SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.20 número2Epidemiología de campo y epidemiología socialSesgos de género en el lenguaje de los cuestionarios de la Encuesta Nacional de Salud 2003 índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • En proceso de indezaciónCitado por Google
  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO
  • En proceso de indezaciónSimilares en Google

Compartir


Gaceta Sanitaria

versión impresa ISSN 0213-9111

Gac Sanit vol.20 no.2 Barcelona mar./abr. 2006

 

Opinión

 

Internet y la búsqueda de información en salud pública: desde la relevancia hacia la «revelancia»

Internet and the search of information in public health: from relevance to «revealance»

 

 

Javier Sanz-Valero a Luis D Castiel b Carmen Wanden-Berghe c Verónica Juan Quilis a

Departamento de Enfermería Comunitaria, Medicina Preventiva y Salud Pública e Historia de la Ciencia, Universidad de Alicante, Alicante, España a
Departamento de Epidemiología, Escola Nacional de Saude Publica, Fundação Oswaldo Cruz, Río de Janeiro, Brasil b
Unidad de Hospitalización a Domicilio, Hospital Virgen de los Lirios, Alcoy, Alicante, España.c

Dirección para correspondencia

 

 


Las tecnologías de la información se han convertido en parte integrante del concepto moderno de salud pública y de las políticas sanitarias nacionales. Estos recursos pueden ayudar a las instituciones sanitarias a planear sus estrategias de promoción de salud y a comunicar mensajes clave relacionados con la salud pública1. Muchos teóricos denominan la época actual como sociedad de la información, sociedad del conocimiento, sociedad digital, etc. La base para denominarla así es la influencia del paradigma tecnológico imperante que ha ocasionado cambios en las relaciones humanas y en la forma de vida2.

El crecimiento de Internet, uno de los mayores acontecimientos que se está viviendo en la actualidad, se ha convertido en el medio más dinámico y estimulante para encontrar y recuperar información biomédica desde la eclosión de las bases de datos automatizadas3. Nadie concibe hoy día que una revista científica no pueda ser consultada, en mayor o menor grado, en Internet4.

Científicos, técnicos y estudiantes utilizan Internet en colaboración con sus colegas de todo el mundo para intercambiar información, hacer investigaciones y desarrollar tecnologías en campos tan diversos como la protección medioambiental, la física elemental o seguir el curso de nuevas enfermedades contagiosas. Pero se debe prestar atención a los problemas de acceso, que puedan limitar las oportunidades para la colaboración5, teniendo en cuenta que cada vez es más necesaria la vigilancia de la calidad de la información que se puede obtener por Internet6 y la protección del usuario, derecho a la información y a la protección de datos7.

Tenemos, por tanto, una herramienta que favorece la difusión a escala planetaria con características de inmediatez. Podría ser «la piedra filosofal» que muchos salubristas estaban buscando8. Así, en los países en vías desarrollo, Internet puede tener un papel muy importante en la reducción de las diferencias en el acceso a la información3; por tanto, no sólo es conveniente enseñar las técnicas de búsqueda, sino también es imprescindible reducir «el apartheid o exclusión digital».

Cualquier investigador, con un conocimiento superficial de los sistemas de recuperación de la información, puede realizar una búsqueda bibliográfica en Internet a través de su ordenador y obtener unos resultados más que suficientes, respecto a la cantidad de referencias9. Otra cosa es que estos resultados respondan en su contenido a lo que el investigador realmente buscaba, o sean todo lo exhaustivos posible.

Sin embargo, con esta cantidad tan inmanejable de la bibliografía científica, no es seguro poder encontrar los artículos relevantes a un aspecto en particular con límites temáticos determinados, ya sea porque están muy dispersos o simplemente no están clasificados adecuadamente. Esto implica una gran dedicación para la búsqueda y la recuperación de los trabajos. Se requiere una gran cantidad de tiempo para seleccionar y sintetizar el contenido realmente válido. Añádase a esto que la mayoría de los investigadores no posee entrenamiento especializado para el análisis crítico de los artículos, para juzgar la validez de los hallazgos. Muchas veces los científicos no conocen ni siquiera lo que ellos desconocen10.

Enseñar a leer y escribir y también enseñar a pensar y a investigar significan, hoy día, en una cultura digital, enseñar a utilizar los nuevos medios de información y comunicación, despertando el interés por el desarrollo de sí mismo, como individuo y como comunidad, en vistas a una cultura en la que se entrelacen el «face to face» y el «interface»11. No obstante, Internet, puede ayudar a reafirmar las normas que, sobre la ciencia, propuso por primera vez Merton en 1942: comunalismo (la ciencia es conocimiento público libre y a disposición de todos); universalismo (no hay fuentes privilegiadas de conocimiento científico); desinterés (la ciencia se cultiva por la ciencia), originalidad (la ciencia es el descubrimiento de lo desconocido) y escepticismo (los científicos nada aceptan a ojos cerrados). Aunque sea utópico, o quizás ingenuo, sería bueno, para reafirmar estas características de la ciencia, recordar las palabras del Libro de la Sabiduría (7,13): «Sin engaño lo aprendí y sin envidia la comunico y a nadie escondo sus riquezas».

