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Gaceta Sanitaria

versão impressa ISSN 0213-9111

Gac Sanit vol.27 no.5 Barcelona Set./Out. 2013

http://dx.doi.org/10.1016/j.gaceta.2012.10.005 

ORIGINAL

 

Identificación de las competencias actuales y futuras de los profesionales de la salud pública

Current and future competencies for public health professionals

 

 

Dolors Rodrígueza, Anna Berengueraa,b, Enriqueta Pujol-Riberaa,b, Jordina Capellac, Josep Lluís de Perayd y Josep Romac

aUnitat de Recerca del Institut Universitari d'Investigació en Atenció Primària Jordi Gol (IDIAP- Jordi Gol), Barcelona, España
bUniversitat Autònoma de Barcelona, Bellaterra (Barcelona), España
cDepartament de Formació, Institut d'Estudis de la Salut, Barcelona, España
dDirecció General de Salut Pública, Departament de Salut, Generalitat de Catalunya, Barcelona, España

Este estudio ha sido financiado por la Direcció General de Salut Pública del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya.

Dirección para correspondencia

 

 


RESUMEN

Objetivos: Identificar las competencias actuales y las necesarias para el futuro de los directivos y técnicos de salud pública de Cataluña.
Métodos: Investigación cualitativa de perspectiva fenomenológica. Se realizaron 31 entrevistas individuales semiestructuradas a profesionales de la salud pública de Cataluña, entre noviembre de 2009 y febrero de 2010. La muestra fue teórica, intencionada y razonada para incluir la máxima pluralidad discursiva. Se realizó un análisis de contenido temático.
Resultados: Se ha obtenido una amplia variedad de competencias actuales y necesarias para el futuro, clasificadas por perfil profesional. Como competencias transversales destaca la necesidad de compartir un marco teórico general sobre la disciplina y la institución. Las más enfatizadas son la gestión del conocimiento, las habilidades comunicativas, el trabajo en equipo interdisciplinario, la orientación intersectorial, los conocimientos jurídicos, las habilidades informáticas y el inglés. Es importante que cada profesional disponga de competencias específicas en su área de actuación. En las competencias específicas hay más diferencias entre técnicos y directivos. Los técnicos priorizan competencias en gestión de recursos humanos y materiales, por las dificultades que se encuentran diariamente. Los directivos dan más importancia a los valores profesionales y organizativos relacionados con la salud pública.
Conclusiones: Se requieren competencias transversales, en consonancia con un profesional versátil, y competencias específicas según el ámbito de actuación. Estos resultados confirman que la salud pública es un área de conocimiento multidisciplinario que trabaja estableciendo alianzas y colaboraciones más allá de disciplinas, profesiones y organizaciones.

Palabras clave: Salud pública. Competencia profesional. Investigación cualitativa. Entrevista.


ABSTRACT

Objectives: To identify current and future competencies (managers and technicians) for public health professionals in Catalonia (Spain).
Methods: Qualitative research with a phenomenological approach. Between November 2009 and February 2010, 31 semistructured interviews were completed with public health professionals working in Catalonia. We purposely used a theoretical sample to include the maximum multiplicity of discourses. We conducted a thematic content analysis.
Results: We obtained a wide range of current professional competencies, as well as those required for the future, classified according to professional profile. The participants highlighted transversal competencies, such as the importance of sharing a general theoretical framework of the discipline and the institution. Among the most frequently reported competencies were knowledge management, communication skills, teamwork, multidisciplinary and intersectoral orientation, legal knowledge, computer skills and languages, particularly English. It was also important for individual professionals to have specific skills in their areas of activity. In terms of differences between managers and technicians, the study showed that technicians prioritize management skills concerning human and material resources, while managers emphasize organizational and professional public health expertise.
Conclusions: There is a need for transversal and specific competencies in distinct areas. Public health is a multidisciplinary field, which collaborates with a wide range of professionals and organizations.

Key words: Public health. Professional competency. Qualitative research. Interview as topic.


