SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.25 número6Leiomiosarcoma primario pulmonar de progresion lentaZoonosis emergentes índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • En proceso de indezaciónCitado por Google
  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO
  • En proceso de indezaciónSimilares en Google

Compartir


Anales de Medicina Interna

versión impresa ISSN 0212-7199

An. Med. Interna (Madrid) vol.25 no.6  jun. 2008

 

CARTAS A DIRECTOR

 

Asociación entre el uso de fármacos antipsicóticos y las alteraciones metabólicas en población adulta española

Association between the use of antipsychotic drugs and the metabolic disorders in a Spanish adult population setting

 

 

Sr. Director:

Es conocido que las alteraciones metabólicas como la obesidad, diabetes o dislipemia aumentan el riesgo de padecer eventos cardiovasculares (1-2). En España, los datos aportados por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) indican que la prevalencia poblacional de la obesidad es superior al 14%, con una clara tendencia al incremento progresivo alcanzando su máximo entre los 40 y los 50 años (3-4). En otro aspecto, la utilización de fármacos antipsicóticos (ATP) está aumentando, y produce efectos secundarios en el metabolismo de la glucosa y de los lípidos, ocasionando un aumento del peso (5-6). No obstante, existen sensibles controversias entre los diferentes autores, puesto que los efectos de clozapina, olanzapina y risperidona pueden producir un aumento de los niveles de colesterol y triglicéridos (6), o bien, un mayor riesgo de padecer diabetes mellitus (2). La influencia de cada medicamento, resulta difícil de cuantificar, como también lo es, discernir si determinadas alteraciones biológicas son causa o efecto del exceso de peso (5). El objeto del estudio fue evaluar la asociación entre las principales alteraciones metabólicas (diabetes, dislipemia en presencia de obesidad) y el uso regular de fármacos ATP típicos y atípicos, en pacientes adultos atendidos por cinco equipos de atención primaria en un ámbito poblacional español.

Se realizó un estudio de carácter retrospectivo y multicéntrico, con muestreo sistemático, a partir de los registros médicos de pacientes adultos seguidos en régimen ambulatorio y en situación de práctica clínica habitual. La población de estudio estuvo formada por cinco equipos de atención primaria gestionados por Badalona Serveis Assistencials SA. El tipo de organización de los equipos es de carácter reformado, con gestión de titularidad pública y provisión de servicios privada, concertados con el Servicio Catalán de la Salud (CatSalut). Se incluyeron en el estudio todos los pacientes atendidos entre el 1 de julio de 2004 y el 30 de junio de 2005, con edad superior a 20 años. Se consideraron pacientes en uso regular de ATP los que: a) iniciaron el tratamiento 3 meses antes del estudio, b) estaban en el programa de prescripciones crónicas del centro, c) acudieron con regularidad a las citas programadas para la obtención de las recetas médicas, y d) presencia de un registro constatado de la dosis diaria, el intervalo de tiempo y la duración de cada tratamiento administrado. Fueron excluidos los pacientes que no acudieron a los centros, los desplazados o fuera de zona y los que sufrían enfermedades mentales incapacitantes. Se consideró obesidad, por la presencia de un exceso de peso por acumulación de tejido graso, cuando el índice de masa corporal (IMC, kg/m2) fue superior a 29 (criterios de la NCEP8). Además, se obtuvo información de la prescripción farmacológica de medicamentos ATP (atípicos y típicos), emitida en las historias clínicas informatizadas según las recomendaciones realizadas por el facultativo o especialista de referencia. Los diferentes principios activos se agruparon en cinco categorías: a) atípicos (amisulprida, clozapina, quetiapina, ziprasidona); b) olanzapina; c) risperidona; d) típicos (clorpromazina, clotiapina, flufenazina, levomepromazina, perfenazina, periciazina, pimozida, pipotiazina, tiaprida, tioproperazina, tioridazina, zuclopentixol); y e) haloperidol. Las diferentes comorbilidades, diagnósticos o motivos de consulta en población historiada fueron cuantificados a partir de la Clasificación Internacional de la Atención Primaria (CIAP: Lamberts y Wood), ver tabla 1. Los datos fueron validados, restándose la confidencialidad de los registros marcada por la ley. Se realizó un análisis estadístico descriptivo, con valores de media, desviación típica (DE), intervalos de confianza del 95% (IC), pruebas paramétricas de la ji al cuadrado y de comparación de medias (t de Student) y multivariante de regresión logística para la corrección del modelo (estadístico de Wald). Se utilizó el programa SPSSWIN versión 12, estableciendo una significación estadística para valores de p < 0,05.

Se obtuvo información de 42.437 pacientes (Tabla I), con promedio de edad de 50,9 (17,8) años; mujeres el 59,9%. La prevalencia de obesidad en población atendida fue del 27,3% (IC: 26,9-27,7%). El 1,3% de los pacientes (n = 551) recibían tratamiento ATP (IC95%: 0,4-2,2%). No hubo diferencias significativas entre ATP típicos (48,8%) y atípicos (51,2%) o por principios activos p = NS). En presencia de obesidad, presentaron dislipemia el 35,9% y diabetes mellitus el 19,0% de los pacientes. En el modelo logístico final, corregido por edad y sexo, la obesidad se asoció una relación independiente con el uso de ATP (odds ratio OR = 1,5; IC: 1,3-1,8), hipertensión (OR = 2,4; IC: 2,2-2,6), diabetes (OR = 1,4; IC: 1,3-1,5) y dislipemia (OR = 1,3; IC: 1,2-1,4), p < 0,001.

En general, los resultados observados pueden favorecer la idea de que las estrategias de prevención y tratamiento de la obesidad en nuestro medio son poco efectivas. Es posible que se genere una cierta actitud de relajamiento o de resistencia a dedicar demasiados esfuerzos a este problema de salud pública, cuando otros factores de riesgo cardiovascular son más eficaces a las intervenciones de los profesionales sanitarios. Estos resultados son similares a los descritos en la literatura consultada (2,5-7), no obstante, el impacto que ejerce la obesidad sobre la salud, obliga a un abordaje preventivo y éste sólo se puede llevar a cabo a través de la generalización de las actividades educativas (6). Nuestros resultados invitan a la reflexión, dada la elevada asociación entre las alteraciones metabólicas y el uso de ATP. En especial, a la prevención del aumento del peso, la adecuada indicación del tratamiento y la posterior supervisión de los pacientes que reciben tratamiento ATP, en especial en los pacientes con un elevado riesgo cardiovascular (6-7). No se han encontrado diferencias entre el uso de ATP típicos o atípicos con la obesidad, posiblemente a un sesgo de selección de los pacientes o a una baja potencia estadística, debido al escaso número de pacientes en cada grupo (9). Otras limitaciones obligan a ser cautelosos en la generalización de los resultados. Entre ellas destaca el propio diseño observacional del estudio (carencia de validez externa, infravaloración de datos), la posible variabilidad de los profesionales de los centros, la coordinación de niveles (continuum asistencial) y la falta de ajuste de las dosis prescritas (5). En el futuro, serán necesarias nuevas investigaciones que confirmen la consistencia de los resultados, además de evaluar las estrategias orientadas a reducir los factores de riesgo cardiovascular, para conseguir actuaciones más coste-efectivas (5,10). En conclusión, el uso de ATP se asocia a la obesidad, importante factor de riesgo cardiovascular, en presencia de diabetes y dislipemia. En nuestra muestra no se observaron diferencias entre el uso de ATP típicos o atípicos. Serán necesarios nuevos estudios en situación de práctica clínica habitual que refuercen la consistencia de los resultados.

 

A. Sicras Mainar, J. Rejas Gutiérrez1, R. Navarro Artieda, M. Blanca Tamayo2

Dirección de Planificación. Badalona Serveis Assistencials. Badalona.
1Health Outcomes Research. Unidad Médica. Pfizer, SA. Madrid. 2Psiquiatría. Serveis Assistencials. Badalona

 

1. Guallar-Castillón P, Banegas-Banegas JR, García-Yébenes MJ. Asociación de la enfermedad cardiovascular con el sobrepeso y la obesidad en España. Med Clin (Barc) 2002; 118: 616-8.        [ Links ]

2. Mackin P, Watkinson HM, Young AH. Prevalence of obesity, glucose homeostasis disorders and metabolic syndrome in psychiatric patients taking typical or atypical antipsychotic drugs: a cross-sectional study. Diabetologia 2005; 48: 215-21.        [ Links ]

3. Aranceta-Bartrina J, Serra-Majem Ll, Foz-Sala M, Moreno-Esteban B y Grupo Colaborativo SEEDO. Prevalencia de obesidad en España. Med Clin (Barc) 2005; 125: 460-6.        [ Links ]

4. Gutiérrez-Fisac JL, Regidor E, Rodríguez Artalejo F. Prevalencia de obesidad en la población adulta española: 14 años de incremento continuado. Med Clin (Barc) 2005; 124: 196-7.        [ Links ]

5. Tandon R, Nasrallah HA. Subjecting meta-analyses to closer scrutiny: little support for differential efficacy among second-generation antipsychotics at equivalent doses. Arch Gen Psychiatry 2006; 63: 935-7.        [ Links ]

6. Haupt DW. Differential metabolic effects of antipsychotic treatments. Eur Neuropsychopharmacol. 2006; 16 (Supl. 3): S149-55.        [ Links ]

7. Wu RR, Zhao JP, Liu ZN, Zhai JG, Guo XF, Guo WB, Tang JS. Effects of typical and atypical antipsychotics on glucose-insulin homeostasis and lipid metabolism in first-episode schizophrenia. Psychopharmacology (Berl) 2006; 186: 572-8.        [ Links ]

8. National Cholesterol Education Program (NCEP) Expert Panel on Detection, Evaluation, and Treatment on High Blood Cholesterol in Adults (Adult Treatment Panel III).Third report of the National Cholesterol Education Program (NCEP) Expert Panel on Detection, Evaluation, and Treatment of High Blood Cholesterol in Adults. Adult Treatment Panel III final report. Circulation 2002; 106: 3143-421.        [ Links ]

9. Sackett DI, Haynes RB, Gibson EC, Hackett BC, Taylor DW, Roberts RS, et al. Randomized clinical trial of strategies for improving medication compliance in primary hypertension. Lancet 1975; 1: 1205-07.        [ Links ]

10. Goudie AJ, Cooper GD, Halford JC. Antipsychotic-induced weight gain. Diabetes Obes Metab 2005; 7: 478-87.        [ Links ]

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons