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Nutrición Hospitalaria

versión impresa ISSN 0212-1611

Nutr. Hosp. vol.21  supl.1  may. 2006

 

ÁREA TEMÁTICA: FARMACIA

 

Nutrición parenteral periférica: ¿Lo estamos haciendo bien?

Guillén Ruiz de Balbuena MC, García Rodicio S, Corte García JJ, Catalá Pindado MA

Hospital Universitario Río Hortega. Servicio de Farmacia. Valladolid.

Objetivo: Apesar de que la administración de nutrición parenteral por vía periférica requiere unos cuidados especiales de la vía, ésta sigue siendo una alternativa útil para algunos pacientes en los que se podrían evitar los riesgos asociados a la inserción de un catéter central.
El objetivo del presente estudio es cuantificar el porcentaje de pacientes con indicación no adecuada de nutrición parenteral por
vía central (NPT) por ser susceptibles del recibirla por vía periférica (NPP) y proponer, en su caso, las medidas correctoras oportunas.
Método: Estudio observacional histórico y prospectivo. Se identificaron los pacientes con indicación potencial de NPP mediante
la revisión de las hojas de seguimiento nutricional correspondientes a todos los pacientes que, durante el año 2004, recibieron NPT con seguimiento por parte del Servicio de Farmacia. Se definió como “indicación potencial de NPP” la concurrencia de tres criterios: 1/ Ayuno previsto < 7 días; 2/ Carencia de desnutrición severa o moderada, y 3/ Carencia de catéter central insertado intraoperatoriamente por motivos ajenos a la nutrición.
Resultados: Sólo 7/195 (3,6%; IC 95% = 1,5-7,2) cumplieron los criterios de “indicación potencial de NPP”: a 141 se les había
insertado ya un catéter central por motivos ajenos a la nutrición -quedaron excluidos por no cumplir el criterio 3-; de los 54 restantes, para 45 la duración prevista de ayuno fue > 7 días -excluidos por criterio 1- y en 2/9 se apreció desnutrición moderada al inicio de la NPT-excluidos por criterio 2-.
Prospectivamente se comprobó que 6/7 pacientes identificados, habían recibido NPT durante un periodo inferior a 7 días, dato
que reforzó el criterio de indicación de NPP para estos pacientes.
Ninguno de ellos presentó complicaciones asociadas a la inserción del catéter, 1/7 presentó hiperglucemia, y en 2/7 se obtuvieron
cultivos positivos de la punta de catéter una vez retirada la NPT.
Conclusiones: El porcentaje de pacientes susceptibles de recibir NPP durante el año 2004 fue de 3,6% (7/195). A pesar de ser
un pequeño porcentaje, se decide: 1/ Incluir en el Programa de Control de Calidad del seguimiento de la NPT un nuevo indicador: “% de pacientes susceptibles de recibir NPP”, y 2/ incidir en la importancia de la valoración nutricional precoz en los pacientes sin cateterización de la vía central intraoperatoria, para valorar con el médico prescriptor la utilización de la NPP.

 


Nutrición parenteral modular. ¿Un nuevo concepto?

Llop Talaverón JM, Machí Ribes JJ, Gracia García B, Badia Tahull MB, Tubau Molas M, Jodar Masanes R

Hospital Universitari de Bellvitge. Servicio de Farmacia. Hospitalet de Llobregat. Barcelona.

Introducción: Definimos Nutrición Parenteral Modular (NPM) como mezclas de nutrición parenteral (NP) obtenidas a partir de la adición de diferentes macronutrientes a preparados estándar (NPE) tanto binarios (aminoácidos y glucosa) como ternarios (aminoácidos, lípidos y glucosa).
Objetivo: Demostrar que incorporando la NPM hemos podido ajustar las fórmulas de NP a las necesidades individuales de cada
paciente y valorar las cargas de trabajo según el método de elaboración utilizado.
Métodos: Estudio retrospectivo de casos y controles de las NP preparadas durante el primer semestre de los años 1995, 2000 y
2005. Las NP se subdividen en: estándar (NPE) -dispensadas sin manipular-, individualizadas (NPI) y modulares (NPM). Se comparan los protocolos en los diferentes periodos, y para evaluar la carga de trabajo se relaciona el volumen de fluido trasvasado con el volumen total preparado. Se aplican los tests de Chi-cuadrado y t de Student con significación para p < 0,05.
Resultados: En 1995 sólo se utilizaban fórmulas individualizadas. En el año 2000 se introdujeron preparados estándar y modulares
para las fórmulas de mantenimiento y las de estrés moderado. Finalmente, en el año 2005 se ha incluido el concepto modular para fórmulas de estrés severo y/o inmunomoduladoras. Como consecuencia de estos cambios en el protocolo se observa una disminución de las NPI debido a la introducción progresiva de las NPM (tabla I) que se corresponde con una disminución en el volumen trasvasado (tabla II).


En el año 2005 se elaboraron 543 NPI, de las cuales 169 (31,1%) fueron para pacientes con encafalopatía hepática o con insuficiencia renal aguda no dializados. A las NPM elaboradas durante este mismo periodo, se han incorporado emulsiones lipídicas de aceite de pescado, glutamina, lípidos estructurados, lípidos de patrón de oliva, soluciones poliiónicas y micronutrientes específicos.
Conclusión: La NPM permite la incorporación de una amplia gama de preparados que permiten adecuar las fórmulas de NP a
un amplio abanico de situaciones clínicas, sin embargo en determinadas patologías siguen siendo imprescindibles las formulaciones individualizadas. La utilización de NPM se traduce en una disminución de fórmulas individualizadas que se refleja en una menor carga de trabajo.

 


Adecuación de la administración en y de nutrición parenteral y medicamentos

Espinosa Bosch M, Prado Mel E, Castillo Muñoz A; Álvarez del Vayo Benito C, Santo Ramos B

Hospitales Universitarios Virgen del Rocío. Servicio de Farmacia. Sevilla.

Introducción: No todos los fármacos son compatibles cuando se administran en Y con la Nutrición Parenteral (NP), puesto que, incluso en el corto periodo de tiempo en que ambas soluciones están en contacto, pueden producirse reacciones de precipitación o inactivación.
Objetivos: Detectar y evitar los problemas de iatrogenia debidos a la administración en Y de medicamentos incompatibles con NPT.
Material y métodos: Se revisan durante un período de 16 días los tratamientos farmacológicos de 28 pacientes ingresados en plantas con unidosis que reciben NP. Se identifican los medicamentos intravenosos prescritos y se investiga su compatibilidad con la NP. Para ello se utiliza en primer lugar la bibliografía reseñada. En caso de duda, accedemos a otras fuentes como Micromedex y PubMed. Si se detecta incompatibilidad o no se encuentra compatibilidad contrastada se recomienda la no administración en Y de ambas soluciones evitando así los problemas producidos por dicha interacción.
Resultados:


Los principios activos incompatibles encontrados fueron: aciclovir, amikacina, dopamina, haloperidol, levofloxacino y midazolam.
De los 8 principios activos de compatibilidad desconocida tres de ellos supusieron el 47,6% del total de prescripciones:
• Pantoprazol
--> 22,7%
• Paracetamol
--> 13,0%
• Metamizol
-->11,9%
Conclusiones:
• El conocimiento de las interacciones o el acceso a una base de datos de sencilla interpretación permite evitar y resolver PRMs causados por la interacción medicamento-NP.
• Dada la baja incidencia de las incompatibilidades es necesario un sistema de alarma que avise cuando a la terapia farmacológica de los pacientes que reciben NP se le añade un medicamento incompatible, en lugar del estudio pormenorizado de cada paciente durante todo el ingreso, ya que ésto resulta poco eficiente.
• Es interesante la investigación de la estabilidad de un pequeño número de principios activos concretos, de elevada prevalencia en la farmacoterapia de los pacientes que reciben NP, para conocer la idoneidad de la administración en la misma vía de medicamentos y nutrición.
• Los medicamentos de los que menos datos se posee son aquellos no comercializados en EEUU, por tanto es en ellos en los
que se debe poner el énfasis en estudios posteriores.
Bibliografía:

• Del Hoyo Gil L, Serrano Garrote O, Gomis Muñoz P, Herreros de Tejeda A: Compatibilidad de fármacos con nutrición parenteral.
Farm Hosp 2000; 24:332-244.
• Trissel LA: Handbook of injectable drugs, 13ª ed. Bethesda. ASHP; 2005.

 


Desarrollo de una nutrición parenteral estándar para neonatos prematuros de bajo peso en el primer día de vida

Casado Abad G1, Campos Fernández de Sevilla MªA1, Gallego Úbeda M1, Sánchez Mateo M1, García Vázquez N1,
Sanz de Pipaón MA2, Jiménez Caballero MªE1

1Hospital Universitario La Paz. Servicio de Farmacia. 2Hospital Universitario La Paz. Servicio de Neonatología. Madrid

Objetivos: Diseñar una nutrición parenteral estándar de composición y estabilidad adecuadas que proporcione a neonatos prematuros
de menos de 1,5 kg de peso, con necesidad de canalización de vía central, los requerimientos necesarios para evitar el
estado catabólico que se produce en las primeras horas de vida.
Material y métodos:
Se acuerda con el Servicio de Neonatología la elaboración de una nutrición parenteral estándar para neonatos
prematuros menores de 1,5 kg con el fin de ser administrada inmediatamente tras el parto. Es necesario un aporte de aminoácidos y glucosa en las primeras horas de vida para evitar las pérdidas excesivas de proteínas en neonatos prematuros menores de 1,5 kg. Administrar un mínimo de 1 g/kg/día de aminoácidos y 4-6 mg dextrosa/kg/min como fuente energética, podría disminuir el catabolismo en estos pacientes.
Resultados:
Se diseña nutrición parenteral estándar con la siguiente composición: Aporte de nutrientes totales en 100 mL:
Nitrógeno 0,75 g, proteínas 5,00 g, carbohidratos 24 g, Ca total 3,30 mEq, Mg 0,67 mEq, Zn 0,33 mg, sin lípidos, Na, K, P ni vitaminas con una osmolaridad de 1.782,05 mosm/l. Kcal totales 116,01 kcal.
El cálculo se realiza con un aporte de 1,5 g/kg/24 h de aminoácidos, 5 mg/kg/min de glucosa en un volumen de 30 ml/kg/24 h además de otros fluidos necesarios para estos pacientes prematuros. Se utilizaron los criterios de estabilidad del programa informático. Prepare y según las necesidades de Neonatología y la disponibilidad de Farmacia se consensuó una estabilidad de 7 días a 2-8º C y 24 horas a 20-25º C.
Farmacia ha realizado desde mayo hasta noviembre de 2005 un total de 41 nutriciones parenterales de primer día sin complicaciones.

Conclusiones:
La nueva fórmula para neonatos menores de 1,5 kg permite la administración inmediata de glucosa como fuente
de energía y de aminoácidos en las primeras 12 horas postnatales, evitándose el catabolismo y preservando las proteínas endógenas.
El aporte de un mínimo de 1,5 g/kg/día de aminoácidos previene el balance nitrogenado negativo desde el primer día de nacimiento.
Su adecuada estabilidad garantiza su disponibilidad en horarios en los que no es posible su elaboración por la unidad de nutrición del Servicio de Farmacia.

 


Estabilidad físico-química del paracetamol IV administrado en "Y" con la nutrición parenteral total y periférica

Losa López L1, Cardenete Ornaque J1, Sánchez Rodríguez I2, Pujol Dilmé D2, Latràs Estalrich J3, Cardona Pera D1,
Mangues Bafalluy MA
1

1Hospital Sant Pau. Servicio de Farmacia. Barcelona.
2
Facultad de Farmacia. Departamento de Química Farmacéutica. Barcelona.
3
Facultad de Farmacia. Departamento de Físico-Química. Barcelona.

Objetivo: Estudiar la estabilidad físico-química del paracetamol en la emulsión resultante al administrarlo en “Y” con la nutrición parenteral total (NPT) y periférica (NPP).
Material y métodos:
Se simularon las condiciones de administración de la NPT y la NPP en la práctica diaria y se añadió en “Y”
la infusión iv de 1g/100 mL de paracetamol. El tiempo de infusión del paracetamol fue de 30 minutos y la composición de la NPT de 2 L/24 h: 16 g N2, 200 g glucosa, 100 g lípidos, electrolitos, oligoelementos y vitaminas a una velocidad de 86 mL/h y de la NPP de 2,8 L/24 h: 10 g N2, 100 g glucosa, 50 g lípidos, electrolitos, oligoelementos y vitaminas a 118 mL/h.
De la emulsión resultante se recogieron tres muestras para análisis, repitiéndose el proceso cuatro veces tanto con la NPT
como con la NPP. Fueron un total de 12 muestras para la NPT y 12 para NPP.
En las muestras se determinó la concentración real del fármaco para detectar una posible degradación química del mismo y la estabilidad física de la muestra con objeto de detectar una posible ruptura de la emulsión.
La determinación analítica de la concentración del paracetamol en las muestras se realizó mediante cromatografía líquida de
alta resolución (HPLC). El método fue validado con emulsiones de NPT y NPP a las que se añadió una cantidad conocida de paracetamol. Se utilizaron como blanco soluciones de NPT y NPP.
Se estudió la estabilidad física de la emulsión mediante análisis granulométrico por espectroscopia de correlación fotónica
(espectrómetro Malven lic Autosizer®).
Se determinó el porcentaje de partículas superiores a 5 micras.

Resultados:
Teniendo en cuenta las condiciones de administración mencionadas anteriormente la concentración teórica de
paracetamol era de 7,0 mg/mL en la NPT y 6,3 mg/mL en la NPP.
La concentración real de paracetamol (mg/mL) para la NPT y NPP fue de 7,42 ± 0,56 (CV: 7,57%) y 5,80 ± 0,44 (CV: 7,60%) respectivamente.
La estabilidad química tanto en la NPT como en la NPP fue superior al 90%.
Ninguna de las partículas de la emulsión fue superior a 5 micras.

Conclusiones:
El paracetamol iv administrado en “Y” con la NPT o con la NPP es estable tanto desde el punto de vista físico
como químico.

 


Nutrición parenteral periférica: análisis del mercado

Ripa Ciaurriz C*, Arrizabalaga Arrizabalo MJ*, Bachiller Cacho P*, Aguirre Olaizola A*, Ercilla Liceaga M*,
Marco Garde P**, Zabarte Martínez de Aguirre M**, Beguiristain Gómez A***, Ariz Arnedo C*

*Servicio de Farmacia. **Servicio de Medicina Intensiva. ***Servicio de Cirugía. Hospital Donostia. Donostia.

Introducción: La nutrición parenteral periférica (NPP) es una alternativa a la nutrición parenteral total y un complemento a la nutrición enteral y oral.
Objetivo: Valorar si las NPP comercializadas contienen las cantidades mínimas de macronutrientes y electrolitos para satisfacer las necesidades diarias.
Material y métodos: Se analiza la composición de las NPP registradas. Se consideran adecuados los siguientes valores mínimos: 0,8 g/kg/d de proteínas, 150 g de glucosa y lípidos en un porcentaje ≤ 50% para garantizar un contenido adecuado de kcal y reducir la osmolaridad. El % hidratos de carbono respecto a los lípidos (HC/L) debe ser ≥ 50%. Se considera que las cantidades de electrolitos necesarios al día son las que marca “National Advisory Group on Standards & Practice” con modificaciones en acetato y cloro. La osmolaridad recomendada oscila entre 600 y 900 mosm/l y el pH entre 7,2 y 7,4.
Resultados:


Las nutriciones n.º 5 a 10 tienen la relación HC/L invertida, por tanto son inadecuadas. Las nutriciones nº 3 y 4 no contienen lípidos y no cubren las necesidades diarias, además tienen la osmolaridad más elevada. La nº 1 no cumple casi ningún requisito.
La nº 2 es adecuada en macronutrientes pero insuficiente en sodio, potasio y cloro; su osmolaridad es aceptable pero tiene un pH menor al recomendado.
Conclusiones: No hay ninguna NPP que cumpla todos los requisitos. La NPP n.º 2 es la más equilibrada pero no cubre las necesidades diarias de algunos electrolitos, lo que obliga a añadir, generalmente potasio, a la bolsa. Sugerimos reformularla para adecuar los electrolitos y el pH y acercar su osmolariadad a 600 mosm/l, para lo cual sería necesario aumentar el volumen a 3 l.

 


Nutrición parenteral en enfermos quirúrgicos. Revisión de utilización (2002-2005)

Navarro Polo JN, Garcia Cases S, Prats Ortega R, Aparicio Cueva M, Ferrandis Rodríguez P, Ordovas Baines JP

Hospital General Universitario de Alicante. Servicio de Farmacia. Alicante.

Objetivo: Existe una buena correlación entre la albúmina plasmática (A) y la morbi-mortalidad postquirúrgica. Está bien establecida la indicación de nutrición parenteral (NPT) preoperatoria, cuando exista imposibilidad de nutrición oral/enteral, en pacientes moderada o severamente desnutridos. Estudiamos nuestra serie en base a estos criterios para adaptar nuestro protocolo de actuación.
Material y métodos: Estudio retrospectivo de 496 enfermos quirúrgicos en los que se indicó NPT (periférica o central) desde enero de 2002 a junio 2005. Se recogió la fase quirúrgica (pre o post) en que se inició, la albúmina plasmática al inicio (g/ dl) y los días de tratamiento, expresados como promedio y desviación estándar.
Resultados: En 34 enfermos se inició la NPT en fase prequirúrgica de los que 31 evolucionaron favorablemente (A = 2,66 ± 0,80 g/ dl) y 3 fallecieron (A = 2,08 ± 0,26 g/ dl) p < 0,0027. En 12 de ellos consideramos que la indicación era dudosa por estar normonutridos o levemente desnutridos (A > 3 g/ dl). La instauración postquirúrgica se indicó a 462 enfermos de los que 400 evolucionaron favorablemente (A = 2,19 ± 0,59 g/dl) frente a 62 que fallecieron (A = 1,80 ± 0,49) p < 0,0027. Entre los primeros, 40 estaban normonutridos (A = 3,40 ± 0,43 g/dl) y los otros 360 presentaban algún grado de desnutrición (A = 2,05 ± 0,42 g/dl) p <
0,0027. La duración del tratamiento nutricional en estos últimos fue de 9,03 ± 6,56 días (45-4) frente a 7,88 ± 6,79 días (40-4) p < 0,31 que no evidencia diferencias en el tiempo transcurrido para alcanzar el objetivo de una adecuada tolerancia oral.
Conclusiones: Se constata un elevado número de enfermos desnutridos en los que se inició NPT en fase postquirúrgica, que muy probablemente eran candidatos a nutrición preoperatoria. Sin embargo, resulta dudosa la indicación de NPT preoperatoria en un elevado porcentaje. Existe correlación entre albúmina y mortalidad postquirúrgica. Evidenciamos la necesidad de establecer
protocolos estrictos de NPT pre y postoperatoria, en enfermos quirúrgicos que conduzcan a la optimización terapéutica en base al estado nutricional y al tipo de cirugía.

