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Anales de Medicina Interna

versión impresa ISSN 0212-7199

An. Med. Interna (Madrid) v.22 n.10 Madrid oct. 2005

 

Cartas al Director


Expectoración espontánea de un fragmento tumoral


Sr. Director:

En los enfermos con cáncer de pulmón la eliminación de elementos tumorales microscópicos con el esputo es relativamente frecuente. De hecho, el estudio de estas muestras permite en ocasiones alcanzar un diagnóstico citológico. Sin embargo, la expectoración de fragmentos tumorales macroscópicos es muy rara: una revisión publicada en 1999 presentaba únicamente 17 episodios en tumores pulmonares primarios o metastáticos (1). Desde entonces los casos que se pueden añadir a esta serie son pocos y, en concreto, hasta la fecha no se ha publicado ninguno en nuestro medio. Aportamos nuestra experiencia con un paciente con metástasis pulmonares de adenocarcinoma de recto que expectoró de manera espontánea una masa tumoral.

Varón diagnosticado a los 43 años de adenocarcinoma de recto estadio III. Tras la cirugía recibió tratamiento complementario con quimioterapia y radioterapia pélvica. Al cabo de cuatro años fue atendido por presentar fiebre y tos intensa no productiva. La radiografía de tórax mostraba una condensación con un componente de atelectasia en el lóbulo superior derecho. En la broncoscopia se encontró una masa tumoral en el bronquio principal derecho. La mediastinotomía evidenció afectación tumoral también en el mediastino. El informe histológico de las biopsias pulmonar y mediastínica fue compatible con metástasis de carcinoma de recto. El paciente fue tratado entonces con quimioterapia y radioterapia sobre el pulmón y el mediastino. Transcurridos dos años desde el diagnóstico de la recidiva se presentó en la Consulta refiriendo que el día anterior había expectorado de manera espontánea en su domicilio un fragmento de tejido de aspecto tumoral y consistencia pétrea de 4 cm de longitud (Fig. 1), que había guardado desde entonces en el frigorífico. La expectoración sobrevino en un acceso de tos que no estuvo acompañado de disnea ni hemoptisis. No se le había practicado recientemente broncoscopia ni ninguna otra técnica invasiva pulmonar, diagnóstica o terapéutica. El estudio histológico de la pieza confirmó que se trataba de adenocarcinoma de tipo intestinal necrótico y calcificado.


Los episodios de expectoración de fragmentos tumorales macroscópicos son escasos. Tras realizar una revisión bibliográfica (Medline, IME) hemos encontrado datos de 25 casos, nueve en tumores primarios pulmonares (1-5) y 16 en cánceres metastáticos (1,6-9), ocho de ellos de origen renal y cuatro colorrectal. En general, se trata de fragmentos de tamaño inferior a 3 cm (1), aunque uno llegó a alcanzar 9 cm (3), que fueron expectorados tras un acceso de tos y, en ocasiones, acompañados de hemoptisis. En la mayoría, la eliminación del fragmento tumoral se produjo de manera espontánea; sólo en tres casos se describe precedida y, probablemente, facilitada por una broncoscopia (1,3). Sorprende que una complicación tan impactante como la expectoración de una masa tumoral no se suela asociar a un agravamiento severo de la situación clínica del paciente. En todo caso, es razonable sospechar que en ocasiones la expectoración o el "arrancamiento" de fragmentos de mayor tamaño haya podido ser la causa de complicaciones agudas severas e incluso del fallecimiento del paciente por obstrucción repentina de la vía aérea. Sin embargo, esta posibilidad entra en el ámbito de la hipótesis ya que sólo sería posible evidenciarla en el estudio necrópsico de los casos en que se sospechase esta complicación.

L. Gómez Heras, A. Sanz Rubiales, M. L. del Valle Rivero, E. Uña Cidón, S. Hernansanz de la Calle

Servicio de Oncología. Hospital Clínico Universitario. Valladolid

 

1. Kelly WF, Crawley EA, Vick DJ, Hurwitz KM. Spontaneous partial expectoration of an endobronchial carcinoid. Chest 1999; 115: 595-8.

2. Margolis ML. Diagnostic pulmonary function tests. Chest 1999; 116: 587.

3. Dixit R, Joshi N, Nuwal P, Purohit SD, Gupta RC, Gupta N. Postbronchoscopy expectoration of tumour tissue in lung cancer. Indian J Chest Dis Allied Sci 1999; 41: 105-9.

4. Lee SH, Shim JJ, Shin JS, Baek MJ, Choi YH, Kim MK, et al. Primary endobronchial leiomyosarcoma. Diagnosis following expectoration of tumor fragment. Respiration 2001; 68: 99-102.

5. Dieter RA, Ellyn G. Workup following tissue expectoration. Chest 2002; 121: 2084-5.

6. Eisser M. Spontaneous regression of lung metastasis in renal cell carcinoma with expectoration of a part of the metastasis. Med Klin (Munich) 1989; 84: 118-9

7. Daryanani S, Knausenberger HP, de Takats PG, Guest PJ, Kerr DJ. Spontaneus pneumothorax associated with expectoration of a lump of metastasic renal cancer. Clin Oncol 1997; 9: 262-3.

8. Zias EA, Owen RP, Borczuk A, Reichel J, Frater RW. An unusual presentation of metastatic colon cancer to the lung. Chest 1998; 113: 244-6.

9. Sharma KB. Spontaneus expectoration of a tumour mass. CMAJ 2005; 172: 1182.

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