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Revista de Diagnóstico Biológico

versión impresa ISSN 0034-7973

Rev Diagn Biol v.50 n.3 Madrid jul.-set. 2001

 

X Congreso Nacional del Laboratorio Clínico 

Mesa redonda: AEBM y AEFA ante los análisis clínicos 



Moderador: Dr. F. Ruiz-Falcó 

Intervención del Dr. C. Sánchez Castiñeiras 


Correspondencia: Cándido Sánchez Castiñeiras
Montevideo, 9.
27001-Lugo
candidosanchez@medynet.com


Durante los últimos tiempos las asociaciones científicas y profesionales de especialistas en las distintas ramas del laboratorio clínico se hicieron eco de las quejas, preocupaciones e inquietudes de sus miembros sobre la situación que atravesaba la especialidad ya que se estaba desvirtuando y desnaturalizando sus fines e incluso cuestionándose, de cara al futuro, la necesidad de la misma. 
Los motivos de la nueva situación eran varios, por una parte los importantes avances científicos asi como las innovaciones tecnológicas, por otra parte, la pugna existente entre las distintas ramas que conforman las especialidades del laboratorio clínicos, que llevaban a una dispersión de la especialidad con duplicidades manifiestas tanto en las actividades científicas como en las actividades profesionales. 
Todo esto se tradujo en que los gestores de la sanidad, con una visión puramente economicista , y bajo el lema "las máquinas lo hacen todo" se plantearon la reducción de plantillas, la no convocatoria de plazas vacantes e incluso, llegar a prescindir de la especialidad. 
Esta situación nos recordaba a una similar que se planteó con los laboratorios de microbiología como consecuencia del descubrimiento de los antibióticos, cuando algunos creian que con la utilización de los nuevos fármacos no tenían razón para su existencia los laboratorios de microbiología y se inició un proceso de desmantelamiento de los mismos muy especialmente en los centros hospitalarios, pasado los tiempo y comprobado que la antibioterapia no era la panacea frente a los procesos infecciosos, fue necesario recuperar y potenciar aquellos laboratorios de los que tan ligeramente se prescindió. 
Este pensamiento de la administración se vio respaldado por el proceder de algunos "compañeros" que con un afán exclusivamente mercantilista crearon grandes laboratorios con múltiples puntos de extracción repartidos por toda la geografía española, donde lo primordial era la cantidad de muestras sin importar la calidad en las distintas fases del proceso analítico. 
El principio rector de su actuación no era una buena praxis sino una importante cuenta de resultados. 
Este hecho es una muestra más del neoliberalismo económico que invade actualmente el mundo y que bajo el término de globalízación económica lleva a las actividades profesionales por cauces, en muchos casos, no deseados y negativos para el ciudadano, precisando un freno o control que tenga como objetivo el interés general. 

Ante este imparable fenómeno se levantaron voces críticas que llevaron a sociedades científicas y organizaciones profesionales a preparar un estudio de la situación y hacer un llamamiento a todos los especialistas del país para aunar esfuerzos y luchas contra la expoliación que por parte de equipos de gestión y dirección de la sanidad pública era objeto la especialidad de análisis clínicos. Este llamamiento se hizo a través de un documento, que suscrito por los Consejos Generales de los Colegios Médicos y Farmacéuticos y por la Asociación Española de Biopatología Médica y la Asociación Española de Farmacéuticos Analistas apuntaba como algunas causas origen del problema los siguientes: 

1. Falta de legislación eficaz, que regule la apertura y funcionamiento de los Laboratorios, lo que ha favorecido el hiperdesarrollismo de unos cuantos sin control legal alguno. 

2. Usurpación de funciones que sólo deberían ser privativas de profesionales Universitarios titulados legalmente, por entidades o asociaciones comerciales qué basadas en su potencial económico, político, religioso, etc. tratan y logran ampliar sus dividendos introduciéndose en un campo tan ajeno a los negocios como es la salud humana. 

3. Por la política de toma de decisiones unilaterales seguida por las Compañías de Seguros libres. 

No podemos dejar de reconocer que los avances científicos, la sofisticación de las nuevas técnicas y la complejidad de los mismos hace necesario la colaboración de los pequeños y medianos laboratorios con centros superespecializados, para poder atender desde cualquier lugar, la actual demanda en la clínica diaria de pruebas cada vez más complejas que precisan técnicas mas depuradas; pero esta colaboración no debe romper la imprescindible relación paciente-analista-clínico, fundamental para llevar a cabo una medicina humanizada, cada vez más demandada, moderna y de calidad, siendo el especialista en laboratorio clínico el elemento conductor entre clínico y paciente, que participa activamente en el proceso asistencial, mediante el estudio y validación personalizado de los informes de laboratorio contribuyendo al diagnóstico, evolución y tratamiento del paciente, circunstancia que incluso tendrá una repercusión importante en el gasto analítico. 

