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Revista de Diagnóstico Biológico

versión impresa ISSN 0034-7973

Rev Diagn Biol v.50 n.3 Madrid jul.-set. 2001

 

EDITORIAL 

El Laboratorio Clínico es una especialidad médica


Las distintas especialidades que componen el espectro del Laboratorio Clínico son especialidades médicas. Este es un punto básico, elemental e indiscutible. Otros enfoques provienen de perspectivas particulares que representan precisamente intereses particulares y no el interés de los pacientes. 

Esto, en algunos momentos se ha utilizado como bandera afirmando que sólo los médicos pueden ejercer estas especialidades. El criterio puede ser correcto para otros países. 

En España tenemos, gracias al esfuerzo de todos, uno de los mejores sistemas a nivel mundial de formación de facultativos especialistas. En este entorno particular, un profesional no médico, con una adecuada formación recibida en su residencia correspondiente (FIR, QIR, BIR), está capacitado para prestar los servicios de la especialidad correspondiente. 

En este punto, y así lo hemos comunicado al Ministerio, el próximo decreto sobre especialistas licenciados en Biológicas, Químicas y Bioquímica, nos parece adecuado porque resuelve la situación de dichos especialistas formados por la vía de la residencia. No podemos sin embargo aceptar que se utilicen disposiciones adicionales para abrir una puerta de atrás a otros profesionales de la misma titulación pero sin la adecuada formación. 

Porque es precisamente ese período de residencia específica el que le diferencia de su formación universitaria de base, integrándolo como especialista del laboratorio clínico. 

¿Que los criterios de formación deben revisarse y adaptarse a las capacidades de cada uno?, ¡por supuesto! .¿Que la formación vía residencia es mejorable?, ¡claro que lo es!. Probablemente, debería revisarse el tema de las Comisiones Nacionales de las Especialidades de Laboratorio, para que trabajaran en común los aspectos comunes a las distintas especialidades y titulaciones de base. Desde esta Sociedad estamos abiertos a ello. Es más, hemos elaborado un borrador de trabajo sobre tronculación que se ha remitido a las sociedades científicas del área para su estudio y valoración. 

clones. La diversidad biopatológica es buena, enriquecedora para los que trabajan en este grupo de especialidades y sobre todo adecuada para mejorar la salud de nuestros pacientes. 

Es necesario adaptarse a los cambios, pero sin perder de vista el enfoque médico de la especialidad. 

Existe otro enfoque en el laboratorio clínico: el estrictamente metrológico. Según este criterio, el laboratorio se entiende como un sistema de producción de resultados que no cuestiona las peticiones ni valora los resultados más allá de su pertenencia o no a los rangos de referencia. (No olvidemos que la ISO 45001 afirmaba que el analista no podía emitir ningún juicio sobre los resultados de su medida, sólo acompañarla de la incertidumbre de la misma). 

Ese criterio de producción, se ha implantado en muchos laboratorios, que identifican su misión como la generación de un alto número de datos, con una incertidumbre conocida y a un coste mínimo. 

Desde la Asociación de Biopatología Médica ( y creemos que desde la mayoría de las sociedades científicas de laboratorio) no compartimos ese enfoque. El tema metrológico, con ser una condición importante y necesaria, no es suficiente para definir una especialidad de carácter médico. La indicación debe ser revisada, el resultado validado clínicamente y la adición o eliminación de otras pruebas, parte esencial de nuestra actividad como facultativos especialistas. Un marcador tumoral, una determinación de anticuerpos, una prueba de coagulación o un cultivo de frotis faríngeo, por poner algunos ejemplos, si son innecesariamente solicitados y realizados, por muy barato que sea su coste y muy baja su incertidumbre, lo menos que pueden producir es un gasto innecesario. Si el paciente tiene además la desgracia de caer fuera del rango de normalidad, le esperan interconsultas, pruebas adicionales, etc. 

Actualmente la causa más frecuente de solicitud de pruebas diagnósticas es una indicación inadecuada. Y la causa más frecuente de solicitud de interconsultas es "no presenta patología propia de la especialidad". 

En el X Congreso Nacional del Laboratorio Clínico, celebrado en Murcia en Mayo de 2001, se sacaron unas conclusiones discutidas y aprobadas en la Asamblea General entre la que se considera muy importante la de rehabilitar las especialidades del área del Laboratorio Clínico desde la consideración del especialista como un consultor que participe activamente en el proceso asistencial contribuyendo al diagnóstico, seguimiento y tratamiento del paciente. 

Es necesaria una visión médica y el trabajo en equipo con el clínico para conseguir un laboratorio efectivo -que es lo que nos interesa- y no un laboratorio "eficiente" (alto número de pruebas con bajo coste unitario) que para empezar no es eficiente ni con el sistema sanitario. 

La concepción industrial de los servicios médicos en general y del laboratorio en particular, esta generando una cantidad de problemas y gastos innecesarios (justificados en la alta productividad/bajo coste unitario) que amenaza seriamente la calidad y eficacia de las prestaciones. 

Es tiempo de parar y templar. No se necesitan agentes generadores de procesos, sino buenos médicos bien formados que resuelvan los problemas de los pacientes. 

En el ámbito del laboratorio clínico, esos buenos profesionales pueden provenir de otras titulaciones con la adecuada formación a través de su residencia. Pero no olvidemos que se trata de una especialidad médica, no metrológica. Y que enriquecen más distintos enfoques de un mismo problema, aunque en algunos momentos puedan generar conflictos puntuales, que el pensamiento único del mundo feliz de Huxley. 

Junta Directiva AEBM