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Revista Española de Salud Pública

versión impresa ISSN 1135-5727

Rev. Esp. Salud Publica vol.84 no.6 Madrid nov./dic. 2010

 

ORIGINAL

 

Mortalidad innecesariamente prematura y sanitariamente evitable en Costa Rica

Unnecessary premature and avoidable mortality in Costa Rica

 

 

Fernando Llorca Castro (1) y Vicente Ortún Rubio (2)

(1) Fundación ACTIVA Internacional.
(2) Departamento Economía y Empresa y Director del Centro de Investigación en Economía y Salud, Universidad Pompeu Fabra, Barcelona.

Dirección para correspondencia

 

 


RESUMEN

Fundamentos: Para desarrollar políticas y estrategias orientadas a mitigarlas es fundamental identificar las desigualdades. El objetivo del trabajo es analizar las variaciones de la Mortalidad Innecesariamente Prematura y Sanitariamente Evitable (MIPSE) para cada uno de los 81 cantones de Costa Rica durante el período 2000-2005.
Métodos: Se aplicó la clasificación MIPSE propuesta por miembros del Servicio de Información y Estudios de la Dirección General de Recursos Sanitarios de Catalunya. Mediante el empleo de el Indicador de Desarrollo Socioeconómico (IDSE) establecido por economistas de la Universidad de Costa Rica, previa estandarización de la población, se ordenaron los cantones en grupos por quintiles (I el más rico, V el más pobre).
Resultados: Se encontraron como causas principales de mortalidad MIPSE la enfermedad isquémica del corazón (19,55% causas MIPSE), accidentes de tránsito con vehículos a motor (11,60%), enfermedades cerebrovasculares (6,95%), perinatal (6,92%) y suicidios (5,14%).
Conclusión: La mortalidad por HIV y el Sida, el cáncer de mamá en mujeres, cáncer de cuerpo de útero, cáncer de piel y por hepatitis secundaria al consumo de alcohol, afectan más a los cantones con mayores ingresos. La mortalidad por hiperplasia benigna de próstata, la materna asociada al embarazo, parto o puerperio y la hernia abdominal afectan más a los de menor nivel económico. Se identificaron dos grupos de MIPSE con desigualdad equidistribuida: leucemia y enfermedades cardiovasculares congénitas.

Palabras clave: Desigualdades en la salud. Evaluación de resultado (atención de salud). Mortalidad. Costa Rica.


ABSTRACT

Backgrounds: With the intention of establishing economic inequities, the article analyzes the variations of the Unnecessarily Premature and Sanitarily Avoidable Mortality (MIPSE) of each of the 81 cantons of Costa Rica during 2000-2005. It is important to identify those inequities, to establish policies and strategies trying to mitigate them.
Method: It applies the MIPSE classification proposed by members of the Information and Studies Service, of the Catalunya's Sanitary Resources Headquarter, Spain. By an Indicator of Socioeconomic Development (IDSE) of a University of Costa Rica economist's team, it organised each canton in groups of quintiles (I for the richest, V for the poorest), previous people standardization.
Results: We found as a major causes of mortality MIPSE in the country: Heart Isquemic Disease (19,55% MIPSE causes), Traffic Accidents with Motor Vehicles (11,60%), Brain Vascular Disease (6,95%), Perinatal (6,92%) and Suicide (5,14%).
Conclusion: The VIH infection - AIDS mortality, the Best Cancer in Women, Uterus Cancer, Skin Cancer and Hepatic Disease Secondary to Alcohol Consumption, affects more the cantons with better financial conditions and the Prostate Benign Hyperplasia mortality, Mothers mortality related with Pregnancy, Childbirth or Puerperal Stage and the Abdominal Hernia mortality, affects more to those with worst economic level. Two MIPSE groups were identified with similar inequality: Leukaemia and Congenital Cardiovascular Disease.

Key words: Inequalities. Evaluations. Mortality. Costa Rica.


 

Introducción

Costa Rica, el país más feliz del mundo1, destaca entre sus vecinos por sus buenos indicadores de desarrollo humano. La supresión del ejército en 1949 y la consolidación de las garantías sociales e individuales de 1943, permitieron una política redistributiva que ha facilitado el acceso a la educación y la sanidad, una esperanza de vida general al nacer de más de 79 años y una tasa de mortalidad infantil de 9,77 por mil para el 2005 (Indicadores Generales de Costa Rica, Centro Centroamericano de Población).

La relación existente entre la mortalidad y la inequidad se ha establecido desde hace tiempo2. Muchas de estas investigaciones refuerzan la idea de utilizar la mortalidad como indicador de desempeño de los sistemas de salud de una región, zona o nación y para detectar desigualdades. Los esfuerzos para eliminarlas han sido insuficientes, inclusive para las sociedades que han avanzado más en este terreno3. Costa Rica no parece ser la excepción. A pesar de los logros y las mejoras en accesibilidad a los servicios de salud y la universalidad de las políticas de salud públicas que presenta el país4,5, persisten importantes desigualdades en salud aún sin identificar.

Muchas veces se ha asociado la mortalidad con la capacidad que tienen los sistemas de salud de mitigarla6. Un buen sistema de salud, a pesar de los cambios políticos que experimente7, debe ser universal y no establecer diferencias en su accesibilidad desde la zona rural o la urbana8, por la edad o el sexo de las personas aseguradas9,10 o por las mejoras terapéuticas que la tecnología va incorporando11. Sabemos que las corrientes políticas influyen sobre los indicadores de salud12 y que, por lo tanto, estos indicadores de mortalidad los debemos ir depurando13.

Como se mencionó, la relación entre el nivel socioeconómico y la enfermedad es sólido14. Otros de sus asociados son el nivel de educación15, el estilo de vida16, las desigualdades en sí mismas17, el desempleo como tal18, el matrimonio o el estrés19 u otras causas psicosociales20 así como uno de los fenómenos más documentados, la raza o la inmigración21. En Costa Rica los estudios que se han realizado se han limitado a identificar las causas de muerte más frecuentes.

La mortalidad innecesariamente prematura y sanitariamente evitable (MIPSE) permite aproximar, por un lado, la efectividad de servicios sanitarios y políticas de salud. Por otro, cuando se analizan geográficamente y según renta las causas MIPSE22 como se hace en este artículo, conseguimos una buena imagen del grado de equidad conseguido.

El objetivo de este trabajo es analizar las variaciones de la MIPSE en los 81 cantones de Costa Rica durante el período 2000-2005, identificando inequidades relacionadas con el nivel medio de ingreso económico por cantón.

 

Material y métodos

Se analizaron la población universal y la mortalidad absoluta. Se juntaron las causas de MIPSE en 34 grupos, al no existir una propia para Costa Rica, utilizando los códigos de la Clasificación Internacional de Enfermedades en su versión 10 (CIE 10). De ellos, 27 se consideraron como causas vulnerables de intervenciones de los servicios de atención sanitaria (ISAS) y 7 como causas sensibles a intervenciones de políticas de salud intersectoriales (IPSI). Como indicador de desarrollo socioeconómico (IDSE) se empleó elIngreso Medio por Hogar y por Cantón que desarrollaron economistas de la UCR23 en 2005. Mediante ese IDSE de Hogar por Cantón en orden al totalizarlos se obtuvieron quintiles para cada grupo de MIPSE y con subtotales por ISAS e IPSI.

Partiendo de la población bruta que arroja el mismo sistema del CCP en un solo bloque entre los años 2000 al 2005, una de las bases de datos más fiables del país, se obtuvo la tasa bruta y se ajustó empleando la tasa estándar por edad mundial (TEE Mundial), obteniendo finalmente las tasas ajustadas por edad (TAE Mundial) y sus respectivos quintiles para cada MIPSE y subtotales ISAS e IPSI. Finalmente, se comparó cada quintil identificando los casos de sobremortalidad a favor de ricos y pobres y los casos de mortalidad equidistribuida aplicando la siguiente fórmula:

Tasa ajustada por edad (TAE): TAEi= 100.000 * Σ mi/ ni * wi

i = Cada Grupo de MIPSE
m = MIPSE
n = Población
w = TEE

Además, para cada MIPSE TAE Mundial, se obtuvo una Ratio de cada Grupo (Ri) quintiles I y V (Ratio QIi /QVi):

Ri = QIi/QVi

i = Cada Grupo de MIPSE
QI = Quintil I
QV = Quintil V

El coeficiente de correlación de Pearseon (CCPe):

CCPi = Σ xi : Σ yi

i = Cada Grupo de MIPSE
x = TAE
y = IDSE

Los intervalos de confianza de las Ratio QI / QV de cada MIPSE TAE Mundial se utilizó la siguiente fórmula:

exp [ ln (TAE QI /TAE QV) ± 1,96 v 1/Mi + 1 / MN]

exp = el exponencial
ln = logaritmo natural
Mi = MIPSES de cada Grupo
MN = MIPSES del país

 

Resultados

En la tabla 1 se resumen los resultados explícitos obtenidos para cada causa MIPSE y los grupos subtotales específicos de ISAS e IPSI.

