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Archivos de la Sociedad Española de Oftalmología

versión impresa ISSN 0365-6691

Arch Soc Esp Oftalmol vol.78 no.2  feb. 2003

 

COMUNICACIÓN CORTA


ABSCESO ORBITARIO SECUNDARIO A SINUSITIS EN UN NIÑO

ORBITAL ABSCESS SECONDARY TO SINUSITIS IN A CHILD

LANUZA GARCÍA A1, PINTO BONILLA JC1, LÓPEZ RAMOS A1, ARIAS LÓPEZ MC2

 

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Objetivo/Método: Presentamos un caso de un niño de 10 años que ingresó de urgencia con el diagnóstico de infección orbitaria derecha debido a una pansinusitis. El paciente presentaba fiebre y malestar general. El estudio clínico, oftalmológico y radiológico diagnosticó un absceso orbitario. Por la evolución del cuadro clínico se procedió al tratamiento quirúrgico.
Resultados/Conclusiones:
La celulitis orbitaria y el absceso orbitario son diferentes patologías dentro del espectro de infecciones orbitarias. La diferenciación entre ellas es importante porque implica diferentes modalidades terapéuticas, la primera se soluciona con tratamiento médico, la segunda es susceptible, según la evolución, de drenaje del absceso.

Palabras clave: Absceso orbitario, celulitis orbitaria, niño.

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Purpose/Method: We present the case of a 10-year-old patient who was admitted as an emergency to our hospital with right ocular infection due to pansinusitis. He presented fever and malaise. Clinical, ophthalmic and radiologic examination confirmed the existence of an orbital abscess. Due to the poor evolution, surgical treatment was needed.
Results/Conclusion:
Orbital cellulitis and orbital abscess are two different types of orbital infections. Being able to differentiate between then is very important for selecting the appropriate medical and surgical therapy. Medical treatment is a good solution for infections without abscesses, but surgery is usually needed for infections with an abscess. Abscess formation sometimes require surgical drainage of the orbital abscess with associated treatment of paranasal sinus (Arch Soc Esp Oftalmol 2003; 78: 115-118).

Key words: Orbital abscess, orbital cellulitis, child.

 


Recibido: 3/4/02. Aceptado: 27/11/02.
Servicio de Oftalmología. Hospital General de Castellón. Castellón de la Plana. España.  .
2 Licenciado en Medicina. 
sp; logía n YPlana
E-mail: lanuza_amp@gva.es


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Paciente de 10 años de edad que acude al Servicio de Urgencias de nuestro centro al aparecer un edema palpebral derecho. Refiere un cuadro febril y cefalea frontal derecha de dos días de evolución y que cede parcialmente con antitérmicos. Se le practica una RX de senos apreciándose una ocupación del seno frontal derecho, y de ambos senos maxilares y etmoidales. El niño ingresa ante la sospecha de celulitis orbitaria secundaria a sinusitis.

Como antecedentes personales refiere una otitis desde hace tres años, un traumatismo del macizo facial izquierdo hace dos años con fractura de la pared lateral del seno maxilar izquierdo diagnosticado por TAC y midriasis del OI por alteración del esfínter del iris a consecuencia de esta lesión.

En el hemograma y bioquímica destacaba una leucocitosis, glucemia de 146 mg y proteína C de 56,50 mg/ml.

Observamos en la exploración oftalmológica una moderada proptosis, hipotropía y exotropía; edema palpebral y quemosis conjuntival derechos (fig. 1). La AV era de 0,3 en el OD y 1 en el OI. La motilidad extrínseca presentaba una limitación en la supraducción del ojo derecho y clínicamente existía diplopía vertical. El resto de la exploración era normal.


Fig. 1. En la fotografía se aprecia: edema palpebral y quemosis conjuntival
acompañado de una moderada proptosis, hipotropía y exotropía. 

Se realizó una TAC en la que se apreciaba ocupación de ambos senos maxilares, etmoidales y frontales, con integridad de los tabiques óseos, extensión del efecto masa en órbita derecha extraconal medial, con aumento de partes blandas periorbitarias, diagnosticándose como una inflamación orbitaria comenzando un absceso (fig. 2). El exudado nasal y el hemocultivo realizados fueron negativos.


Fig. 2. Efecto masa en órbita derecha extraconal medial, con aumento de
partes blandas periorbitarias, sin desplazamiento del periostio. 

Instauramos tratamiento sistémico mediante la asociación de Ceftriaxona, Vancomicina y Metromidazol junto con antihistamínicos y corticoides, según el protocolo de celulitis postsinusitis (1,2).

Ante la disminución de la AV del OD a 0,1 y al proseguir la proptosis y el edema pese al tratamiento, se repitió la exploración radiológica.

En la nueva TAC se observaba una desaparición de la ocupación del seno maxilar derecho, crecimiento de la masa orbitaria derecha de localización extraconal medial desplazando lateralmente las estructuras orbitarias. Con contraste presentaba una captación heterogénea, no existiendo desplazamiento del periostio (fig. 3).

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Fig. 3. TAC aumento de partes blandas periorbitarias que desplazan
lateralmente las estructuras orbitarias provocando un exoftalmos
importante sin desplazamiento del periostio. Con el contraste existe
una captación heterogénea.
 

El absceso orbitario debe ser drenado si hay un deterioro clínico tras 48 h de tratamiento, siguiendo este criterio se abordó la órbita derecha por vía externa superomedial manteniendo un drenaje y se realizó por el Servicio de Otorrinolaringología una ectmoidectomía por vía endonasal.

La evolución tras la intervención fue favorable, mostrando la exploración oftalmológica una AV de 8/10, disminución de la oftalmoplejía y una ligerísima diplopía residual (fig. 4). El cultivo del absceso fue negativo. Se practicó una nueva TAC post-tratamiento evidenciándose la ocupación parcial de las celdillas etmoidales derechas, seno frontal derecho, resolución del exoftalmos y del aumento de partes blandas a nivel extraconal (fig. 5).

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Fig. 4. Aspecto a los dos días de la intervención, quedando un discreto
edema palpebral. Se puede observar todavía el drenaje del absceso.


Fig. 5. TAC post-tratamiento con ocupación parcial de las celdillas
etmoidales derechas y resolución del exoftalmos.

La celulitis orbitaria es una infección aguda en su mayoría secundaria a procesos sinusales (1). Clásicamente se clasifica según la tabla I (1,4).

La distinción del absceso orbitario de otras complicaciones orbitarias es difícil porque la proptosis, quemosis y alteración de la motilidad ocular pueden ser resultado de varias inflamaciones. La TAC permite distinguir el absceso de otros procesos inflamatorios de la órbita. Esta patología aparece generalmente como una opacificación homogénea entre las paredes orbitarias. Se diferencia del absceso subperióstico en que éste desplaza al periostio (4).

El tratamiento es, en principio, médico con antibióticos intravenosos de amplio espectro y de forma empírica dado que los gérmenes más frecuentes de la sinusitis son el Haemophilus influenzae, Streptococcus pneumoniae, Staphilococcus coagulasa +, Moraxella catarrhalis (1,2). A partir de los 9 años pueden aparecer infecciones por anaerobios, asociando un anerobicida (3). En nuestro caso se pautó Vancomicina, Metronidazol y Ceftriaxona (1,2) añadiendo corticoides y antihistamínicos protocolizados en las celulitis por sinusitis etmoidal.

Antes de los 9 años la necesidad de un tratamiento quirúrgico de los abscesos orbitarios es rara, debido a que las infecciones suelen ser monomicrobiales, a partir de esta edad, la infección es polimicrobiana y el drenaje es más frecuente (2,3). El paciente que comentamos tenía 10 años. Los abscesos orbitarios deben ser drenados cuando en cualquier momento aparece un defecto pupilar aferente y/o pérdida de visión, la fiebre persiste tras 36 h de tratamiento antibiótico intravenoso, hay un deterioro clínico con 48 h de tratamiento o prevalece una falta de mejoría del cuadro tras 72 h de tratarse (3,5). En nuestro caso la clínica empeoró después de 48 h de tratamiento.

Convencionalmente, el drenaje del absceso orbitario se realiza en el mismo acto quirúrgico que la etmoidectomía. Ésta se puede efectuar por vía externa o, como en este paciente, por endoscopia transnasal (4). La resolución del absceso se evidencia por la mejoría en la AV, motilidad ocular, reflejos pupilares y posición del globo (3).

Queremos destacar la rápida mejoría clínica y radiológica de este proceso con el drenaje y advertir que la celulitis orbitaria y el absceso orbitario son patologías diferentes dentro del espectro de infecciones orbitarias. Es importante distinguirlas porque debemos acentuar la vigilancia en estos pacientes para poder actuar, si es necesario, quirúrgicamente.

BIBLIOGRAFÍA

1. Pérez Moreiras JV, Prada Sánchez MC. Patología orbitaria. Barcelona. Ed. Edika Med, S.L.; 2000; 135-139.         [ Links ]

2. Mawn LA, Jordan DR, Donahue SP. Oculoplastic surgery update. Preseptal and orbital cellulitis. Ophthalmol Clin North Am 2000; 13: 421-442.         [ Links ]

3. García GH, Harris GJ. Criteria for nonsurgical management of subperiosteal abscess of the orbit: analysis of outcomes 1988-1998. Ophthalmology 2000; 107: 1454-1456.         [ Links ]

4. Romero E, Olmo A, Herranz B, Traserra J. Abordaje endoscópico para el tratamiento del absceso subperióstico orbitario. Acta Otorrinolaringol Esp 1997; 48: 660-662.         [ Links ]

5. Froelich P, Pransky SM, Fontaine P, Stearns G, Morgon A. Minimal endoscopic approach to subperiosteal orbital abscess. Arch Otolaryngol Head Neck Surg 1997; 123: 280-282.         [ Links ]

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