 


Pacientes externos HIV- Valoración de su estado nutricional, farmacéutica e incidencia en su farmacoterapia

De la Morena del Valle LV1, Méndez Marco M2, De la Morena Hernando C2

1Colegio Oficial Farmacéuticos Madrid. 2Hospital Ruber Internacional. Madrid

El paciente HIV+ cursa una serie de alteraciones clínicas que le causan desnutrición con pérdida de peso, disminución de su sistema inmunitario, mayor riesgo de infecciones, limitación de tejidos de reparación, y del volumen de tejidos corporales con mala tolerancia a los tratamientos farmacológicos.
Material y método:
1. Aplicamos el algoritmo de Dispensación Activa en la Unidad de pacientes externos de dos Centros Hospitalarios de la CAM.
2. Un Protocolo de valoración de la función intestinal anormal -enteropatía en cuatro etapas: 2.1. oral- empleando dietas
poliméricas domésticas tomando en cuenta algunos alimentos complementarios -fórmula BRAT.2.2. oral forzada-. Cuando el paciente se encuentra con cuadros de diarrea incontenibles, empleando dietas comerciales oligoméricas o elementales tratando de mantener la funcionalidad del tracto gastrointestinal, utilizando medicamentos antidiarreicos. 2.3. enteral forzada el desgaste del paciente obliga al uso de la vía enteral a base de dietas comerciales oligoméricas o elementales debiendo continuarse con antidiarreicos. 2.4. parenteral.
Resultados:
Se han tratado veinte pacientes durante un periodo de corte entre marzo de 2005 y noviembre de 2005 incluidos todos en el apartado 2.3, con dietas comerciales oligoméricas (en las que los nutrientes energéticos están hidrolizados mediante técnicas enzimáticas industriales pobres en grasa, aunque la presencia de MCT es una constante), con el tratamiento antirretroviral -Inhibidores de Proteasa acompañados de un antidiarreico-, la enteropatía disminuyó notablemente en dieciocho del total de pacientes tratados, así como la normalización de sus parámetros iniciales en el estudio y seguimiento, con un aumento del peso corporal de un 6% con respecto a su peso habitual. Tuvo lugar una alteración del patrón normal de grasa -lipodistrofia- manifestado por una pérdida de grasa en brazos piernas y cara (once pacientes), presentando una acumulación excesiva de grasa en vientre y cuello (nueve pacientes), posiblemente por la terapia combinada del grupo de fármacos perteneciente a los Inhibidores de la Proteasa, entre otros posibles factores, como la patología de base o la dieta aplicada.
Conclusiones: 1. Con la aplicación de dietas comerciales oligoméricas acompañadas de un antidiarreico conseguimos disminuir su enteropatía en este grupo de pacientes estudiado. 2. Debido a la lipodistrofia que tiene lugar en este tipo de pacientes, consideramos necesario seguir su perfil lipídico de grasas en sangre como indicador en la farmacoterapia con antirretrovirales. 3. Son efectos potenciales de la medicación con antirretrovirales la aparición de anemia y dislipemias (aumento de grasas en sangre), hechos que se deben contrastar con dietas domésticas o fórmulas comerciales más específicas.

 


Cantidad de agua absorbida por diferentes gelificantes, productos gelificados y espesantes utilizados en la disfagia neurógena a líquidos

Carrasco Fons N1, Romero Merlos A1, Estelrich Latràs J2, Cardona Pera D1, Mangues Bafalluy MA1

1Hospital Santa Creu i Sant Pau. Servicio de Farmacia. Barcelona.
2Facultad de Farmacia. Departamento de Físico-Química. Barcelona.

Objetivos:
• Determinar la cantidad de agua absorbida por diferentes gelificantes (polvo, láminas), productos ya gelificados y espesantes
(polvo) para conseguir una viscosidad objetivo de 3.800-4.500 cP, necesaria para evitar broncoaspiraciones en pacientes con disfagia neurógena a líquidos.
• Averiguar qué productos consiguen aportar una hidratación adecuada (35 mL/kg/día) con la menor ingesta posible.

