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Medicina Intensiva

versión impresa ISSN 0210-5691

Med. Intensiva v.33 n.8 Barcelona nov. 2009

 

ORIGINAL

 

Encuesta del conocimiento de la especialidad de Medicina Intensiva y el funcionamiento de una unidad de cuidados intensivos por los estudiantes de medicina

A national survey of medical students about the specialty of Intensive Medicine and intensive care units

 

M. Quintana Díaza, M. Sánchez Casadob, I. López de Torob, F. Hermoso Alarzac y A. García de Lorenzoa

aServicio de Medicina Intensiva, Hospital Universitario La Paz, Madrid, España
bServicio de Medicina Intensiva, Hospital Virgen de la Salud, Toledo, España
cFacultad de Medicina, Universidad Autónoma, Madrid, España

Dirección para correspondencia

 

 


RESUMEN

Objetivos: Determinar el grado de conocimiento y de aceptación que existe sobre la especialidad de Medicina Intensiva (MI) entre los estudiantes de medicina.
Diseño: Encuesta con preguntas cerradas.
Ámbito: Universidades Autónoma de Madrid, de Salamanca, Autónoma de Barcelona, de Granada y de Alcalá de Henares.
Participantes: Estudiantes de medicina de estas universidades.
Resultados: Se incluyen 377 estudiantes de medicina. La edad media es de 21,3±1,9 años. El 75,3% son mujeres. El 37,7% son de tercer año y el resto se distribuye de forma similar (salvo el primer año: 1,6%). El 85,1% estudia medicina por vocación y el 7,7% por influencia familiar. El 16,7% tiene asignaturas pendientes. Conocen las unidades de cuidados intensivos (UCI) por diferentes medios: televisión (35%), vivencia personal (25,2%) y referencia de conocidos (35%); un 16,4% no tiene conocimiento. Las UCI se asocian en un 86,5% con los intensivistas. La mayoría cree que en la UCI se tratan pacientes politraumatizados (85,4%), postoperatorios (68,4%), coronarios (62,3%), respiratorios (61,5%) y neurológicos (50,7%). En las técnicas empleadas en la UCI, consideran frecuente la ventilación mecánica (89,4%), la intubación orotraqueal (83,8%), la sedación i.v. (71,1%), las vías venosas centrales (70,8%), la analgesia i.v. (69,8%), el sondaje nasogástrico (63,9%), los antibióticos (62,3%), la nutrición parenteral total (56%) y la traqueostomía (53,5%); con menos frecuencia, la canalización de vía venosa periférica (52,5%), el marcapasos transitorio (40,1%), la canalización arterial (40,6%), el catéter Swan-Ganz (38,6%), la relajación intramuscular (32,4%), la toracocentesis (31,3%), la hemofiltración continua (28,9%), la punción lumbar (28,6%) y el marcapasos permanente (19,7%). En relación con la donación, piensan que el intensivista participa en el mantenimiento del donante (70,6%), pero poco en la detección (40%) y en la solicitud del permiso familiar (40,1%). El 52% se plantea la especialidad de MI como una opción para realizar en el futuro.
Conclusión: Aunque existen aspectos de la especialidad de MI poco conocidos, globalmente podemos considerar que el grado de conocimiento es aceptable y más de la mitad se plantean elegirla como opción.

Palabras clave: Encuestas. Estudiantes de medicina. Unidades de cuidados intensivos. Médicos intensivistas.


