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Gaceta Sanitaria

versión impresa ISSN 0213-9111

Gac Sanit vol.27 no.3 Barcelona may./jun. 2013

http://dx.doi.org/10.1016/j.gaceta.2012.12.009 

ARTÍCULO ESPECIAL

 

Propuestas de clase social neoweberiana y neomarxista a partir de la Clasificación Nacional de Ocupaciones 2011

Proposals for social class classification based on the Spanish National Classification of Occupations 2011 using neo-Weberian and neo-Marxist approaches

 

 

Antònia Domingo-Salvanya,b, Amaia Bacigalupec,d,e, José Miguel Carrascof, Albert Espeltb,g,h, Josep Ferrandob y Carme Borrellb,g,i,j, del Grupo de Determinantes Sociales de la Sociedad Española de Epidemiología

aIMIM-Hospital del Mar, Barcelona, España
bCIBER de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), España
cDepartamento de Salud, Gobierno Vasco, Vitoria-Gasteiz, España
dDepartamento de Sociología 2, Universidad del País Vasco UPV/EHU, Leioa, España
eKronikgune, Bilbao, España
fUnidad de Investigación, Sociedad Española de Reumatología, Madrid, España
gAgència de Salut Pública de Barcelona, Barcelona, España
hDepartament de Psicobiologia i Metodologia de les Ciències de la Salut, Universitat Autònoma de Barcelona, Bellaterra (Barcelona), España
iDepartament de Ciències Experimentals i de la Salut, Universitat Pompeu Fabra, Barcelona, España
jInstitut d'Investigació Biomèdica-Sant Pau (IIB - Sant Pau), Barcelona, España

Dirección para correspondencia

 

 


RESUMEN

En España, la nueva Clasificación Nacional de Ocupaciones (CNO-2011), que ha variado sustancialmente respecto a la del año 1994, requiere la adaptación de la clase social ocupacional para ser utilizada en estudios de desigualdades en salud. En este artículo se presentan dos propuestas para medir la clase social: la nueva clasificación de clase social ocupacional (CSO-SEE12), basada en la CNO-2011, desde un enfoque neoweberiano, y una propuesta de clase social desde un enfoque neomarxista. La CSO-SEE12 se construye a partir de una revisión detallada de los códigos de la CNO-2011. Por su parte, la clase social neomarxista se establece a partir de variables sobre los bienes de capital, de organización y de cualificación. La CSO-SEE12 que se propone consta de siete clases sociales que pueden ser agrupadas en un número menor de categorías, según las necesidades del estudio. La clasificación neomarxista consta de 12 categorías, en las cuales las y los propietarios se dividen en tres categorías en función de los bienes de capital y las personas asalariadas en nueve categorías formadas a partir de los bienes de organización y cualificación. Estas propuestas se complementan con la proposición de una clasificación del nivel educativo que integra los diferentes planes de estudio en España, y ofrece las correspondencias con la Clasificación Internacional Normalizada de la Educación.

Palabras clave: Clase social. Nivel socioeconómico. Ocupación. Nivel de educación. Epidemiología. Salud pública.


ABSTRACT

In Spain, the new National Classification of Occupations (Clasificación Nacional de Ocupaciones [CNO-2011]) is substantially different to the 1994 edition, and requires adaptation of occupational social classes for use in studies of health inequalities. This article presents two proposals to measure social class: the new classification of occupational social class (CSO-SEE12), based on the CNO-2011 and a neo-Weberian perspective, and a social class classification based on a neo-Marxist approach. The CSO-SEE12 is the result of a detailed review of the CNO-2011 codes. In contrast, the neo-Marxist classification is derived from variables related to capital and organizational and skill assets. The proposed CSO-SEE12 consists of seven classes that can be grouped into a smaller number of categories according to study needs. The neo-Marxist classification consists of 12 categories in which home owners are divided into three categories based on capital goods and employed persons are grouped into nine categories composed of organizational and skill assets. These proposals are complemented by a proposed classification of educational level that integrates the various curricula in Spain and provides correspondences with the International Standard Classification of Education.

Key words: Social class. Socioeconomic position. Occupation. Educational status. Epidemiology. Public health.


 

Introducción

La epidemiología social y la sociología de la salud consideran la clase social como un eje de estratificación social de gran relevancia para explicar el origen de las desigualdades sociales en salud, junto con otros como el género y la etnia1. Son abundantes los marcos conceptuales que han incluido la clase social como un eje determinante en las desigualdades sociales en salud, y entre ellos destacan el de la Comisión de los Determinantes Sociales de la Salud de la Organización Mundial de la Salud y la adaptación española de la Comisión para reducir las Desigualdades Sociales en Salud en España2,3.

Los conceptos que han alimentado el desarrollo moderno de la teoría de clases parten de K. Marx y M. Weber. Según el marxismo, las clases sociales vienen definidas por la relación de los individuos con los medios de producción, distinguiendo entre clase obrera, capitalista y burguesa, que dan lugar a relaciones de explotación que generan intereses antagónicos entre ellas4. El enfoque weberiano, por su parte, define las clases según la posición de las personas en el mercado laboral y los atributos asociados, como la renta, la posesión de bienes y otros recursos5.

Actualmente destacan dos aproximaciones teóricas de clase social: la neoweberiana (propuesta original de Erikson, Goldthorpe y Portocarero, y desarrollada con más detalle por John Harry Goldthorpe) y la neomarxista (propuesta por Erik Olin Wright). Los autores que las propusieron reconceptualizaron la teoría de clases a la luz de los cambios históricos acontecidos en el capitalismo contemporáneo6.

La aproximación neoweberiana se basa en el análisis de las relaciones sociales que se producen en los mercados de trabajo y las unidades productivas, diferenciando entre la situación de mercado, que hace referencia a las características del empleo en relación al salario, la seguridad económica y la posibilidad de promoción, y la situación de empleo, en referencia a la posición en la jerarquía de autoridad y autonomía en el trabajo. Asimismo toma en consideración el tamaño de la empresa y el carácter manual o no manual del empleo para construir su clasificación original de 11 clases7. Diversas aplicaciones empíricas internacionales han utilizado este enfoque, entre las que destaca la Clasificación Socioeconómica Europea (ESeC)8 y la National Statistics Socio-Economic Classification de Reino Unido9.

Por su parte, la aproximación neomarxista se basa en las relaciones sociales de producción (bienes de capital) y también en los bienes de organización (autoridad) y de cualificación. En el esquema de Wright se subraya la importancia de la interacción de la propiedad del capital, el control sobre los recursos productivos y la posesión del conocimiento, para dibujar un mapa de 12 clases sociales10. Se ha utilizado en estudios que han analizado los mecanismos que generan las desigualdades en salud sobre todo en el medio laboral11.

En la epidemiología social española ha habido, desde los años 1980, una inquietud por elaborar indicadores que recojan la posición socioeconómica de los individuos basada en la ocupación. En 1989 se publicó una propuesta, sin una clara fundamentación teórica, que trataba de adaptar directamente la clasificación británica del Registrar General12 a la Clasificación Nacional de Ocupaciones (CNO) española de 197913. En 1995, un grupo de trabajo de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) realizó una propuesta de clase social que, partiendo del trabajo anterior, incorporó algunos elementos del modelo conceptual de Goldthorpe, aprovechando el mayor grado de detalle que la CNO de 1994 (CNO-94) proporcionaba sobre el número de trabajadores/as, así como el trabajo autónomo y de supervisión14,15. Un estudio sobre el impacto bibliométrico de las propuestas de clase social mostró el aumento progresivo del uso de estas propuestas aplicadas a una gran heterogeneidad de áreas, entre las que destacaron la epidemiología social, la promoción de la salud y la nutrición16.

En 2011, el Instituto Nacional de Estadística (INE) presentó una nueva Clasificación Nacional de Ocupaciones (CNO-11), que varió sustancialmente respecto a la de 1994, sobre todo en relación a la disminución de las categorías en que se basa la clasificación17.

En este artículo se presentan dos propuestas para medir la clase social a partir de la ocupación: la nueva clasificación de clase social ocupacional (CSO-SEE12), basada en la CNO-11, desde un enfoque neoweberiano, y la clase social de Wright desde un enfoque neomarxista.

