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Archivos de la Sociedad Española de Oftalmología

versión impresa ISSN 0365-6691

Arch Soc Esp Oftalmol vol.79 no.1  ene. 2004

 

EDITORIAL


LA GESTIÓN EN OFTALMOLOGÍA:
UNA REALIDAD DE NUESTROS DÍAS

MANAGEMENT IN OPHTHALMOLOGY:
A REALITY OF OUR TIMES

MARTÍNEZ GARCÍA JM1

Por fin, la Gestión en Oftalmología se ha puesto de moda; todo el mundo habla, asiste a cursos y reuniones, empieza a leer libros sobre ella... Ha dejado de ser un coto cerrado o para oftalmólogos aficionados a los temas contables y financieros, que los hay, o para aburridos economistas que sólo tratan de basarla en criterios rígidos de eficiencia monetaria y de obtención de mejoras en la Cuenta de Resultados de una Clínica.

Pero... ¿por qué esta repentina eclosión? La Medicina es, sin ningún lugar a dudas, la disciplina que ha demostrado durante el transcurso de los siglos una continua y más rápida evolución. En todos los países desarrollados ésta se ha producido con mayor rapidez últimamente debido, fundamentalmente, a los nuevos conocimientos a los que estamos accediendo gracias al desarrollo tecnológico, pero también por el aumento que están experimentando cuantitativamente ciertas patologías, entre ellas la Oftalmología sin lugar a dudas, motivado tanto por la dinámica social como por la propia mejor identificación de los diagnosticos (1).

Sin duda, se debe también a la evolución demográfica, al envejecimiento de la población y a la ya citada consciencia de la sociedad que, por fin, ha madurado y situado como primera necesidad el hecho de atender adecuadamente las preferencias básicas de las personas, su llamada calidad de vida y, también, sus derechos. Merece la pena dedicar una parte cada vez mayor del gasto unipersonal o familiar posible a dicho logro, incluso prescindiendo de otros más superfluos. Y todo ello en un entorno en el que debe prevalecer la austeridad y, por tanto, lo anterior no significar un descontrol a nivel del gasto público.

Con el aumento de la demanda, la oferta ha crecido de forma exponencial y hay una gran diversidad de nuevas Clínicas, emergentes desde la propiedad privada, que satisfacen esas necesidades que la Oftalmología pública no alcanza a hacer debido, precisamente, a ese auge en cantidad de dichas afecciones.

Así, surge la figura del oftalmólogo-propietario, que invierte sus ahorros en construir Centros monográficos destinados a atender pacientes necesitados urgentemente de sus cuidados asistenciales y de una innovadora tecnología e, inevitablemente, la del Gerente, que tratará de que el inversor pueda obtener beneficios, tanto consiguiendo más ingresos como controlando el gasto, y que los reutilice en la actividad, al menos parcialmente, para que la Clínica perdure en el tiempo y proporcione bienestar a los pacientes que acudan y trabajo a muchos profesionales del entorno.

Su actividad se centrará en todas las facetas para desarrollar en los dos principales pilares que sustentarán su ser: el logro del confort para los pacientes y sus acompañantes (auge del concepto de Atención al Paciente como algo personalizado, en busca de la fidelización), y la captación de un cada vez mayor número de ellos, ofreciéndoles ventajas de calidad asistenciales o, simplemente, con la comunicación de una buena práctica preventiva, por ejemplo. Y todo ello dentro de la más estricta Ética.

Para alcanzar esos dos pilares citados, el Gerente deberá realizar acciones múltiples y variadas, tratando de desarrollar todo su saber, en cuanto que es el profesional destinado a ello.

Y no tiene por qué ser ni médico, ni economista, ni abogado..., o sí. Lo que tiene es que estar preparado para ello, indistintamente de su titulación. Esta clásica discusión sobre su titulación está ya muy superada y sólo fomentada desde aquéllos antiguos empleados provinientes de pseudo-escuelas sanitarias que no han resistido el paso inexorable del tiempo y no han sabido evolucionar pero pretenden mantener sus cotas de poder Y debemos ampliar la mentalidad. pero... ¡mucho ojo!, igual que no todas las Clínicas son iguales, que existen factores diferenciales, igual ocurre con los Centros de enseñanza de Gestión privados, ya que no hay aún casi ninguno específico y muchos aprovechan el momento para tratar de promocionar sus cursos generales, a veces bien preparados y actuales pero exentos de contenido práctico en Oftalmología y perdidos en generalidades que igual pueden ser aplicados a nuestro Sector o a cualquier otro de los que forman la Economía.

Y ya desterraremos, para siempre, la idea de que el Gerente «es la persona que sabe de números», el contable a la antigua usanza, quien «lleva los papeles al dueño» o el familiar de confianza. Hace ya muchos años que en Estados Unidos existe esta profesión en nuestro concepto actual e incluso, asociados, organizan Congresos monográficos.

En España, estas Asociaciones llegarán también, pese a la reticencia de algunos profesionales que tratan de cerrar su paso de forma corporativa, pensando que sólo pueden ser miembros los específicos de su titulación. Allá ellos, no van a poder evitarlo..., para su propio bien.

Pero ¿qué se entiende por moderna gestión profesional clínica?

Para definir este Arte o esta Ciencia hay muchas posibilidades pero, para nosotros diremos que es el proceso de toma de decisiones en la práctica oftalmológica, clínicas o no, orientado a conseguir el máximo beneficio para el paciente y sus acompañantes, optimizando la utilización de los recursos existentes posibles (equipamientos, información al paciente, formación continuada al personal...,).

El concepto es en nuestros días todavía innovador y su buena puesta en práctica viene a satisfacer la necesidad que todo el tejido sanitario, está exigiendo a los oftalmólogos y que éstos están haciendo cada vez más creciente con la instalación de modernas clínicas gestionadas como empresas, que actualizan el viejo concepto unipersonal. Se trata, en general, de conseguir el triunfo del equipo humano sobre los personalismos y la individualidad con una visión de permanencia en un plazo largo de tiempo (2).

Si tuviéramos que reducir al máximo la enumeración de las herramientas que esta Gestión profesional maneja, fundamentalmente diríamos que son clásicas en las teorías de Gestión empresarial: la Planificación y el Control, el Marketing y la Comunicación, la Organización y los Recursos Humanos y las Relaciones Científicas e Institucionales, pero que la moderna práctica añade algunas otras disciplinas que aún suenan extrañas a muchos oídos como las de: Desarrollo de Sistemas de Calidad, Aplicaciones de Informática Médica, Aprovechamiento de Subvenciones, Aplicación de la Oftalmología Basada en la Evidencia y la Gestión del Conocimiento, Transferencia de Tecnologías, ..., en fin, un rico panorama desplegado para conseguir la máxima satisfacción del paciente y así cumplir nuestra misión.  


1Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales. M.B.A. Suficiencia investigadora en Ciencias de la Visión. Presidente Instituto
  para la Gestión de la Sanidad .  Madrid. España.
  E-mail: josemmartinez@eresmas.net

 

BIBLIOGRAFÍA                                                    

1. Segovia de Arana JM, Mora F. Siglo XXI: Desafíos científicos y sociales. Madrid: Farmaindustria 2001; 9-23.

2. Martínez JM. La gestión en tus ojos 2003; 11-14.

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