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Nutrición Hospitalaria

versión On-line ISSN 1699-5198versión impresa ISSN 0212-1611

Nutr. Hosp. vol.33 no.6 Madrid nov./dic. 2016

http://dx.doi.org/10.20960/nh.803 

TRABAJO ORIGINAL / Otros

 

Lectura, uso e interpretación de etiquetas nutricionales en usuarios de gimnasios de Huancayo, Perú 2015

Reading, use and interpretation of nutritional labels by fitness center users in Huancayo, Peru 2015

 

 

Narda Damián-Bastidas1, Roni J. Chala-Florencio1, Ricardo Chávez-Blanco1 y Percy Mayta-Tristán2

1Escuela de Nutrición y 2Escuela de Medicina. Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas. Lima, Perú

Criterios de autoría: NDB, RJCF, RCB y PMT tuvieron la idea de investigación, interpretaron los resultados, revisaron y aprobaron la versión a publicar. NDB, RJCF Y RCB recogieron los datos y elaboraron el borrador del manuscrito. PMT supervisó el estudio y realizó el análisis de datos.

Dirección para correspondencia

 

 


RESUMEN

Introducción: el etiquetado nutricional ayuda a los consumidores a realizar elecciones más saludables. Sin embargo, este es poco leído, mal interpretado o no usado.
Objetivos: evaluar la frecuencia y los factores asociados a la lectura, el uso y la interpretación de etiquetas nutricionales en usuarios de gimnasios en la ciudad de Huancayo, Perú.
Materiales y métodos: estudio de corte transversal en 385 usuarios de una cadena de gimnasios. Se midió la interpretación con un test a partir de dos etiquetas, lectura reportada (frecuentemente o no) y el uso reportado para elegir un producto (frecuentemente o no), así como variables demográficas, dietéticas y relacionadas con el gimnasio. Se evaluó la asociación calculando las razones de prevalencias ajustadas en base a las variables significativas del modelo bivariado.
Resultados: los participantes tuvieron una edad media de 27,8 ± 9,3 años, 44,7% fueron varones, 49,4% contaron con educación universitaria. El 27,5% reporta leer frecuentemente y dentro de estos el 55,7% reporta usarlas frecuentemente, asimismo el 17,4% sabe interpretar. La lectura se asoció con factores dietéticos y de uso de gimnasio y la interpretación con capacitación previa de lectura de la etiqueta. El uso fue principalmente para seleccionar productos bajos en grasa total (65,1%), alto en proteínas (64,2%) y en menor proporción, productos bajos en sodio (47,2%).
Conclusiones: la frecuencia de lectura, el uso y la interpretación de etiquetas nutricionales en usuarios de gimnasio de Huancayo es baja. La capacitación previa de lectura es un factor necesario para una elección saludable. Es necesario establecer estrategias educativas para enseñar a interpretar de forma adecuada las etiquetas nutricionales.

Palabras clave: Etiquetado de alimentos. Centros de acondicionamiento. Educación alimentaria y nutricional. Perú.


ABSTRACT

Introduction: Nutritional labeling helps users to make healthier choices, nevertheless, this is overseen, misunderstood or not used at all.
Objectives: To evaluate the frequency and the factors associated with the reading, interpretation and use of nutritional labels by fitness center users in the city of Huancayo, Peru.
Materials and methods: A cross-sectional survey was conducted on 385 users of a fitness center chain. Interpretation was measured by using a test with 2 labels, reported reading (frequently or not) and the reported use to choose a product (frequently or not), as well as demographic, dietetic and fitness-center-related variables. The association was evaluated by calculating the prevalence ratios adjusted based on the significant variables from bivariate model.
Results: The participants were, in average, 27.8 ± 9.3 years, 44.7% were men and 49,4% had college degree. 27.5% report reading frequently and 55.7% of them reports use frequently, furthermore 17.4% know how to interpret. The reading was associated with dietetic factors and gym use, and interpretation with prior training of reading labeling. The use was mainly high to select low fat products (65.1%), high in protein (64.2%) and low in low sodium products (47.2%).
Conclusions: Reading, use and interpretation frequency of nutritional labels is low. Prior training of reading labeling is a required factor to make healthier choices. It is necessary to establish educative strategies for teaching to interpret the nutrition labels in an adequate way.

