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Archivos Españoles de Urología (Ed. impresa)

versión impresa ISSN 0004-0614

Arch. Esp. Urol. v.62 n.10 Madrid dic. 2009

 

MONOGRÁFICO: INCONTINENCIA URINARIA EN EL CÁNCER DE PRÓSTATA

 

Fisioterapia y manejo paliativo en la incontinencia urinaria en el cáncer de próstata: principio y fin de un camino

Phisiotherapy and palliative management of urinary incontinence in prostate cancer. Start point and end of the road

 

 

Esther Gómez Lanza, Mercé Granda Contijoch y José Emilio Batista Miranda

Unidad de Urodinamia. Centro Médico Teknon. Barcelona. España.

Dirección para correspondencia

 

 


RESUMEN

La incontinencia urinaria es una complicación existente en el cáncer de próstata, con un difícil manejo tras fallar el tratamiento médico o quirúrgico previo.
El objetivo es describir los ejercicios del suelo pélvico y las medidas paliativas en incontinencia urinaria masculina. Los ejercicios de Kegel requieren un correcto aprendizaje y realizarlos de forma sistemática. Se describen los métodos oclusivos externos, los colectores peneanos, el sondaje permanente y los tipos de absorbentes como métodos alternativos para el manejo paliativo.

Palabras clave: Incontinencia urinaria. Sonda. Absorbente. Cáncer de próstata.


SUMMARY

Urinary incontinente is an existent complication secondary to the treatment of prostate cancer. It has a difficult management when medical or surgical treatment have not been effective.
The objective is to describe pelvic floor training and to explain palliative technics in male incontinence. Patients should learn pelvic floor exercises in a correct way and it is recommended to practice them systematically. We describe penile compression devices and permanent catheters. We evaluate absorbent products together with their indications and caractheristics.

Keywords: Urinary incontinence. Urethral catheter. Absorbent. Prostate cancer.


 

Introducción

La incontinencia urinaria es una complicación real en casi todas las modalidades de tratamiento del cancer de próstata si exceptuamos el bloqueo androgénico. Tanto la prostatectomía radical (en cualquiera de sus variedades) como las técnicas de radioterapia (externa y braquiterapia), como las técnicas de ablación de tejido (crioterapia, HIFU) tienen una tasa variable pero existente de esta complicación. No se trata aquí de discutir qué tasa. La incontinencia causa al paciente un empeoramiento de la calidad de vida y, en algunos pacientes, las opciones terapéuticas no son curativas sino que están enfocadas en controlar los síntomas. A pesar de los avances en tratamientos mínimamente invasivos, el urólogo se encontrará con este problema en alguna ocasión, aunque por suerte con menos frecuencia que hace años. La aplicación de otros tratamientos, solos o de forma sucesiva, a veces tiene como efecto adverso irremediable la incontinencia por afectación severa tanto de la vejiga como del sistema esfinteriano. A menudo se afirma que cada uno de estos tratamientos tiene una baja tasa de incontinencia, pero la aplicación sucesiva de varios de ellos (HIFU, crioterapia, radioterapia, braquiterapia) puede dejar una cantidad de secuelas que limitan la aplicación de cualquier tratamiento quirúrgico o farmacológico. No trataremos aquí el papel esencial de un buen estudio urodinámico como punto de partida de cualquier decisión, en vez de lanzarse a realizar tratamientos o incluso intervenciones que pueden dejar al paciente en una situación irreversible.

Antes del inicio de algunos tratamientos para cancer de próstata hay que considerar la fisioterapia perineal, pues hay datos que avalan su indicación antes de la prostatectomía radical, y es posible que también se pudieran beneficiar los pacientes de radioterapia. Sorprende que la última edición disponible del ICI (International Consultation on Incontinente) no dedique a este tema ninguna sección específica y que la poca información disponible esté repartida en distintos capítulos (coste económico Cap. 2), tratamientos alternativos (Cap.3) y el tratamiento de los ancianos (Cap 18) (1).

Ninguna de las modalidades de tratamiento que comentamos en este artículo suele incluirse en el análisis de coste, que ya es tratado en otras secciones dentro de este número. Los costes directos engloban el diagnóstico, el tratamiento y las consecuencias, junto con el gasto de los pañales utilizados. Se considera que el gasto económico que conlleva la incontinencia urinaria a largo plazo es muy elevado. En España en 1995 los costes directos relacionados con la incontinencia supusieron 423 millones de dólares, pero no hay datos sobre la proporción que corresponde a hombres ni los que han sido tratados previamente por cáncer de próstata (2).

