SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.18 número2 índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • En proceso de indezaciónCitado por Google
  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO
  • En proceso de indezaciónSimilares en Google

Compartir


Index de Enfermería

versión impresa ISSN 1132-1296

Index Enferm v.18 n.2 Granada abr.-jun. 2009

 

ARTÍCULOS ESPECIALES

EDITORIALES

 

Foucault y las enfermeras: pulsando el poder en lo cotidiano

Foucault and nurses: gauging the power everyday

 

 

Manuel Amezcua

Jefe de B. de Docencia e Investigación, Hospital Universitario San Cecilio, Granada, España. manuel.amezcua.sspa@juntadeandalucia.es

 

 

En el verano de 2006 fui llamado por unas profesoras de la Universidad Federal de Santa Catarina (Florianópolis, Brasil) a participar como profesor invitado en el Programa de Pós-Graduação em Enfermagem, que por ese tiempo andaba conmemorando el 30 aniversario de su instauración. En la primera reunión con las componentes del cuerpo docente, la primera cuestión que se me planteó fue sobre los referenciales foucaultianos en el pensamiento de las enfermeras europeas. Ni yo pude disimular la cara de sorpresa ante la audacia de esta inesperada relación (Foucault-Enfermería) en tales latitudes, ni las profesoras ocultaron su asombro ante el vacío que sus colegas europeas manifestaban hacia el filósofo francés que ha tenido la osadía de hacer arqueología del presente. En un improvisado ejercicio foucaultiano me atreví a justificar tamaña carencia defendiendo que a Michel Foucault sólo es posible encontrarlo a través de ciclos de formación superior como al que yo había sido invitado, mientras que en media Europa (incluidas España y Francia) a las enfermeras les era impedido el acceso a este conocimiento por la negativa de las instituciones académicas a instaurar ciclos superiores en esta disciplina, que de esta forma contribuyen a mantener la posición subalterna de la enfermería ante otras disciplinas colaterales con mayor estatus, y que por cierto tampoco suelen citar a Foucault.

La respuesta no debió conformarles porque tuve que acostumbrarme a la presencia discursiva del filósofo francés durante toda mi estancia, dando lugar a jugosas disquisiciones y a descubrimientos bibliográficos que muestran el interés de las enfermeras brasileñas por un modo de pensamiento crítico que tiene un gran potencial para iluminar algunos de los interrogantes más esenciales de la enfermería en nuestro tiempo. Unos meses después llegaba a la redacción de Index de Enfermería, un trabajo de las profesoras brasileñas en el que sistematizaban toda la información disponible sobre las tesis y disertaciones leídas en su país en programas de postgrado y doctorados de enfermería que utilizan el referencial foucaultiano para fundamentar teóricamente sus investigaciones (Ramos et al, 2007). Una línea de indagación que han ampliado recientemente con el análisis de nuevas contribuciones del pensamiento de Foucault en la producción científica de las enfermeras que arroja nueva luz sobre las posibilidades que este marco teórico tiene para clarificar algunas cuestiones esenciales, como el género o la identidad (Costa et al, 2008).

De hecho no es la primera vez que se establece una relación entre el filósofo francés y la enfermería. Gastaldo et al (1999) indagaron hace una década lo mismo a nivel internacional y, a pesar de la relativa escasez de trabajos (27 artículos identificados), encontraron algunos focos de interés en el Reino Unido, Brasil, EEUU y Canadá, pero sobre todo destacaba la inclinación de las colegas australianas, lo que parece indicar que las ideas de Foucault encuentran más eco conforme más se alejan físicamente de su núcleo de origen. Las obras de Foucault más utilizadas por las enfermeras fueron Vigilar y castigar (1975), con la que analiza las instituciones de "normalización"; el vol. 1 de Historia de la Sexualidad (1976), en el que defiende el verdadero objeto de lucha en nuestra sociedad: el control sobre nuestros propios cuerpos, sobre nuestros deseos y pasiones; y una de sus primeras obras, El nacimiento de la Clínica (1963), en la que rastrea el desarrollo de la medicina (específicamente la institución de la clínica) como lenguaje, como óptica científica y como relación interhumana. Algunos de los conceptos más utilizados fueron: poder/conocimiento, vigilancia, discurso, disciplina, resistencia, mirada clínica, o panóptico (Gastaldo et al, 1999).

En realidad, las obras referenciadas recorren la propia historia del pensamiento de Michel Foucault, aunque en distinto orden. El nacimiento de la Clínica se inscribe dentro de su primera etapa de la Arqueología del Saber, en la que se interesó por el análisis de los límites del conocimiento humano y del problema de lo irracional. En ella intenta comprender la locura como sombra de la razón y escudriña en la estructura del saber científico (Foucaul, 2007). Vigilar y castigar se corresponde con la etapa de la Genealogía del Poder, donde cuestiona la autoridad que algunas personas y grupos sociales se atribuyen para imponer a otros determinadas formas de conducta (Alvarez-Uria, 1994). Mientras que la Historia de la Sexualidad, que quedó incompleta por la muerte temprana del filósofo, representa la tercera etapa de su pensamiento, donde intenta comprender cómo nos construimos a nosotros mismos y particularmente cómo nos construimos en objetos de deseo.

En los estudios publicados en el ámbito de la enfermería, Foucault es utilizado tanto como referencial teórico como camino metodológico para extraer los significados de temas muy concretos temporo-espacialmente situados. Ramos et al (1997) identificaron tres focos de atención de la literatura foucaultiana enfermera. El primero de ellos es la historia de la enfermería, que en el mundo latino experimentó una reorientación a partir de la década de los 80, interesándose por comprender los procesos de cambio social, político y educativo que se habían operado en la última centuria, coincidiendo con un periodo de laiquización de la profesión de los cuidados (Amezcua, 1993). Los referenciales teóricos de Foucault sobre el poder facilitaban una nueva visión histórica de la profesión en términos de organización de los espacios de asistencia, de la identidad profesional y de las relaciones de poder que se desarrollan especialmente en los hospitales (Ramos et al, 2007). Las relaciones con el saber/poder médico, las posiciones de sumisión de la condición femenina y su exclusión de la vida pública, la herencia del deber organizacional recibida desde las órdenes religiosas, han sido algunas de las líneas de investigación histórica que se han visto conducidas a través del pensamiento foucaultiano. Pero también se ha utilizado el referencial foucaultiano para proponer nuevos enfoques en la construcción del conocimiento de la historia, como el análisis que Nunes propone de la noción de acontecimiento, relacionando los dislocamientos propuestos por Foucault en su investigación en historia y la iconoclastia kafkiana para identificar cómo el cuerpo aparece en la trama contemporánea (Nunes, 2008).

Por otra parte, una profesión compuesta mayoritariamente por mujeres y por tanto adornada de los estereotipos de las profesiones femeninas, no podía escapar al interés de los estudios de género, segundo gran aspecto abordado por las enfermeras foucaultianas, cuya perspectiva huye de las posiciones dicotómicas (médico dominante vs enfermera dominada) para sugerir una visión del poder como una red compleja de relaciones entre sujetos donde se van a dar formas de resistencia y contestación. La teoría feminista, que tanto ha recurrido al referencial foucaultiano, también lo hace en el ámbito de la enfermería, como en el caso de la construcción del concepto Cultural Safety Sducation, utilizado para enseñar a los estudiantes de enfermería de Nueva Zelanda a reconocer y comprender la dinámica de la diversidad cultural (Richardson y col., 2005).

Y por supuesto la gran cuestión de la identidad profesional, tan relacionada con las anteriores, no podía faltar del espectro ternario que delimita el interés de las enfermeras por el pensador galo. Los discursos y prácticas presentes en la formación de las enfermeras, en su subjetividad, en el cuidado de sí mismas, en el uso de las tecnologías, o las nociones de cuerpo y de humanización, son algunos de los asuntos críticos profundizados bajo el paraguas foucaultiano en unos momentos de profundos cambios sociales en la profesión enfermera, que en el caso de Brasil "dirige su atención especial a su propio trabajo dentro de una perspectiva crítica, para analizar su inserción en la forma capitalista de producción, sus determinantes políticos, históricos y tecnológicos, sus relaciones con diferentes prácticas en el campo de la salud y - especialmente- su relación con el modelo médico hegemónico" (Ramos et al, 2007).

Pero ¿qué tiene Foucault para que resulte atractivo al pensamiento enfermero? Para el historiador del presente, lo cotidiano se convierte en el eje central de la mirada: lo habitual, lo rutinario, lo banal, lo pequeño, lo indolente, lo que transita en la sombra. Y posiblemente sean éstos los accesorios de una actividad como la enfermera, que vive anclada en el día a día, compuesta de pequeños gestos, entre discursos y escritos anónimos, en un universo de detalles aparentemente sin importancia, pero que son los que sustentan su propia existencia.

El marco teórico foucaultiano invita a proyectar la mirada crítica sobre lo cotidiano, problematizándolo. Su visión del poder remite a las relaciones entre las personas en un espacio de convivencia donde se desarrollan todos los acontecimientos de la vida humana, donde tienen lugar los discursos y las prácticas cotidianas. Foucault nos invita a reflexionar sobre la relación poder/saber y sobre la disciplina dentro de las instituciones, cuestiones que encontramos desarrolladas principalmente en Vigilar y Castigar, una obra que propicia la aproximación entre la práctica enfermera y la concepción de poder en red o micropoder. Un poder que al decir de Foucault se ejerce más del que se posee, un privilegio que ya no pertenece con exclusividad a la clase dominante, sino que es fruto de las posiciones estratégicas y que es legitimado por los propios dominados cuando exploran las condiciones favorables de las situaciones (Foucault, 1979). Autores como Prandoni utilizan este marco teórico para establecer un paralelo entre el proceso de reforma psiquiátrica y los procedimientos disciplinares en el siglo XIX (Prandoni et al, 2006). Según Foucault los dispositivos disciplinares ponen en funcionamiento mecanismos de sujeción del cuerpo social, fabricando cuerpos dóciles, sujetos que son manipulados como objetos para ser controlados.

Pudiera ser el caso del cuerpo social de las enfermeras. Ya el mismo Foucault, desde su cátedra del Collège de France, se refirió al saber enfermero como uno de los muchos saberes sometidos (Foucault, 2002), un saber silencioso y silenciado que según Meleis se da cuando se deja de abstraer y organizar todo el conocimiento que cada día miles de enfermeras producen pero que no llegan a sistematizar y mucho menos a publicar (Meleis, 1997). Un conocimiento por tanto sepultado, pero también descalificado ante la opresión del saber biomédico, que desde su posición hegemónica somete a la disciplina enfermera. Para Irigibel Uriz, la docilidad enfermera, su poder ante los individuos y colectividades, así como el peso que ostenta en los sistemas sanitarios hegemónicos, dibuja una utilidad centrada en la construcción de la subjetividad heterónoma en salud de las personas y colectividades, distanciando a la disciplina de sus principios éticos fundamentales y de su fin ideal (Irigibel Uriz, 2008). Otras veces, por reacción frente al ánimo fagocitador de otros colectivos, la enfermería expresa necesidad de poder (saber) delimitando parcelas de conocimiento que se reserva para sí misma. Tal sería el caso de la Enfermería Transcultural, que para algunos autores tiene una función claramente corporativista, la de permitir a las enfermeras tener voz propia, para poder escapar de los límites del poder/saber que el corporativismo médico ha establecido a lo largo de la historia en el terreno de la salud-enfermedad (Galao Malo et al, 2005).

Por otra parte, conceptos fundamentales para la comprensión del campo disciplinar de la enfermería vienen siendo revisados y problematizados a la luz del referencial foucaultiano en busca de nuevos enfoques y significados. Tal es el caso del concepto de autocuidado, que Dorotea Orem convirtió en el centro de su Teoría General del Autocuidado, y que se ha sometido a crítica y puesto a dialogar de manera recurrente con el concepto de cuidado de sí mismo de Michel Foucault en busca de complementariedades y su mayor enriquecimiento (Guirao, 2003; Pereira et al, 2005; Bub et al, 2006). Foucault se refiere al cuidado de sí como práctica de libertad y como cuidado hacia los otros, dado que el cuidado de sí implica también la relación con el otro, pues siempre tendrá que existir unos referentes, guías o maestros. Aborda también las relaciones de poder que se pueden establecer entre ambos y el abuso que se puede desarrollar cuando se ejerce ese poder (Foucault, 1999).

Estamos con Costa et al en que el punto de vista foucaultiano abre sugerentes perspectivas sobre diferentes campos de actuación de la enfermería, tanto en el ámbito institucional como en las políticas públicas, en el cuidado, en las cuestiones de género, en la formación profesional, y en suma, en el intento de comprender las estrategias, luchas, saberes y prácticas para ampliar los espacios de autonomía del paciente y de la enfermera (Costa et al, 2008).

El interés creciente que Foucault viene despertando en algunos sectores de la enfermería se nos muestra como un síntoma de madurez intelectual de una profesión que se ha movido en una forma de pensamiento bipolar, pasando de no pensar (periodo vocacional de formación religiosa) a pensar sólo lo que podía discurrir por sí misma (periodo de los modelos enfermeros). Michel Foucault nos invita a saltar los muros del convento disciplinar para ser testigos de la forma en que fuera se construyen las verdades y a observar cómo se desarrollan las relaciones de poder en las instituciones sanitarias. Invita a las enfermeras a pensar las instituciones de las que forman parte, cuestionando lo que se muestra como natural para buscar en lo cotidiano elementos que permitan visualizar la manera inusitada en que a veces se recorta la realidad histórica.

En unos momentos en que los acuerdos de Bolonia vienen a poner algo de orden en el acceso de determinadas disciplinas a la educación superior en Europa, liberándose con ello la capacidad de pensar de muchas profesiones relegadas a ocupar posiciones subalternas en la sociedad, entre ellas la enfermería, estamos seguros que las enfermeras europeas, tal como hicieron las enfermeras brasileñas o australianas, van a celebrarlo redescubriendo y reivindicando a Michel Foucault como uno de sus pensadores de cabecera.

 

Bibliografía

Alvarez-Uria, Fernando (1994). Las instituciones de 'normalización'. Sobre el poder disciplinario en escuelas, manicomios y cárceles. Revista de Pensamiento Crítico, 1:41-49.        [ Links ]

Amezcua, Manuel (1993). Los estudios y los estudiosos de los cuidados en España. Index de Enfermería (Gran). II(4-5):16-24.        [ Links ]

Bub, Maria Bettina Camargo; Medrano, Carlos; Silva, Cláudia Duarte da; Wink, Solange; Liss, Per-Erik; Santos, Evanguelia Kotzias Atherino dos (2006).        [ Links ]

A noção de cuidado de si mesmo e o conceito de autocuidado na enfermagem Texto Contexto Enferm, 15(Especial):152-157.        [ Links ]

Costa, Roberta; de Souza, Sabrina da Silva; Ramos, Flávia Regina de Souza; Padilha, Maria Itayra (2008). Foucault e sua utilização como referencial na produção científica em Enfermagem. Texto & Contexto Enfermagem, 17(4): 629-37.        [ Links ]

Foucault, Michel (1979). Vigilar y castigar: nacimiento de la prisión. Madrid: Siglo XXI.        [ Links ]

Foucault, Michel (1999). Estética, Etica y Hermenéutica. Barcelona: Paidós.        [ Links ]

Foucault, Michel (2007). El nacimiento de la clínica. Una arqueología de la mirada médica. Madrid: Siglo XXI.        [ Links ]

Galao Malo, Roberto; Lillo Crespo, Manuel; Casabona Martínez, Isabel; Mora Antón, Mª Dolores (2005). ¿Qué es la enfermería transcultural? Una aproximación etimológica, teórica y corporativista al término Evidentia; 2(4). Disponible en http://www.index-f.com/evidentia/n4/99articulo.php [Consultado el 27.02.2009].        [ Links ]

Gastaldo, D; Holmes, D (1999). Foucault and Nursing: a history of the present. Nursing Inquiry; 6: 231-40.        [ Links ]

Guirao, Adolf (2003). La agencia de autocuidados. Una perspectiva desde la complejidad. Educare21, 2. Disponible en http://www.enfermeria21.com/educare [Consultado el 27.02.2009].        [ Links ]

Irigibel Uriz, Xabier (2008). Enfermería disciplinada, poder pastoral y racionalidad medicalizadora. Index de Enfermería; 17(4):276-279.        [ Links ]

Meleis, AI (1997). Theoretical nursing development and progress. San Francisco: Lippincott.        [ Links ]

Nunes, Nei Antonio (2008). Quando a história encontra o corpo: interface entre os deslocamentos foucaultianos e a iconoclastia kafkiana. Esc. Anna Nery R. Enferm. -Bra-, 12(1):143-149.        [ Links ]

Pereira Wendhausen, Águeda Lenita; Rivera, Soledad (2005). O cuidado de si como princípio ético do trabalho em enfermagem. Texto Contexto Enferm, 14(1):111-119.        [ Links ]

Prandoni, Raul Fernando Sotelo; Padilha, Maria Itayra Coelho de Souza (2006). Loucura e complexidade na clínica do cotidiano. Esc. Anna Nery R. Enferm. 10(4):623-634.        [ Links ]

Ramos, Flávia Regina Souza; Padilha, Maria Itayra Coelho S; Vargas, Mara Ambrosina de Oliveira; Mancia, Joel Rolim (2007). Foucault & Enfermería. Arriesgarse a pensar de otros modos. Index de Enfermería; 57:37-41.        [ Links ]

Richardson, Fran; Carryer, Jenny (2005). Teaching cultural safety in a New Zealand nursing education program. Journal of Nursing Education, 44(5):201-208.        [ Links ]