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Nutrición Hospitalaria

versión impresa ISSN 0212-1611

Nutr. Hosp. v.25 n.4 Madrid jul.-ago. 2010

 

ORIGINAL

 

Ingesta dietética en un grupo de pacientes fumadores de marihuana

Dietary intakes in a group of marihuana smoking patients

 

 

D. A. De Luis, A. Armentia, P. L. Muñoz, A. Dueñas-Laita, B. Martín, B. De la Fuente y O. Izaola

Centro de Investigación en Endocrinología y Nutrición Clínica. Facultad de Medicina y Hospital Universitario Río Hortega. Universidad de Valladolid. Valladolid. España

Dirección para correspondencia

 

 


RESUMEN

Fundamentos: El uso de marihuana (cannabis sativa) tiene efectos sobre el apetito, siendo los estudios en la literatura escasos. El objetivo de nuestro estudio fue evaluar la ingesta de un grupo de sujetos fumadores de marihuana.
Pacientes y métodos: Se incluyeron un total de 32 varones. La edad media fue de 37,25 ± 8,8 años. A todos los pacientes se les determinó el peso corporal, la talla y el índice de masa corporal y se realizó una encuesta nutricional.
Resultados: La ingesta calórica total fue de 3.350,1 ± 979 kcal/día. La distribución de calorías fue de un 44,3% en forma de hidratos de carbono, un 14% en proteínas y un 41,7% en grasas (50,6% grasas monoinsaturadas, 36,3% grasas saturadas y el 13,1% grasas polinsaturadas). La ingesta absoluta de proteínas fue evelada (109,6 ± 38,5 g/día) así como la ingesta corregida por peso (1,62 ± 0,73). Con referencia a los minerales y vitaminas, existió una baja ingesta de vitamina D, E, ácido fólico, magnesio y yodo. Las ingestas de vitaminas A, C, K, tiamina, riboflavina, B6, niacina, B12, calcio, hierro y zinc fueron superiores a las recomendaciones internacionales. No existieron diferencias estadísticamente significativas en la ingesta dietética ni en el peso entre los dos grupos de consumidores de marihuana en funcion de la mediana de tiempo de consumo (19 años).
Conclusiones: Los pacientes fumadores de marihuana realizan una dieta hipercalorica e hiperproteica, rica en grasas y con un aporte por encima de lo recomendado de micronutrientes. Todo ello sin relacionarse con el peso del paciente.

Palabras clave: Marihuana. Ingesta dietética.


ABSTRACT

Background: Marihuana use has effects on appetite; studies in the literature on this topic area are limited. The aim of our work was to evaluate the dietary intake of marihuana smoking patietns.
Patients and methods: A total of 32 male subjects were enrolled (average age 37.25 ± 8.8 years). In all patients were determined weight, height and body mass index and a three days nutritional questionnaire.
Results: Total calories intakes were higher (3,350.1 ± 979 kcal/day). Distribution of calories was 44.3% of carbohydrates, 14% of proteins and 41.7% of lipids (50.6% mono-unsaturate fats, 36.3% saturate fats and 13.1% poluunsaturated fats). Total protein intake was 109.6 ± 38.5 g/day and corrected by weight was 1.62 ± 0.73 g/kg. Low intake of vitamin D, E, folic, magnesium and iodine were detected. High intake of vitamin A, C, K, thiamine, riboflavine, B6, niacin, B12, calcium, iron and zinc were observed. No statistical differences in dietary ntake or weight were detected between groups of marihuana users by median of consumtion time of this drug.
Conclusions: Marihuana smoking patients realized a hipercloric and hiperproteic diet, with high amounts of fats and with an intake of micronutrients above international recommendations. This dietary intake has not related with weight.

Key words: Marihuana. Dietary intake.


 

Introducción

La marihuana es la droga ilicita más consumida en el mundo1. A pesar del uso extendido en todos los países, los estudios que analizan el efecto del consumo sobre la ingesta dietética son escasos. Es conocido que el uso de marihuana produce un aumento del apetito, con un incremento de la ingesta de calorías y alimentos, produciendo un aumento en el peso corporal, teniendo en cuenta estudios de intervención en grupos con patologias debilitantes de base2. Por ejemplo, en pacientes con infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), la administración de marihuana frente a dronabinol en un protocolo de 3 semanas produjo un aumento de la ingesta y del peso3. En otro estudio en pacientes con infección por VIH, el incremento en la ingesta y en el peso fue similar al comparar dronabinol, a dosis de 10 y 20 mg, frente a marihuana fumada4. A pesar de estos datos, el uso de la marihuana fumada como agente que aumenta el apetito no esta exento de criticas sociales, por ello se ha desarrollado el dronabinol (delta9-tetrahydrocannabinol), el principal agente psicoativo de la marihuana. Este agente ha sido aprobado por la FDA (Food and Drug Administration) para tratar las nauseas y la perdida de apetito en pacientes tumorales o con infección por VIH. Este principio tiene una tasa de absorción variable, con un pico de acción muy lento (120 minutos), con una larga duración de acción, haciendo difícil titular la dosis necesaria para alcanzar el efecto deseado5. Teniendo en cuenta los escasos trabajos de intervención con marihuana fumada y que la exposición en estos estudios ha sido breve, la evaluación de la ingesta dietetica en sujetos que fuman marihuana de manera habitual tiene su interés práctico para conocer en un estudio preliminar el efecto mantenido de este consumo sobre la dieta.

El objetivo de nuestro estudio fue evaluar la ingesta dietética en un grupo de pacientes consumidores crónicos de marihuana y compararla con las ingestas internacionales recomendadas para la población general.

 

Pacientes y métodos

Pacientes

Se incluyeron un total de 32 pacientes varones fumadores de más de 1 año de marihuana. Los pacientes fueron seleccionados entre los sujetos que acudían de manera regular a un centro de deshabituación a drogas (Asociacion Castellano Leonesa de Ayuda a Drogodependientes).

Determinaciones antropométricas

El peso corporal fue determinado con el paciente desnudo, con una bascula calibrada en 50 g y la talla en un tallimetro calibrado en mm. El índice de masa corporal se calculo con la fórmula peso (kg)/talla (m2).

Encuesta nutricional

Todos los pacientes recibieron instrucciones para recoger la información de sus hábitos alimentarios durante 3 días. Las encuestas fueron revisadas por la misma dietista, introduciendo los datos en una base de datos, calibrando la dieta utilizando como tablas de referencia las de Mataix y cols.6, utilizando un programa informático propio. A todos los pacientes se les pregunto los años que llevaban consumiendo regularmente marihuana y si permanecian con consumo activo. A todos los pacientes se les pregunto cuanto alcohol consumian al día. Todos los pacientes fumaban tabaco regularmente.

Análisis estadístico

Los resultados se expresaron como media (desviación estandar) y frecuencias. La distribución de las variables se analizó con el test de Kolmogorov-Smirnov. Para comparar el efecto acumulado de la marihuana sobre la ingesta, se dividió a la muestra en dos grupos en función de la mediana en años de consumo de marihuana (19 años). Las variables con distribución normal fueron comparadas con el test de t de student y las variables no paramétricas fueron comparadas con el test de U-Mann-Whitney. Se realizó un análisis de correlación de Pearson para valorar la relación de los años de consumo de marihuana con las variables relacionadas con la ingesta. Se determinó un valor de p < 0,05 como significativo.

 

Resultados

La edad media de los pacientes fue 37,25 ± 8,8 años, el peso de 70,3 ± 12,4 kg, el IMC 23,51 ± 3,6. La edad de inicio del consumo de marihuana fue a los 17,2 ± 3,4 años y la media de consumo de cada sujeto de marihuana fue de 19,6 ± 9,6 años.