ABSTRACT

Objectives: To determine the degree of knowledge about intensive medicine and interest in this specialty among medical students in Spain.
Design: A survey with closed questions.
Setting: Complutense University of Madrid, Autonomous University of Madrid, University of Salamanca, Autonomous University of Barcelona, University of Granada, and University of Alcalá de Henares.
Participants: Medical students from the above-mentioned universities.
Results: A total of 377 medical students (mean age: 21.3±1.9 years) were included. Women made up 75.3% of the sample; 37.7% of the students surveyed were in their third year (of six total), and the rest were distributed equally among the other five years with the exception of the first year (1.6%). Most students (85.1%) stated that they studied medicine because they had a vocation for the profession, whereas 7.7% stated that they studied medicine because of the influence of their families. A total of 45.7% said they were making good grades and 16.7% needed to repeat some subjects. Students' knowledge of ICUs came from different sources: television (35%), personal experience (25.2%), and friends and/or family (35%); 16.4% had no knowledge of the ICU. ICUs were associated with intensivists in 86.5%. Most students said that ICUs treat patients with multiple trauma (85.4%), postoperative patients (68.4%), coronary patients (62.3%), respiratory patients (61.5%), and neurological patients (50.7%). The techniques that students considered were frequently employed in ICUs included mechanical ventilation (89.4%), orotracheal intubation (83.8%), intravenous sedation (71.1%), central venous lines (70.8%), intravenous analgesia (69.8%), nasogastric catheterization (63.9%), antibiotics (62.3%), total parenteral nutrition (56%), and tracheostomy (53.5%); less frequently mentioned were peripheral venous line placement (52.5%), temporary pacemaker placement (40.1%), arterial line placement (40.6%), Swan-Ganz catheterization (38.6%), intramuscular relaxation (32.4%), thoracocentesis (31,3%), continuous hemofiltration (28.9%), lumbar puncture (28.6%), and permanent pacemaker placement (19.7%). Students believe that intensivists participate in maintaining organ donors (70.6%) but little in detecting organ donors (40%) or in asking families for permission to extract organs (40.1%). Finally, 52% said that they will consider intensive medicine when specializing.
Conclusion: Although some aspects of intensive medicine are not well known among medical students, the general level of knowledge about intensive medicine is acceptable and more than half of the medical students surveyed will consider it when deciding on a specialty.

Key words: Survey. Medical students. Intensive care units. Intensivists.


 

Introducción

Las unidades de cuidados intensivos (UCI) presentan unas características propias que pueden ser difíciles de entender para la población general y para los estudiantes de medicina que se acerquen por primera vez: complejidad de sistemas de soporte vital y monitorización continua, scores pronósticos, decisiones éticas en relación con el ingreso y con el alta del paciente, etc. Esto conlleva a que, en muchas ocasiones, se viva la UCI como un lugar de confusión, que intimida, más que como el éxito de una tecnología avanzada sobre una enfermedad grave1,2.

Por esto, el conocer de la Medicina Intensiva (MI) no debe ceñirse a las diferentes áreas temáticas que definen el interés clínico, sino que se amplían con los conceptos éticos y de relación con el entorno social propio de cada comunidad científica. Así, es de un interés primordial saber cómo somos capaces de interaccionar con nuestros compañeros, cómo los enfermos y familiares entienden nuestras acciones y conocer cómo nos ve la sociedad3-8.

El objetivo de este estudio es determinar el grado de conocimiento y de aceptación que existe sobre la especialidad de MI entre los estudiantes de medicina de varias universidades españolas.

 

Material y método

Las universidades en las que se ha encuestado a los estudiantes de medicina son la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad de Alcalá de Henares, la Universidad Autónoma de Barcelona, la Universidad de Granada y la Universidad de Salamanca. A través de estudiantes de medicina y responsables de asociaciones de estudiantes de dichas universidades, hicimos llegar a los alumnos una encuesta (Anexo 1).

El formulario se componía de los datos de filiación (edad, sexo, universidad y curso) y preguntas en su mayoría con respuestas prefijadas (13 respuestas cerradas y una abierta) y en 6 preguntas se permitían respuestas múltiples (Anexo 1). Las preguntas querían dar respuesta a las siguientes áreas informativas:

• Preguntas relacionadas con los estudios de medicina: motivos por los que habían iniciado los estudios, notas del último curso, horas de estudio y conocidos médicos.

• Preguntas relacionadas con las UCI: qué especialistas realizaban guardias, qué tipo de enfermos existían, a través de qué medios conocían las unidades críticas y las técnicas asociadas a la especialidad.

• Preguntas relacionadas con la intervención en el proceso de donación por parte del personal de la UCI.

• Al final planteábamos si la especialidad era una opción en su futura elección de especialidad.

Las respuestas se procesaban desde un punto de vista estadísticamente descriptivo, con porcentajes para los datos categóricos y medias±desviación estándar para los datos cuantitativos. Para valorar diferencias entre distintos grupos (pertenecientes a diferentes universidades, diferentes cursos de estudios, etc.), hemos realizado la prueba de chi cuadrado y se consideró significativa una p<0,05.

