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Nefrología (Madrid)

versión impresa ISSN 0211-6995

Resumen

GUTIERREZ SOLIS, Elena et al. Enfermedad renal ateroembólica: un análisis de los factores clínicos y terapéuticos que influyen en su evolución. Nefrología (Madr.) [online]. 2010, vol.30, n.3, pp.317-323. ISSN 0211-6995.

El embolismo de colesterol es una enfermedad causada por la suelta de cristales de colesterol desde las placas arterioscleróticas ulceradas de la aorta. Esta suelta puede ocurrir de forma espontánea o más frecuentemente tras procedimientos vasculares invasivos o tras tratamientos anticoagulantes o fibrinolíticos. Entre 1989 y 2005, en tres hospitales españoles, se diagnosticaron 45 casos de embolismo renal de colesterol. El diagnóstico fue confirmado mediante biopsia de cualquier órgano afectado o hallazgos típicos en el fondo de ojo. La mayoría de los pacientes eran varones (93,3%), ancianos (el 55,7% era mayor de 70 años), fumadores (91,1%), hipertensos (95,6%) y con varios factores de riesgo cardiovascular. Todos los pacientes presentaron un fracaso renal agudo en el momento del diagnóstico. La creatinina media al inicio fue de 4,3 ± 2,4 mg/dl. El fracaso renal agudo se acompañó frecuentemente de eosinofilia (64,4%) y lesiones cutáneas (57,7%). El 20% de los casos ocurrieron espontáneamente y el 46,7% tras manipulación endovascular (cateterismo/arteriografía); tan sólo un 8,9% ocurrió tras cambios en la anticoagulación. Tras un seguimiento de 12 ± 16,3 meses, el 55,6% (25) de los pacientes requerían diálisis crónica y un 64,4% (29) había fallecido, ocho de ellos tras haber entrado en diálisis crónica. Se observó una recuperación parcial de función renal en 9 pacientes (20%), que presentaban una creatinina media al final del seguimiento de 3 ± 1,7 mg/dl. La comorbilidad cardiovascular y la gravedad clínica del embolismo de colesterol no tuvieron impacto sobre la supervivencia renal o del individuo. La supervivencia renal (Kaplan-Meier) fue mayor en los casos de ateroembolismo espontáneo que en los iatrogénicos. 15 de los 45 pacientes recibieron esteroides. En los tratados se observó una mayor incidencia de fallecimientos (73,3% frente a 60%) y un menor porcentaje de recuperación de función renal (13,3% frente a 23%), aunque sin diferencias estadísticamente significativas. El tiempo medio de evolución a la diálisis fue significativamente más corto entre los tratados con esteroides (p = 0,017). El uso de estatinas no se asoció con una mejoría en el pronóstico renal o vital del individuo. En conclusión, la enfermedad renal ateroembólica constituye un tipo de fracaso renal agudo con unas características clínicas muy determinadas. La supervivencia renal y del paciente es mala, pero existe un porcentaje significativo de recuperaciones espontáneas de la función renal. La supervivencia renal fue significativamente mejor en los casos espontáneos y no observamos efectos beneficiosos del tratamiento esteroideo.

Palabras clave : Colesterol; Embolismo; Fracaso renal agudo; Esteroides.

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