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Index de Enfermería

versión impresa ISSN 1132-1296

Index Enferm vol.20 no.1-2 Granada ene.-jun. 2011

http://dx.doi.org/10.4321/S1132-12962011000100022 

ARTÍCULOS ESPECIALES

INSTRUMENTOS

 

La Evaluación Docente en los nuevos Grados Universitarios

Teacher Evaluation in the new University Degrees

 

 

Diego José Feria Lorenzo1, Ana Barquero González1, Rocío León López1

1Escuela Universitaria de Enfermería, Universidad de Huelva, España

Dirección para correspondencia

 

 


RESUMEN

La evaluación, además de valorar al alumnado, es fundamental que también posibilite y se oriente hacia el aprendizaje del profesorado. Acción educativa que trasciende lo académico para trasladarse a la sociedad, que recibe en forma de profesionales titulados a sus ciudadanos, por lo que en los docentes está la capacitación para realizarla con todas las consecuencias que el hecho tiene de responsabilidad para ellos. Pretendemos realizar una reflexión sobre este proceso, con el que se intenta la adaptación a las nuevas exigencias que nos está marcando el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) en los Grados universitarios. El desarrollo de nuevas estrategias docentes, que han de convertirse en protagonistas de unas metodologías didácticas activas, centradas en el alumnado, debe ser una misión primordial del profesorado. Esta situación genera cambios en la cultura docente, que implica la puesta al día de los instructores y la creación de equipos para la coordinación dentro de los nuevos estudios adaptados.

Palabras clave: Educación, Evaluación, Equipos docentes.


ABSTRACT

Besides from assessing the students, the evaluation must allow and be focused on the teachers' learning. This educational action goes beyond academics to impregnate the society, which receives it by the means of qualified professionals, so that teachers must be able to produce it with full responsibility. We intend to reflect on this process, as an attempt of adaptation to the new requirements ruled by the European Space for Higher Education. The development of new teaching strategies, which must become basic in active learning methodologies, focusing on students, should be a primary mission of teachers. This situation leads to changes in teaching culture, which involves updating of trainers and team building for coordination within the new adapted studies.

Key words: Education, Evaluation, Teaching teams.


 

Introducción

La evaluación es un proceso sistemático de recogida de información, en base a unos criterios previos. Debe estar orientada a valorar la calidad y los logros, que nos permitan emitir un juicio sobre el mérito o el valor que tienen las acciones educativas, para tomar posteriores decisiones con el fin de proponer mejoras para conseguir mayores cotas de calidad. No es algo que se improvisa, sino que al contrario, requiere de una planificación metódica y ordenada. Ha de contener objetivos y criterios claros para averiguar logros. Por medio del contraste de objetivos y logros nos ayuda a verificar, modificar o rechazar lo planificado, lo que permite la observación y registro del desarrollo y ejecución de las intervenciones. Debe estar contextualizada y con la recogida de datos pertinentes (quién, cómo, para qué, con qué instrumentos). Por tanto, evaluar no consiste sólo en medir, tasar, sino que es un proceso que debe conducir a la toma de decisiones, que posibilite la mejora de lo que se evalúa, con el fin de conseguir una enseñanza/aprendizaje excelente.1

Es necesario tener en cuenta que este aspecto de la educación, además de ser un proceso por el que se evalúa al alumnado, es fundamental que también posibilite y se oriente hacia el aprendizaje del profesorado. Significa que debe existir una actitud crítica del docente para reflexionar sobre la práctica, y lo más importante, que haya una disposición para la mejora de la misma.2 Esta acción nos va a permitir la redefinición y los posibles ajustes de la guía docente, en función de los resultados obtenidos, para la mejora en próximos años académicos. No podemos olvidarnos, al elaborar la guía, que es imprescindible que exista una enorme correspondencia entre competencias, objetivos y contenidos de la asignatura para que facilite la acción evaluadora.3