 

Resultados

Un total de 377 estudiantes de medicina respondieron la encuesta de forma completa. Las variables relacionadas con las características generales y demográficas se relacionan en la tabla 1 y aquellas que tienen que ver con los estudios de medicina en la tabla 2. La mayoría de los encuestados provienen de Madrid y Barcelona. En cuanto a la edad, el cuartil P50 es de 21 años y el P75 es de 22 años. Las mujeres predominan claramente (75,3%).

 

 

 

Los cursos de tercero y quinto de medicina justifican el 61% de las encuestas, con pocas respuestas de los cursos primero y sexto. El 85,1% refiere estudiar medicina por vocación, seguido del 7,7%, que lo hace por influencia familiar. La nota media es excelente (notable, sobresaliente o matrícula) en el 11,1%, mientras que el 16,7% tiene asignaturas pendientes. Sitúa el tiempo de estudio semanal en más de 8 h el 49,9%. El 74% tiene relación personal con algún médico.

La forma más frecuente de haber conocido una UCI es la televisión (35%), seguido por una referencia de conocidos (35%), conocimiento personal (25,2%) y por otros medios (14,3%); un 16,4% manifiesta no tener ningún conocimiento de la UCI.

En la tabla 3 describimos los aspectos relacionados con la UCI o con los médicos intensivistas que conocen los estudiantes. El 98,4% de los encuestados sabe que la UCI está en funcionamiento 24 h al día. Las UCI se asocian en un 86,5% a los médicos intensivistas. Aunque se sabe que en un 87,5% de las UCI hacen guardias los médicos intensivistas, también se piensa que las hacen otros médicos, como internistas (51,8%), anestesiólogos (48,6%) o "reanimadores" (56,5%). La mayoría cree que en las UCI se tratan pacientes politraumatizados (85,4%), postoperatorios (68,4%), coronarios (62,3%), respiratorios (61,5%) y neurológicos (50,7%). En un alto porcentaje creen que en la indicación fundamental del ingreso en la UCI interviene la gravedad de la situación (96%). Se piensa que entre las técnicas más frecuentemente utilizadas en la UCI están la ventilación mecánica (89,4%), la intubación orotraqueal (83,8%), la sedación i.v. (71,1%), las vías venosas centrales (70,8%), la analgesia i.v. (69,8%), el sondaje nasogástrico (63,9%), la administración de antibióticos (62,3%), la transfusión (58,2%), la nutrición parenteral total (56%) y la traqueostomía (53,5%); en cambio, técnicas que se asocian en menor grado con la actividad en la UCI son la relajación muscular (32,4%), la toracocentesis (31,3%), la hemofiltración venovenosa continua (28,9%), la punción lumbar (28,6%), la pericardiocentesis (27,9%), el marcapasos permanente (19,7%) y la realización de TAC helicoidal (19,4%). En relación con la donación, piensan que el intensivista participa en el mantenimiento del donante (70,6%), aunque menos en la detección (40%) y en la solicitud del permiso de los familiares (40,1%).

 

 

El 52% se plantea la especialidad de MI como una opción para realizar en el futuro (figura 1).

 


Figura 1. ¿Te planteas la especialidad de Medicina Intensiva como una opción para realizar en el futuro?

 

No hemos encontrado diferencias estadísticamente significativas en el nivel de conocimiento o actitud entre universidades o el año que cursa el estudiante, ni en ninguna otra variable.

 

Discusión

Dar a conocer a la sociedad lo que hacemos ayuda en nuestro quehacer diario. Por esto, es importante realizar encuestas que nos informen de cuál es el verdadero conocimiento que existe sobre nuestra especialidad y el funcionamiento de las UCI9. Éstas se han realizado fundamentalmente entre los familiares y los pacientes10.

Hemos elegido el colectivo de médicos en formación para valorar su opinión y conocimiento. El elegir este colectivo tiene una triple vertiente, en tanto que son personas que en su mayoría no han pasado por una UCI se aproximan a la población general; en tanto reciben conocimientos de los cuidados de pacientes críticos se aproximan a la comunidad científica, y para terminar, al final de su período formativo podrán elegirla como especialidad entre el abanico que se les ofrece.