 

Introducción

La salud pública contribuye a la salud de la comunidad, al bienestar de la población, a la integración de diferentes elementos de los sistemas de salud, a la investigación y a las decisiones políticas saludables y basadas en la evidencia1, 2. Ofrece un espacio de actividad multidisciplinario e intersectorial, dado que los determinantes de la salud son multifactoriales y deben ser abordados con este enfoque3.

En el contexto de la reforma de la salud pública en Cataluña se creó la Agencia de Salud Pública de Cataluña, que englobaba servicios y actividades ya existentes, y que diseñó y desarrolló otros nuevos4. La actual reforma de la salud pública conlleva una renovación conceptual y administrativa, que permita pasar de un modelo fragmentado, disperso, con poca continuidad con el resto del sistema sanitario, con una baja cohesión, coordinación y renovación técnica y con inequidades territoriales, a un modelo anticipativo, resolutivo, basado en la mejor evidencia científica, próximo a los ciudadanos y al territorio, transparente en la comunicación y que genere confianza y seguridad5. Este proceso de cambio se realiza mediante la innovación en tecnologías o en métodos de trabajo más efectivos, para hacer frente a los riesgos emergentes y también a los que ya existen y requieren un mejor control6.

En Cataluña se elaboró el Catálogo de Servicios de Salud Pública para obtener la cartera de servicios y describir, sistematizar y homogeneizar las tareas y actividades de las distintas disciplinas profesionales de este colectivo. Según este catálogo, los servicios se clasificaron en: 1) protección de la salud; 2) promoción de la salud y prevención de la enfermedad; 3) drogodependencias y salud mental; 4) vigilancia de la salud pública; 5) seguridad alimentaria; 6) salud laboral; 7) servicios analíticos; 8) información, comunicación, fomento y soporte de la salud pública; 9) coordinación, cooperación, colaboración y enlace; y 10) docencia e investigación7-9.

Otro cambio importante fue el desarrollo, en 2005, del programa docente de la especialidad de medicina preventiva y salud pública. Actualmente, la formación reglada en salud pública tiene tres espacios estrechamente relacionados: la especialidad médica mediante el sistema de médicos internos residentes de medicina preventiva, la diplomatura en salud pública (que depende de la Escuela Nacional de Sanidad) y los programas de máster de salud pública2. Estos últimos dan acceso a la formación en salud pública a profesionales de las ciencias de la salud, la vida y la sociedad de diversas disciplinas (enfermeras, médicos, farmacéuticos, veterinarios, biólogos, estadísticos, sociólogos, psicólogos, optometristas, educadores, expertos en comunicación, economistas, ambientalistas, químicos e ingenieros, entre otras).

La renovación actual de los servicios de salud pública, que tiene lugar tanto en otros países como en el nuestro, implica profundas transformaciones en la formación de los profesionales y genera de forma ineludible la necesidad de nuevas competencias10-15.

La definición, la formación y la garantía de las competencias profesionales y su mejora constituyen una condición esencial para la reforma de la salud pública, y permiten a la sociedad conocer las capacidades de sus profesionales. Entre las diversas definiciones de competencias profesionales cabe destacar la de Epstein y Hundert16, según la cual "competencia profesional es la utilización habitual y sensata de la comunicación, los conocimientos, las habilidades técnicas, el razonamiento, las emociones, los valores y la reflexión, en el desarrollo de las tareas diarias en beneficio de los individuos y la comunidad a la que servimos". Según estos autores, las competencias son dinámicas, dependen del contexto y pueden desarrollarse16. La definición de competencias profesionales de la salud pública ha sido abordada en otros países y desde diferentes instituciones17-19.

En el año 2000, la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria y la Sociedad Española de Epidemiología elaboraron conjuntamente un documento sobre competencias profesionales de salud pública teniendo en cuenta la realidad sanitaria, social y política de nuestro entorno, en el cual definen las competencias profesionales como "un conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes necesarias para que un profesional desarrolle adecuadamente las funciones y actividades que le son propias"20.