Key words: Food labeling. Fitness center. Food and nutrition education. Peru.


 

Introducción

El etiquetado nutricional es una herramienta que ayuda a los consumidores a realizar elecciones más saludables de sus alimentos con la finalidad de mejorar su salud y prevenir enfermedades crónicas (1). En diversos países se ha establecido el etiquetado nutricional de productos envasados como medida obligatoria de política de salud pública (2), ya que el consumo de dichos productos, especialmente ultra-procesados, se ha incrementado en los últimos años, más de 43,7% a nivel mundial, más de 48% en América Latina y en Perú más del 107% en el periodo de 2000-2013 (3). A pesar de ello, la información del etiquetado nutricional es confusa e inapropiada (4,5). Se ha demostrado que el entendimiento y uso del etiquetado nutricional no es óptimo y pocos consumidores pueden entender en su totalidad la información cuando compran un alimento (6,7) por lo que su interpretación es muy limitada (8,9).

Entre aquellos individuos que leen el etiquetado nutricional y lo usan se ha determinado que le dan mayor importancia a la salud y la alimentación saludable y por ende eligen alimentos más saludables (10,11) reportando dietas con menor contenido graso y de colesterol y una alta ingesta de frutas y vegetales (12). Por otro lado, la correcta interpretación del etiquetado nutricional permite a los consumidores evaluar la contribución nutricional de alimentos específicos (4) siendo necesario que la etiqueta sea llamativa y sencilla de leer (13) además que los usuarios cuenten con el conocimiento de los términos presentes ya que permite prestar mayor atención a información importante, facilita la comprensión y memoria y ayuda a utilizar la información adquirida para elegir un alimento (14).

El conocimiento y manejo del etiquetado nutricional son de vital importancia principalmente en dos poblaciones; en aquellos que poseen problemas de salud relacionados con la alimentación y en aquellos que llevan un estilo de vida saludable. Ya se han realizado estudios a nivel mundial en personas con problemas de salud, en especial enfermedades crónicas (1,15,16). Por otro lado, en aquellos que llevan un estilo de vida saludable, dentro de los que se encuentran las personas que acuden a gimnasios o centros de acondicionamiento físico, que tienen como principal motivación la salud, el cuidado de la imagen personal, la diversión y competición (17) existe escasa evidencia científica a nivel mundial, encontrándose solo un estudio realizado en Inglaterra que se enfoca en esta población (8). Asimismo, a nivel de Latinoamérica y en especial en nuestro país no existen estudios similares al nuestro en usuarios de gimnasio. Por ello, la presente investigación evaluará la frecuencia y factores asociados de lectura, uso e interpretación de etiquetas nutricionales en usuarios de gimnasio en la ciudad de Huancayo, Perú.

 

Material y Métodos

DISEÑO Y LUGAR DEL ESTUDIO

Se realizó un estudio de corte transversal en dos sedes de la cadena de gimnasio Healthfit en la ciudad de Huancayo (3271 msnm), Perú, entre agosto y septiembre del 2015.

POBLACIÓN Y MUESTRA

Se incluyó a usuarios de la cadena de gimnasios Healthfit mayores de 18 años con una asistencia mínima de una vez por semana y que hayan comprado un alimento envasado en las últimas dos semana (Fig. 1).

 

 

Usando el programa Epidat 3.1. y la fórmula para estimación de proporciones considerando una prevalencia del 50% (no conocida) en poblaciones no finitas, con un nivel de confianza del 95% se estimó un mínimo de 385 participantes, considerando un 10% de rechazo o encuestas incompletas, se invitó a participar a por lo menos 424 participantes. Se encuestó a los participantes en los turnos de mañana, tarde y noche consecutivamente durante 2 meses hasta lograr el total estimado de muestra.

