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Clínica y Salud

versión impresa ISSN 1130-5274

Clínica y Salud v.19 n.2 Madrid jul.-sep. 2008

 

RECENSIONES

 

Las caras de la depresión

The faces of depression

 

 

Muriana, E., Pettenó, L. y Verbitz, T. Editorial Herder,

2007, Barcelona

Nos encontramos ante una nueva aportación del Centro de Terapia Breve Estratégica de Arezzo que, bajo la dirección y supervisión de su fundador, Giorgio Nardone, emprendió en la década de los 80 la reformulación de diversas psicopatologías desde la óptica estratégico-constructivista, y el desarrollo de protocolos de intervención que facilitaran una resolución rápida de los síntomas. En este caso los autores abordan las distintas formas de depresión aplicando la metodología con que los seguidores de esta escuela están familiarizados y que se sustenta en los siguientes presupuestos:

• Investigación, no de las causas de un problema, sino del modo en que dicho problema funciona.

• Determinación del sistema perceptivo –reactivo del sujeto (modo en que percibe la realidad y su modo de reaccionar a dicha realidad) que determina las estrategias que utiliza para solucionar el problema.

• Desarrollo de técnicas facilitadoras de la modificación de dicho sistema perceptivo-reactivo, con vistas a lograr una percepción diferente de la realidad, y el desarrollo de soluciones alternativas.

Parten pues los autores del estudio de las distintas tentativas de solución puestas en marcha por el paciente depresivo, y encuentran en la base de este trastorno, como denominador común, la ruptura de una creencia, de un pensamiento estructurado que se ha convertido en convicción, y en una realidad para el sujeto, de modo que éste ajusta la relación consigo mismo y con su ambiente en torno de esta creencia. La ruptura de esta creencia por un acontecimiento inespera do supone un resquebrajamiento de todo lo que se sustentaba en torno a ella. Y el paciente reacciona renunciando a reconstruir esta creencia, situándose en el papel de víctima.

Siguen los autores describiendo, por una parte, las modalidades en que se efectúa esta renuncia (parcial, global, aplicada a un área de la vida, o a su totalidad); y que consecuentemente genera una autopercepción del sujeto como víctima de sí mismo, del mundo o de los demás. Y por otra, el tipo de creencia básica que se ha resquebrajado. La combinación de unas y otra nos permite una descripción de diferentes sistemas perceptivo-reactivos, y una clasificación de distintas modalidades de depresión, cada una de las cuales requiere de estrategias diferentes, que los autores exponen en función de la tipología que se les presenta, y que resumen de la forma siguiente:

• Deprimidos radicales.

• Ilusos desilusionados de sí mismos.

• Ilusos desilusionados de los demás.

• Moralistas.

Cada una de estas tipologías se beneficia de abordajes y estrategias diferentes que los autores presentan en protocolos, diseñados tras haber descartado las intervenciones ineficaces, y que convierten al sujeto deprimido en gestor de su propia recuperación, ayudándole a superar las actitudes de pasividad y de delegación de las soluciones en agentes externos.

El libro se estructura en capítulos que responden a lo anteriormente expuesto. En el capítulo 1 los autores realizan un estudio del concepto de “depresión”, de las diferentes acepciones que el término ha sufrido en distintos momentos históricos, y de los remedios que han derivado de estas conceptualizaciones, en muchas ocasiones confusas, debido a la mezcla de componentes biológicos, afectivos y morales. Ello les lleva a exponer sus propias bases metodológicas (capítulo 2), y el método empìricoexperimental que les permite la descripción del sistema perceptivoreactivo subyacente en las depresiones (capítulos 3 a 6). Los capítulos siguientes se dedican a exponer las distintas tipologías , o “caras de la depresión”, y a desarrollar las intervenciones adecuadas en cada caso. Finalmente los autores dan cuenta de los resultados obtenidos en una muestra de 197 pacientes a los que se les aplicaron los correspondientes protocolos, de acuerdo con su tipología depresiva, para valorar la eficacia de esta metodología, encontrando resultados alentadores en cuanto al tiempo medio de superación del problema, y a su mantenimiento a lo largo de los siguientes doce meses. Resultados que estimulan a seguir adelante trabajando en este terreno (capítulo 11). Finalmente, en el Apéndice se ilustra la intervención mediante la transcripción de cuatro sesiones terapéuticas llevadas a cabo por el profesor Nardone que permite captar la técnica en detalle.

Como sucede con todas la publicaciones de esta escuela, conviene advertir a los neófitos que pese a su aparente sencillez, no estamos ante una banalización de la psicopatología. El modelo estratégico, nacido en el MRI de Palo Alto, está sólidamente fundamentado en estudios cibernéticos, del lenguaje y de la comunicación . Y posiblemente uno de sus méritos más relevantes consiste en aportar soluciones simples a problemas complejos, gracias a una fabulosa capacidad de síntesis y a una investigación rigurosa que les permite desechar lo irrelevante en la solución de problemas.

Tanto los seguidores como los profesionales que se aproximen por primera vez a esta escuela encontrarán en esta obra un punto de vista diferente, claro y esperanzador en el tratamiento de los problemas depresivos. La reformulación que aportan los autores permite una reflexión y un enfoque centrado en las soluciones que siempre aportará luz en la comprensión de los procesos que subyacen en el modo en que el individuo deprimido se relaciona consigo mismo y con el mundo. En definitiva, y en palabras de los autores en “lo que piensa y cómo lo piensa, aspectos esenciales …sobre los cuales ha de hacer brecha la palanca terapéutica”.


Concepción Pérez Salmón