 

Proceso de elaboración de las propuestas de clase social

Clase social ocupacional neoweberiana (CSO-SEE12)

Esta propuesta se ha realizado a partir de la CNO-11, que mantiene los 10 grandes grupos que componían la CNO-94 con denominaciones muy similares, aunque algunas profesiones han sido transferidas de unos grupos a otros17. La CNO-11 está compuesta por 502 ocupaciones codificadas con cuatro dígitos (grupos primarios), organizadas en 170 subgrupos de tres dígitos, 62 grupos de dos dígitos y 10 grandes grupos de un dígito. Es de interés señalar que la CNO-11 no recoge el número de trabajadores/as de las empresas y, asimismo, no es posible identificar a la población trabajadora autónoma, así como que tampoco especifica el trabajo de supervisión, cuestiones que sí recogía la CNO-94.

En una primera fase, tres profesionales del campo de la salud pública (AB, ADS, JMC) revisaron cada una de las ocupaciones de tres dígitos, consultando en primer lugar la definición que de cada una de ellas se recoge en la propia CNO-11, con el objeto de conocer su naturaleza y tareas características17. Para facilitar la comparabilidad y mantener la coherencia con la anterior clasificación de la SEE basándose en la CNO-94, cuando era factible se asignó a cada ocupación de tres dígitos de la CNO-11 una de las categorías de clase social ocupacional de la anterior clasificación14. Para esta asignación se consideró además la distribución porcentual de los distintos grupos primarios (cuatro dígitos) que componen las ocupaciones de tres dígitos. En caso de que en una ocupación se recogieran grupos primarios a los cuales se les habría asignado categorías diferentes, se asignó finalmente aquella categoría que englobara una mayor proporción de ocupaciones de acuerdo a los porcentajes facilitados por el Censo de Población y Viviendas de 2001 y la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 2010.

La asignación de categorías se realizó por pares tras haber segmentado el listado de ocupaciones de la CNO-11 en tres secciones. Una vez puestas en común las asignaciones realizadas por cada par, las divergencias fueron resueltas mediante discusión y búsqueda de consenso entre los/as investigadores/as. Por último, se envió el listado de códigos CNO-11 de tres dígitos y la propuesta de categorías sociales a otra persona experta en desigualdades sociales en salud (CB) para su revisión externa, y después de ello se cerró la propuesta.

A lo largo de todo el proceso se utilizó como marco de referencia la National Statistics Socio-economic Classification9, de enfoque neoweberiano, basada en la Standard Occupational Classification 2010 de Reino Unido y sus diferentes propuestas de clasificaciones de clases. Siempre que fue posible, y considerando las diferencias existentes, se trató de encontrar similitudes entre grupos primarios, asumiendo que la posición social asociada a cada ocupación puede ser similar en ambos países. Asimismo, se consultó la Clasificación Socioeconómica Europea (EsEC), de orientación asimismo neoweberiana8.

Siguiendo el esquema de Goldthorpe, la anterior clasificación de la SEE de 1995 dividía a las y los directores/gerentes en dos categorías diferenciadas, teniendo en cuenta el número de trabajadores/as de la empresa (categorías I y II). Aunque la CNO-11 no tiene en cuenta este dato, se siguió utilizando como criterio cuantitativo diferenciador la dimensión empresarial de 10 personas asalariadas. En ausencia de otra información adicional, se asignaron las ocupaciones a las categorías I o II, estimando la proporción media de trabajadores/as en las empresas del sector según la explotación del Directorio Central de Empresas de INE y teniendo en cuenta si la empresa necesitaba ser dirigida por profesionales técnicos superiores o medios.

En relación a la distinción entre las categorías técnicas superiores y medias, se siguió utilizando la división tradicional entre licenciaturas y diplomaturas, recientemente modificadas por el Espacio Europeo de Educación Superior, al considerar que ésta todavía no tiene un impacto suficientemente relevante en el mercado laboral en su conjunto.