En esta encuesta, los estudiantes de medicina proceden en su mayoría de las universidades de Madrid y Barcelona, con un patrón de predominio de mujeres, estudiantes entre tercer y quinto curso de medicina, con notas medias, tiempos de estudio semanales altos, que han estudiado medicina por vocación y que tienen algún conocido médico.

Sólo un cuarto de los encuestados tiene un conocimiento personal de una UCI, el 70% la conoce por la televisión o por la experiencia de algún conocido. Comparados con otras especialidades, nuestros enfermos no representan un gran número, aunque sin duda dejamos una gran impronta en nuestros pacientes y sus familiares. La televisión, como medio de masas, recurre con frecuencia a nuestras unidades en entornos de series o películas de entretenimiento, y es un gran divulgador (muchas veces superficial) de las unidades de críticos.

Aunque el concepto de UCI se tiene claro (se conoce, se sabe que funciona 24 h, el criterio fundamental de ingreso es la gravedad, etc.) y se asocian a los médicos intensivistas, aproximadamente la mitad de los encuestados piensa que otros especialistas hacen guardias de forma regular (internistas, anestesiólogos y "reanimadores"). Introdujimos el concepto de "reanimadores" para producir una confusión semántica a la hora de responder, que muchos han asumido como una especialidad real.

En la pregunta sobre los pacientes que se tratan en la UCI (pregunta 6), hemos permitido, como en otras preguntas, respuestas múltiples. Existen grandes diferencias en la enfermedad atendida en las diferentes UCI, ya que depende de su entorno (gran ciudad, comarcal, centro de referencia, etc.). En nuestra encuesta no se conoce con claridad qué enfermos se tratan en la UCI. Mientras que la mayoría piensa que los enfermos politraumatizados se tratan en la UCI, sólo aproximadamente la mitad piensan que en ésta se tratan enfermos neurológicos, y poco más de la mitad, enfermos coronarios y respiratorios. Por otra parte, sólo el 2,1% piensa que las necesidades de tratamiento desempeñan un papel en el ingreso del paciente en la UCI.

Las técnicas que se desarrollan en las UCI abarcan un conjunto amplio de posibilidades. En general son conocidas, aunque llama la atención que se relacione tan poco la relajación muscular (32,4%), el catéter de Swan-Ganz (38,6%), la nutrición enteral (41,9%), la hemofiltración venovenosa continua (28,9%) y la colocación de marcapasos permanentes (19,7%). En concreto, los intensivistas colocan estos últimos con mucha frecuencia, con registros activos. Hasta aquí los datos se parecen mucho a los encontrados en la población general4.

Por último, nos ha parecido de interés preguntar por la participación de los intensivistas en el proceso de donación, dado los excelentes resultados que ha obtenido el modelo español de trasplantes11,12. Llama la atención que sólo el 40% piensa en su participación en el proceso de detección del donante y de la solicitud de la donación; sin embargo, la mayoría tiene claro su participación en el mantenimiento del donante.

Para mejorar el conocimiento de las UCI y la función del médico intensivista entre los estudiantes de medicina existen algunas opciones de interés:

• La presencia de asignaturas propias, con cursos donde se explique cómo es el enfermo crítico, cómo tratarlo y cómo se integra en el funcionamiento prehospitalario y hospitalario. Aunque esto existe en algunas universidades españolas, todavía no se ha extendido de forma amplia1,2,13.

• La rotación de los estudiantes de medicina por las UCI. Todavía es frecuente que esto no exista, aunque poco a poco las UCI están dejando de ser un terreno infranqueable14-17.

• Una mayor presencia en los medios de comunicación, con la intención de que reproduzcan con fiabilidad nuestro quehacer diario18-20.

Al final, el 52% de los encuestados se plantearían la especialidad de MI como una opción viable para la realización de la residencia, lo que parece una buena cifra en un país con una cantidad elevada de especialidades.

Como conclusión, podemos decir que aunque la especialidad de la MI tiene aspectos poco conocidos, globalmente podemos considerar que el grado de conocimiento es aceptable y más de la mitad se plantea elegirla como opción. Así y todo, debemos plantearnos un mayor contacto con un colectivo con múltiples facetas de interés.

 

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Dirección para correspondencia:
mquintanadiaz@arrakis.es
(M. Quintana Díaz)

Recibido: 30 Octubre 2008
Aceptado: 19 Mayo 2009