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Index de Enfermería

On-line version ISSN 1699-5988Print version ISSN 1132-1296

Index Enferm vol.24 n.3 Granada Jul./Sep. 2015

http://dx.doi.org/10.4321/S1132-12962015000200002 

ARTÍCULOS ESPECIALES

ORIGINALES

 

Autoconsumo de hierbas medicinales en usuarios con enfermedades cardio-vasculares en una comuna de Chile

Consumption of herbal medicinal in users with cardiovascular disease in a commune of Chile

 

 

Lizet Veliz-Rojas1, Sara Mendoza-Parra2 y Omar A. Barriga3

1 Facultad de medicina, Universidad Católica del Norte, Coquimbo, Chile.
2 Facultad de Enfermería, Universidad de Concepción, Chile.
3 Departamento de Sociología y Antropología, Universidad de Concepción, Chile

Estudio financiado por CONICYT a través de "beca gastos operacionales para tesis doctoral", y por el "Convenio de desempeño vida saludable CD UCO 1201, Universidad de Concepción".

Dirección para correspondencia

 

 


RESUMEN

Objetivo: Caracterizar el autoconsumo de hierbas medicinales en usuarios con enfermedades cardiovasculares.
Metodología: Estudio de tipo cuantitativo y transversal, con una muestra de 257 personas. Los instrumentos recolectores de datos fueron un cuestionario y la revisión de la ficha clínica. Se utilizó un análisis descriptivo univariante apoyado en SPSS.
Resultados: El 80,80% de los encuestados usó hierbas medicinales, y el 72,76% señaló no informar esta práctica al equipo de salud. Las hierbas medicinales más utilizadas para el control de la enfermedad cardiovascular fueron: el limón (20,6%) para bajar la presión arterial, la pata de vaca (7%) para reducir la glicemia y la alcachofa (3,5%) para controlar el colesterol.
Conclusiones: La mayoría de los participantes recurrieron a las hierbas medicinales, pese a ser una práctica de autocuidado prevalente, no es informada al equipo de salud. Algunas hierbas utilizadas por la muestra para controlar la enfermedad cardiovascular, están descritas sus usos para otras causas. Esta situación podría reflejar el desconocimiento sobre su utilización. Se sugiere el desarrollo de estrategias para el adecuado uso de las hierbas medicinales en atención primaria, enfocado en la integralidad en salud.

Palabras clave: Plantas medicinales, Enfermedades cardiovasculares, Integralidad en salud.


ABSTRACT

Objective: Characterize the consumption of plants medicinal in users with cardiovascular disease.
Methods: Quantitative and transversal study, with a sample of 257 people. The instruments include a questionnaire and review of the record clinic. Were used univariate descriptive analysis in SPSS. Results: The 80.80% of participants used plants medicinal, the 72.76% said not report this practice the healthcare team. The medicinal herbs used for controlling cardiovascular disease were: lemon (20.62%) to lower blood pressure, cow leg (7.0%) to reduce glycemia and artichoke (3.50%) to control cholesterol.
Conclusions: Most of the participants resorted to plants medicinal, despite being a prevalent practice of self-care is not reported the healthcare team. Some herbs that participants used to control cardiovascular disease, its uses for other causes. This may reflect the lack of knowledge about their use. Suggested to developing strategies for the appropriate use of plants medicinal herbal in primary care, focused on integrality health.

Key words: Plants medicinal, Cardiovascular diseases, Integrality in health.


 

Introducción

El autoconsumo de hierbas medicinales forma parte de las diferentes prácticas que las personas realizan para el cuidado de su salud. El proceso histórico de la utilización de las hierbas medicinales como fuente terapéutica tuvo su inicio durante la propia evolución humana, cuyas prácticas asociadas al cuidado de la salud estaban orientadas a los conocimientos populares traspasados a través de las tradiciones y costumbres.1

Respecto al concepto de hierbas medicinales, la Organización Mundial de la Salud (OMS) las define como materiales vegetales brutos, tales como hojas, flores, frutos, semillas, tallos, madera, corteza, raíces, rizomas y otras partes de las plantas, enteros, fragmentados o pulverizados, que se utilizan para la prevención, el diagnóstico, la mejora o el tratamiento de enfermedades físicas o mentales.2 En esta misma línea, señala que demandan precauciones en su uso, pues pueden ofrecer riesgos a la salud al ser manipuladas de forma incorrecta.1-3

La OMS ha promovido y reconocido la importancia del uso de hierbas medicinales en el cuidado de la salud.4 En la declaración de Alma Ata, abogó por la integración de los remedios tradicionales de eficacia probada en las políticas y reglamentos farmacéuticos nacionales.4 En el caso de Chile, en el año 2009, un total de 103 plantas medicinales denominadas medicamentos herbarios tradicionales (MHT) se incorporaron en el concepto de medicamentos.5-9 A pesar de esta situación, estas no son habitualmente indicadas por el personal sanitario.

La literatura señala que el uso de hierbas medicinales es común en la población,10-15 la gente cree que son más inocuas que los productos farmacéuticos y que tienen menos riesgos.16 Algunas hierbas medicinales son potentes y su inocuidad no es tan evidente como se cree, pueden ocasionar interacciones con medicamentos de uso habitual o prolongado,16 llevando a alteraciones farmacológicas que pueden ser perjudiciales para la salud de las personas con enfermedades crónicas, como por ejemplo, modificar los niveles de glicemia y de presión arterial.12,17,18

Al respecto, existen pocos estudios en Chile sobre el uso de hierbas medicinales en personas con enfermedades que requieren terapias prolongadas, como es el caso de las enfermedades cardiovasculares. Resulta interesante conocer las hierbas que utilizan los diabéticos, hipertensos y dislipidémicos, considerando que son un grupo expuesto a posibles riesgos en el uso de plantas medicinales, y con ello fortalecer estrategias que incorporen la integralidad en los cuidados. El presente estudio tuvo como objetivo describir e identificar el autoconsumo de las hierbas medicinales en usuarios hipertensos, diabéticos y dislipidémicos pertenecientes al programa de salud cardiovascular de atención primaria de la comuna de San Pedro de la Paz, región del Bío Bío, Chile.

 

Método

Se realizó un estudio cuantitativo y transversal. La población estuvo constituida por 2999 personas adultas (18 a 60 años) con diagnóstico de hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 y dislipidemias, pertenecientes al programa de salud cardiovascular de los centros de salud familiar de la comuna de San Pedro de la Paz, provincia de Concepción, región del Bío Bío, Chile. Los criterios de inclusión fueron personas con indicación de terapia farmacológica, que tuvieran más de dos años de ingreso al programa de salud cardiovascular, que no tuvieran antecedentes de otras enfermedades crónicas, y que no presentaran algún deterioro cognitivo, sensorial, estado grave de salud o problemas de salud mental que impidieran responder las preguntas del cuestionario. Un total de 804 personas cumplieron con los criterios de inclusión. Mediante un muestreo aleatorio sistemático se seleccionaron uno de cada dos hombres y una de cada cuatro mujeres consecutivas hasta conformar una muestra de 257 personas (IC: 95%; ee: 0,05). La recolección de datos se realizó entre los meses de noviembre del 2013 y enero del 2014.

Variables e instrumentos utilizados: Se realizó una visita domiciliaria en la que se aplicó un cuestionario que permitió recolectar los siguientes datos: edad, sexo, años de escolaridad, etnia, nombre de las hierbas que autoconsume y razones de uso de las hierbas medicinales, forma de preparación y obtención de las hierbas medicinales, e información desde el paciente al centro de salud sobre las hierbas que consume. Se revisó la ficha clínica para conocer el diagnóstico médico.

Prueba piloto: Se realizó una prueba preliminar de ajuste con 16 personas. El cuestionario mostró adecuada comprensión y aceptación, no requirió de modificaciones. El tiempo de aplicación del instrumento fue en promedio de 12 minutos.

Análisis de los resultados: Se utilizó un análisis descriptivo univariante, medidas de tendencia central y de dispersión apoyado por el Software SPSS 0.15.

Consideraciones Éticas: Los participantes firmaron un consentimiento informado. El estudio fue evaluado y autorizado por un comité de ética institucional. También fue evaluado y autorizado por la dirección del área de salud de la municipalidad de San Pedro de la Paz.

 

Resultados

Perfil de la muestra: Del total de participantes, 100 eran hombres y 157 fueron mujeres. En relación al diagnóstico médico, 195 (75,88%) tenían diagnóstico de hipertensión arterial, 124 (48,24%) tenían diabetes melllitus tipo 2, y 166 (64,59%) presentaron dislipidemia. La media de la edad de los encuestados fue de 50,47 años (mínima: 18; máxima: 60). La media de los años de educación formal de los participantes fue de 8,58 años (mínima: 0; máxima: 17). Solo 9 (3,50%) personas declararon pertenecer a la etnia mapuche.

Consumo de hierbas: Del total, 223 (86,80%) participantes usaron hierbas medicinales sin indicación del personal sanitario para recuperar o mantener su estado de salud; 187 (72,76%) señaló no informar en su centro de salud sobre las hierbas que consume. La forma de preparación de las hierbas medicinales fue principalmente por infusión de las hojas, tallos o semillas de la planta en estado seco o fresco (96,27%); por obtención del jugo de la fruta de la planta medicinal (28,45%); y por maceración de las semillas de la hierba medicinal (0,28%). Respecto a la forma de obtención de la hierba medicinal, 105 (47,08%) participantes les solicitaban hierbas a familiares y amigos que viven en lugares rurales; 98 (43,94%) cultivaban sus propias hierbas medicinales, y 67 (30,04%) las compraban.

Los participantes nombraron un total de 69 hierbas medicinales que utilizaron para tratar o prevenir enfermedades (tabla 1). Se esperaba hallar solo el uso de las hierbas consideradas como medicamentos herbarios tradicionales, pero se encontró el uso de tisanas o mezclas de hierbas y de otras hierbas. En este estudio se clasificaron en el grupo de las tisanas todas aquellas que contemplaban una mezcla de hierbas. Estas habitualmente eran adquiridas por los participantes en las ferias, y además se observó en las visitas domiciliarias que la mayoría de estas tisanas no especifican las plantas medicinales que contenían. En el grupo de otras hierbas, se incorporaron las que no estaban en la lista de los MHT, siendo la mayoría proveniente de otros lugares, como la stevia, chía, té verde, entre otros (tabla 1).

Entre las hierbas medicinales más utilizadas por la muestra se encontró: la menta (32,29%) en el grupo de los MHT; las flores pectorales (22,57%) en el grupo de las tisanas o mezclas de hierbas medicinales; y el limón (20,62%) en el grupo de las otras hierbas medicinales (tabla 1).

Respecto a la razón de uso de las hierbas medicinales, los problemas estomacales fueron el motivo más frecuente. Se destaca un importante porcentaje de participantes que consumían hierbas medicinales para controlar o disminuir la presión arterial, glicemia y colesterol (tabla 2).

 

 

En relación a las hierbas medicinales utilizadas para el control de las enfermedades cardiovasculares, se encontró que el limón fue el más utilizado para la disminución de la PA; la pata de vaca se usó con mayor frecuencia para la disminuir la glicemia; y la alcachofa fue la más usada para el control del colesterol (tabla 3).

 

 

Discusión

En este estudio se encontró una elevada frecuencia de consumo de hierbas medicinales en usuarios con enfermedades cardiovasculares, similar a las encontradas en otras poblaciones.10-1,19 Lo anterior permite verificar que la utilización de las plantas medicinales se encuentra incorporada en el cotidiano de los cuidados de la salud de las personas. Al igual que lo reportado en otros estudios,12,19 la mayoría de los participantes no relatan el consumo de hierbas medicinales al personal sanitario. Esta situación podría dificultar la planificación del plan terapéutico y el alcance del control de las enfermedades cardiovasculares, debido a las posibles interacciones entre la planta medicinal y el fármaco de uso habitual.20,21 Lo anterior confirma la necesidad del desarrollo de estrategias que fomenten la relación entre el usuario y el personal sanitario basada en la comunicación y confianza.

Respecto a la forma de obtención de las hierbas medicinales, el importante porcentaje de participantes que cultivan las hierbas medicinales, confirman una práctica cultural que es relevante tanto para la conservación de la biodiversidad como para la mantención de tradiciones. Este aspecto podría ser utilizado como recurso en el sector salud en el desarrollo de estrategias que permitan incorporar elementos tradicionales y culturales de cada comunidad en el cuidado de la salud.

Existe una gran variedad de hierbas medicinales que nombraron los participantes, destacando que las que ocuparon con mayor frecuencia son las que florecen en el centro-sur de Chile, tales como la manzanilla, menta, poleo, toronjil, entre otras.22 Pero también se han incorporado en las costumbres el uso de hierbas medicinales provenientes de otros países, lo cual puede reflejar por un lado, el proceso de globalización que facilita la adquisición de productos de diversos lugares, y por otro lado, la influencia social y de los medios de comunicación en la obtención de estos productos medicinales.

Las razones de uso de las hierbas medicinales coinciden con problemas comunes de salud, tales como el resfrío o gripe, los problemas estomacales, entre otras, que pueden ser resueltas desde los propios cuidados y que no requieren de asistencia inmediata o especializada en salud. Se destaca el consumo de hierbas medicinales como una forma de mantener la salud o prevenir enfermedades. Lo anterior puede significar la visualización de estos productos como inocuo, sano y que no ocasionan daño a la salud.16