Clase social ocupacional neomarxista

Para hacer la propuesta de categorización de la clase social neomarxista, expertos en desigualdades en salud familiarizados con las clases de Wright (CB y AE) realizaron, por un lado, una revisión de la metodología propuesta por Wright10 y, por otro, una revisión de los estudios llevados a cabo en nuestro medio que la han utilizado11. Considerando el marco teórico y el contenido de los cuestionarios empleados en distintas encuestas sociales y de salud, se hace una propuesta de batería de preguntas destinadas a recoger la información necesaria, a partir de la cual construir una propuesta de clase social según el marco teórico expuesto por Wright10. La clase social de Wright se basa en el concepto de intereses materiales, y concretamente en los bienes de capital (propiedad de los medios de producción), los bienes de organización (nivel de autoridad en una empresa) y los bienes de cualificación (ocupación y nivel educativo). A partir de la combinación de estas tres clases de bienes se construye la categorización.

Para una más completa evaluación del nivel educativo, expertos en educación (JF y JI) hicieron una valoración de la situación educativa actual y previa del contexto español, comparándola con la clasificación internacional de la educación de la UNESCO de 201118. Si bien los mecanismos de actuación del nivel educativo sobre la generación de las desigualdades en salud son diferentes respecto a la clase social ocupacional, se trata de una variable frecuentemente utilizada para medir la posición socioeconómica en estudios epidemiológicos19.

 

Clasificaciones de clase social

Clase social ocupacional neoweberiana (CSO-SEE12)

La propuesta de clasificación exhaustiva de clase social basada en la ocupación, compuesta por siete categorías, se describe en la tabla 1. Los códigos de tres dígitos asignados a cada una de ellas se detallan en el Anexo 1. El Anexo 2 recoge la categoría de la CSO-SEE12 asignada a cada código de tres dígitos de la CNO-11.

 

La pregunta básica necesaria para construir la CSO-SEE12 es la primera recogida en la tabla 2. Se recomienda que la distinción entre las ocupaciones recogidas en las categorías I y II se realice incorporando en las encuestas la segunda pregunta de la tabla 2 relativa a la situación laboral, como ya se hace en algunas encuestas de salud20,21. En los anexos se recoge esta eventualidad. En aquellos casos en que no se cuente con esta información, se utilizará la propuesta de clase social, como se presenta en el Anexo 1, que ha estimado el número de trabajadores que, en términos generales, suelen tener las ocupaciones de tres dígitos incluidas en las categorías I y II en el conjunto de España. Las categorías de esta segunda pregunta incluyen, además, la posibilidad de identificar a los trabajadores por cuenta propia, no recogidos como tales en la CNO-11.

 

La descripción de las categorías es la siguiente:

• Las categorías I y II incluyen a directores/as y gerentes/as de establecimientos empresariales, sin diferenciar entre administración pública y empresa privada; profesionales asociados a formación universitaria y, finalmente, deportistas y artistas. En total, la categoría I y la categoría II recogen 28 y 24 códigos de la CNO-11, respectivamente, diez de los cuales pueden ser recogidos en ambas puesto que la asignación de estas categorías está condicionada a la información disponible sobre el número de asalariados/as en la empresa, en caso de que se cuente con ella.

• La categoría III recoge 27 códigos de la CNO-11 correspondientes a ocupaciones intermedias, que incluyen tanto ocupaciones asalariadas de tipo administrativo como profesionales de apoyo tanto a la gestión administrativa como a otros servicios.

• La categoría IV recoge a todas aquellas personas que la CNO-11 identifica explícitamente como profesionales autónomos o por cuenta propia, sin asalariados a su cargo. Debido a la falta de especificidad a este respecto en la CNO-11, la segunda pregunta de la tabla 2 podría permitir a aquellos estudios que la utilicen identificar más adecuadamente a estos/as profesionales. Debe señalarse al respecto que en esta categoría no se incluirán profesionales tradicionalmente asociados/as a formación universitaria que desempeñen actividades profesionales por cuenta propia, puesto que deberán ser incluidos/as en las categorías I o II.

• La categoría V incluye a las personas supervisoras de trabajadores/as manuales y aquéllas que desempeñen ocupaciones técnicas cualificadas, recogiendo un total de 23 códigos de la CNO-11.

• Las personas trabajadoras cualificadas del sector primario y otras semicualificadas se han agrupado en una sola categoría, la categoría VI, que recoge 42 códigos de la CNO-11.

• Finalmente, los 22 códigos correspondientes a ocupaciones que no requieren cualificación alguna para ser desempeñadas fueron recogidos en la categoría VII.

