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Revista Española de Enfermedades Digestivas

versión impresa ISSN 1130-0108

Rev. esp. enferm. dig. vol.96 no.2  feb. 2004

 

IMÁGENES EN PATOLOGÍA DIGESTIVA


Úlceras esofágicas por clindamicina

P.A. Rivera Vaquerizo, Y. Santisteban López1, M. Blasco Colmenarejo, M. Vicente Gutiérrez, V. García García y R. Pérez-Flores

Servicio de Aparato Digestivo y 1Medicina Interna. Hospital General Universitario. Albacete

 

Varón de 27 años sin antecedentes de interés, que consulta por odinofagia y disfagia a nivel de esófago medio de horas de evolución. Cinco días antes, había sido intervenido de un quiste pilonidal y estaba en tratamiento desde entonces con clindamicina en cápsulas, habiendo ingerido las últimas tomas con muy poco líquido y notando molestias desde entonces. Se realiza endoscopia, objetivando la presencia de dos úlceras superficiales enfrentadas a 30 cm (Fig. 1A) y otras dos úlceras profundas, friables al roce a 28 cm (Fig. 1B). Con el diagnóstico de sospecha de úlceras esofágicas por clindamicina, se suspende la misma y se administra pantoprazol y sucralfato, quedando el paciente asintomático y sin lesiones en endoscopia realizada a los 45 días.


El primer caso de lesión esofágica por fármacos fue descrito por Pemberton en 1970 debido a la toma oral de potasio. Hasta el momento alrededor de 70 fármacos han sido relacionados con lesiones esofágicas (1), aunque la incidencia de úlceras esofágicas por fármacos está subestimada (2).

El efecto lesivo del fármaco parece producirse por acción directa en la pared del esófago tras un contacto prolongado. Los mecanismos implicados en la producción de lesión son dos (3): factores relacionados con el fármaco y factores relacionados con la persona. El decúbito después de la ingesta del medicamento se presenta en más del 75% de los casos y la ingestión del fármaco con escaso líquido es otro factor desencadenante. La combinación de ambos aumenta el riesgo.

El síntoma más frecuente es el dolor retroesternal (61-72%) (4), que puede exacerbarse con la nueva toma del fármaco responsable, comida o bebida. El segundo síntoma más frecuente es la odinofagia (50-74%). Ambos síntomas se desarrollan entre las primeras horas hasta 10 días desde el comienzo de la medicación. La disfagia es poco frecuente (20-40%) y habitualmente indica la presencia de estenosis inflamatoria severa o estenosis fibrótica.

El método diagnóstico de elección es la endoscopia, que además permite la toma de biopsias, citología y estudio microbiológico. Los hallazgos son variables y la localización más frecuente de la lesión es la unión del tercio superior y medio del esófago. En nuestro caso, esta fue la localización de las úlceras, al igual que en otro similar por clindamicina publicado en 1977 (5).

El tratamiento es la retirada del fármaco responsable y medidas de soporte. No hay evidencia de la eficacia de ningún fármaco, aunque se han utilizado antiácidos, sucralfato e inhibidores de la bomba de protones.

BIBLIOGRAFÍA

1. Kikendall JW. Pill-induced esophageal injury. Gastroenterol Clin North Am 1991; 20: 835-46.

2. Georges MD, Uri MD, Delpre G, Kadish U, Stahl B. Induction of esophageal injures by doxycycline and others pills. A frequent but preventable occurrence. Dig Dis Sci 1989; 34: 797-800.

3. Del Valle García M, Gómez F, Poyato A, Vignote ML, Miño G. Úlcera esofágica por doxiciclina. Gastroenterol Hepatol 2001; 24: 390-1.

4. Worth H. Drug-induced esophageal damage: diseases of medical progress. Gastrointest Endoscopy 1998; 47 (6): 547-50.

5. Sutton DR, Gosnold JK. Oesophageal ulceration due to clindamycin. Br Med J 1977; 1 (6076): 1598.

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