Material y métodos:
1. Gelificantes: Se elaboraron ocho productos gelificados siguiendo las instrucciones de preparación del envase: Resource® Gelificante (fresa y naranja), Royal® (neutra, vitamina C fresa, calcio, vitaminas A+C+E), Día® (melocotón) y Gelita® (láminas).
La cantidad de agua absorbida vino, por tanto, predeterminada.
Se determinó su viscosidad y se seleccionaron para su posible utilización clínica únicamente aquéllas que alcanzaron la viscosidad objetivo.
2. Productos gelificados industrialmente: Se determinó la viscosidad de Yelly Fruit y Resource® Agua gelificada® (granada, grosella, frutas del bosque, naranja) para seleccionar posteriormente aquéllas con viscosidad entre 3.800-4.500 cP.
3. Espesantes: Se partió de un volumen de agua de 50 mL al que se le añadió la cantidad necesaria de cada espesante (Nutilis®, Resource® Espesante y Vegenat®-Med Espesante) para conseguir la viscosidad objetivo.
Las viscosidades fueron determinadas físicamente con un viscosímetro rotacional Mettler MR180 Rheomat V2.00 a una velocidad de cizalla de 50-s.

Resultados:
El tabulado presenta los resultados derivados de los productos (gelificantes y espesantes) que proporcionaron viscosidades
dentro del rango deseado. No se incluye ningún producto gelificado, ya que ninguno alcanzó la viscosidad objetivo.

Conclusiones:
• Existe una gran variabilidad en las viscosidades obtenidas en los productos estudiados y algunos de ellos no alcanzan la viscosidad
objetivo (3.800-4.500 cP).
• El producto que absorbe una mayor cantidad de agua, consiguiendo la viscosidad objetivo, y que por tanto puede aportar la
hidratación adecuada con la menor ingesta es Resource® Gelificante. Otra ventaja adicional es que su coste es bajo.
• Queda por determinar en futuros estudios clínicos, la aceptación hedónica de estos productos.

 


Estudio de la influencia del patrón de aceite utilizado como aporte lipídico en la nutrición parenteral sobre la frecuencia de aparición de hipertrigliceridemia

Zorita Gómez-Escolar A1, Fraile Gil S1, Del Olmo García D2, Lucena Campillo A1, Gónzalez Losada T2

1Hospital Severo Ochoa. Servicio de Farmacia. Madrid.
2
Hospital Severo Ochoa. Servicio de Nutrición. Madrid.

Objetivos: El objetivo del estudio fue comparar la frecuencia de aparición de hipertrigliceridemia tras la administración de nutrición parenteral según el patrón de aceite utilizado en su preparación (soja vs oliva/soja).
Material y métodos: Estudio retrospectivo en el que se incluyeron 78 pacientes ingresados en el Hospital Severo Ochoa entre junio 2004 y noviembre 2005 con prescripción de nutrición parenteral durante un período de tiempo mínimo de 7 días.
Los pacientes se distribuyeron en dos grupos según el patrón de aceite utilizado en su preparación:
Grupo A: pacientes que recibieron nutriciones parenterales con Clinoleic®20% [elaborada a base de aceite de oliva y soja (80:20)].
Grupo B: pacientes que recibieron nutrición parenteral con Intralipid® 20% (elaborada a base de aceite de soja).
Se incluyeron 32 pacientes en el Grupo Ay 46 pacientes en el Grupo B.
Se consultaron las analíticas de todos los pacientes, registrándose los niveles séricos de triglicéridos disponibles.

Resultados:
El 6,25% de pacientes del Grupo A alcanzaron niveles plasmáticos de triglicéridos superiores a 250 mg/dl frente a
un 8,69% de pacientes del Grupo B.
Conclusión: No se encontraron diferencias significativas en la frecuencia de aparición de hipertrigliceridemia tras la administración de nutrición parenteral según el patrón de aceite utilizado en su preparación (soja vs oliva/soja).