La tabla I muestra la ingesta media de macro- y micronutrientes comparada con las recomendaciones internacionales (RDA)7. La ingesta calórica total fue muy elevada en valores absolutos y al corregir por peso del paciente. La distribución de calorías fue de un 44,3% en forma de hidratos de carbono, un 14% en proteínas y un 41,7% en grasas. Por tanto en el contexto de una dieta hipercalórica, el aumento de ingesta calorica se debio principalmente a las grasas. Dentro de las grasas el 50,6% fueron grasas monoinsaturadas, el 36,3% grasas saturadas y el 13,1% grasas polinsaturadas. Todos los pacientes consumían regularmente alcohol, con una ingesta media de 25,1 ± 43 gramos de alcohol al día.

 

Con referencia a las proteínas, la ingesta absoluta fue muy evelada así como la ingesta corregida por kg de peso del paciente, mostrando por tanto una ingesta hiperproteica. Con referencia a las vitaminas, existió una baja ingesta de vitamina D, E y ácido fólico. Las ingestas de vitaminas A, C, K, tiamina, riboflavina, B6, niacina y B12 fueron superiores que las recomendaciones internacionales.

Con respecto a la ingesta de minerales, existió una ingesta superior de calcio, hierro y zinc, con un claro déficit en la ingesta de magnesio y yodo.

No existieron diferencias estadísticamente significativas en la ingesta dietética entre los dos grupos de consumidores de marihuana en funcion de la mediana de tiempo de consumo (19 años). Tampoco existieron diferencias en el peso (71,8 ± 15,1 kg vs 69,2 ± 9,6 kg), ni en el índice de masa corporal (23,1 ± 3,1 kg/m2 vs 23,9 ± 4,2 kg/m2), al comparar a los pacientes consumidores por debajo de la mediana (19 años) con aquellos por encima de la mediana (> 19 años). Se detecto una leve tendencia a una mayor ingesta calorica de calorías, grasas e hidratos de carbono, con una menor ingesta de proteinas en los pacientes con mayor tiempo de consumo acumulado de marihuana, pero como hemos comentado previamente sin alcanzar diferencias estadísticamente significativas. El consumo de alcohol fue similar en ambos grupos (21,2 ± 45,1 kg vs 28,4 ± 44,8 kg).

En el estudio de correlación solo existió una relación negativa entre el tiempo de consumo de marihuana y la ingesta de proteínas (r = -0,48: p = 0,042). El resto de variables dietéticas no se correlacionaron con el tiempo de exposición a marihuana.

 

Discusión

Como podemos comprobar en nuestro trabajo, existen desviaciones en el patron de ingesta de macro- y micronutrientes en nuestra muestra de pacientes fumadores de marihuana. Presentando una ingesta hipercalórica e hiperproteica con un alto aporte de grasas monoinsaturadas y polinsaturadas en la dieta. Por otra parte las ingestas de minerales y vitaminas fueron superiores a las recomendaciones internacionales, salvo la vitamina D, vitamina E, acido fólico, magnesio y yodo.

Nuestros datos estan en la linea de los mostrados por Rodondi y cols.8, encontrando en los pacientes consumidores de marihuana una ingesta calorica que oscila desde los 2.884 a las 3.365 calorías al dia. A pesar de una dieta hipercalórica, el porcentaje de proteínas fue tambien similar al nuestro oscilando entre un 14,6% y un 14,2%. En este trabajo, con un tamaño muestral muy elevado (1.365 consumidores de marihuana), la ingesta proteica también fue inferior en el tertil de pacientes consumidores de marihuana más elevado (> 5 años de consumo acumulado). La ingesta de carbohidratos se situó entre 45,6% y 46,8%, levemente superior a la nuestra. Con respecto a la ingesta de grasas, en este trabajo también predominaron las grasas insaturadas sobre las saturadas, el problema es que no se evaluaron por separado las grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas. Nuestros resultados muestran una superioridad en el consumo de estas últimas. No obstante esta elevada ingesta de grasas triplica la ingesta de colesterol, que aparece fundamentalmente en los alimentos con grasas saturadas, pudiendo contrarestar los teóricos beneficios cardiosaludables de las grasas insaturadas. La ingesta de colesterol no habia sido analizada en los dos grandes estudios que se han realizado sobre ingesta y consumo de marihuana8-9.