Por otra parte, en el año 2005, un grupo de trabajo conjunto del Institut d'Estudis de la Salut y la Diputación de Barcelona desarrolló un estudio para establecer el perfil de las competencias de los profesionales de los técnicos superiores y medios, y de los auxiliares, de salud pública en el ámbito local. Este estudio constituye una primera aproximación a la descripción de las competencias de los profesionales de salud pública en nuestro contexto, así como un punto de partida útil para diseñar programas de formación y aprendizaje más adecuados a las necesidades presentes y futuras de este colectivo. Sin embargo, solo analizaba los técnicos de ámbito local y con una metodología de investigación distinta de la utilizada por nuestro equipo21.

Más recientemente, Davó et al.22, en un taller organizado por la Sociedad Española de Epidemiología y la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria, revisaron las competencias y los contenidos de salud pública de los programas universitarios de grado, y elaboraron recomendaciones para su mejora, con la participación de 37 profesores universitarios22. Además, en un trabajo anterior contribuyeron a establecer un marco de referencia para organizar la enseñanza de la salud pública en las titulaciones universitarias españolas, siguiendo las directrices del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES)23.

En la revisión de la literatura no hemos encontrado estudios cualitativos que identifiquen las competencias de los profesionales a partir de sus propias experiencias. El presente trabajo se justifica por la necesidad de profundizar en las competencias actuales de los profesionales de salud pública, y especialmente en las competencias insuficientemente desarrolladas y necesarias para el futuro en nuestro contexto.

El proyecto fue impulsado por la Direcció General de Salut Pública del Departament de Salut (Generalitat de Catalunya), en el marco de la creación de la Agencia de Salud Pública, y es coherente con la voluntad de avanzar en la definición de las competencias de los profesionales de salud pública con la participación de aquellos que realizan su práctica diaria en los diferentes ámbitos del territorio de Cataluña.

Así pues, este estudio se propone identificar las competencias actuales y las necesarias para el futuro de los directivos y técnicos de salud pública de Cataluña a partir de las experiencias y perspectivas de estos profesionales procedentes de las diferentes disciplinas integradas en la salud pública.

 

Método

Investigación cualitativa fenomenológica24, dado que las competencias profesionales se querían identificar desde la experiencia individual de directivos y técnicos que realizan su práctica profesional diaria en diferentes ámbitos de salud pública de Cataluña. Para obtener la máxima variabilidad discursiva se realizó un muestreo teórico, intencionado y razonado. Se incluyeron personas de ambos sexos y diferentes perfiles, según cargo (directivo o técnico), formación previa de pregrado y posgrado, y ámbito geográfico de influencia. En la tabla 1 se detallan sus características.

Para su identificación se contó con informantes clave (profesionales del ámbito de la salud pública y también del Departament de Salut) que actuaron de puente con las organizaciones e instituciones que desarrollan tareas en salud pública. Cada posible informante recibió un correo electrónico informando del objetivo del estudio y de la importancia de su participación en él para la Agencia de Salud Pública de Cataluña, y solicitando su participación, y luego una llamada telefónica del equipo investigador. En caso de aceptación se buscaba una fecha para realizar la entrevista. Se invitó a 34 informantes, de los cuales dos no contestaron el correo (tres envíos) y uno no tenía disponibilidad para realizar la entrevista en el periodo planificado. Finalmente se realizaron 31 entrevistas individuales semiestructuradas, entre noviembre de 2009 y febrero de 2010.

Las entrevistas se hicieron en un lugar accesible para el informante y su duración fue de 35 a 60 minutos. Se diseñó un guión de temas a explorar para directivos y para técnicos (datos individuales, trayectoria profesional, competencias requeridas para realizar su trabajo actual; competencias básicas o esenciales para todos los profesionales de salud pública, competencias imprescindibles para un buen ejercicio profesional pero insuficientemente desarrolladas, y competencias necesarias para los profesionales de salud pública del futuro). Las entrevistadoras pertenecían al equipo investigador (una psicóloga, una socióloga y una especialista en medicina preventiva y salud pública) y tenían experiencia en la técnica. La información se grabó en audio. Durante y al final de las entrevistas se anotaron los aspectos observados. El informe final se remitió a todos los participantes, sin obtener comentarios al respecto.

Se hizo un análisis de contenido temático descriptivo25 a partir de la transcripción de la información obtenida en las entrevistas y de las anotaciones realizadas, utilizando el soporte de Atlas.Ti y Nvivo, dada la competencia de las analistas en estos programas y para analizar la concordancia entre ellas. Con el análisis de la información aportada se alcanzó la saturación del discurso. Las fases y los procedimientos del análisis fueron: 1) fase de descubrimiento (organización y lectura detenida de los datos para identificar los temas, intuiciones preanalíticas y posibles interpretaciones), 2) fase de análisis (segmentación de los textos, codificación y agrupación en categorías) y 3) fase de relativización (verificación y contraste de los hallazgos). Para ilustrar las categorías se seleccionaron citas textuales. La codificación de las transcripciones (la asignación de las unidades de texto a cada categoría de análisis) de las primeras entrevistas se realizó mediante triangulación entre los miembros del equipo investigador, para garantizar la fiabilidad del proceso. Las restantes entrevistas fueron analizadas por la investigadora que había realizado el trabajo de campo, según el plan de análisis establecido a partir de los hallazgos anteriores. El análisis identificó categorías emergentes y predefinidas. Estas últimas se clasificaron como competencias transversales o específicas. Por un lado, las transversales son entendidas como las comunes a todas las profesiones, y significan la capacidad de integrar conocimientos y prácticas de procedencias diversas, rasgos de personalidad y valores personales y de otras organizaciones. Se clasificaron según el modelo de Bennet en personales, interpersonales, cognitivas y de gestión de la información26. Por otro lado, las específicas permiten saber, saber hacer, saber estar y saber ser, en el terreno específico de la salud pública.

El estudio se realizó siguiendo la "Guía de buenas prácticas en investigación en atención primaria" del IDIAP Jordi Gol27. Los participantes aceptaron voluntariamente su participación y firmaron el consentimiento informado para la grabación de las entrevistas. Dadas las características del estudio, no se consideró necesaria la aprobación por un comité ético de investigación. La identidad de los participantes se codificó para garantizar la confidencialidad y el anonimato.

 

Resultados

Las competencias que se presentan se han identificado a partir de los análisis de los discursos de los participantes. En primer lugar, se exponen los conocimientos comunes a todos los profesionales (tabla 2), y seguidamente las competencias transversales (tabla 3) y las específicas, separando los aspectos diferenciales entre técnicos y directivos (tabla 4). Las competencias específicas se han clasificado en tres categorías: 1) competencias básicas para desarrollarse como buen profesional de la salud pública, 2) competencias técnicas vinculadas a las tareas propias y 3) comunicación y relaciones interpersonales. A su vez, estas categorías se han agrupado en actuales y mejorables en el futuro, y según fueran identificadas por técnicos o directivos (tabla 4).

Competencias básicas para desarrollarse como buen profesional de la salud pública

De los textos analizados emerge la categoría "liderazgo" con dos subcompetencias: gestión de equipos y supervisión de personas, y gestión de recursos materiales. Respecto a la gestión de equipos, los directivos destacan diversas habilidades: capacidad de conseguir un buen clima laboral fomentando la cohesión del grupo, delegar, tomar iniciativas, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar; los técnicos añaden la capacidad de transmitir confianza y seguridad a los miembros del equipo y ser un referente.

Competencias asociadas a los valores profesionales

Técnicos y directivos consideran importante trabajar desde una perspectiva poblacional y holística. También creen que hay que tomar conciencia del componente político o de la interacción con estamentos políticos de la salud pública.

La "investigación" es relevante para la salud pública. La orientación científica y basada en la evidencia requiere mejorar esta competencia en algunos ámbitos. Algunos técnicos de protección de la salud destacan la necesidad de aplicar la investigación a su trabajo diario. Mantienen que deben mejorar las competencias actuales con conocimientos avanzados en epidemiología, estadística y otras metodologías de la investigación. Los profesionales de la salud pública que trabajan en atención primaria manifiestan que para definir las preguntas de interés es necesario tener conocimientos clínicos y del contexto en que se realiza la investigación, habilidades para realizar una revisión sistemática y capacidad de asesoramiento y apoyo metodológico. Entre las habilidades, los técnicos mencionan aspectos como la capacidad para diseñar estudios cualitativos y de vigilancia epidemiológica, elaborar un cuestionario y validarlo, o analizar datos y razonar las implicaciones de los resultados de la investigación.

Sobre la "gestión del conocimiento", directivos y técnicos creen que hay que tener conocimientos y habilidades en búsqueda bibliográfica, identificación de la evidencia y lectura crítica e interpretación de los resultados. Mirando al futuro, los directivos insisten en la necesidad de mejorar notablemente las citadas habilidades. Directivos y técnicos creen que todos los profesionales deben estar motivados para aprender y actualizar las competencias necesarias para desarrollar sus tareas.

La tabla 4 muestra las competencias específicas mejorables en el futuro. Se identifican diversas carencias en gestión de recursos humanos y materiales. Los directivos comentan la necesidad de formación en gestión y análisis económico. Además, destacan que conviene evitar las influencias políticas, aspecto no comentado por los técnicos.

Competencias técnicas vinculadas a las tareas propias

En esta área se presentan los conocimientos técnicos necesarios para que estos profesionales desarrollen su trabajo, y las habilidades y actitudes de carácter más instrumental (tabla 4).

Sobre las "competencias técnicas", los participantes expresan la necesidad de la formación común, presentada en las competencias transversales. Los conocimientos sobre legislación son importantes para todos los profesionales, pero especialmente para los de protección de la salud. Por otro lado, los informantes refieren la necesidad de conocimientos en informática, sobre todo para los profesionales de mayor edad. Como habilidades, los directivos comentan que hay que mejorar la capacidad de contrastar lo que dice la norma con la realidad y de identificar intervenciones efectivas.

Los directivos no profundizan en la competencia de "epidemiología y bioestadística", y los técnicos manifiestan que tendrían que mejorarla.

Sobre los "sistemas de información", los técnicos comentan la necesidad de profundizar y perfeccionar conocimientos en gestión de bases de datos y nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Los técnicos expresan que conviene mejorar los conocimientos sobre gestión de "calidad de los servicios" y "planificación y evaluación de la calidad". Respecto a las habilidades, creen que hay que mejorar la capacidad para elaborar indicadores de evaluación y el cuaderno de gestión. En cuanto a la actitud, desatacan como esencial ser proactivo en compartir la información entre ámbitos.

Los comentarios sobre competencias en "promoción de la salud" provienen principalmente de los técnicos. Sobre las competencias mejorables, los directivos destacan los conocimientos de promoción (planificación y evaluación de programas de salud), en especial para los técnicos de protección de la salud. Mantienen que hay que mejorar las habilidades de planificación y realización de intervenciones comunitarias, así como promover la participación de la población en estos programas y la realización de campañas de promoción en los medios de comunicación. Respecto a las actitudes, consideran que hay que mejorar el interés actual en apoyar las intervenciones comunitarias.

La "planificación e implementación de programas de salud" es una de las tareas principales de los profesionales de la salud pública. Técnicos y directivos deben poder diseñar e implementar un programa de salud desde el inicio hasta el final. Los técnicos, de forma más operativa (diseño, implementación, seguimiento y evaluación), y los directivos necesitan habilidades de supervisión y gestión de la implementación de los programas. Para el futuro, técnicos y directivos mantienen que, para gestionar e implementar los programas de salud, son imprescindibles conocimientos de diseño y evaluación de éstos. Para los directivos resulta importante conocer todo el proceso de diseño y gestión de los programas (análisis de la situación de salud, detección de necesidades, diseño de intervenciones, implementación y evaluación), y los técnicos necesitan conocimientos de gestión. En relación a las habilidades, directivos y técnicos creen que hay que mejorar la formación y las competencias en diseño y gestión de los programas, la capacidad de evaluación y la supervisión (sobre todo los directivos).