Descripción y análisis de resultados totales. Las MIPSE representan en torno al 60,4% de la mortalidad total. Las 5 causas MIPSE más frecuentes en Costa Rica para 2000-2005 representan el 50,16%. La MIPSE 16 o de Enfermedad Isquémica del Corazón con un 19,55%, la MIPSE 31 de Accidentes de Tránsito con Vehículos a Motor con 11,60%, la 12 o de Enfermedades Cerebrovasculares con 6,95%, la 14 de Causas perinatales 6,92% y finalmente, la MIPSE 32 de Suicidios con un 5,14%.

La mortalidad bruta total MIPSE durante el 2000 y el 2005 por Cantón en Costa Rica se ilustra en la figura 1, en la que se observa que la mortalidad bruta se concentra en la Gran Área Metropolitana.

 

El coeficiente de correlación de Pearseon (CCPe) mostró una relación lineal débil ya que fue cercano a 12 veces y 17 oportunidades negativo, entre el ingreso y la TAE Mundo. Por otro lado, el intervalo de confianza (IC95%) fue estadísticamente significativo para 26 de los casos, incluidos todos lo que descritos y analizados a continuación.

Descripción y análisis de resultados subtotales ISAS e IPSI. En la tabla 1 se aprecia cómo la mortalidad que depende de intervenciones de los sistemas de atención sanitaria (ISAS) y que explica un 58,19%, mantuvo una tendencia a la baja en favor de los quintiles de cantones con menos ingresos económicos. Sinembargo, la ratio QI/QV ISAS fue levemente superior a 1, mostrando que la tendencia a favor de los de menor ingreso era leve.

Respecto a la mortalidad que se podría ver influenciada por intervenciones de políticas de salud intersectoriales (IPSI) y que ilustraba el 41,81% de los fallecimientos MIPSE, se apreció una leve inclinación a favor de los cantones de medio-mayor ingreso, sin estar clara o definida, y que al ser alta en los extremos mostraba una Ratio QI / QV IPSI menor a 1.

El gran total de MIPSE ISAS en Costa Rica 2000-2005 se puede observar por cantón en la figura 2. Comparándolo con el gran total de mortalidad para ambos sexos (figura 1) se detallaron pocas diferencias salvo para los casos de alta concentración de mortalidad en el Cantón de Alajuela o 201, el Cantón de Desamparados o 103 y disminución en MIPSE para los cantones rurales de Osa o 605, Pococí o 702 y Siquirres o 703.

El gran total de MIPSE IPSI en Costa Rica 2000-2005 se puede observar por cantón en la figura 3. En él se ilustran diferencias con la figura 1 de aumento de MIPSE exclusivamente, para los cantones de Aserrí o 106, Sarapiquí o 410, Nicoya o 502, Santa Cruz o 503, Talamanca o 704, Matina o 705, y Guácimo o 706.

 

Descripción y análisis de resultados con sobremortalidad. Relacionado a cada grupo de MIPSE se pudo demarcar que en Costa Rica para los años analizados persistían desigualdades respecto a la tasa de mortalidad estadísticamente significativas, muy importante entre los quintiles más ricos (QI) y los más pobres (QV) en algunas patologías, como el HIV positivo y el SIDA, donde dicha mortalidad era considerablemente más alta que la encontrada entre los pobres (figura 4), con un porcentaje de MIPSE de 2,33%, al igual que la enfermedad alcohólica del hígado, con un porcentaje de participación de la mortalidad total de 2,50%.

Se repetía el fenómeno en patologías como el cáncer de mama femenino con un 2,88% de los fallecimientos, para su quintil I y sobre todo para su quintil II. Casos como los del tumor maligno uterino con un porcentaje de MIPSE de 0,43% del total y el tumor maligno de piel con un 0,49%, mantenían un comportamiento muy similar al del cáncer de mamá.

La sobremortalidad que perjudica a los pobres se encontraba en primer lugar en la hiperplasia benigna de la próstata (figura 5), cuya mortalidad fue 5 veces mayor en los cantones pobres que en los ricos, pasando por un pico igualmente importante en los cantones de ingreso medio o quintil III.

La mortalidad materna como complicación del embarazo, parto o puerperio significó un 0,49% del total de defunciones durante los años 2000 y 2005. El comportamiento en la figura 5 es escalonado y uniforme en aumento de la misma en perjuicio de los más pobres.

Finalmente, para la sobremortalidad que afectaba a los más desposeídos estaban los problemas de hernia abdominal, que afectaron a un 0,15% de los fallecidos, variando alternamente su comportamiento entre los quintiles.

Descripción y análisis de resultados con mortalidad equidistribuida. Dentro del resto de grupos de MIPSE analizados entre los años 2000 y 2005 en Costa Rica, destacaron dos patologías que se han comportado especialmente igualitarias a la hora de asignar infortunios a todos los cantones del país por igual. Tenemos inicialmente las MIPSE causadas por leucemias (figura 6) con un nivel de mortalidad muy similar en todos los quintiles, un aumento puntual del quintil II y una porcentaje general de mortalidad del 0,35%. La segunda patología detectada fueron las anomalías congénitas cardiovasculares, con un aporte a la mortalidad global de ignorar de un 2,88%.

 

Discusión

La muerte innecesariamente prematura y sanitariamente evitable se presenta en Costa Rica con diferencias sutiles y explicables entre los grupos de intervenciones ISAS e IPSI. Las primeras repercuten negativamente en cantones cercanos a la capital, que suelen ser de mejor nivel educativo o socioeconómico y positivamente sobre unos pocos cantones rurales alejados de la capital, en los cuales se mantiene con un menor nivel de riqueza y educación.

En cambio, en la gran área metropolitana, sucede todo lo contrario que en la observación anterior. Son los cantones de mayor cercanía a la capital, con mejor nivel educativo, mejor nivel de ingreso económico por familia, de poblaciones urbano o urbano marginales, los que no se ven afectados. No así, los niveles de MIPSE en las zonas rurales y urbanas marginales, donde para las IPSI, se muestra que aumentan las diferencias.

Como principales limitaciones del estudio podemos señalar las que se derivan de los datos utilizados. Partimos del hecho de que el registro de las causas de cada muerte del CCP son los oficiales del país. La clasificación MIPSE catalana es muy similar a otras empleadas en todo el mundo para estos casos y Costa Rica no posee una propia. Los grupos del CIE 10 utilizados para la lista son los que se manejan en el país y la materia prima del IDSE de la UCR son también datos oficiales. Ante el volumen de información manejada, y gracias a que el estudio fue amplio en analizar todas las causas MIPSE, se omitió analizarlo por sexo, edad, etnia, etc.

Otra limitación es que el período de tiempo empleado de 5 años comprendido entre los años 2000 y 2005 depende del censo de la población costarricense que se llevó a cabo en el año 2000 y de estimaciones basados en ella para los años siguientes.

En Costa Rica existen dudas razonables sobre la calidad de los registros de las defunciones, basados en lo que el médico anota, inspiradas en criterios clínicos a la hora de certificar la muerte y en lo encontrado en los hallazgos objetivos de la autopsia. De hecho, se encontró un 44,8% de discrepancia de 173 casos para el año 2000 entre ambas24.

Sobre las principales causas de muerte en Costa Rica entre los años 2000 y 2005 se puede decir que son también muy importantes en el resto del mundo. La primera de ellas, la enfermedad isquémica del corazón, ha sido estudiada25 y se ha documentado la relación que tienen directamente sus factores de riesgo y la mortalidad en sí, manteniendo inequidades26. En Costa Rica se ha analizado la mortalidad por esta causa, encontrando un comportamiento similar al de otros países más desarrollados27, con tendencias a la baja sin descuidar algunos factores de riesgo que aumentan28.

Del resto de causas en orden de frecuencia sobresale la MIPSE 31 de accidentes de tránsito con vehículo a motor que también es de importancia en el resto del mundo como se ha documentado en Europa29 y en América incluyendo a Costa Rica30, que no solamente no es la excepción sino que la mortalidad en este apartado es preocupantemente alta y paralela al aumento del desarrollo económico31 al igual que en otros rincones de las Américas, por lo que se considera un problema urgente de Salud Pública32, superando a otros grupos de MIPSE como al MIPSE 12 de Enfermedades Cerebrovasculares o el MIPSE 14 de causas perinatales. Esta última, está muy relacionada con el nivel socioeconómico de los pueblos como ya habíamos señalado33 y en el caso de Costa Rica se mantiene como una causa importante ya que es una nación en vías de desarrollo34. Sobre la MIPSE 32 o de suicidios es también una causa frecuente en países desarrollados35 como sucede en Costa Rica36.

