identifica y encuentra los medios y recursos necesarios para responder a las exigencias cambiantes del mundo laboral 9.

Por otra parte, la falta de conexión entre el conocimiento adquirido en las aulas y la competencia que se exige a los futuros profesionales en la práctica real hace que se planteen, desde el ámbito académico, abordajes que disminuyan el abismo que suele existir entre las aulas y la práctica profesional. Por esta razón, parte del reto que afronta el currículum de enfermería es la incorporación de nuevos métodos que refuercen la integración de las habilidades clínicas durante el periodo teórico en el aula. Parte de estos métodos ya están siendo utilizados en algunas Escuelas de Enfermería de España, como son la enseñanza con pacientes reales o pacientes simulados12,13, el aprendizaje basado en problemas 14 o la enseñanza-aprendizaje basado en la evidencia científica 15. Todos estos métodos permitirían un mayor aprovechamiento y reforzarían la experiencia clínica de los estudiantes durante el periodo de prácticas en centros asistenciales.

En este contexto la Escuela de Enfermería de la Universidad de Barcelona, se ha unido a la iniciativa que promueve la introducción del Practicum; se entiende como tal una situación ideada y ordenada para aprender la propia práctica o actuación profesional. Se trata de una acción que se inscribe en el paradigma del conocimiento en la acción, propuesto por Schön11 y tiene como marco teórico, la práctica reflexiva que se define como el conjunto de procesos a través de los cuales un profesional aprende de su propia experiencia.

En 1999 y a partir del cambio en el Plan de Estudios, la Escuela de Enfermería de la Universidad de Barcelona introduce el Practicum, se trata de un conjunto de asignaturas troncales que se imparten en el 3º, 5º y 6º semestre y que están relacionadas con todas las materias de la carrera. El Practicum se divide en: Introductorio (3r semestre), Hospitalario (5º semestre), Comunitario (6º semestre), Curas Especiales (6º semestre) 16.

El Practicum como acción innovadora en la formación del DUE, deberá ser evaluado y en esa línea este estudio podrá servir para comparar la opinión de las enfermeras tutoras del Practicum Comunitario; se trata de buscar pruebas o evidencia científicas 17 que garanticen que la formación de los profesionales enfermeros es la mejor de las posibles, según el saber más actual y relevante.

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