Respecto a "comunicación y relaciones interpersonales y difusión del conocimiento", en los discursos de directivos y técnicos aparece como imprescindible la capacidad de comunicación efectiva, asertiva y clara, oral y escrita, así como la de establecer una buena relación entre compañeros, con los miembros del equipo, con los profesionales de diferentes disciplinas y sectores, con la industria, con las empresas relacionadas con los servicios sanitarios, con los ciudadanos, con los medios de comunicación y con el público en general.

Sugerencias para mejorar la visibilidad de la salud pública y actividades para el desarrollo de la Agencia de Salud Pública de Cataluña

La mayoría de los participantes hacen hincapié en la necesidad de difundir y visibilizar la misión, la visión, las funciones, los valores, los objetivos y los procedimientos de la salud pública, como institución, así como la Agencia de Salud Pública de Cataluña, y mejorar el reconocimiento de las actividades de los profesionales de esta disciplina. Para ello, todos los profesionales deberían conocer a fondo la organización de salud pública, para actuar como referentes en un territorio y conseguir una mayor visibilidad entre los ciudadanos.

Actualmente, los profesionales de protección de la salud y de salud comunitaria son los que comentan más carencias y dificultades en el día a día. Creen que hay que difundir las funciones de la salud pública a la población para aumentar la credibilidad, el reconocimiento y el prestigio de los profesionales de este campo.

Comentan que la Agencia de Salud Pública de Barcelona tiene más credibilidad y prestigio, porque los ciudadanos, principalmente los de Barcelona, conocen la institución, sus funciones y servicios, lo que no ocurre con otros servicios de salud pública.

Las habilidades de los profesionales para transferir la información a los clientes pueden ser más efectivas, sobre todo en la difusión. En la tabla 5 se citan los aspectos a mejorar según los técnicos y directivos participantes. En la tabla 6 se recogen algunas sugerencias y recomendaciones mencionadas por técnicos y directivos para la mejora de las competencias de los profesionales de la Agencia de Salud Pública de Cataluña.

 

Discusión

En nuestro estudio, directivos y técnicos de salud pública de Cataluña han identificado una amplia variedad de competencias actuales y que deberían mejorar en el futuro, según el perfil profesional. Los participantes han hecho especial énfasis en las competencias transversales. Exponen la necesidad de compartir un marco teórico común sobre la salud pública (objetivos, misión, visión, valores y filosofía), y proponen numerosas competencias personales, interpersonales, cognitivas y de gestión de la información, coherentes con el carácter multiprofesional de la salud pública, para cuyo ejercicio se requieren competencias transversales potentes, que permitan la flexibilidad y la capacidad necesarias para modificar las tareas profesionales durante toda la trayectoria laboral23, 20, 28. Por otra parte, cada profesional debe tener competencias específicas para su área de actuación.

Nuestros resultados muestran diferencias entre técnicos y directivos en las competencias específicas. Los técnicos priorizan la necesidad de mejorar las competencias en gestión de recursos humanos y materiales, por las dificultades que se encuentran diariamente. Los directivos dan más importancia a la mejora de los valores profesionales y organizativos relacionados con la salud pública.

Los resultados confirman, complementan, profundizan y amplían las competencias presentadas en el informe realizado por el Institut d'Estudis de la Salut (IES) en 2005 sobre competencias en salud pública de técnicos superiores y medios del ámbito municipal21. En este trabajo, realizado mediante encuesta autoadministrada, se identificaron las competencias a partir de las opiniones de diversos grupos de expertos en salud pública y la cartera de servicios de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, y las clasificaron en cualitativas (transferibles a cualquier ámbito laboral), troncales (transferibles a todos los ámbitos de la salud pública) y técnicas (específicas de un perfil profesional concreto)21. A pesar de las diferencias en la metodología, en la clasificación de las competencias y en el perfil de los informantes entre ambos trabajos, se ha observado una elevada concordancia en los resultados. No obstante, en el informe del IES se destacan competencias cualitativas, como la capacidad de persuadir y convencer, de reconocer errores, y competencias para la participación en la gestión de la atención primaria y los servicios sociales, y se citan con detalle las competencias en protección de la salud, mientras que nuestros informantes aportan una gran riqueza de matices en competencias personales e interpersonales (p. ej., adaptabilidad, flexibilidad, capacidad de negociación, acuerdo y cohesión, sentimiento de pertenencia al grupo y a la organización), y además identifican competencias mejorables (no garantizadas con el sistema de formación actual) y diferencias entre directivos y técnicos, que se presentan en las tablas.