Llama la atención que una importante frecuencia de participantes utilizó hierbas medicinales para controlar su enfermedad cardiovascular. La situación anterior, puede reflejar el uso de hierbas medicinales como una forma de recurso terapéutico empleado para complementar o reemplazar el tratamiento indicado por el personal sanitario. Entre las hierbas medicinales nombradas por los participantes para controlar o bajar la presión arterial, solo algunas sirven para tal efecto: en el olivo se ha descrito su efecto antihipertensivo y cardioprotector;9 la valeriana y el apio que tienen efecto diurético;9,23 y el limón se utiliza como cardioprotector,24 y también se ha descrito su uso como tratamiento complementario a la terapia antihipertensiva.25 El resto de las hierbas medicinales usadas por los participantes para controlar o bajar la presión arterial están indicadas para otros fines: el canelo se utiliza tradicionalmente para tratar el resfrío o catarro, y los problemas estomacales;9 el romero para tratar problemas estomacales;9 el natre y el huayo se utilizan para tratar la diabetes;9,26 la ruda se usa para cólicos abdominales y parásitos intestinales, se describen efectos antiinflamatorios, y entre los efectos adversos de esta planta se encuentra la hipotensión,9 y el chía tiene efecto laxante.27

Respecto a las hierbas medicinales que se utilizan tradicionalmente y que ocuparon los participantes para controlar o bajar la glicemia son: la pata de vaca, llareta, cúlen, natre, y huayo que tienen efecto hipoglicemiante;9 y la stevia, que se ha descrito su efecto endulcolorante.28 En relación al arándano azul, su utilización está orientada principalmente a la prevención de las infecciones urinarias,29 pero también se ha descrito el efecto de sus hojas en la reducción de la glicemia en ayunas.30 Respecto al té diabético, no se encontraron sus efectos en la literatura. El resto de las hierbas medicinales usadas por la muestra para controlar la glicemia se utilizan para otras causas: el ajenjo se utiliza tradicionalmente para los problemas estomacales y resfrío;9 el arrayán para tratar problemas estomacales y la gota reumática por su efecto antiinflamatorio;9 la pita tiene efecto diurético;23 la papaya chilena se utiliza como antiinflamatorio y cicatrizante, y se caracteriza por su efecto antioxidante;22 y del té verde se han descrito efectos en la reducción de la presión arterial sistólica, el colesterol total y el colesterol LDL.31

En relación a las hierbas medicinales que usaron los participantes para el control del colesterol, la alcachofa esta descrita para ser utilizada cómo hipolipemiante;9 del té rojo se ha descrito que disminuye los triglicéridos y colesterol LDL,32 y además tiene efecto hipoglicemiante.32 Las semillas de chía y linaza se utilizan como laxantes, pero su alto contenido en ácidos omega 3 podrían favorecer el aumento del colesterol HDL.9,27 Del alpiste se ha descrito su uso tradicional en la reducción del colesterol, y que tiene propiedades antihipertensivas e hipoglicemiantes.23,34 El resto de las plantas medicinales utilizadas por los participantes para el control del colesterol, tienen otros efectos y usos: el boldo tiene efectos antiinflamatorio y laxante, se usa tradicionalmente para problemas estomacales;9 el olivo, como se mencionó anteriormente, tiene efectos antihipertensivos;9 y la cola de caballo tiene efectos antiinflamatorio e hipoglicemiante.35

Se puede observar que existen algunas hierbas medicinales que los participantes usaron para controlar su enfermedad cardiovascular, pero las propiedades descritas eran para otras causas. Esta situación podría reflejar el desconocimiento de las propiedades de las plantas medicinales en la muestra. En general, el uso tradicional de las plantas medicinales se traspasan a través de generaciones, lo anterior podría reflejar una ruptura en este traspaso de conocimiento tradicional.

La situación anterior también debe ser considerada por los equipos de salud, ya que el uso innecesario o inadecuado de hierbas medicinales podría traer consecuencias negativas más que beneficios en los pacientes con enfermedades cardiovasculares. Este aspecto hace relevante no solo la educación en salud orientada al uso apropiado de las hierbas medicinales, sino que también a la interacción paciente-equipo de salud, que permitan el desarrollo de un plan terapéutico que incorpore las costumbres y tradiciones relacionadas con los cuidados de la salud de las personas.

Los sistemas de salud no pueden ser indiferentes al uso de plantas medicinales como recurso terapéutico en las personas con enfermedades cardiovasculares. En la sociedad actual la utilización de las hierbas medicinales rebasa ampliamente a la medicina occidental. Una mirada integral permitiría el desarrollo de estrategias para el adecuado uso de las hierbas medicinales en pacientes que se atienden en el primer nivel de atención en salud.

 

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Dirección para correspondencia:
Lizet Veliz-Rojas
lizet.veliz@ucn.cl

Manuscrito recibido el 21.6.2014
Manuscrito aceptado el 25.8.2014

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