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Nutrición Hospitalaria

versión impresa ISSN 0212-1611

Nutr. Hosp. vol.24 no.1  ene./feb. 2009

 

ORIGINAL

 

Complicaciones inmediatas de la gastrostomía percutánea de alimentación: 10 años de experiencia

Immediate complications of feeding percutaneous gastrostomy: a 10-year experience

 

 

L. Chicharro, C. Puiggrós, I. Cots, C. Pérez-Portabella y M. Planas

Unidad de Soporte Nutricional. Hospital Universitari Vall de'Hebrón. Barcelona.

Dirección para correspondencia

 

 


RESUMEN

El soporte nutricional enteral a través de sonda de gastrostomia percutánea de alimentación (GP) es beneficiosa en ciertos pacientes, en otros, tales como pacientes con demencia avanzada o enfermedades rápidamente progresivas, sin embargo, se cuestiona su papel.
La selección de los pacientes es, pués, importante para identificar aquéllos que pueden beneficiarse de la alimentación a través de una soda de GP.
En este estudio, se analizan las características de una cohorte de pacientes, en soporte nutricional enteral a través de sonda de GP, y se describen las complicaciones inmediatas de la técnica -definidas como las acontecidas en los 30 primeros dias de la realización del procedimiento-al objeto de identificar los factores de riesgo que ayuden a seleccionar los pacientes candidatos a ser alimentados a través de sonda de GP. Nuestro estudio muestra que la edad superior a 70 años puede predecir la evolución y la supervivencia después de la colocación de una sonda de GP para alimentación. Consecuentemente, este factor obliga a analizar, de manera individual y sistemática, la necesidad o no de colocar la sonda de GP en pacientes mayores de 70 años.

Palabras clave: Gastrostomía percutánea de alimentación. Nutrición enteral. Complicaciones inmediatas.


ABSTRACT

Percutaneous gastrostomy feeding tube (PG) may be beneficial in some patients, in others such as advanced dementia or rapidly progressive diseases its value is being questioned.
Patient selection is important to identify those whowill benefit from PG. This study aims to identify patients factors that may help in patient selection for PG.
To analyse the characteristics of this patient's cohort and to describe the immediate complications of the procedure that we have defined as the ones happened in the first 30 days. To compare the two patient's group -with and without- immediate complications, non-parametric tests were used.

Key words: Gastrostomy feeding tube. Enteral nutrition. Immediate complications.


 

Introducción

Desde su introducción, en el año 19801, la gastrostomia percutánea (GP) de alimentación ha ganado aceptación de forma que, en la actualidad, es la modalidad de elección para la nutrición enteral de larga duración. En comparación con la tradicional sonda nasogástrica, estudios diversos muestran que los pacientes alimentados con sonda GP presentan una mayor adherencia a la pauta de nutrición enteral asi como menores complicaciones por lo que resulta beneficiosa2.

La principal indicación de colocación de una sonda GP es la imposibilidad de deglutir en presencia de un tracto gastrointestinal indemne. Diversas enfermedades cursan con disfagia. Las neurológicas degenerativas son las más frecuentes.

Sin embargo, se cuestiona la prescripción rutinaria de las sondas GP especialmente en aquellos pacientes con demencia o enfermedades rápidamente progresivas. La mortalidad a los 30 días de realizado el procedimiento fluctúa entre el 8,2% y el 32,8%3. Este alto porcentaje se atribuye a la comorbilidad subyacente.

Desde 1996, la Unidad de Soporte Nutricional del Hospital Universitario Vall d'Hebron ha controlado a 608 pacientes con nutrición enteral a través de sonda GP. De éstos, 124 pacientes sobreviven en el momento en el que se realizó el estudio. En 12 pacientes, la técnica de colocación de la sonda de gastrostomía fue quirúrgica. Estos pacientes se excluyeron del estudio.

 

Objetivos

Describir las características de la cohorte de pacientes y las complicaciones inmediatas del procedimiento de colocación de la sonda GP -previamente definidas como las acontecidas en los 30 primeros días- al objeto de identificar factores de riesgo que permitan seleccionar correctamente, de entre los pacientes susceptibles de ser alimentados por sonda GP, aquéllos que pueden beneficiarse del procedimiento.

 

Material y métodos

En este sentido, realizamos un análisis retrospectivo de los datos referentes a todos los pacientes que reciben nutrición enteral a través de una sonda GP desde el 1 de Enero de 1996 hasta el 31 de Diciembre de 2006 prevalentes en el momento en el que se realizó el estudio.

Procedimos al análisis de las siguientes variables: características clínicas; procedimiento de colocación de la sonda de GP; estado nutricional y funcional del paciente (mediante la determinación de la tasa de albúmina sérica y el índice de Karnofsky, respectivamente); las complicaciones inmediatas y la mortalidad del procedimiento.

Análisis estadístico: El test de Chi cuadrado se empleó para comparar las variables no categóricas y los tests no paramétricos para comparar los grupos de pacientes, con y sin complicaciones inmediatas.

 

Resultados

Se estudiaron 112 patients (59H/53F) con edad media de 64 años (rango, 20-95 años). La tasa media de albúmina sérica fue de 3,08 ± 0,56 g/dl. El Indice de Karnofsky (IK) fue < 50 en el 73% de los pacientes evaluados y el seguimiento máximo realizado fue de 3.195 días.

La colocación de la sonda de GP de alimentación se realizó, según técnica endoscópica, en 97 patients (86,6%) y por técnica radiológica en 15 (13,4%). Deéstos últimos, 73.3% presentaron enfermedad neoplásica (cáncer de cabeza y cuello) (fig. 1).