VARIABLES DEL ESTUDIO

Lectura del etiquetado nutricional

Siguiendo la metodología aplicada por Souza y cols. (2011) se midió con la pregunta ¿Qué tan seguido observa la etiqueta de alimentos envasados antes de comprarlos o consumirlos? (18,19).

Uso de las etiquetas

Se midió con la pregunta ¿Qué tan seguido utiliza la etiqueta de los alimentos envasados para seleccionar aquellos que son mejores para su salud? Siguiendo la metodología usada por Fitzgerald y cols. (2008) (18,20). Cabe resaltar que dicha pregunta se aplicó en aquellos que leían frecuentemente.

Para ambos casos se presentó las siguientes opciones: frecuentemente, ocasionalmente, nunca o no familiarizado y se categorizó en sí /no tanto para leen como para usan, sí para aquellos usuarios que respondieron frecuentemente y no para aquellos que respondían ocasionalmente, nunca y no familiarizado.

Adicionalmente se evaluó si lee alguna característica en particular (cantidad de porción, carbohidratos totales, calorías, proteínas, lista de ingredientes y nutrientes) (18,19) y si usa alguna característica en particular para seleccionar el alimento por su contenido (bajo en grasa total, grasa saturada, colesterol, azúcar, sal o sodio, calorías, alto en fibra, proteínas) (18,20).

Interpretación de etiquetas

Siguiendo la metodología de De la Cruz Góngora y cols. (2012) se presentó dos etiquetas nutricionales pertenecientes a dos galletas de distintas marcas y se denominaron como Producto A y Producto B. Cabe mencionar que el formato elegido para ambas etiquetas fue el más usado en nuestro país que se denomina formato de columna doble. Se realizó cinco preguntas en relación a la información nutricional que presentan dichas etiquetas y se categorizó en sí/no, si tenía de 4 a 5 aciertos y no si el número de aciertos era menor a 4 (18,21,22).

Asimismo se midió cinco grupos de covariables: a) demográficas: género (varón/mujer), edad (< 25 años/> 25 años), estado civil (-soltero/ no soltero), nivel de educación (universitario/no universitario) y ocupación (ama de casa, estudiante, independiente y profesional); b) dietéticos: régimen dietético para ganar peso y/o masa muscular (sí/no) o aquel con la finalidad de perder peso y/o grasa (-sí/no), asimismo se consideró el conteo de calorías (frecuentemente, ocasionalmente, nunca, no familiarizado), consulta nutricional en los últimos seis meses (sí/no), consumo de quemadores de grasa (sí/no) y consumo de suplemento proteico en las dos últimas semanas (sí/no); c) motivos de uso de gimnasio: salud (sí/no), subir de peso y/o músculo (sí/no), perder peso y/o grasa (sí/no), entretenimiento y/o estrés (sí/no) y mantenerse en forma (sí/no); y d) uso del gimnasio: tiempo que asiste al gimnasio > 12 meses (sí/no), frecuencia de asistencia 4 o más veces por semana (sí/no), duración de la rutina > 60 minutos por sesión (sí/no), si tiene instructor personal (sí/no) y por último e) etiquetado: considera legible (sí/no) y capacitación previa de lectura (sí/no).

PROCEDIMIENTO Y ÉTICA

El estudio fue aprobado por el Comité de Ética de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (CEI/644-07-15) y contó con la autorización del gerente de la cadena de gimnasios. Los participantes dieron su consentimiento informado escrito. El cuestionario contaba con 4 partes, las cuales fueron heteroaplicadas. El tiempo aproximado de cada encuesta fue de 15 minutos por participante.

ANÁLISIS DE DATOS

Se generó una base de datos por doble digitación en el programa Excel, y se exportó al programa STATA v12.0 para el análisis estadístico. Se calculó los porcentajes para las variables categóricas y se evaluó la asociación entre las variables de respuesta (interpretación y lectura) con las covariables medidas usando la prueba de chi cuadrado. En aquellas variables que salieron significativas en los análisis bivariados se calculó las razones de prevalencia (RP) crudas y se generó un modelo ajustado con todas las variables seleccionadas usando modelos de regresión de Poisson con varianza robusta tanto para la interpretación como lectura de etiquetas. Se consideró un p < 0,05 como significativo.

 

Resultados

CARACTERISTICAS DE LA POBLACIÓN

De las 385 personas encuestadas, 44,7% fueron varones, 53,8% tuvieron entre 18 a 25 años, 81% solteros y 49,4% tenían instrucción universitaria. Asimismo, la ocupación que predominó es la de estudiante con un 39,5%, seguido de los profesionales con un 29,6%. No hubo relación significativa entre factores demográficos con lectura, interpretación y uso de etiquetas nutricionales.

LECTURA DE ETIQUETAS

El 27,5% de los participantes reporta leer frecuentemente las etiquetas nutricionales, siendo la cantidad de calorías y la cantidad de proteínas (34% y 33,3% respectivamente) las más revisadas (Tabla I). Los factores asociados fueron el régimen dietético para ganar peso y/o músculo con un RP de 1,77 (IC95% 1,13-2,79) y aquel para perder peso y/o grasa con un RP de 1,68 (IC95% 1,16-2,42) conteo de calorías con un RP de 1,55 (IC95% 1,08-2,22), motivo de asistir al gimnasio de salud con un RP de 1,62 (IC95% 1,16-2,25), una asistencia mayor a 12 meses con un RP de 1,60 (IC95% 1,13-2,28), capacitación previa de lectura con un RP de 1,51 (IC95% 1,07-2,13) y saber interpretarlas con un RP de 1,45 (IC95% 1,03-2,04) (Tabla II). Por otro lado el 77,7% de la población en general reportó que la etiqueta le parece legible y el 17,1% reporta que recibió capacitación previa de lectura de etiquetas (Tabla III).

 

 

 

 

USO DE ETIQUETAS

Solo 15,3% (59/385) del total de participantes y 55,7% (59/106) de los que leen frecuentemente reportan usar la etiqueta nutricional. En el modelo bivariado los factores asociados a uso son consumo de suplemento proteico, motivo de asistir al gimnasio para subir de peso y/o músculo, una asistencia mayor a 12 meses y legibilidad de la etiqueta (Tabla III). Por otro lado dentro de los principales motivos de uso mencionan el seleccionar productos bajos en grasa total (65,1%), alto en proteína (64,2%) y se reportó una baja utilización para el contenido de sodio de los alimentos con un 28,3% (Tabla I).

INTERPRETACIÓN

El 17,4% de los participantes sabe interpretar la información presentada en la etiqueta nutricional. En el modelo bivariado los factores asociados a interpretación son: conteo de calorías, consumo de suplementos proteicos, capacitación previa de lectura y legibilidad de la etiqueta nutricional (Tabla III). Tras el ajuste el único factor asociado fue la capacitación previa de lectura de etiquetas nutricionales con un RP de 1,71 (IC95% 1,06-2,76) (Tabla IV). Asimismo, los participantes del estudio interpretaron mejor las preguntas relacionadas al número de galletas que comería si consumiera todo el producto (83,6%) y total de calorías (44,7%) (Tabla I).

 

 

Discusión

RESULTADOS PRINCIPALES

Se encontró que la frecuencia de interpretación, lectura reportada y uso reportado en nuestra población es baja comparado con otros usuarios de gimnasio de un estudio realizado en Inglaterra y variable si lo comparamos con consumidores y pacientes con problemas de salud (8,19-22). Además, el único factor asociado a interpretación fue la capacitación previa en lectura de etiquetas. Por otro lado los factores asociados a lectura son factores dietéticos y uso de gimnasio. Por último se observó que los principales criterios de uso del etiquetado nutricional son la selección de alimentos bajos en grasa total y alto en proteína y un menor uso para aquellos bajo en sal/sodio y fibra.