Podríamos decir que todos estos resultados de ingesta de macronutrientes son consistentes con los presentados también en el NHANES III9, existiendo algunas hipótesis que pueden explicar ese aumento de ingesta pero no una clara explicación para la disminución de la ingesta proteica con el tiempo acumulado de consumo de marihuana. El mecanismo por el cual el consumo de marihuana aumenta la ingesta no esta bien aclarado, sugiriendose un efecto importante de los receptores canabinoides y del sistema endogeno canabinoide10. Por ejemplo, el rimonabant (retirado recientemente del mercado) ha demostrado como antagonista selectivo del receptor endocanabinoide tipo 1 una disminución del apetito y del peso en pacientes obesos.

Un dato llamativo en nuestro trabajo es que a pesar de la elevada ingesta calorica de los sujetos fumadores de marihuana, no existía sobrepeso. Estos datos son similares a los presentados en el estudio CARDIA8 y en el NHANES III9. Una de las posibles explicaciones a esta falta de relación ingesta-índice de masa corporal es un aumento del metabolismo basal en los consumidores de marihuana, al interaccionar el sistema endocanabinoide con el sistema adrenergico, o al presentar un efecto directo la marihuana sobre dicho metabolismo. Esta hipótesis se ha confirmado en un trabajo que muestra como las personas que consumen regularmente marihuana presentan un gasto energético incrementado en un 28%11. Otra posibilidad es la actividad fisica de estos pacientes, en ninguno de los dos trabajos citados8-9, ni en el nuestro se ha controlado la actividad fisica, pudiendo ser un factor de confusión.

Con respecto a la ingesta de micronutrientes, en el estudio NHANESIII9 se realizó también un analisis de ingesta de vitaminas y minerales. En ese trabajo se encontraron una mayor ingesta de vitamina E, vitamina B12, vitamina B6, folato, tiamina, riboflavina, niacina, calcio hierro y zinc en los fumadores de marihuana que en los no fumadores. Como podemos observar, los datos de ese estudio y de nuestro trabajo van en contra de una idea generalizada de déficit en el consumo de micronutrientes en pacientes que abusan de las drogas13.

Las limitaciones de nuestro estudio son evidentes, no existe un grupo control de no consumidores de marihuana, además el consumo de marihuana es evaluado por el propio paciente. No obstante las desviaciones sobre las recomendaciones internacionales para este grupo de edad son importantes y que el sujeto sea la fuente de información sobre el consumo de marihuana, lo que puede hacer es infraestimar su consumo (al considerarse una droga ilicita). No obstante los resultados son lo suficientemente interesantes como para planificar estudios de intervención con esta droga o derivados, controlado el gasto energético, la ingesta así como otros posibles factores de confusión que pueden existir en este tipo de pacientes. Por otra parte los estudios existentes en este area de trabajo son escasos y antiguos14, siendo interesante cualquier trabajo que aporte datos sobre este area de conocimiento.

En definitiva, a pesar de las limitaciones metodológicas de nuestro trabajo, los pacientes fumadores de marihuana realizan una dieta hipercalorica e hiperproteica, rica en grasas y con un aporte por encima de lo recomendado de micronutrientes. Todo ello sin relacionarse con el peso del paciente.

 

Referencias

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Dirección para correspondencia:
D. A. De Luis.
Director Ejecutivo del Instituto de Endocrinología y Nutrición.
Facultad de Medicina. Universidad de Valladolid.
C/ Los Perales, 16 (Urb. Las Aceñas).
47130 Simancas. Valladolid. España.
E-mail: Dadluis@yahoo.es

Recibido: 31-VII-2009.
Aceptado: 9-VIII-2009.

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