Nuestro estudio también coincide en gran medida con los resultados publicados por Davó et al.22, 23 sobre competencias y contenidos comunes de la salud pública relacionados con las funciones y las actividades de profesionales de diferentes grados. Estos estudios mencionan competencias de los grados de enfermería, nutrición humana y dietética, óptica y optometría, magisterio, relaciones laborales y trabajo social, disciplinas que no se han incluido en nuestro estudio, por lo que sus resultados son complementarios de los nuestros en la identificación de algunas competencias específicas de ellas22, 23.

Para la mayoría de los participantes, la gestión del conocimiento, la informática y la predisposición a aprender y a investigar son muy importantes. Además, las habilidades relacionales y comunicativas son imprescindibles para todos los profesionales de la salud pública. Ésta trabaja estableciendo alianzas y colaboraciones, más allá de disciplinas, profesiones y organizaciones, al servicio de los ciudadanos, en equipo y con orientación multidisciplinaria e intersectorial, por lo que dichas habilidades son especialmente relevantes. Los profesionales se relacionan con agentes, instituciones y sectores externos a la agencia, y requieren capacidad de adaptación y trabajo en red 23, 20, 28.

Entre las competencias transversales, merece la pena destacar el énfasis en la necesidad de que los profesionales de la salud pública mejoren las competencias actuales en materia de ética, dados los numerosos dilemas éticos que comporta el ejercicio de la profesión (en las actividades de promoción y protección de la salud colectiva, en las intervenciones preventivas o para disminuir los riesgos, en la investigación y en las desigualdades evitables e injustas en salud). Estas aportaciones coinciden con los contenidos del documento Ética y salud pública, recientemente publicado, que plantea que puesto que la salud pública debe dirigirse a la ciudadanía en general, convendría estimular y difundir un debate en profundidad sobre las consideraciones éticas en el ámbito de la salud pública con el liderazgo de las instituciones culturales y de comunicación social29.

Entre las competencias específicas, por una parte destaca el liderazgo, entendido como la capacidad de influir en los demás y apoyarlos para que trabajen con entusiasmo para conseguir los objetivos comunes; por otra, el profesionalismo, entendido como la buena manera de ejercer la profesión y que incluye la consideración de los principios éticos, los valores y el compromiso.

Como ya se ha comentado, la salud pública tiene una excelente oportunidad de consolidar un espacio investigador y docente, para fortalecer su desarrollo profesional, adaptando la formación al EEES mediante un programa de posgrado oficial e interdisciplinario3. Conviene fomentar esta formación interdisciplinaria en los diferentes sectores, y elaborar criterios para evaluar, de forma sistemática, la formación en salud pública30.

En la revisión de la literatura no hemos encontrado estudios cualitativos similares al nuestro, por lo que no podemos comparar directamente nuestros resultados. No obstante, se han desarrollado diversas iniciativas que merecen ser consideradas. Birkhead et al.17, en Estados Unidos, elaboraron las competencias para los epidemiólogos utilizando como base las competencias clave para la salud pública definidas mediante la participación de profesionales del ámbito académico y de salud pública. Posteriormente, un panel de expertos colaboró durante 20 meses para desarrollar una propuesta de competencias para los profesionales de las agencias de salud pública. Esta propuesta fue presentada y debatida en diversos encuentros de la American Public Health Association y el Council of State and Territorial Epidemiologists, lo que aportó 800 comentarios y sugerencias de 14 organizaciones nacionales representantes de epidemiólogos, especialistas en salud pública y del ámbito académico. En total se desarrollaron 149 competencias correspondientes a ocho ámbitos de la práctica de la salud pública, que se especificaron por nivel profesional: 1) análisis y evaluación; 2) ciencias de la salud básicas; 3) comunicación; 4) dimensiones comunitarias de la práctica; 5) competencia cultural; 6) gestión y planificación sanitaria; 7) liderazgo; y 8) planificación de programas16.

