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Archivos de la Sociedad Española de Oftalmología

versión impresa ISSN 0365-6691

Arch Soc Esp Oftalmol vol.79 no.1  ene. 2004

 

EDITORIAL


LOS NUCLEÓTIDOS: NUEVA POSIBILIDAD
TERAPÉUTICA PARA EL TRATAMIENTO DEL OJO SECO

NUCLEOTIDES: NEW THERAPEUTIC APPROACH FOR DRY EYE
TREATMENT

ASSUMPTA PERAL DO, MSc1

El concepto de ojo seco, se empleó inicialmente para describir los síntomas de irritación ocular debidos a una disminución de la secreción acuosa de la glándula lagrimal principal, y la patología de la superficie ocular, asociada con esta alteración, recibió el nombre de Queratoconjuntivitis Sicca. En la actualidad, este concepto se ha ampliado gracias a un mayor conocimiento de los factores patogénicos asociados al ojo seco y al desarrollo de nuevas alternativas farmacológicas para el tratamiento del mismo.

La definición de ojo seco abarca en estos momentos cualquier alteración relacionada con la secreción de las diferentes glándulas lagrimales, una anomalía conjuntival o de conformación del párpado, o una alteración de la función del parpadeo, condiciones todas ellas en las que la cantidad o la calidad de la película lagrimal puede verse afectada, dando lugar a una incapacidad para el mantenimiento de la salud de la superficie ocular (1,2). Esta naturaleza multifactorial del ojo seco ha llevado en muchos casos a utilizar la expresión —alteraciones de la película lagrimal y la superficie ocular— (3) como alternativa al término —ojo seco—.

En la actualidad, uno de cada cuatro pacientes que acuden a una consulta oftalmológica presentan síntomas de ojo seco (4) y a un porcentaje entre el 10 y el 18% (5) se les ha diagnosticado ojo seco. La prevalencia de esta patología ha aumentado recientemente y esto se debe a una población de edad más avanzada, a un mayor uso de medicamentos, y a un incremento de irritantes y alérgenos en el ambiente. En Estados Unidos se ha pasado de 30 millones de afectados en 1990 a 59 en 1997 (6), lo que explica el creciente interés de las compañías farmacéuticas en el desarrollo y explotación de fármacos para el tratamiento de esta patología.

Dado el carácter multifactorial de esta alteración ocular, el ojo seco se clasifica en (2):

— Ojo seco donde existe una deficiencia en la producción de lágrima:

  • Síndrome de Sjögren.

  • Disminución lagrimal debida a: edad, menopausia, medicamentos, alteraciones cicatriciales, queratitis neurotrófica.

— Ojo seco evaporativo:

  • Alteraciónde las glándulas de Meibomio.

  • Anomalías del párpado y/o del parpadeo.

  • Lentes de contacto.

  • Alergia crónica/toxicidad.

  • Alteraciones cicatriciales de la superficie ocular.

Cada tipo de ojo seco requiere un tratamiento específico dirigido a disminuir en la medida de lo posible los síntomas y los signos que presenta el paciente. Entre los tratamientos más frecuentes se encuentran: las lágrimas artificales, los antiinflamatorios, los inductores de la secreción lagrimal —acuosa o mucínica—, los inmuno-moduladores, los oclusores de los canalículos lagrimales, las sustancias para el tratamiento de las glándulas de Meibomio, las gafas con sistemas humectadores que reducen la evaporación lagrimal y la cirugía.

Entre las sustancias que inducen la secreción lagrimal se encuentran la pilocarpina oral, la isobutil metil xantina (IBMX) y la ciclosporina A, y el compuesto 15(s)-HETE como inductor de la secreción mucínica. Recientemente, una nueva familia de sustancias, los nucleótidos, han pasado a formar parte de este grupo.

Los nucleótidos son unos compuestos naturales formados por una base nitrogenada, un azúcar y varios grupos fosfato. Estas sustancias presentan funciones bioquímicas importantes en el interior celular y también pueden actuar a nivel extracelular como mensajeros químicos o neurotransmisores. Recientemente se ha descrito la presencia de algunos de estos nucleótidos en la película lagrimal (7). Dichos sustancias, actuando como mensajeros químicos, se unen a los receptores de membrana purinérgicos o receptores P2 y provocan un aumento de la secreción mucínica y la acuosa.

El estudio del efecto que los nucleótidos tenían sobre la secreción lagrimal fue sencillo, consistió en la aplicación tópica de dichas sustancias y en la medida del volumen lagrimal con el test de Schirmer. De todos los compuestos analizados, los nucleótidos más eficaces resultaron ser el UTP, el ATP y Ap4A. Estas sustancias aumentaron el volumen de secreción lagrimal en un 60, 31 y 62% respectivamente. Una vez localizadas las sustancias que incrementaban la secreción lagrimal, se hizo un estudio con antagonistas para conocer de qué modo actuaban estos compuestos. El estudio se realizó con los antagonistas de los receptores P2 y los antagonistas del sistema nervioso simpático y parasimpático. El análisis de los datos obtenidos en esta parte del estudio mostró que en el aumento de secreción lagrimal que producen estos nucleótidos, no intervenían los sistemas simpático y parasimpático, y que está acción estaba mediada por los receptores purinérgicos de tipo P2 (8).

Nuestros resultados coinciden con los obtenidos por una empresa americana, que en la actualidad trabaja con un principio activo de naturaleza nucleotídica y que próximamente va a comercializar un fármaco para el tratamiento del ojo seco. Esto pone de manifiesto la relevancia que este tipo de compuestos pueden tener en el tratamiento de dicha patología y por primera vez muestra a los nucleótidos como una posibilidad real de la terapéutica ocular.


1 Depto. de Óptica. Escuela Universitaria de Óptica. Universidad Complutense de Madrid.
   E-mail: asuumpta@opt.ucm.es 

 

BIBLIOGRAFÍA

1. Holly FJ, Lemp MA. Tear physiology and dry eyes. Surv Ophthalmol 1977; 22: 69-87.

2. Lemp MA. Report of the National Eye Institute/Industry workshop on Clinical Trials in Dry Eyes. CLAO J 1995; 21: 221-232.

3. Tseng SC, Tsubota K. Important concepts for treating ocular surface and tear disorders. Am J Ophthalmol 1997; 124: 825-835.

4. Doughty MJ, Fonn D, Richter D, Simpson T, Caffery B, Gordon K. A patient questionnaire approach to estimating the prevalence of dry eye symptoms in patients presenting to optometric practices across Canada. Optom Vis Sci 1997; 74: 624-631.

5. Albietz JM. Pervalence of dry eye subtypes in clinical optometry practice. Optom Vis Sci 2000; 77: 357-363.

6. Kirchner R. Editorial News Review. Rev Optom 1997; 7.

7. Pintor J, Carracedo G, Alonso MC, Bautista A, Peral A. Presence of diadenosine polyphosphates in human tears . Pflugers Arch 2002; 443: 432-436.

8. Peral A, Suárez-Lightowler S, Carracedo G, Pintor J. Nuevas sustancias reguladoras de la secreción lagrimal. Arch Optom 2000; 4: 98-104.

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