A la pregunta de si Internet abre nuevas maneras para la comunicación de la ciencia, tendríamos una respuesta afirmativa. Sobre todo porque con las autopistas de la información se han abierto una serie de posibilidades inéditas en la historia de la humanidad. Internet da lugar a nuevas formas de comunicación entre los científicos y permite aproximarse sin restricciones a casi toda la información susceptible de ser trasmitida. Pero no puede abocarnos a una especie de ludopatía colectiva que transforme a los científicos en una especie de locos aislados delante de la pantalla del ordenador como habitantes de un infierno fantástico denominado realidad virtual12.

Harold Bloom, crítico literario y profesor de la Universidad de Yale, afirmaba en una entrevista: «Me encanta que en Internet puedan encontrar todo tipo de información valiosa, pero el que acude a Internet sin haber sido previamente formado corre el riesgo de morir ahogado en un océano de información. Cuando leo sobre la red mundial de Internet no puedo evitar pensar en la imagen de una gran tela de araña que atrapa a los incautos»13. Posiblemente sea conveniente, cuando se proyecta realizar búsquedas bibliográficas, preguntarnos «¿hacemos lo pertinente al buscar lo relevante?»14, es decir, una búsqueda que reduzca al mínimo los silencios y los ruidos.

En otras palabras, una búsqueda pertinente de datos debe, a través de un análisis relevante de los resultados, conducirnos a síntesis consistentes y útiles. Las síntesis se construyen de las tesis que buscamos como refuerzo del conocimiento que ya poseemos, así como también de aquellas que saltan a la vista y confrontan nuestras experiencias. Si mantenemos dudas acerca de los ingredientes que avalan el conocimiento, no tenemos ninguna sobre lo que no lo avala: respuestas obtenidas sin preguntas que las precedan. Ante los problemas que pueden plantearse en el rescate ágil y «purificado» de información, puede considerarse como la respuesta plausible la no exposición a una revelación que contraríe nuestras hipótesis. Por otro lado, si nos empeñamos en torturar a los datos, éstos no tendrán más remedio que darnos un resultado. Ante esta necesidad, será siempre necesario plantear una adecuada estrategia que permita que los resultados sean a la vez relevantes y «revelantes».

Agradecimientos

Los autores agradecen, sinceramente, las correcciones y aportaciones realizadas por los revisores que han contribuido a mejorar la calidad y el entendimiento del presente artículo.

 

Bibliografía

1. Vasconcellos-Silva PR, Castiel LD, Rivera FJ. Evaluación mediante análisis de registros de un sitio de información de salud en Internet: la experiencia del Instituto Nacional del Cáncer de Brasil. Rev Panam Salud Publica. 2003;14:134-7.         [ Links ]
2. Pérez Mator NE. La bibliografía, bibliometría y las ciencias afines. ACIMED. 2002;10:1-2.         [ Links ]
3. Fernández E, Sobrequés J, Schiaffino A. Epidemiology and public health journals on the Internet. J Epidemiol Community Health. 1999;53:510-2.         [ Links ]
4. Fernández E. Enred@ndo con Gaceta. Gac Sanit. 2001;15: 200-1.         [ Links ]
5. Perine L. La Internet: plataforma en constante expansión para la investigación mundial (monografía en Internet). Revista INTER-FORUM (citada 22 Oct 2004). Disponible en: http://www.revistainterforum.com/espanol/articulos/lperine_art1.html
6. Martín-Sánchez F, Carnicero J. La información de salud en Internet. Cómo mejorar su calidad desde la perspectiva de los principales agentes implicados (monografía en Internet). Sociedad Española de Informática de la Salud (SEIS); 2002 (citada 22 Oct 2004). Disponible en: http://www.seis.es/informes/2002/pdf/capitulo2.pdf
7. Carnicero J. Luces y sombras de la información de salud en Internet (monografía en Internet). Sociedad Española de Informática de la Salud (SEIS); 2002 (citada 22 Oct 2004). Disponible en: http://www.seis.es/informes/2002/pdf/capitulo1.pdf
8. Fernández E. Internet y Salud Pública. Gac Sanit. 1998;12: 176-81.         [ Links ]
9. Arranz M. Internet versus CD-Rom. Gac Sanit. 1998;12:285.         [ Links ]
10. Cañedo Andalia R. Del bibliotecario clínico al informacionista: de la gerencia de información a la gestión del conocimiento. ACIMED. 2002;10:11-2.         [ Links ]
11. Glowniak JV, Bushway MK. Computer networks as a medical resource; accessing and using the Internet. JAMA. 1994; 271:1934-9.         [ Links ]
12. Barona JL. Internet: noves maneres de comunicar la ciència? En: Quaderns del Palau 1, Ciència i comunicació: les imatges de la ciencia. Cocentaina: Ajuntament de Cocentaina, Regidoria de Cultura i Regidoria d'Educació; 1999. p. 17-29.         [ Links ]
13. Bloom H. [Entrevista]. El País, 22 de mayo de 2002; p. 36.         [ Links ]
14. Arranz M. Búsquedas bibliográficas: ¿hacemos lo pertinente al buscar lo relevante? Gac Sanit. 2000;14:254-5.
        [ Links ]

 

 

Dirección para correspondencia: 
Javier Sanz Valero.
Departamento de Enfermería Comunitaria, Medicina Preventiva y Salud Pública e Historia de la Ciencia.
Universidad de Alicante.
Campus de Sant Vicent del Raspeig.
99-E 03080 Alicante. España.
Correo electrónico: javier.sanz@ua.es

Recibido: 26 de enero de 2005.
Aceptado: 16 de marzo de 2005.

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons