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Index de Enfermería

versión impresa ISSN 1132-1296

Index Enferm vol.20 no.4  oct./dic. 2011

http://dx.doi.org/10.4321/S1132-12962011000300009 

ARTÍCULOS ESPECIALES

TEORIZACIONES

 

Visibilidad de la disciplina enfermera: el factor mediático de la investigación

Visibility of nursing discipline: the media factor research

 

 

Teresa Ximena Ibarra Mendoza1, Ana Lucía Noreña Peña2, Juan Guillermo Rojas3

1Profesor Asistente, Escuela de Enfermería, Universidad Arturo Prat, Chile.
2Profesora Ayudante de la Escuela de Enfermería, Universidad de Alicante, España.
3Profesor de la Facultad Enfermería Universidad de Antioquia. Medellín, Colombia

Dirección para correspondencia

 

 


RESUMEN

Se plantea este artículo teniendo como premisa que la investigación, contribuye a la reflexión interna de cada disciplina y justifica el avance de la ciencia. A partir de tal condición, se contextualiza la investigación en el ámbito académico y práctico de la Enfermería. La revisión prosigue, analizando el aporte de los estudios de postgrado y de los proyectos de investigación desarrollados, los cuales ofrecen la posibilidad de mejorar las prácticas actuales de enfermería. En este punto, la formación doctoral es una opción, que permite afianzar la preparación profesional y personal a través de la adquisición de habilidades y actitudes de carácter investigativo, ahondando en la profundización disciplinar y la reflexión teórica. Finalmente, y con todos los elementos expuestos, se da a conocer algunos de los principales obstáculos y preocupaciones que deben enfrentar los profesionales de enfermería cuando deciden investigar y/o ajustar las perspectivas conceptuales a la práctica en pos de los resultados.

Palabras clave: Investigación en Enfermería, Educación en investigación en enfermería, Educación en enfermería.


ABSTRACT

This article takes the premise that research contributes to the internal reflection of each discipline and justifies the advance of science. From such condition, research is contextualized in academic and practical nursing. The review continues by analyzing the contribution of graduate studies and developed research projects, which offer the possibility of improving current nursing practices. At this point, doctoral training is an option, which allows a strengthening of professional and personal development through the acquisition of skills and investigative understanding, delving deeper into disciplinary and theoretical reflection. Finally, in addition to all the above, we explain some of the major obstacles and concerns faced by nurses when they decide to investigate and/or adjust the conceptual outlook towards practical results.

Key words: Nursing research, Nursing education research, Education, Nursing.


 

Introducción

La investigación es la acción que fundamenta el ejercicio reflexivo de las disciplinas, y justifica el avance de las ciencias. En este sentido, a la Enfermería le brinda la posibilidad de un refinamiento de su saber,1 que se hace visible, en la medida en que los profesionales de este campo aborden mediante su utilización, diversas perspectivas conceptuales, tornándose un método propicio para equiparar las exigencias del sistema social en que se inscribe. De este modo se puede hacer frente a la formación académica contemporánea y además, realizar contribuciones científicas que incentiven la evolución de las prácticas relacionadas con el ejercicio enfermero. Hardey afirma que la investigación es crucial para la prestación de cuidados de salud efectivos y para el status profesional.2 Por tanto, para esta disciplina la investigación no es consecuencia inevitable del progreso científico, sino que forma parte de un proyecto cultural y político indispensable para establecer la enfermería como una profesión que tiene una manifiesta necesidad de distanciarse del modelo hegemónico biomédico de salud.3,4 En este sentido, gran parte de los esfuerzos de la enfermería como profesión, se han orientado a la operacionalización de acciones que contribuyen a la curación buscando lograr la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad, la asistencia en el buen morir y el bienestar de los usuarios que requieren de cuidado.

Por otra parte, el desarrollo de Enfermería enfocado en la investigación, aún es incipiente y tímido, debido a que, en gran proporción, se investiga como requisito para obtener un título académico, lo cual no repercute de manera directa en las instituciones prestadoras de servicios de salud, ni contribuye de manera significativa a transformar la realidad de los actores del cuidado.

Es importante reconocer que la educación de pregrado y postgrado se ha esmerado en la tarea de abrir el espacio para la enseñanza de la investigación. Sin embargo, son contadas las enfermeras dedicadas de lleno a la investigación; circunstancia que se evidencia al comparar los aportes de la investigación enfermera con otras disciplinas, donde se observa un bajo cúmulo de conocimientos generado para y en el contexto del individuo, la familia y la comunidad.4 Derivándose de este panorama la desvinculación entre la investigación, la enseñanza de la enfermería y la práctica. Así, lo que este artículo pretende mostrar es un análisis sobre la realidad de la investigación en enfermería, la posibilidad de valorizar el cuidado a partir de la evidencia y el desarrollo de procesos investigativos a partir de las situaciones cotidianas de la práctica profesional.

 

Contextualizando la investigación en enfermería

La enfermería se caracteriza por ser una disciplina pluralista. En este sentido, a nivel disciplinar, se discute la manera de acercarse al objeto de la disciplina -qué conocer (experiencias humanas), el método -cómo conocer (cuanti/cualitativamente), -quiénes conocer (individuos/ familia/ colectivos). Esta diversidad de posibilidades para estudiar la labor de enfermería, se ve reflejada en los múltiples escenarios donde los profesionales ejercen su labor, llámense públicos, privados, autónomos, generales, especializados, clínicos, comunitarios o educativos. Adicionalmente, es importante destacar la influencia que ejercen los centros formadores de pre y postgrado, por la multiplicidad de enfoques, orientaciones y motivaciones definidos en sus proyectos educativos.5

El ser plurales como profesionales constituye una excelente oportunidad de ofrecer productos investigativos coherentes, con un ordenamiento que potencializa las riquezas disponibles en los diversos contextos (institucional, local, nacional e internacional). Sin embargo, muchas de estas aplicaciones de carácter investigativo son sólo disertaciones construidas desde la academia, las cuales no son conducidas o direccionadas hacia los espacios donde se da el ejercicio profesional; o responden a percepciones inciertas y frecuentemente sin respuesta que viven las enfermeras en su práctica.

La investigación en el ámbito académico

Las Universidades hoy en día promulgan entre sus miembros la necesidad de introducir la ciencia y la tecnología para lograr competitividad. El reto es por tanto, lograr que los profesores integren su tarea de formación del recurso humano con el quehacer investigativo y, al mismo tiempo, que impriman a la academia la pasión por el conocimiento.

Con frecuencia los docentes enfermeros se comprometen con la enseñanza y algunos no desarrollan su cátedra con espíritu investigativo o integran muy poco su función investigadora. No obstante, los que se interesan por ella, admiten que la realidad de la enfermería se construye a partir de experiencias humanas que exigen un conocimiento que va desde lo biológico, pasando por la dimensión interpretativa que cada uno atribuye a los procesos de salud-enfermedad, hasta llegar a lo espiritual.6

En la enfermería actual, los académicos que se interesan por la generación y desarrollo del conocimiento (profesores universitarios, estudiantes de pre y postgrado) reconocen la existencia de diferentes tipos de métodos para abordar un fenómeno de investigación. Pero independientemente de las áreas y la diversidad de enfoques con los cuales se puede llegar a estudiar un fenómeno particular, el reto es generar conocimiento continuo, válido, confiable, que trascienda al mero ejercicio de la aplicación de métodos.

A nivel académico, hasta ahora, el papel predominante del profesor de enfermería en la investigación ha sido el de asesor, que responde a la presión curricular del trabajo de pregrado y postgrado, donde los estudiantes son los que asumen la tarea de investigar. A su vez, el profesorado frecuentemente por el interés marcado en la docencia, tiende a avanzar muy lentamente en la producción científica, situación que conduce la mayor parte del tiempo a un desfase en la utilización de los resultados.

Este factor se convierte en un aspecto decisivo al analizar la divulgación científica, porque aunque se disponga de fuentes de publicaciones locales, nacionales o internacionales, el llegar a generalizar los resultados, puede ser no visto como una urgencia o como parte de la tarea de investigar. Cabe destacar que los académicos tienen la ventaja de poseer buenas preguntas de investigación, pero no siempre llegan a transformarlas en proyectos debido, probablemente, a que el contacto con el cuidado directo, con la práctica clínica, es tangencial.

Una primera cuestión que emerge, es la necesidad de que los planes de formación en investigación en todos los niveles conduzcan a debates y reflexiones profundas sobre el espíritu investigativo como un estilo de vida, influenciado por unas sólidas bases epistemológicas.

Las aportaciones del postgrado a la investigación

Los estudios de postgrado, específicamente los programas doctorales, demandan a sus participantes el desarrollo de capacidades cognitivas e intelectuales que les permitan aplicar, integrar y comunicar conceptos o teorías que se vean reflejadas en la formulación de investigaciones. Esta perspectiva resulta interesante debido a que las tesis y proyectos de investigación doctoral exigen que las ideas sobre las que se soportan estén encaminadas a apoyar las necesidades de un contexto específico, de una población, de un colectivo profesional, en síntesis, que su aporte sea un posible mejoramiento o contribución a las problemáticas actuales.

Según Malvarez, "desde esta perspectiva, la formación doctoral debe dirigir su interés en el fortalecimiento riguroso de la actividad científica, pues la institución universitaria constituye por excelencia el mejor campo para aprender a investigar",7 de modo que, para la enfermería la formación doctoral es una opción que permite afianzar la preparación profesional y personal a través de la adquisición de habilidades y actitudes de carácter investigativo ahondando en la profundización disciplinar y la reflexión teórica.

Los doctores son los destinatarios a desarrollar investigaciones en enfermería, llevándolas a cabo con plena autonomía y rigor metodológico. Esto no significa que no realicen investigación colaborativa, es decir, que no participen como colaboradores de otras investigaciones, más bien al contrario, el desarrollar la capacidad de liderar proyectos de investigación les permite realizar aportes sustantivos en áreas específicas del conocimiento,8 con lo cual, el componente interdisciplinario fortalece la creación del cuerpo de conocimientos de la disciplina con pertinencia social, académica y científica.

La investigación en el contexto de la práctica profesional

Las enfermeras vinculadas a la práctica perciben la investigación de la academia como una tarea más en el entrenamiento avanzado, pero no como punto crucial para ser utilizada en su labor, "el cuidado de la salud". Es así como la investigación en Enfermería está divorciada de la realidad del cuidado directo, se mira como un conocimiento incomprensible o conceptualmente confuso y algunas veces sin aplicabilidad real a la hora de dar cuidados.

Esta situación frustra a las enfermeras clínicas, que ven en la investigación algo irrelevante, porque no les sirve para cuidar la salud de los usuarios, ni para su crecimiento personal o profesional.9 Las enfermeras clínicas esperan que la academia les ofrezca como producto de investigación formas de trabajo que beneficien a los que cuidan y que les permita aprender otras formas de responder ante las demandas de las instituciones con innovación y creatividad.10

Los enfermeros asistenciales se interesan en el cuidado certero y la seguridad de ser reconocidos socialmente, ya que hoy se les pide un rol definido fundamentado en el conocimiento.11,12 En tanto las instituciones, representadas por sus directivos o gerentes, esperan de la investigación un conocimiento generalizable y les preocupa conocer (mediante su ejecución) que los servicios sean eficientes y efectivos en su gestión, que la relación coste/beneficio sea equilibrada y que tenga en cuenta el uso de herramientas tecnológicas para la atención de los pacientes, esto es, la provisión de cuidados a partir de la mejor evidencia disponible.

Una de las estrategias para alcanzar el propósito de brindar cuidados que sean científicamente respaldados por la investigación, es la adopción de un modelo conceptual que oriente tanto el cuidado como la investigación sobre la práctica del cuidado. En este sentido, Fawcett13 propone tres pasos para llevar a cabo dicha labor: desarrollar un entendimiento comprensivo de los lineamientos del modelo para desarrollar la práctica y la investigación, luego revisar la producción investigativa existente que haya sido orientada por dicho modelo, y finalmente construir y comunicar de forma clara una estructura conceptual, teórica y empírica que permita llevar los hallazgos a la práctica cotidiana.

 

Obstáculos y preocupaciones a la hora de investigar

Dada la complejidad de la situación planteada, surge la necesidad de preguntarse ¿qué desafíos deberán enfrentar los profesionales de enfermería para posesionar la investigación como una necesidad?, podría decirse que se requiere desarrollar la investigación con la responsabilidad de generar conocimiento para la disciplina, lo que exige congruencia entre la investigación de los centros universitarios que forman profesionales de enfermería conjugada con lo que necesitan las enfermeras clínicas, con productos accesibles y mostrables, científicamente competitivos y confrontados con otros investigadores (válidos), que frenen (corrijan) la situación disociada y difícil del ejercicio disperso, y que demuestren la validez social y científica de la profesión.

Al respecto, Wolfer6 señala las características que debe poseer la investigación para generar conocimiento válido, asegurando el refinamiento de: el elemento instrumental, el elemento ilustrativo, y el elemento de comunalidad incluidos en cada proyecto de investigación. Así, cada investigador debe seguir en la producción de conocimiento una serie de parámetros ajustados a las condiciones del medio en el que éste se genera, proceso conocido como elemento instrumental. Tras esto, surge la necesidad de ser hábil en el manejo de los métodos generales y específicos, y saber aplicar los principios de investigación propios de la ciencia para lo biológico, lo comportamental, lo interpretativo, lo fenomenológico, lo filosófico, entre otros.

El reto es que los investigadores en enfermería deben estar entrenados, preparados, para dominar la investigación a través del ejercicio y escoger con precisión los métodos. Esto les permite ser disciplinados al llevar a cabo la tarea investigativa. Si no hay buena preparación, internalización de los métodos y conocimiento de la disciplina para hacer investigación, no hay garantías de conocimiento válido.6

 

Consideraciones para el ejercicio de la investigación en enfermería

La investigación en enfermería supone la generación de impactos positivos en la administración de los cuidados, de manera que el beneficiario sea el usuario receptor de los mismos. Este orden de ideas debe tener una visión amplia sobre los fenómenos de la práctica, examinar los factores que afectan de manera directa o indirecta el proceso de enfermería, las implicaciones económicas del cuidado y la perspectiva interdisciplinar.14

Al indagar sobre las condiciones en que se da el cuidado, las investigaciones deberían: develar las conexiones existentes entre las acciones de cuidado y las respuestas obtenidas; comprender la dimensión humana de los fenómenos subyacentes, ampliando el panorama con la realización de estudios que superen la díada enfermera paciente, donde se considere las tendencias económicas, las expectativas culturales, los resultados de las políticas nacionales y las construcciones sociopolíticas de los conceptos de salud, ser paciente, ser saludable y los requisitos y cualidades que los proveedores de salud deben tener para satisfacer las demandas de la sociedad.15

 

El compromiso profesional de la labor investigadora

De manera general, el reto de la investigación para la disciplina de enfermería consiste en promover la coexistencia de múltiples paradigmas para entender las complejas dinámicas de los seres humanos, del cuidado y los actores involucrados en él. Desde una perspectiva más práctica, las metodologías, pensamientos, teorías y conceptos sobre el cuidado, deben ser convertidos en medidas útiles y protocolos que puedan validarse mediante el diseño y ejecución de estudios replicables y generalizables.15

El compromiso hacia la labor investigadora es en último término de orden personal. El investigador comprende que las acciones o actividades emprendidas contribuirán al desarrollo profesional y disciplinar, adoptando un plan de trabajo disciplinado que le permita conducir el trabajo de la investigación con rigor metodológico y darle visibilidad científica. Sin embargo, no puede perderse de vista el contexto institucional al que pertenece cada investigador.

El sentido de pertenencia social e institucional es importante para la investigación, porque nadie puede generar "solo" el saber, ni construir academia, ni prestar servicios. Hay un sentido de interdependencia en la producción investigadora en general, y que en enfermería debe resaltarse en particular dada sus características profesionales.7

La revolución en la investigación de enfermería consistirá en apropiarse de esta función, haciendo propios los problemas de la disciplina y de la profesión. Para que esto ocurra, se deben tomar decisiones factibles, oportunas y mediatas dentro del contexto en el que se suscribe, esto es, generar una política de desarrollo a partir de la investigación, el diálogo interdisciplinario y la aplicación de resultados y evidencias en la práctica cotidiana.

 

La investigación de enfermería frente el modelo biomédico

El modelo biomédico obliga a la enfermería a trabajar la salud-enfermedad desde un punto de vista dicotómico, donde se consideran las manifestaciones orgánicas como fenómenos esenciales.16 El marco referencial médico de signos y síntomas, etiología, patología, evolución y tratamiento es utilizado por la enfermera para planear el proceso del cuidado. Si en la enfermería se continúa planificando y desarrollando las intervenciones bajo esta conceptualización, la dificultad para llevar a cabo una investigación con aplicabilidad práctica será mayor, tal como sucede hasta el momento. El utilizar conceptualizaciones como cuidado de enfermería a la familia, cuidado de pacientes crónicos, atención a grupos comunitarios, y promoción de la salud, ha sido un esfuerzo realizado por la enfermería en un afán de deshacerse del modelo médico.16

Estos acercamientos a nuevas conceptualizaciones desde la enfermería deben ser trabajados desde el campo de la práctica, de la investigación y del currículo, desarrollando nuevas formas de denominar las actividades propias de la profesión. No importa que sean las definidas con anterioridad o que sean nuevas. Las teoristas han hecho esfuerzos por clarificar estos elementos, muchas veces con poco éxito. Sin embargo, la enfermería debe continuar por la ruta de la búsqueda del conocimiento propio y lograr la independencia profesional y disciplinar que ha estado buscando desde que comenzó su desarrollo teórico en la década de los años cincuenta.

En este orden de ideas, la formación en enfermería vista como un proceso de socialización en conocimientos, valores y habilidades en el campo científico, técnico, ético y político, requiere planes de estudio sintonizados con la realidad, específicamente en cuanto a la formación de profesionales de enfermería con espíritu investigador. Es necesario que los conocimientos de la ciencia de la enfermería sean incluidos en las agendas de Ciencia y Tecnología de los países; que se diseñen estrategias que aminoren las brechas entre los conocimientos generados por académicos e investigadores reconocidos y los resultados se trasladen a los escenarios de desarrollo de la práctica, en el ámbito hospitalario o en la comunidad; que el conocimiento impacte positivamente sobre la salud pública aportando datos que muestren la diferencia en cuanto a calidad y seguridad cuando los cuidados son provistos por profesionales de enfermería y dotar de las competencias necesarias para hacer uso de la enfermería basada en la evidencia.17

 

Modelos que impiden la investigación

El tipo de personas que eligen estudiar enfermería, el tipo de educación que reciben, y su misma naturaleza son condiciones que podrían explicar lo pausado que se ha venido desarrollando el proceso teórico y de investigación, y lo que es más grave, el rechazo por la naturaleza teórica de la enfermería. Lo anterior, fundado en evidencia especulativa por un lado, y algo de empirismo por otro. Por ejemplo, en el pasado las mujeres que seleccionaron estudiar enfermería pudieron haberlo hecho más por interés de servicio que por orientación y virtud hacia el trabajo profesional. La situación está cambiando y en la actualidad muchos estudiantes seleccionan enfermería por el auspicioso y rápido posicionamiento económico y financiero que ofrece el mercado laboral, así como por la posibilidad de contribuir profesionalmente en lograr un cierto impacto social.

No existen datos exactos sobre el tema, pero sí es aparente que al igual que los cambios en los estilos de vida, los cambios en el estilo de los estudiantes son notorios y pueden facilitar la sofisticación intelectual. Las diferencias entre los estudiantes del pasado y los actuales podrían sugerir un cambio de actitudes hacia la enfermería y su estatus profesional (e igualmente hacia su soporte teórico).18

Puesto que la educación de enfermería se basó en el aprendizaje repetitivo, el entrenamiento y la experiencia más que en las ideas, en el graduado, el conocimiento y el aprendizaje se encuentra más adaptado a depender del modelo médico hospitalario que a hacer uso de su poder de formulación de preguntas y de investigación para la solución de problemas. El clima social de la educación de enfermería no estimuló el debate y la libertad de experimentar.18

Las cualidades que se requieren para desarrollar pensamiento teórico y un perfil de investigador es poder pensar, reflexionar, interrogar, y percibirse a sí mismo como capaz de desarrollar conocimiento (capacidad de abstracción). La antigua educación de enfermería no desarrolló estas cualidades en los estudiantes y tampoco las reforzó en aquellos que mostraron capacidad de desarrollarlas. Situación conducente a la pasividad y continuismo. La subcultura de enfermería no ha promovido la sana competencia, lo cual es esencial para el desarrollo de ideas.18 A lo anterior se suma que las enfermeras se insertan en las dinámicas institucionales repitiendo modelos de actuación que no promueven procesos de pensamiento proactivos y se sumerjen en conductas de indiferencia en relación con su participación protagónica en los procesos de educación, investigación y formulación de políticas de cuidado.19

 

Irrumpir el estigma social del género para desarrollar investigación

La lentitud en el desarrollo o aceptación de la teoría de enfermería podría atribuirse al estereotipo de rol del sexo femenino. Muchas mujeres han internalizado este rol impuesto por la sociedad y, peor aún, las mujeres que han querido romper el esquema de comportamiento femenino han caído en el desempeño ambivalente.

El resultado ha sido una carga excesiva, que con dificultad conduce a la reflexión, al cuestionamiento y al desarrollo teórico acumulado. Un alto porcentaje de profesionales de enfermería son mujeres, por ello la identidad del sexo no puede ignorarse cuando se discute el desarrollo teórico y el potencial para el pensamiento teórico. La Enfermería siempre ha sido una ocupación con características predominantemente femeninas y todavía es percibida en su rol maternal y de mantenimiento.18

La productividad de las enfermeras se demuestra en el trabajo por el hacer constante, por su sentido de la urgencia y por la necesidad de estar constantemente ocupadas. Tipo de trabajo pocas veces valorado, se califica de sencillo y de poco valor, mucho menos complejo que el del médico.20 Además las mismas mujeres se han encargado de perpetuar el mito de su inhabilidad para el pensamiento crítico. El patrón descrito lo ha manejado la enfermería con eficacia al rechazar, por más de dos décadas, la discusión teórica y, en segunda instancia, al adoptar planteamientos teóricos derivados de otras disciplinas.

 

Consideraciones finales

La meta central de la enfermería es el cuidado a la sociedad. Muchos cuestionamientos se desprenden y plantean de esta meta, donde las teorías y la investigación ayudan a describir, explicar, y prescribir lo relacionado con el cuidado, tema por ende conducente al mejoramiento del estatus disciplinar y profesional.

El conocimiento como fuerza y como recurso es un elemento de refuerzo. A mayor conocimiento, mayor capacidad de desarrollo. En consecuencia, tal enunciado incita a reformular los planes curriculares de enfermería, introduciendo direccionalidad y herramientas que orienten y seduzcan: la búsqueda del conocimiento, el juicio crítico, y el desarrollo de actitudes que incentiven el desarrollo de la investigación. Replanteamiento que debe considerar la construcción de marcos conceptuales y teóricos cuyos lineamientos deberán enfatizar en la familia y colectividad, donde la relación salud-enfermedad-contexto-desarrollo humano y participación social se conviertan en pilares fundamentales.21

Si la Universidad se compromete con el desafío de hacer investigación en enfermería, abre un espacio que incidirá en el mejoramiento de los servicios de salud y viceversa, puesto que ambos internalizarán una nueva visión. En este sentido, el explorar posibilidades de colaboración, articulación e integración entre servicio y docencia considerando a la investigación científica como matriz y con participación multidisciplinaria, llevaría a verdaderas innovaciones en el diseño de los servicios de salud, toda vez que se demostraría el avance de la disciplina por la generación de nuevos conocimientos, válidos en la realidad concreta y divulgados con esfuerzos comunes.

Son las enfermeras las que deben depurar y robustecer la base conceptual de la disciplina, para lo cual es preciso considerar que el futuro del cuidado depende de la estructura del saber constituida a partir de las realidades estudiadas por ellas mismas; con lo cual, se pueda alcanzar la autonomía profesional en la que la competencia y el dominio del hacer y del saber ser se reflejen en la actuación profesional.22

 

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Dirección para correspondencia:
Ana Lucía Noreña Peña.
Departamento de Enfermería,
Universidad de Alicante, Ap.99E,
03080 Alicante, España
ana.norena@ua.es

Manuscrito recibido el 15.10.2010
Manuscrito aceptado el 12.2.2011

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