Las principales razones identificadas para iniciar nutrición enteral a través de una sonda GP fueron: en el 66% de los casos (74 pacientes), enfermedades neurológicas; en el 26% (29 pacientes), neoplasias de cabeza-cuello y esófago; otras condiciones, en los 9 restantes pacientes (8%) (fig. 2).

Complicaciones inmediatas se observaron en 16 pacientes (12,9% ) (fig. 3): de ellos, 5 (31,2%) presentaron infección del estoma; 5 (31,2%) fuga a través del estoma; 4 (25%) perdieron accidentalmente la sonda y 2 pacientes (12,5%) murieron por peritonitis consecuencia directa del procedimiento. Consecuentemente, la tasa de mortalidad de la técnica a los 30 días fue del 1,6% y la de morbilidad del 11,3%.

No se observaron diferencias estadísticamente significativas en la aparición de complicaciones inmediatas respecto al IK, tasa de albúmina sérica, enfermedad subyacente o procedimiento de colocación de la sonda GP. Sin embargo, se observó una diferencia con significación estadística en lo referente a la aparición de complicaciones y la edad superior a 70 años (p < 0,01) (tabla I).

 

Discusión

La gastrostomia percutánea (GP) se ha convertido en el procedimiento preferido para la administración de nutrición enteral por sonda en los pacientes que presentan disfagia y se prevé una duracón de la nutrición enteral superior a 6 semanas.

Nuestro estudio muestra que la edad de los pacientes puede predecir la evolución y la superivencia después de la colocación de un sonda GP para alimentación. Paralelamente, otros estudios han mostrado que, además de la edad, la hipoalbuminemia, la comorbilidad y la demencia afectan al desenlace final del paciente, datos que no hemos podido demostrar en nuestra serie.

Es importante seleccionar los pacientes que pueden beneficiarse del procedimiento y excluir a aquellos que no. Hay una sólida evidencia respecto al beneficio de la alimentación por sonda de GP en los pcientes con secuelas de un accidente vascular cerebral así como en los con neoplasias de cabeza y cuello en el contexto de tratamiento con radioterapia y/o quimioterapia. En éstos se espera larecuperación después del tratamiento. Por el contrario, estudios que incluyen a pacientes con disfagia en el contexto de la demencia, alimentados mediante sonda de GP, no han mostrado beneficio a medio y largo plazo (estado nutricional y supervivencia)4.

Ninguno de nuestros pacientes presentaba demencia. La mayoría de los estudiados (66%) presentaban disfagia neurogénica como consecuencia de enfermedades neurodegenerativas, accidente vascular o traumatismo craneocefálico.

El bajo nivel de funcionalidad (IK < 50 en el 73% de los casos) refleja la severa discapacidad de nuestros pacientes mientras que la tasa media de albúmina sérica-superior a 3 g/dl- que el procedimiento de colocación de la sonda de GP se indicó precozmente en nuestros pacientes5. Creemos que ello, unido a la ausencia de casos de demencia, explica la baja morbilidad (12,5%) y la baja mortalidad (1,8%) de nuestra serie.

Respecto a la aparición de complicaciones inmediatas, hemos hallado diferencias estadísticamente significativas respectoa a la edad superior a 70 años. Sin embargo, ni el índice de Karnofsky, la tasa de albúmina sérica, la patología de base o el procedimiento de colocación de la sonda GP han sido, en nuestra serie, factores relevantes en la aparición de éstas.

Nuestro trabajo presenta las limitaciones inherentes al estudio retrospectivo de datos. A pesar de ello, nuestros resultados son comparables a los datos publicados en estudios que muestran que ciertos factores del paciente pueden predecir su desenlace final6.

En resumen, a la vista de los datos expuestos, concluimos que la edad superior a 70 años es, según nuestro estudio, el factor que predice las complicaciones inmediatas después de la colocación de una sonda de GP para alimentación, lo que nos obligaría a analizar, de manera individual y sistemática, la necesidad o no de colocar la sonda de GP en pacientes mayores de 70 años.

 

Referencias

1. Gauderer MWL, Ponsky Jl, Izant J. Gastrostomy without laparotomy, a percutaneous technique. J Pedriatr Surg 1980; 15:872-5.        [ Links ]

2. Álvarez J, Peláez N, Muñoz A. Utilización clínica de la nutrición enteral. Nutr Hosp 2006; 21(Suppl. 2):87-99.        [ Links ]

3. Mitchell SL, Tetroe JM. Survival after percutaneous endoscopic gastrostomy placement in older patients. J Gerontol 2000; 55:735-9.        [ Links ]

4. Finucane TE, Christmas C, Travis K. Tube feeding in patients with advanced dementia; a review of evidence. JAMA 1999; 282: 1365-70.        [ Links ]

5. Friedenberg F, Jensen G, Gujral N, Braitman L, Levine G y cols. Serum albumin is predictive of 30-day survival after percutaneous endoscopic gastrostomy. JPEN J Parenter Enteral Nutr 1997; 21(2):72-4.        [ Links ]

6. Chong VH, Vu C. Percutaneous endoscopic gastrostomy outcomes: can patient profiles predict mortality and weaning? Singap Med J 2006; 47:383-87.        [ Links ]

 

 

Dirección para correspondencia:
Luisa Chicharro Serrano.
Unidad de Soporte Nutricional del Hospital Universitari Vall d'Hebrón.
Paseo Vall d'Hebrón, 119.
08035 Barcelona
E-mail: 24065mcs@comb.es

Recibido: 19-II-2008.
Aceptado: 14-IV-2008.

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