Dado que la categoría IV, trabajadores por cuenta propia, incluye un número muy pequeño de personas, sería recomendable la utilización de una segunda clasificación en seis categorías (clasificación agrupada I), que agruparía en una sola clase social las ocupaciones intermedias y trabajadores/as por cuenta propia. Otras posibles agrupaciones podrían ser en cinco categorías, agrupando además a los/as trabajadores/as cualificados/as y semicualificados/as; en tres categorías, agrupando en la clase anterior a los/as trabajadores/as no cualificados/as y considerando como una única clase las dos primeras categorías; o en dos categorías, que distinguirían únicamente a los/as trabajadores/as no manuales de los/as manuales (Anexo 3).

Clase social ocupacional neomarxista

Para la categorización de la clase social ocupacional neomarxista se necesitan siete preguntas, detalladas en la tabla 2 y en el pie de la tabla 3. Dos de ellas son para recoger información sobre los bienes de capital (trabajo por cuenta propia y número de empleados), tres para recoger información sobre los bienes de organización (capacidad de toma de decisiones, supervisión de otros trabajadores/as y nivel directivo autodeclarado), y dos para medir la cualificación (nivel de estudios y ocupación realizada). En esta propuesta, para obtener la cualificación se ha utilizado la CSO-SEE12, además del nivel de estudios.

La propuesta de clasificación de clase social neomarxista basada en Wright consta de 12 clases: tres referidas a las personas propietarias (capitalistas, pequeños/as empleadores/as, pequeña burguesía) y nueve a las personas asalariadas teniendo en cuenta tres niveles de autoridad (directivo/a, supervisor/a, trabajador/a) y tres de cualificación (experto/a, semiexperto/a, no experto/a) (tabla 1). En la tabla 3 se especifica cómo construir estas clases, teniendo en cuenta que cada categoría de personas asalariadas puede estar formada por una combinación distinta de respuestas a los distintos bienes (v. tabla 1). También pueden analizarse las tres dimensiones por separado (propiedad, autoridad y cualificación)22.

En el Anexo 4 se presenta una categorización completa del nivel de estudios. Sus categorías, que se corresponden con la Clasificación Internacional Normalizada de la Educación (CINE) propuesta por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), intentan reunir los cambios más significativos en la estructura del sistema educativo español desde la Ley de Ordenación de la Enseñanza Media de 195318.

 

A modo de reflexión

La clase social ocupacional neoweberiana se ha realizado basándose en la categorización de las ocupaciones recogidas en la CNO-11. Respecto a la anterior versión de la SEE se ha reducido una categoría, quedando en siete categorías. Aunque esta clasificación permite la comparación de categorías con la versión anterior14, dado el detalle de algunos aspectos en la CNO-11, la agrupación en seis categorías podría considerarse como más adecuada y correspondería a la versión abreviada propuesta en 1995.

Por otra parte, sabemos que algunos/as investigadores/as han utilizado otras agrupaciones para reducir el número de categorías que permitan tener un número de efectivos suficientes en los estudios y las estadísticas16. Una de las agrupaciones más frecuentes ha sido la de cinco categorías, que aunaría a trabajadores/as manuales cualificados/as y semicualificados/as. Ello, siguiendo la teoría de Goldthorpe, podría no ser adecuado, puesto que los/las trabajadores/as semicualificados/as estarían más próximos/as a los/las no cualificados/as23. Sin embargo, algunas limitaciones en la CNO conllevaron que, ya desde la primera propuesta en 1989, se realizara esta agrupación.

Otra de las limitaciones de la actual CNO-11 es el hecho de no considerar el detalle del número de trabajadores/as de las empresas. Se ha optado por ofrecer una asignación de CSO sin disponer de este dato, puesto que no todos los estudios podrán incluir la pregunta sugerida (tabla 2, pregunta 2), entre ellos algunos vinculados a fuentes de información (estadísticas y registros) de ámbito nacional que se nutren de la CNO-11 y están interesados en poder ofrecer una CSO.