Al final de algunos tratamientos, o como complicación de ellos, nos podemos encontrar con una situación en la que sólo son viables las opciones paliativas. No es extraño que algunos profesionales intenten evitar este problema por la frustración que implica el enfretarse a un paciente con una complicación que puede acabar siendo una secuela permanente.

En este capítulo resumimos las opciones no quirúrgicas (fisioterapia de suelo pélvico) y las medidas paliativas que actualmente hay para la incontinencia masculina (métodos oclusivos externos, pañales, colectores y sondas permanentes). Pretendemos un resumen práctico y no una revisión técnica a fondo, que excede los objetivos de esta monografía.

 

Ejercicios del suelo pélvico

Los ejercicios de Kegel (1951) son la base de la rehabilitación del suelo pelviano permitiendo el fortalecimiento de dicha musculatura, tienen diversas variaciones y la ventaja es que no requieren de ningún instrumento complementario para su realización. Es importante la correcta realización de los mismos varias veces al día y requieren un aprendizaje previo adecuado. El ejercicio de cortar la micción ("pipi-stop") puede explicarse al inicio de las sesiones para que el paciente identifique el suelo de la pelvis, pero no debe recomendarse como práctica continuada.

Inicialmente el paciente tiene que estar tumbado con muslos, abdomen y nalgas relajados para el aprendizaje inicial, posteriormente los ejercicios se pueden realizar sentado, o en bipedestación. Se debe contraer el esfínter anal evitando apretar las nalgas intentando mantenerlo en esta posición durante cinco segundos y relajando a los diez segundos lentamente. No se deben contraer los músculos del abdomen ni las piernas ni aguantar la respiración. Tras haber aprendido correctamente estos ejercicios, el paciente debe realizar diez series diarias en cualquier lugar y posición, dado que son discretos y fácilmente reproducibles; incluso se aconseja asociarlos a actividades de la vida diaria para así realizarlos de forma rutinaria. Cada serie está formada por diez contracciones durante diez segundos y seguidamente relajaciones de forma lenta. Es importante la perseverancia y constancia en la realización de los ejercicios de Kegel sin sobreactuar para evitar el agotamiento de la musculatura, efecto contraproducente. Un programa de entrenamiento adecuado del suelo pélvico debe fortalecerlo progresivamente y comenzarse de forma temprana. Se ha demostrado que la rehabilitación es más efectiva si se inicia antes de los seis meses (3). Recientemente se ha comunicado el primer estudio en el que la fisioterapia se iniciaba antes de la prostatectomía radical, con mejores resultados frente a un grupo control con fisioterapia postoperatoria convencional (4). Por tanto, carece de sentido esperar a que se produzca una recuperación del suelo pélvico. La cirugía laparoscópica puede disminuir (aunque no eliminar) la tasa de incontinencia, pero estos pacientes también se beneficiarían de una profilaxis antes de la intervención.

La experiencia común es que hay un perfil de paciente (más implicado, con tipo de vida activa y preocupado por su enfermedad) que realizará los ejercicios de forma continuada y notará mejoría en las primeras sesiones. Si no hay una mejoría clara en dos meses, es mejor pensar en otras opciones y no persistir en un tratamiento ineficaz. Por desgracia, los ejercicios de Kegel, aún realizados de forma correcta, no son efectivos en todos los pacientes. Como anécdota, recordamos el testimonio de un paciente con incontinencia severa que mantenía micciones y al que un especialista le había asegurado que era imposible que tuviera incontinencia si era capaz de cortar la micción.

 

Medidas paliativas en incontinencia masculina

Por medidas paliativas entendemos el control de los síntomas, que no suponen un tratamiento definitivo. Son medidas para facilitar la vida diaria a una persona que padece incontinencia en la que el tratamiento farmacológico o quirúrgico no resulta efectivo.

Métodos oclusivos externos

Los métodos oclusivos con dispositivos mecánicos cuyo objetivo es evitar la incontinencia y sustituir el mecanismo esfinteriano debilitado. Presentan variaciones en función de la tolerancia de del paciente. Por tanto, una unidad de asesoría de continencia tiene que tener muestras de todos ellos y que cada paciente vaya probando para decidir cuál es el que mejor se adapta a su situación. Todos los dispositivos realizan una compresión sobre la uretra peneana, por ello deben retirarse para que se efectúe la micción. Los principales son:

• Pinza de Cunningham: consta de una estructura metálica con un revestimiento de goma y dos piezas de caucho. La parte oclusiva es la inferior comprimiendo la uretra mediante los muelles laterales. El problema de este instrumento es que es traumático pudiendo causar en algunos casos isquemia y necrosis de pene, además de ser incómodo (Figura 1).

• Dispositivo Oris: el cierre de la uretral se produce mediante dos pequeñas prominencias de material semirrígido. Es menos traumático que las pinzas de Cunningham debido a que no son metálicas y se ajusta con la cinta de Velcro a la base del pene (Figura 2).

 

• Pinza de Baumrucker: es una pinza articulada que comprime la uretra, fabricada con material metálico (en el pasado) o plástico (los modelos y variaciones más actuales) (Figura 3).

 

 

• Dispositivo de Penoring: consta de un globo que ocluye la uretra pudiendo regular la presión de la misma. Es un instrumento obsoleto que no hemos visto utilizar en los últimos años.

• Dispositivo Tri-med, denominado C3 en algunos paises. De diseño muy similar al Oris, pero de un material más rígido (Figura 4).

 

Moore y cols. (5) evaluaron la eficacia y satisfacción en doce pacientes que presentaban incontinencia urinaria tras prostatectomía radical de tres dispositivos compresivos peneanos distintos: (pinza de Cunningham, U-Tex y C3), objetivando que la pinza de Cunningham ocasionaba menor pérdida de orina, 17.1 g versus 53.3 g con el dispositivo U-Tex. Globalmente el grado de satisfacción del paciente más favorable era causado por la pinza de Cunningham. Existe poca información sobre las preferencias y utilidad de cada uno de estos componentes. Una diferencia importante desde el punto de vista higiénico es que los dispositivos plásticos (Oris, C3 etc) son desechables y no deben usarse más de 15 días.

Colectores peneanos

Es un tipo de dispositivo conductivo de tipo externo para varones. Recogen la orina de forma pasiva desde el exterior y se conectan a una bolsa de recogida de orina. Son de látex o silicona y existen varios modelos de mecanismo similar. El problema principal es la correcta fijación de los mismos al pene debido a las diferentes formas de los mismos. La prescripción de un colector debe individualizarse en cada paciente buscando el tipo más adecuado en cada caso según el método de fijación y la medida del diámetro del pene. Los fabricantes facilitan una tarjeta que permite medir el diámetro del pene y prescribir la medida adecuada. Es fácil de colocar y cuando la adherencia es adecuada, no presenta fugas de orina. Existen sustancias protectoras que protejen la piel y favorecen la adhesión del colector. Los problemas más frecuentes son la inadecuada adherencia del colector y las irritaciones cutáneas.

La prescripión de un colector suele implicar que el paciente lo llevará el resto de su vida, si no se plantea una cirugía resolutiva. Por tanto, tenemos que estar seguros del diagnóstico urodinámico y descartar la obstrucción del tramo inferior y la incontinencia por rebosamiento: la obstrucción no diagnosticada en un paciente portador de colector puede tener graves consecuencias. La complicación más frecuente es la caída accidental del dispositvo, que provoca gran malestar la paciente. También pueden producirse lesiones cutáneas e inflamación del glande, que suelen ser debidas a una higiene insuficiente, problemas dermatológicos pre-existentes o cambio poco frecuente (6). Es preferible cambiar el colector 2 veces al día (mañana y noche), aplicando una correcta higiene de la piel y el glande.

Siguiendo el mismo criterio que en los dispositivos externos, en nuestro centro se ofrece a los pacientes los dos tipos de colectores y son ellos los que los prueban y deciden cuál de ellos les resulta más cómodo. Las principales marcas en nuestro entorno son Hollister y Coloplast, y ambas poseen una importante red comercial de apoyo a los pacientes. Estas redes realizan un gran servicio a los pacientes y suplen muchas de las conocidas carencias del sistema sanitario en este ámbito (tanto en la red pública como en seguro médico o privada). Resumimos brevemente las opciones disponibles con más facilidad: Coloplast dispone de tres tipos de colectores:

- Conveen Optima: el material es de silicona y presenta un autoadhesivo hipoalérgico

- Conveen Plus Ultra, adhesivo sin látex, de longitud corta, ideal para penes que presentan retracción dentro de la grasa hipogástrica.

- Conveen Plus con autoadhesivo o con tira adhesiva de silicona o de látex. (Figuras 5, 6 y 7).

 

 

 

Toda la gama de colectores Hollister son de silicona y sin látex (sistema "in view"). Todo el cabezal del colector (y no sólo una tira) es adhesivo. Además de incorporar los diferentes diámetros, cada uno de ellos se fabrica en 3 longitudes diferentes.

Dispositivos "caseros"

No podemos obviar algunos dispositivos fabricados por los propios pacientes en situaciones en las que no han encontrado (o no se les ha proporcionado) una solución aceptable. Lejos de ser un asunto para la hilaridad, es la muestra patente del impacto que la incontinencia puede suponer. Hace años vimos algún paciente con una bolsa de plástico que contenía una compresa, atada a la cintura y con el pene abocado en su interior. Otro dispositivo sorprendente fue un envase pequeño de tetra-brick abierto y atado a la cintura, esta vez con una pequeña esponja en su interior (Figura 8).

 

Sondas permanentes

Se consideran un tipo de dispositivo conductivo de tipo interno. Excluimos la sonda suprapúbica ya que es excepcional su uso crónico en pacientes incontinentes: los problemas de manejo domiciliario y la dificultad de cerrar el cuello vesical hacen de este sistema una opción muy poco factible. No debemos considerar la sonda Foley como un método de primera elección por los efectos negativos que presenta: infecciones del tramo urinario, úlceras de decúbito y tumor vesical. De nuevo, antes de "condenar" a un paciente a sonda permanente de por vida, se debe haber hecho un estudio completo para confirmar que es su única opción. Se recomienda la cistoscopia de control anual con PAP de orina para descartar la posibilidad remota pero real de la aparición de un tumor vesical (con una incidencia elevada de carcinoma escamoso), especialmente en los pacientes lesionados medulares (7) (Figura 9).

 

Se utilizan preferentemente de material silicona por su mayor durabilidad, los calibres más utilizados son 16 y 18 Ch y se pueden conectar a una bolsa colectora de diuresis o bien utilizar un tapón durante el día. Aunque la opción del tapón durante el día es considerada negativa por los especialistas en enfermedades infecciosas, la realidad es que a muchos pacientes este sistema les permite realizar una vida más activa, sin que vaya asociado a un mayor número de infecciones. Se han diseñado algunas variaciones en la forma (8), sin que se demostrara una menor tasa de complicaciones. Las sondas permanentes con un recubrimiento de plata demostraron una reducción de las infecciones en sondajes de corta duración (9) pero estos resultados no se han mantenido (10) y por el momento no están disponibles en nuestro país.

Pañales

Los absorbentes tienen que adaptarse a las necesidades de cada paciente según el nivel de absorción que se necesite en función del grado de incontinencia urinaria y la variabilidad en el tamaño del apósito absorbente. Las características ideales de un absorbente masculino es que sea cómodo, absorba el olor preservando al máximo la sequedad y permita el movimiento. Uno de los mayores inconvenientes derivados del pañal mal adaptado o mal indicado es la dermatitis causada por la irritación producida por la orina que no es recogida satisfactoriamente (Figura 10). Algunos hombres usan dispositivos femeninos, pero realizaremos sólo un breve resumen de los absorbentes específicamente diseñados para hombres. No pretende ser una revisión exhaustiva. Ya hemos comentado que la opinión y uso de cada paciente es lo que manda a la hora de decidir el dispositivo: por tanto evitaremos dar opinión sobre la mayor o menor idoneidad de cada material. Por sorprendente que pueda parecer, estos dispositivos no están incluidos entre el material reembolsable por el Sistema Nacional de Salud Español (Figura 10).

 

Los absorbentes masculinos suelen tener forma de bolsa en la que se introduce el pene. Algunos pacientes utilizan absorbentes femeninos, pero son más incómodos, abultan más y no consiguen absorber adecuadamente toda la orina. Nos constan dos empresas que comercializan absorbentes específicos para hombres.

Tena posee una gama con tres tipos de pañales:

- TENA for men Level 1: indicado para pérdidas urinarias leves.

- TENA for men Level 2: utilizado para pérdidas urinarias moderadas que permite la absorción de mayor cantidad de orina.

- TENA Pants Discreet: presenta forma de calzoncillo, indicado para pequeñas pérdidas, y no tan útil en pérdidas de más cantidad.

Coloplast también dispone de un dispositivo masculino para pérdidas de pequeña cantidad. Finalmente también está disponible de un calzoncillo de apariencia normal que dispone de un bolsillo especial en su parte anterior en el que se puede alojar una compresa estándar ("Jim Sanitario").

La comparación entre estos dispositivos no se ha realizado en nuestro medio. Sin embargo, Fader et al. evaluaron los diferentes tipos de absorbentes (desde una pequeña protección hasta un pañal tipo calzoncillo) de diversas marcas para varones en casos de incontinencia urinaria leve, a los que se les realizaba posteriormente un cuestionario evaluador. Se analizaron 74 varones de los cuales el 46% presentaban incontinencia diurna y nocturna mientras que el 54% únicamente diurna, destacando que el pañal tipo calzoncillo se adaptaba más a las necesidades de los varones por su mayor absorción y menor movilidad. Los varones requieren productos con mayor absorbencia que las mujeres y la media de pérdida diaria es de 375 g en varones respecto a 215 g en mujeres (11,12). Más allá de la indicación y de la preferencia de cada paciente, éste es un campo con un gran potencial de investigación, relacionando los diferentes productos con la pérdida y con la calidad de vida percibida por el paciente.

 

Principio y fin: algunas alternativas

Con los datos disponibles, el tratamiento de la incontinencia en cáncer de próstata empieza antes de la intervención quirúrgica (y probablemente también antes de las disntintas opciones de radioterapia): la fisioterapia preventiva ha demostrado su eficacia y debería utilizarse más a menudo.

Durante los distintos estadíos del tratamiento, debería diagnosticarse y tratarse la incontinencia sin demora, y debería valorarse el impacto negativo de ir añadiendo opciones terapéuticas que pueden resultar muy dañinas. En el estadío final de la incontinencia sin tratamiento médico ni quirurgico es importante dar soporte al paciente y ser creativos en las medidas paliativas: algunos pacientes pueden hacer vida normal con pañales y utilizar otros medios (sonda Foley o colectores) sólo en circunstancias especiales (viajes, eventos sociales etc).

La incontinencia urinaria es uno de los temas olvidados en la gran planificación sanitaria y en el interés profesional. En el caso de los varones post tratamiento de cáncer de próstata se dan algunas situaciones especialmente graves (Tabla I). Esperamos que este monográfico ayude a paliar este grave déficit y pueda sevir para llamar la atención sobre este problema sanitario.

NOTA: Este trabajo se realizó con una ayuda de la asociación "continentia" (WWW.continentia.org)

.

Conflicto de intereses: los autores han percibido en el pasado honorarios profesionales por actividades de formación de algunas de las empresas citadas en el artículo (Hollister y Coloplast), sin relación ninguna con el contenido de este trabajo, que ha sido redactado de forma completamente independiente.

 

Bibliografía y lecturas recomendadas (*lectura de interés y **lectura fundamental)

**1. Abrams P, Khoury S, Wein A. Third international consultation on Incontinence. Incontinence. (Eds). Healt Publication Ltd. Plymouth, 2002; p 479        [ Links ]

*2. Lobo F, Moreno M, Bonache J. Costes socio-económicos de la incontinencia urinaria. Urología Geriátrica, 2002;161-190.        [ Links ]

*3. Tarcía Kahihara C, Ferreira U, Nardi Pedro R, et al. Intervención fisioterapeútica precoz versus tardía para tratamiento de la incontinencia urinaria masculina post-prostatectomía. Arch Esp Urol, 2006; 59 (8): 773-778        [ Links ]

**4. Burgio K L, Goode P, Urban D, et al. Preoperative biofeedback-assisted behavioral training to reduce post-prostatectomy incontinence: a randomized controlled trial. Abstract 46. ICS Meeting. Montreal, 2005.        [ Links ]

*5. Moore KN, Schieman S, Ackerman T, Dzus HY, Metcalfe JB, Voaklander DC. Assessing comfort, safety and patient satisfaction with three commonly used penile comprssion devices. Urology, 2004; 63(1):150-4.        [ Links ]

*6. Palmero Martí JL, Bonillo García MA, Pacheco Bru JJ et al. Necrosis de la piel del pene como complicación del uso de un colector de orina. Actas Urol Esp, 2003;27(2):155-8.        [ Links ]

**7. Hess MJ, Zhan EH, Foo DK, Yalla SV. Bladder cancer in patients with spinal cord injury. J Spinal Cord Med, 2003;26(4):335        [ Links ]

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**13. Clemente Ramos LM, Maganto Pavón E. Clínicas Urológicas de la Complutense, 2000; 8:13-33.        [ Links ]

 

 

Dirección para correspondencia:
José Emilio Batista Miranda
Unidad de Urodinamia
Centro Medico Teknon
Vilana, 12
08022 Barcelona (España).
urodinamia@hotmail.com