Este estudio se ha realizado en Cataluña, por lo que su transferibilidad a otros contextos debería hacerse con cautela, aunque el muestreo teórico y las coincidencias con otros estudios en las competencias identificadas mejoran esta posibilidad para entornos similares. Otra limitación radica en que, aunque los profesionales de enfermería desarrollan labores muy importantes en salud pública, no han participado en este estudio. Entre las fortalezas del trabajo destaca la participación de profesionales con una amplia variedad de perfiles, cargos e instituciones, de diferentes ámbitos territoriales de Cataluña, y la riqueza y profundidad de sus aportaciones.

Para finalizar, coincidimos con Porta31, respecto a los beneficios de la salud pública, en que el contexto actual de publicación de la Ley de Salud Pública es una oportunidad histórica para hacer pedagogía de la epidemiología, la salud pública, la medicina preventiva y las otras ciencias y profesiones de la salud, la vida y la sociedad, en todos los sectores de la sociedad española. Por tanto, resulta relevante la investigación sobre las competencias de los profesionales de salud pública, ya que sus actividades exigen tecnología, innovación, inversión, espíritu de empresa, capital humano, impuestos, inspecciones, conciencia social y ambiental, y civismo, y favorecen la cohesión social y la lucha contra las desigualdades sociales31.

Para que la salud pública como institución cumpla con su misión en defensa de la salud de los ciudadanos debe contar con profesionales adecuadamente formados, un reto esencial de los programas de maestría en salud pública. Este estudio aporta un punto de referencia que puede ser útil para orientar y rediseñar los programas docentes actuales de los futuros profesionales de la salud pública32.

La salud pública engloba múltiples disciplinas profesionales que deberían compartir unas competencias (conocimientos, actitudes y habilidades) transversales o comunes-básicas, que permitan que los profesionales tengan un perfil flexible, polivalente y adaptable a los cambios a lo largo de su vida profesional. Esta versatilidad debería ser un requisito para todos los profesionales, pero especialmente para los de mayor responsabilidad, y es coherente con la reforma actual de la salud pública y las funciones de la nueva Agencia de Salud Pública de Cataluña.

Los resultados presentados también pueden ser de interés para los docentes que quieran elaborar las materias basándose en las competencias, para las personas implicadas en la adaptación de las titulaciones al EEES, para los profesionales de recursos humanos que realizan la selección del personal, y para los estudiantes que quieran construir su perfil formativo. La Direcció General de Salut Pública de Cataluña los ha incluido en el informe Recursos humanos en salud pública: competencias profesionales y formación necesaria (http://www.gencat.cat/salut/ies/html/ca/dir2631/llibreasp.pdf).

 

Contribuciones de autoría

Todos los autores han participado en la concepción y el diseño del trabajo, en la interpretación de los datos, en la escritura del artículo y en su revisión crítica con contribuciones intelectuales. D. Rodríguez, E. Pujol-Ribera y A. Berenguera han realizado el trabajo de campo y el análisis y la redacción de los resultados. Todos los autores han aprobado la versión final del manuscrito para su publicación.

 

Conflictos de intereses

Ninguno.

 

Agradecimientos

A todos los profesionales de la salud pública de Cataluña que han aceptado ser entrevistados en el estudio.

 

 

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Dirección para correspondencia:
Correo electrónico: epujol@idiapjgol.org
(E. Pujol-Ribera)

Recibido: 5 Junio 2012
Aceptado: 23 Octubre 2012

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