Aunque el modelo de Goldthorpe se autodefine como relacional, la enumeración que tradicionalmente se ha realizado de las diferentes clases ha generado la sensación de una ordenación jerárquica y gradacional24,25. Sin embargo, lejos de tratar de establecer diferencias entre clases en términos gradacionales, los grupos se distinguen según el tipo de relaciones laborales y de autonomía en el trabajo, las ventajas relacionadas con algunos tipos de contrato, la recompensa salarial y las posibilidades de promoción. También pueden reflejar los bienes materiales asociados a todo ello23.

La perspectiva de clase social neomarxista representa una alternativa a la estratificación social medida con categorías ocupacionales, de nivel de estudios o de ingresos11. Tiene en cuenta las relaciones de propiedad y control sobre los recursos productivos y puede ayudar a entender los mecanismos que generan las desigualdades en salud. De todos modos, las relaciones de empleo en las sociedades actuales están cambiando, y hay diferentes grados de precariedad en el trabajo26; por ello, una línea de avance en nuestro medio sería la posibilidad de recoger también la temporalidad en el trabajo con el objetivo de dividir los trabajadores en dos grupos.

Ambas clasificaciones tienen la limitación de no permitir asignar clase social a aquellas personas que nunca han trabajado. Por este motivo, los diferentes estudios deberán plantearse cómo van a obtener la clase social de estas personas, ya que todo el mundo pertenece a alguna con independencia de su vinculación directa con el mercado laboral. Las alternativas que se han venido utilizando han consistido fundamentalmente en a) asignar la clase social del cabeza de familia (normalmente masculino) al conjunto de los miembros del hogar, b) elegir la clase social más elevada del hogar para caracterizar a todos los miembros o c) utilizar la información de todos los miembros del hogar y sus interacciones. Sin embargo, cómo tratar esta información va a depender básicamente del objetivo del estudio, teniendo claro que algunas de nuestras decisiones podrían generar sesgos de género o edad27.

Otra alternativa frecuentemente utilizada es la incorporación del nivel de estudios como indicador del nivel socioeconómico24, tal como también se ha presentado en el Anexo 4.

A pesar de las limitaciones mencionadas, y de las derivadas de la población a la cual se tiene acceso para aplicar estas propuestas28, las nuevas propuestas de clase social descritas actualizan, por una parte, anteriores clasificaciones, y abren, por otra, nuevas posibilidades de medición del nivel socioeconómico basado en la clase social. Ambas pueden ser de interés no sólo para los/as investigadores/as en el ámbito de la salud16, sino para otros campos de investigación en el ámbito de las ciencias sociales dedicadas al estudio de la estratificación social y su impacto, tal como lo muestran otras propuestas28 de clasificación ocupacional en el contexto español.

 

Contribuciones de autoría

La concepción del estudio se hizo dentro del Grupo de Determinantes Sociales de la SEE. A. Domingo-Salvany, A. Bacigalupe y J.M. Carrasco hicieron la revisión de la CNO-11 y valoraron la asignación de los códigos de la clase social ocupacional; cada uno de ellos redactó una parte de la sección correspondiente del manuscrito e hizo una revisión crítica de las otras secciones. A. Domingo-Salvany coordinó esta labor y se encargó del encaje final de las diferentes secciones del manuscrito. A. Espelt y C. Borrell hicieron la revisión de la clasificación neomarxista, construyendo la propuesta y redactando la parte correspondiente del manuscrito, además de hacer una revisión crítica de las otras secciones. C. Borrell fue la persona que realizó la revisión externa de la propuesta clase social ocupacional. J. Ferrando hizo la búsqueda y la revisión de los aspectos relacionados con la clasificación del nivel educativo, ha hecho esta propuesta y ha contribuido con una revisión crítica de las otras secciones. Todos los autores dan su aprobación a la versión final para su publicación.

 

Financiación

Ninguna.

 

Conflictos de intereses

Una de las autoras pertenece al comité editorial de Gaceta Sanitaria, pero no ha participado en el proceso editorial del manuscrito.

 

Agradecimientos

Agradecemos a la Sociedad Española de Epidemiología la iniciativa y el soporte al grupo de trabajo. Agradecemos a Josep Illa la revisión de la clasificación del nivel de estudios.

 

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Dirección para correspondencia:
adomingo@imim.es
(A. Domingo-Salvany)

Recibido 3 Agosto 2012
Aceptado 10 Diciembre 2012

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