La evaluación universitaria trasciende a lo puramente académico para trasladarse a la misma sociedad, que recibe en forma de profesionales titulados a sus ciudadanos, por lo que en los docentes está la capacitación para realizarla con todas las consecuencias que el proceso tiene de responsabilidad para ellos. En cuanto a las técnicas evaluadoras, algunos estudios consultados destacan que actualmente perviven como principal soporte de ellas el examen tradicional, "principal artificio que permite la administración de lo educativo, pero también instrumento de control indispensable, en las actuales estructuras escolares, tanto del alumno como del profesor".3 Aunque es necesario destacar que evaluación y examen "no son sinónimos y que el examen está frecuentemente en las antípodas de lo que pedagógicamente puede considerarse una buena evaluación".3

Las nuevas orientaciones en los sistemas de evaluación nos hablan de otras formas e intervenciones para llevarla a cabo, entre las que podemos citar la grupal, el seguimiento continuo del alumno, etc., que intentan acercarse a un conocimiento más global del aprendizaje, alejándose de la exclusividad del examen final. Al constituirse la evaluación en un proceso continuo en la detección de dificultades de aprendizaje, es necesario incluir en este proceso el diálogo con el alumnado como principal implicado en la misma, pues le condiciona su trabajo, el estudio, su relación con el profesor y la institución. La evaluación le da, por un lado, información al alumnado sobre su aprendizaje, y por otro, "al profesorado, a los Centros y a la propia Universidad información sobre la eficacia de las estrategias de enseñanza-aprendizaje y el nivel de logro de los objetivos propuestos para introducir las medidas correctivas que procedan".4

Llegados a este punto, es necesario describir los tipos de evaluación que podemos realizar con el alumnado en el periodo educativo. Planteándonos un aprendizaje significativo, es importante partir de los conocimientos previos que posee el alumnado para poder construir a partir de los mismos, esto conlleva quizás la reestructuración de los contenidos y metodología docente a raíz de los resultados obtenidos. Así distinguimos en primer lugar:

a) Una evaluación inicial con la que intentaremos recabar datos acerca del nivel de conocimientos o la detección de necesidades formativas. En ella se muestran las carencias o potencial de aprendizaje que posee el alumnado, para sopesar recursos, prioridades de actuación, etc. Esta actividad, en resumen, tiene un carácter diagnóstico, y podría mejorarse con el análisis y el debate de los resultados con el alumnado, ya que sus comentarios la pueden enriquecer.

b) La evaluación continua/formativa realizada para perfeccionar la intervención educativa. Permite introducir cambios según las necesidades planteadas. La finalidad de este aspecto de la evaluación es seguir el progreso educativo del alumnado. Nos proporciona datos suficientes para hacer ajustes en la progresión de la asignatura, y poder introducir elementos acordes a las necesidades detectadas. La recogida de los datos se realiza a través de la observación, el cuaderno de campo, intercambiando preguntas y respuestas en el aula, con pruebas escritas, etc. Esta evaluación se realizará con la frecuencia que estime oportuna el profesorado en función de las necesidades detectadas, de la observación del alumnado o del desarrollo de la organización de la materia.

c) La final, sumativa o de resultado es un tipo de evaluación realizada al final de la intervención educativa. Es decir, tiene lugar al término del periodo de instrucción y valora el trabajo y rendimiento del alumnado, además del proceso de aprendizaje. Se efectúa para valorar la consecución de objetivos de la intervención e informa sobre la eficiencia y la calidad de la misma. En ella se tienen en cuenta los objetivos y criterios de evaluación establecidos al comienzo del curso. Su comparación nos permitirá hacer una descripción de la cumplimentación total o parcial de estos objetivos establecidos.5

La utilidad de la evaluación puede considerarse desde dos perspectivas:

a) Perspectiva interna/científica: que nos facilita conocer el cumplimiento de los objetivos, elegir y utilizar técnicas en función de su efectividad, analizar puntos fuertes y débiles, reflexionar y con ello optimizar lo evaluado.

b) Perspectiva externa/política: desde este punto de vista nos permite informar y comprender lo evaluado (responsables, participantes, comunidad educativa). Nos orienta hacia unas exigencias de calidad. Favorece el desarrollo propio. Nos permite justificar la toma de decisiones y distribuir recursos (rendición de cuentas). Con ella podemos configurar políticas educativas.