 


Estudio de la prescripción de nutrición parenteral en neonatos

López-Montenegro Soria MA, Márquez Peiró JF, Yuste Vila D, Pérez Anchordoqui D, Porta Oltra B, Borras Almenar C

Hospital Universitario Dr. Peset. Servicio de Farmacia. Valencia.

Objetivo: Evaluar la adherencia en los aportes de macro y micronutrientes de las nutriciones parenterales neonatales prescritas en nuestro hospital, frente a las recomendaciones de la American Society for Parenteral and Enteral Nutrition (ASPEN).
Material y métodos: Análisis retrospectivo de 1 año de duración de las prescripciones de nutrición parenteral neonatal. Las
variables de estudio fueron los aportes de macronutrientes y electrolitos (por kilo de peso). El análisis estadístico incluyó el cálculo de la media de los aportes e intervalo de confianza del 95%. La medida de la variabilidad se estableció respecto a la media de los valores de referencia recomendados en la “Guidelines for the use of parenteral and enteral nutrition in adult and pediatric patients” de la ASPEN (2002). Se utilizó el procedimiento T-TESTVAL para el cálculo del grado de significación estadística de las diferencias observadas.
Resultados:
Se incluyeron en el estudio un total de 12 pacientes (7 varones y 5 mujeres), con edad media al inicio de la nutrición
parenteral de 5,25 días (IC 95%: 1,99-8,50 días), y peso medio inicial de 2,24 kg (IC 95%: 1,78-2,70). La duración media de la nutrición parenteral fue de 5,17 días (IC 95%: 2,87-7,46 días). Las características nutricionales se muestran en la tabla I.


Conclusión:
La baja adherencia a las recomendaciones de la ASPEN, observada en las prescripciones evaluadas, pone de manifiesto la necesidad de consensuar un protocolo con el Servicio de Pediatría para optimizar los aportes de las nutriciones parenterales neonatales.

 


Atención farmacéutica nutricional en pacientes HIV+ tratados con inhibidores de proteasa o con terapia combinada

García Sanz E1, Folguera C1, Calabuig P1, Santiago A1, Menchén B1, De la Morena C2, De la Morena LV1

1Hospital Universitario Puerta de Hierro. 2Hospital Ruber Internacional. Madrid.

La desnutrición es una patología agregada que provoca una disminución de las defensas del paciente HIV+ aumenta los riesgos de mayores infecciones y mala tolerancia a los tratamientos farmacológicos. La terapia antirretroviral en pacientes HIV+ y más en concreto con Inhibidores de la Proteasa hacen que, por posibles efectos colaterales -lipodistrofia- entre otros, así como las posibles interacciones fármaco nutriente puedan afectar negativamente el estado nutricional de estos pacientes.
Material y métodos: Se ha estudiado un grupo de nueve pacientes con patología de base HIV+ ingresados en el Hospital con diferentes GRD (infección respiratoria, dolor abdominal, fiebre) a los que se les ha detectó en el momento de su ingreso, un aumento de grasas en sangre, incluso hígado graso en su mayoría. Se les ha sometido a dieta electiva -blanda- y pobre en residuo respectivamente en el tercer subgrupo acompañando la terapia farmacológica con Inhibidores de la Proteasa con Loperamida (antidiarreico), las cifras una vez transcurridos 7-10 días desde su ingreso han disminuido hasta considerarse normales en el subgrupo 3.
Resultados:




Conclusiones:
1. La terapia antirretroviral con Inhibidores de la Proteasa aumenta las cifras de grasa en sangre -dislipemias-, hecho que no se detecta tan aumentado con la terapia combinada con otros grupos vs Inhibidores de la Transcriptasa Inversa.
2. La aplicación de dietas específicas, Dietas comerciales Oligoméricas o Elementales tratando de mantener la funcionalidad del tracto gastrointestinal acompañadas de un antidiarreico mantienen las cifras normales de grasa en sangre evitando las posibles dislipemias en este tipo de pacientes.

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