En el momento actual a pesar de los peligros de la actual política de laboratorio puesto de manifiesto por voces conocedoras y autorizadas en la materia, la proliferación de grandes laboratorios continúa pero ya con participación del gran capital que ve las necesidades analíticas de la población como un mercado productivo y fuente de riqueza, si bien es cierto que se ha iniciado una lucha de mercado entre los grandes para alcanzar mayores cótas, lo que les ha llevado a ofertar precios por debajo de los costes reales, y curiosamente las compañías de seguros libres e incluso los servicios de la sanidad pública aceptan con satisfacción y agrado la lucha entre ellos, pensando que se traducirá en un menor coste, es decir, se esta aplicando a la salud de los españoles las leyes de mercado sin tener en cuenta otros criterios distintos al puramente económico. 
Recientemente hemos vívido en toda Europa como la codicia humana ha hecho "reventar" a la naturaleza, dando lugar a la aparición del "mal de las vacas locas", esperemos que esta desgraciada experiencia nos sirva como ejemplo para no seguir aplicando criterios mercantilistas a la salud humana. 

Desde mi punto de vista tampoco los especialistas en las distintas ramas del laboratorio somos ajenos a la compleja y delicada situación que está atravesando el laboratorio clínico, no somos ajenos, sino que yo diría que somos en parte responsables con la división y rivalidades que estamos provocando con nuestros propios comportamiento. 
¿Como es posible que actualmente existan numerosas sociedades que tiene un mismo fin, y me estoy refiriendo a las sociedades que representan una parte de lo que es el laboratorio clíníco: Asociación Española de Biopatología Médica, Asociación Española de Farmacéuticos Analistas, Sociedad Española de Química Clínica, Sociedad Española de Microbiología, Sociedad Española de Inmunología Sociedad Española de Dirección y Gestión de los Laboratorios Clínicos y un largo etc. que rivalicen entre ellas en los congresos científicos, turnándose incluso las casas comerciales en sus apoyos un año a una sociedad y otro año a otra. 
Rivalizan y consiguen, de acuerdo con la influencia política de cada sociedad, para que las escasas plazas que se convoquen en los laboratorios públicos las bases de la convocatoria se realice, en algunos casos, a la imagen y semejanza del título de especialista del jefe de turno: plaza de bioquímico si el jefe es bioquimico, cuando realmente lo que se necesita en el laboratorio es un microbiólogo, etc. 
Cuando se crean servicios que prestan otras asociaciones científicas, como el control de calidad y a su vez se tratan de desprestigiar unos a otros. 
Con esta situación ¿como podemos los especialistas de laboratorio clínico tener fuerza ante la administración cuando no nos ponemos de acuerdo entre nosotros?, ¿como vamos a ser escuchados en la planificación de los puestos de trabajo cuando no existe un único interlocutor?. 
En estos momentos que como acabamos de considerar el mundo va por los caminos de la unión, de la globalización y del dominio del mercado, nosotros los especialistas del laboratorio clínico vamos hacia el minifundismo profesional, propugnando la desunión, los reinos de taifas, ser cabezas de ratón para así ser más vulnerables ante la agresión de la actual concepción mercantilista de los gestores de la sanidad pública y privada.

Por consiguiente tenemos que reflexionar y volver a una concepción integradora del laboratorio, a, un concepto global de la especialidad del laboratorio clínico, con un contenido polivalente que a su vez integrará a las especialidades denominadas monovalentes, necesarias por los avances científicos, afortunadamente, cada día mas importantes. 
Por todo ello sometemos a la consideración de los asistentes las siguientes 

Conclusiones 

1. Rehabilitar las Especialidades del Área del Laboratorio Clínico desde la consideración del especialista como un consultor que participe activamente en el proceso asistencial, contribuyendo al diagnóstico, seguimiento y tratamiento del paciente. 

2. Reestructuración de las distintas especialidades relacionadas con el laboratorio clínico: Analísís Clínicos (especialidad polivalente del laboratorio clínico), Bioquímica clínica, Microbiología clínica, Hematología de laboratorio e Inmunología clínica (especialidades monovalentes del laboratorio clínico) como una única especialidad adaptada a la concepción integrada del laboratorio. 

Para lo cual esta reestructuración debe concebirse, en lo que se refiere a su formación, como una formación troncal desde la que se accede posteriormente a las distintas ramas o especialidades monovalentes entre las que se encuentran las mencionadas u otras que en el futuro pudieran crearse: Biología molecular, genétíca etc. 

3. Necesidad de una legislación de las Comunidades Autónomas clara, concreta, eficaz y coordinada con la Estatal sobre la apertura y funcionamiento de los laboratorios públicos y privados que a su vez regule el ejercicio profesional de la Especialidad de laboratorio Clínico. 

4. Necesidad de una normativa para luchar contra el intrusismo profesional. 

5. Creación de una comisión de unificación de sociedades y asociaciones relacionadas con el laboratorio clínico. 

6. Concienciar a los órganos con capacidad legislativa de la necesidad de la exigencia y apoyo a la calidad eliminando todas aquellas prácticas que la amenacen: puntos de extracción periférica, baremos, etc.