 

Cómo evaluar el aprendizaje de los estudiantes

Comenzando por el procedimiento para realizar la evaluación, algunos de los pasos a seguir para llevarla cabo serían: designar el objeto a evaluar, propuesta clara de objetivos y elección de instrumentos apropiados de evaluación,4 recoger información (retroalimentación y seguimiento), tratamiento de la información (procedimiento y análisis), resultados (entrega) Informe, y propuestas de mejora.

Una vez descritos los pasos a seguir, al comienzo del año académico es necesario explicar nuestro sistema de evaluación (criterios, modelo que se va a utilizar, porcentajes), con un leguaje adaptado al curso donde impartimos docencia:

1. Qué competencias se pretenden alcanzar a través de la asignatura en el contexto global de la disciplina.

2. Los contenidos del programa, haciendo hincapié en aquellos aspectos más relevantes del mismo.

3. Qué estrategias didácticas vamos a utilizar (clase magistral, rol play, brainstorming, seminarios, dramatizaciones, estudio de casos, ABP, trabajos cooperativos, trabajos individuales, debates dirigidos, lluvia de ideas, etc.).

4. La calificación utilizada para la evaluación y los porcentajes adjudicados a cada una de las partes de la guía didáctica (examen escrito, trabajos de campo, actividades académicas dirigidas, seminarios).

5. Exámenes. Tipos de exámenes (pruebas objetivas, preguntas abiertas a desarrollar, test, estudio de casos). En el caso de prueba objetiva y test es recomendable explicar al alumnado la fórmula de corrección a utilizar, la puntuación a las preguntas abiertas, etc., con la finalidad de que los criterios sean lo más transparentes posibles. En este sentido, nos permitimos hacer una serie de recomendaciones:

- Al comienzo de cada examen y para facilitar la comprensión, sería bueno redactar una serie de instrucciones claras para la cumplimentación del mismo (duración, fórmula de corrección, valor de las preguntas, etc.).

- El profesorado y el alumnado deberían conocer la normativa de exámenes (revisión, exámenes de incidencias, solicitud de tribunales, período de custodia, etc.), publicadas en la Universidad y aquellas específicas de cada facultad o centro.

- Es aconsejable para el profesorado realizar una evaluación sobre la redacción de los exámenes, con el fin de comprobar la pertinencia de las preguntas realizadas.

- Para la mejora del aprendizaje, sería conveniente añadir en los márgenes de las pruebas escritas comentarios con sugerencias que ayudaran al alumnado a progresar en la adquisición de conocimientos.

 

Cómo mejorar las tareas que mandamos a los estudiantes

En primer lugar al igual que al comienzo de cada asignatura el profesorado presenta el programa, sería necesario que también elaborara una guía para la presentación oral y escrita de trabajos y la colgara en la plataforma virtual de cada universidad, esta constaría de:

- Las pautas a seguir para la realización de trabajos, estructura, criterios evaluables, búsquedas, normas de citación bibliográfica, bases de datos, fuentes, enlaces, archivos, bibliotecas.

- Orientaciones para los debates y moderación de discusión en grupo, puestas en común, etc.

- Enlaces de correctores ortográficos, página de la Real Academia Española de la Lengua.

- Guía para la presentación de trabajos en público, presentaciones en power point, criterios de selección en la presentación de vídeos y películas.

 

Evaluación y mejora de la labor docente

Para una mejora de la labor educativa, la formación y coordinación de los equipos docentes en el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), es un núcleo fundamental que debe orientar hacia un doble objetivo: "mejorar la calidad de la docencia y el aprendizaje de los estudiantes y ser un factor de cambio de la cultura laboral del profesorado y del personal al servicio de la docencia".6 De ahí, la conveniencia de la creación de dichos equipos con el fin de una mayor y mejor coordinación entre el profesorado de las mismas asignaturas y con el resto de las materias de la disciplina. Pueden contribuir a la coordinación del conocimiento entre iguales y diferentes asignaturas, y a la evaluación continuada de las distintas materias y disciplinas.

Estos equipos, deben conformarse en una nueva cultura universitaria cooperativa y de manera que sean operativos y funcionales, entendiendo por equipo cooperativo "un conjunto formado por profesorado y técnicos en docencia y en recursos para el aprendizaje y en documentación, en el que participan estudiantes de postgrado y doctorado y que es el referente de la acción formativa de la universidad en un ámbito docente".6 Otra de sus bondades es la creación de espacios de trabajo interdisciplinar, generadas por estos grupos, en ellos tendrán cabida el profesorado novel, estudiantes de doctorado, potenciando el iniciarse en tareas de formación y colaboración e incluso investigadores para tareas de diseño y planificación docente.

Siguiendo con las finalidades que se pretenden con la creación de estos equipos, es que sus componentes, en especial el profesorado, realice una revisión continua y sistemática de su práctica docente; la integración de nuevas tecnologías de la información y documentación, el trasvase de nuevas metodologías y experiencias exitosas compartidas con el resto de los docentes, que permitan la evaluación continua de la calidad de la docencia. La formación de equipos debería estar configurada en torno a asignaturas de cada curso y a su vez con aquellas de igual identidad en cursos sucesivos. Se configuran también en un espacio de reflexión y evaluación sobre la práctica, para la innovación docente y la investigación educativa. En definitiva, tanto los equipos de curso o de titulación han de compartir responsabilidades y coordinar esfuerzos y exigencias en pro de una enseñanza de calidad.

 

Estrategias didácticas en la nueva metodología docente

La nueva perspectiva de los estudios de Grado en el marco del EEES se orienta hacia el que aprende, al alumno. Requiere, por tanto, el desarrollo de competencias tanto genéricas como específicas, las cuales implican la adquisición de conocimientos, capacidades y recursos en el estudiante. Este conjunto de factores adquiridos le van a dotar de técnicas y medios para que pueda afrontar situaciones en las que, aunque no posea los conocimientos necesarios para enfrentarlas, si podrá adquirirlos partiendo de estos instrumentos. Entre las competencias que debemos desarrollar los docentes en el alumnado se encuentran la capacidad de análisis y síntesis, el trabajo en equipo, la comunicación, independencia de criterio, gestión de la información, apreciación de la diversidad y la multiculturalidad, etc.

La exclusividad de la lección magistral ha de dar paso a otras estrategias que han de convertirse en protagonista de unas metodologías didácticas activas e interactivas, centradas en el alumnado. Estas nuevas formas irán encaminadas, tanto a la adquisición de conocimientos, como a formar alumnos que tengan capacidad para seguir estudiando y para adquirir conocimientos por ellos mismos. Como afirma Pardo Rojas y col. estas estrategias didácticas vinculadas a las metodologías activas:

"- Estimulan en los alumnos una participación activa en el proceso de construcción del conocimiento.

- Promueven un aprendizaje amplio y profundo de los conocimientos.

- Desarrollan de manera intencional y programada habilidades, actitudes y valores.

- Permiten una experiencia vivencial en la que se adquiere conocimientos de la realidad y compromiso con el entorno.

- Fomentan el desarrollo del aprendizaje colaborativo.

- Promueven en el docente el desempeño de un nuevo rol.

- Permiten la participación del alumno en el proceso de evaluación de su aprendizaje".7

Describiremos a continuación algunas de las metodologías activas que se están poniendo en uso actualmente en el EEES.

a) Internet para comunicación, formación e información. El primero de estos instrumentos que queremos iniciar en este artículo es, precisamente, la base o soporte de todas las metodologías activas con las que actualmente se cuenta tanto en la vida diaria, instituciones públicas y privadas, lugares de trabajo y los docentes y alumnos en las universidades. Nos referimos a internet, que aplicado a la docencia tanto presencial como a distancia, es una herramienta valiosísima de apoyo a la misma. Pero, al mismo tiempo, se constituye para el alumno, sobre todo si es principiante en el contexto universitario, en un pozo que le ofrece exceso de información y no siempre de probada calidad. Es decir, puede caer en documentación que no esté avalada por una fuente que posea un respaldo de suficiente solvencia científica y académica. De ahí, que la advertencia y seguimiento del docente se constituya en un factor decisivo que le aporte propuestas fehacientes y de probada excelencia. Con el tiempo, y ya en cursos superiores puede ser un punto de encuentro entre el mundo laboral y el académico, ya que se puede contactar con profesionales de cualquier parte del mundo.

b) El portafolio: papel del docente y del alumno en su elaboración. El portafolio es una herramienta de evaluación que permite analizar tanto el trabajo del alumnado como el del profesorado, con el fin de mejorar, investigar, innovar y formar. Los estudiantes que lo elaboran deben conocer el procedimiento, los contenidos y los fundamentos educativos que deben integrarlo. Esto hace que se impliquen en el desarrollo de su propio aprendizaje a través de la motivación y la reflexión, sobre su formación. Según Klenowski es "una colección de trabajos del estudiante que nos cuenta la historia de sus esfuerzos, su progreso y logros en un área determinada. Esta colección debe incluir la participación del estudiante en la selección del contenido del portafolio, las guías para la selección, los criterios para juzgar méritos y la prueba de su auto-reflexión".8 Algunos de los aspectos que se pueden desarrollar al confeccionar esta herramienta son:

- La mejora del pensamiento crítico y reflexivo, la creatividad e independencia del alumnado.

- Favorece la retroalimentación sobre su aprendizaje, capacitándole para detectar su progreso y en la detección de necesidades formativas. Ayuda en la selección de material y contribuye a la construcción de aprendizajes significativos.

- Fomenta la comunicación, la crítica y el intercambio de información entre el alumnado y el profesorado, permitiendo la autoevaluación orientada hacia la mejora.

- Promueve el desarrollo de destrezas mediante el uso del lenguaje oral y escrito y con el contacto de materiales auténticos o de simulación.

- Ayuda a la profesionalización permitiendo demostrar el logro de competencias.

- Crea hábitos de trabajo y de planificación respecto a su aprendizaje permitiendo la autoevaluación y la valoración de los mismos.

- Incrementa el desarrollo de estrategias de discusión, negociación, e interacción, opiniones, solución de problemas, negociación y la toma de decisiones. Todo esto aporta un gran beneficio permitiendo la interacción entre el grupo, detectando a los más sobresalientes e involucrados en el proceso, a los menos comprometidos, favoreciendo especialmente a aquellos estudiantes menos aventajados.

- Es una estrategia cualitativa que nos permite la evaluación de los estudiantes en distintos ámbitos de su aprendizaje y de la comunicación escrita.9

Criterios para su elaboración. Aunque es un documento abierto y flexible, el portafolio debe estar bien planificado y estructurado y con unos criterios de evaluación elaborados por el docente. Algunas de las características que debe contener es que deben ser fáciles de llevar a cabo y de usar, que faciliten la intervención, comunicativos y breves, sin información irrelevante. Debe describir el camino recorrido en su realización para llegar a las conclusiones que presenta incluyendo el juicio personal y la justificación de las acciones acometidas. Permitirá la evaluación de aspectos tales como el dominio conceptual, habilidades, destrezas, procedimientos, actitudes, capacidades y competencias.10

La tutoría como estrategia para la elaboración y seguimiento del portafolio. Uno de los aspectos a contemplar a la hora de elaborar el portafolio es la tutoría y el papel que juega el docente, ya que ésta es pieza fundamental a la hora de evaluar, orientar, planificar y coordinar el trabajo del alumnado tanto personal como colectivo. La tutorización ayuda al alumno en su adquisición de seguridad, independencia y control en su proceso de aprendizaje, de ahí que la tutoría se establece como una modalidad organizativa de la enseñanza en la que instaura una relación personalizada de ayuda en el proceso formativo, entre el profesorado y el alumnado. El papel del profesor es el de guía, orientador y facilitador de los procesos formativos.

c) Plataformas de teleformación. Estas herramientas que operan gracias a internet han revolucionado la educación a distancia. En ellas los alumnos pueden interactuar entre ellos y además con el profesor. Las plataformas de teleformación se instauran como buenos ejemplos instrumentales, tanto en la formación a distancia, como en el apoyo y complemento a la presencial.

En el caso de la docencia reglada se pueden colgar la guía de la asignatura, normativas estilísticas de cumplimentación de trabajos, estructura de análisis de textos, normas ortográficas, presentaciones de los temas de la asignatura, artículos relacionados con el contenido, actividades individuales y de grupo asignando tiempos de realización, foros, chats, etc. Al exigir la identificación de usuarios, el seguimiento tanto individual como de grupo, por la intimidad que ofrece, favorece el control y la evaluación del profesor respecto a las actividades propuestas. Ofrecen, por otra parte, recursos para programar actividades de trabajo colaborativo como los foros que hemos citado anteriormente, lo que potencia el aprendizaje autónomo y aumenta la implicación del estudiante en su formación y estudio.11 En el caso de las universidades españolas la plataforma más generalizada es Moodle, que como afirma Iker Ros "es la más potente herramienta con la que contamos los docentes en este momento para poder crear y gestionar nuestro curso a través de la red. Nos permitirá básicamente subir contenidos educativos (apuntes, imágenes, videos, presentaciones...), facilitar la comunicación con nuestros alumnos y entre ellos y por último gestionar la evaluación de sus tareas de aprendizaje".12

d) Tutorías mediante correo electrónico. Instrumento ideal en la docencia a distancia. Aunque actualmente se ha convertido en una práctica habitual en la presencial, cuando a principios de curso la mayor parte de los profesores lo escriben en el encerado para que el alumno pueda recurrir a lo largo del curso en pos de aclaraciones o dudas que le surjan e incluso para negociar una cita de la tutoría habitual. Para el aprendizaje significativo, centrado en la resolución de problemas en momentos en los que el alumno está estudiando, puede trasladar la pregunta al profesor para una posible aclaración. La tutoría por correo electrónico incrementa la interactividad con el profesor, constituyéndose en un instrumento flexible en la atención al alumnado. Se utiliza actualmente como medio para organizar tareas en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

e) Trabajo colaborativo: foros de discusión. El trabajo colaborativo podemos definirlo como la realización de actividades de aprendizaje, organizadas por el profesor, en grupos de alumnos, tanto en clase como por internet. La evaluación ha de ser en grupo, y aquí citamos otra de las formas de control alejada de la nota individual tradicional, que intenta desarrollar la labor de trabajo en equipo como competencia profesional. En la medida en que la actividad esté más estructurada y guiada será más colaborativa, potenciando el trabajo autónomo del alumno y teniendo en cuenta la cooperación con el resto de los miembros.

No podíamos dejar de citar los foros de discusión como ejemplo de este tipo de intervenciones didácticas. Permiten el debate, la tolerancia, flexibilidad, la organización, reparto de tareas, y además, al realizarse online, puede ser asincrónico permitiendo la reflexión y búsqueda de información antes de participar. En ellos se puede, partiendo de lecturas previas, manifestar las opiniones fundadas de los participantes. Otra de las posibilidades que nos ofrece la herramienta es la participación de otros alumnos de otras universidades, o de profesionales activos en empresas o instituciones públicas y privadas, profesores, etc.7,11

 

Conclusiones

A modo de reflexión final, la revisión de la metodología evaluadora expuesta en las páginas precedentes, sin ánimo de realizar un tratado sobre ella, pues escaparía a nuestras pretensiones y conocimientos, podría ayudar a profesores del ámbito universitario que puedan estar planteándose como abordar los nuevos retos de la convergencia europea. Algunos de ellos están sacados de experiencias en diversos ámbitos educativos y completados con la propia en el trabajo diario de años en este campo, que pasan por el intento de nuestra puesta al día, el abordaje y experiencia del pilotaje de la convergencia europea y el haber finalizado el primer semestre del nuevo grado. No obstante, nos queda mucho camino por andar pero, como decíamos en las primeras líneas de este escrito, es una tarea de nuestra responsabilidad por la proyección social que tiene nuestro trabajo como docentes.

 

Bibliografía

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Dirección para correspondencia:
Avda. Tres de Marzo s/n,
Campus del Carmen,
21071 Huelva, España
diego.feria@denf.uhu.es

Manuscrito recibido el 20.05.2010
Manuscrito aceptado el 22.07.2010

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