FRECUENCIA DE LECTURA

La frecuencia de lectura reportada fue de 27,5%, siendo bajo comparado con un estudio en usuarios de gimnasio de Inglaterra donde se reportó un 58% de lectura (considerando dentro de lectores a aquellos que leen siempre y frecuentemente), valor que difiere del nuestro debido a que en dicho estudio su población presenta un nivel sociocultural y educativo más alto y también se excluyó únicamente a estudiantes y profesionales de nutrición (8), en cambio en nuestro caso fueron excluidos todo estudiante y profesional de salud, además de instructores de gimnasio. Por otro lado, un estudio realizado en adultos coreanos encontró que el 21,9% leen las etiquetas nutricionales (16). En China se evidenció que el 28,7% y el 59,2% de los encuestados reportan que leen siempre y algunas veces la información nutricional de las etiquetas, respectivamente, datos mayores al de nosotros considerando que siempre y algunas veces se juntasen (23). Otro estudio en consumidores de México, reportó una frecuencia de lectura del 79% (21), que al igual que los anteriores es mayor al resultado encontrado en nuestra población de estudio.

FACTORES ASOCIADOS A LECTURA

Se encontró que los factores dietéticos, específicamente perder peso/grasa, ganar peso/músculo y el conteo de calorías están estrechamente relacionados con la lectura de etiquetas nutricionales. En un estudio realizado en EE. UU. se obtuvo un resultado similar, encontrándose que aquellos a quienes se les sugirió reducir calorías o perder peso, ya sea por salud o enfermedades crónicas, tienen un 50% más de frecuencia de lectura de etiquetas nutricionales que aquellos que no recibieron dicha sugerencia (15). Por otro lado, un estudio realizado en Zimbabwe expresa un resultado diferente al nuestro, ya que en dicha población el principal factor asociado es la compra de alimentos por primera vez y en último lugar se encuentra la pérdida de peso (24). Esta diferencia de resultados se puede dar debido a que en nuestro cuestionario no hemos considerado opciones similares a la de las estudio de Zimbabwe. Cabe resaltar que en nuestro estudio también se encontró como factor dietético importante el seguimiento de una dieta para ganar peso o masa muscular que no ha sido observado en otros estudios y ello se debe a la población específica con la que hemos trabajado ya que en los gimnasios las personas no solo acuden con el objetivo de disminuir de peso sino también para ganar peso o masa muscular. Asimismo, se encontró como factores asociados con lectura una concurrencia > 12 meses en gimnasio y una asistencia por motivos de salud por lo que se podría asumir que aquellos que tiene mayor permanencia en el gimnasio tienen más contacto con temas relacionados a salud y alimentación, ya sea por influencia de amigos, instructor personal u otro profesional lo que mejoraría la familiarización con la etiqueta e incrementaría la lectura de la misma.

FRECUENCIA DE USO

En nuestro estudio, la frecuencia de uso reportado fue de 15,3% en la población en general, dato menor a un estudio realizado en estudiantes con una edad promedio de 21.5 años en la ciudad de Minnesota donde se determinó que el 35% de los participantes usan frecuentemente las etiquetas para seleccionar sus alimentos (11). Asimismo, otro estudio realizado en residentes de Madrid señala que el 20,5% reporta usar la etiqueta nutricional regularmente para planificar su dieta (25), dato mayor al de nosotros. Por otro lado, un estudio de casos y controles en latinas de Connecticut con diagnóstico de diabetes encontró que el 67,5% usan la etiqueta nutricional (20), valor que es superior al nuestro, ya que las personas con enfermedades crónicas tienen mayor probabilidad de leer el etiquetado nutricional y estar más preocupados ante las recomendaciones nutricionales, conllevando un mayor uso (26).

CARACTERISTICAS DE USO

Asimismo los participantes reportan usar las etiquetas nutricionales con mayor frecuencia para elegir alimentos bajos en grasas totales y altos en proteínas (65,1% y 64,2% respectivamente) seguido de bajo en calorías y bajo en grasa saturada (51,9% para ambos casos). Comparando con un estudio realizado en usuarios de gimnasio de Inglaterra determinó que la grasa total, saturada y contenido de energía fue la información de mayor interés en los encuestados resultado que se asemeja al nuestro y ello puede explicarse por la semejanza en el perfil sociodemográfico entre ambas poblaciones (8). Otro estudio realizado en comensales de un comedor universitario del Medio Oeste determinó que la información nutricional de mayor interés fueron las calorías, seguido de las grasas, así como porción y proteínas, dichos resultados si bien no siguen el mismo orden de interés que en nuestro estudio muestra similitud con nuestros resultados coincidiendo en categorías de mayor interés como grasa, calorías y proteínas (27). Por otro lado un estudio realizado en adultos canadienses muestra que la fibra es el nutriente más común que influye en la selección de alimentos y en último lugar la grasa total (28). Dicho resultado difiere del nuestro, ya que el criterio de elección de alimentos se invierte en nuestro estudio, siendo fibra el de menor interés para nuestra población. La variación en los resultados puede deberse a la diferencia en nivel educativo, ingreso económico y acceso a información. Además en nuestro estudio se determinó que los usuarios usan la etiqueta con menor frecuencia para elegir alimentos bajos en sodio (28,3%), dicho resultado se asemeja al estudio realizado en Zimbabwe donde se encontró un bajo interés en dicho mineral (6,7%), los autores explican que dicho resultado podría darse porque los consumidores no son conscientes de la relación entre enfermedades cardiovasculares y la ingesta de sal (24). En Nueva York se determinó que aquellas personas con hipertensión tienen mayor probabilidad de usar con frecuencia el etiquetado nutricional para sodio que aquellos sin hipertensión. Este resultado sugiere que aquellos individuos con hipertensión pueden estar más interesados en la información de sodio en sus alimentos (29).

FRECUENCIA DE INTERPRETACIÓN

Nuestro estudio encontró que el 17,4% sabe interpretar a diferencia del 37% reportado en un estudio realizado en usuarios de gimnasio (Inglaterra), ambos valores difieren debido a que en el segundo caso se utilizó un formato de etiqueta más simple (GDA) además que las preguntas solo hacían referencia a grasa y calorías (8). Una revisión encontró que los rangos de comprensión son bajos tanto en estudios autorreportados como en estudios con medición objetiva de la comprensión de la etiqueta, así tenemos que en Malawi el 26,1%, en Bostwana 44%, en Corea 55,9% interpretan de manera correcta la etiqueta nutricional, cifras que son mayores al encontrado en nuestro estudio (30). A diferencia de los estudios anteriores, en México un estudio reportó que el 5,74% sabe interpretar la etiqueta, dicho valor es menor al nuestro, pese a que el test utilizado es el mismo, ello puede deberse a que en el estudio de México se usaron formatos diferentes para cada etiqueta a diferencia nuestra que utilizamos un mismo formato. Además, este estudio fue realizado en consumidores de supermercados con una mayoría de mujeres (70%) que podrían presentar un nivel de conocimientos nutricional y de lectura de etiqueta menor que al de usuarios de gimnasio (21).

FACTORES ASOCIADOS A INTERPRETACIÓN

La capacitación previa en lectura de las etiquetas fue el único factor asociado significativamente con interpretación y este será englobado dentro del conocimiento previo de temas nutricionales. En un estudio realizado en consumidores de Valencia se evaluó el nivel de conocimientos en nutrición y se encontró una clara relación entre conocimientos nutricionales y la importancia que le dan al etiquetado nutricional observándose que un 54% del grupo con altos conocimientos siempre o a menudo toman una decisión basada en la etiqueta nutricional en contraste con el 67% de consumidores con menos conocimientos que raramente o nunca son influenciados por el etiquetado nutricional. Además de ello se observó que aquellos con menos conocimiento en temas nutricionales consideran que es difícil entender la información de la etiqueta al considerarla muy técnica (31). Por otro lado una revisión de estudios de Asia, África, Medio Este y Latinoamérica encontró que los niveles de comprensión son bajos y por ello los consumidores presentan dificultades para determinar con exactitud las declaraciones nutricionales de los alimentos (30). Otro estudio realizado en latinas de Connecticut encontró que aquellas mujeres con un alto conocimiento nutricional son más propensas a usar la etiqueta nutricional para seleccionar alimentos más saludables, bajos en grasa, azúcar y sodio y alto en fibra. Asimismo, prestan mayor atención a la porción, total de carbohidratos, ingredientes, calorías y recomendaciones nutricionales (20), lo anterior se relaciona con interpretación, ya que un uso y selección adecuada de alimentos parte de una correcta interpretación, la cual se fundamenta en el conocimiento previo.

Estos resultados muestran la clara asociación que existe entre el nivel de conocimientos y una actitud más positiva hacia el etiquetado, lo que fundamenta la asociación que se encontró en nuestro estudio, ya que a mayor nivel de conocimiento la persona va a tener una mejor comprensión de la información presentada. Por ello se hace necesario incrementar la enseñanza y capacitación en temas nutricionales.

LIMITACIONES

El estudio tuvo algunas limitaciones. Primera: la encuesta no fue realizada al momento de la compra de los alimentos y no se pudo corroborar que realmente los usuarios lean y usen la etiqueta en su compra. Sin embargo, se ha determinado que no existe una relación estrecha entre la evaluación en el momento de la compra y el uso de etiquetas nutricionales, así mismo la encuesta fue heteroaplicada y se explicó cuando el participante tuvo alguna duda sobre las preguntas (32). Segunda: los usuarios encuestados pertenecían a una cadena específica de gimnasios de la ciudad de Huancayo, por ello los resultados no pueden generalizarse. Sin embargo, se encuestó en la cadena de gimnasios con mayor concurrencia en la ciudad de Huancayo, además las características sociodemográficas son parecidas al común denominador de los usuarios de gimnasios en general. Tercera: no se evaluó la presencia de trastornos alimentarios, factor que podría afectar las variables del estudio al momento de comparar con la población en general. Cuarta: no se utilizó una variedad de etiquetas para evaluar la interpretación sino una en particular y ello debido a que el usar diversas etiquetas podría generar confusión en el encuestado además de demandar mayor cantidad de tiempo por cada encuesta. Quinta: Huancayo es una ciudad que aún no utiliza gran cantidad de alimentos industrializados por lo que la población tiene menor exposición a las etiquetas. Sin embargo los resultados obtenidos son de interés para otros estudios similares en poblaciones con las mismas características o con mayor exposición a las etiquetas.

CONSECUENCIAS

Nuestro estudio determinó que el principal factor deficiente de los usuarios de gimnasio fue la interpretación y el principal factor relacionado con este fue la enseñanza, factor modificable a través de estrategias educativas. Por ello, se pueden planificar el desarrollo de intervenciones educativas en usuarios de gimnasio, ya que consideramos que esta población es más consciente de su salud, tiene mayor preocupación por conocer temas nutricionales y son más accesibles. Para ello se pueden usar recursos como videos, juegos, dinámicas grupales y entrega de materiales físicos y virtuales, que de resultar efectivos pueden luego usarse en otras poblaciones como pacientes crónicos o población en general.

 

Conclusiones

Se encontró que la frecuencia de interpretación, lectura reportada y uso reportado en nuestro población es baja comparado con usuarios de gimnasio de Inglaterra y variable si lo comparamos con consumidores y pacientes con problemas de salud. Se determinó que la interpretación es una variable que está asociada únicamente a la capacitación previa de lectura de etiqueta. Es necesario establecer estrategias educativas que permitan mejorar la percepción acerca de la etiqueta nutricional y mejorar los conocimientos para una mejor interpretación de la misma y con ello lograr un uso adecuado de la etiqueta y permitir una elección adecuada de alimentos.

 

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Dirección para correspondencia:
Roni Joel Chala-Florencio.
Escuela de Nutrición.
Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas.
Lima, Perú
e-mail: chala.rj@gmail.com

Recibido: 19/01/2016
Aceptado: 03/06/2016