Las enfermedades que afectan más a los cantones con mayor ingreso por familia son causas de fallecimiento usualmente encontradas en países desarrollados, salvo para el caso del HIV o el Sida, que es la causa que afecta con mayor desigualdad a los más enriquecidos en Costa Rica, no así en el resto del mundo, donde en países desarrollados se ha logrado controlar la mortalidad y en países más pobres hace estragos a sus anchas37. En Costa Rica se han sugerido problemas a la hora de notificar la condición diagnóstica en las zonas costeras que casualmente son las más pobres, sin embargo el aumento de HIV continúa y la mortalidad por Sida parece disminuir38, probablemente asociado a la utilización de terapia antirretroviral, por lo que ha disminuido la mortalidad intrahospitalaria. Sin embargo el grupo más afectado es el de los hombres jóvenes y solteros o de zonas rurales39.

Respecto a la mortalidad causada por cáncer en general ya se ha asociado con un nivel alto de ingreso económico40. También se ha asociado a patologías nutricionales, como la obesidad, en el caso de neoplasias del tubo digestivo41 o directamente asociada al tumor maligno de mama o de útero42, que en este caso sí son unas de las afecciones que inclinan la balanza mortal en detrimento de los que más poseen.

La MIPSE 15 de cáncer de mama femenino se relaciona con la adecuada aplicación del auto-examen de mama y con el acceso a la atención primaria43. No obstante, esto no explica por qué razón las mujeres que viven en los cantones más ricos se vean más afectadas. Sin embargo, en algunos de los cantones Gran Área Metropolitana del país se han implementado recientemente nuevos modelos de atención primaria públicos, gestionados por entidades privadas, cooperativas u organizaciones sin fines de lucro. A pesar de las críticas en la forma de implementación del cambio44, se ha demostrado cuantitativamente su mejor desempeño en los años noventa y el nuevo siglo45.

Durante años no ha existido una buena cobertura por parte de la Seguridad Social de esta población adinerada, ya que no utilizaba los servicios y controles estatales. En los sitios más ricos, las personas mantenían su vigilancia de enfermedades crónicas o de medicina preventiva en general por su cuenta. Algunas veces con controles privados muy completos y otras sin control sistematizado. Aunado a esto, en un importante y reciente estudio, directamente se ha demostrado un patrón genético de herencia en 23 familias costarricenses que consultaban en el Hospital San Juan de Dios en la ciudad Capital, San José46.

Después del cáncer de mama femenino hay patologías pertenecientes a este grupo que la acompañan afectando a la población mejor posicionada económicamente del país. Hablamos puntualmente de la MIPSE 3 o del tumor del cuerpo del útero y otros y la MIPSE 20 o tumor maligno de piel. Para el primer caso, junto con el cáncer de mama femenino, se ha asociado a la utilización de terapia hormonal sustitutiva en las mujeres durante la menopausia47 y definitivamente este tipo de tratamientos estuvo inicialmente al alcance de personas económicamente solventes. En todo caso, el diagnóstico temprano como suele ser común para las patologías neoplásicas en general, es fundamental y para el proceso diagnóstico de los tumores del cuerpo del útero se requiere una atención del segundo nivel o especializada.

El cáncer de piel es bien conocido por su relación con la exposición inadecuada a los rayos ultravioleta48, ya que se ha asociado a algunos factores de riesgo como tener la piel blanca, la exposición prolongada a las radiaciones, la moda de estar bronceado, o la combinación con el uso de medicamentos que aumentan la fotosensibilidad, entre otros. Encontrando grupos de clases social que puedan estar expuestos a esos factores de riesgo, se podría explicar la desigualdad en la mortalidad en contra de los más potentados financieramente.

En Costa Rica se ha documentado con claridad49 que existen conductas sociales que aumentan la exposición de la piel a los factores de riesgo, como pueden ser la práctica de deportes de playa o acuáticos, sobre-exponerse a las máquinas bronceadoras artificiales y combinar la exposición al sol con la ingesta simultánea de medicamentos. Si a esas razones le agregamos el hecho de que vacacionar con frecuencia en la playa sin tomar las medidas apropiadas y aunado a que se ha demostrado que la mayor cantidad de rayos ultravioleta se reciben de niño o en zonas como el rostro (90% de pre-malignidad), podríamos pensar que estas personas tienen mayor peligro. En todo caso, en Costa Rica y en otros lugares se ha demostrado que las personas que utilizan protector solar con frecuencia lo emplean mal, en poca cantidad, mal distribuido y, confiados, se exponen durante más tiempo al sol que las personas que no los utilizan siempre.

Sobre la MIPSE 29 de la enfermedad alcohólica del hígado y su inclinación en contra de los menos necesitados económicamente, no podríamos sugerir ninguna causa específica y, quizás en parte, se deba a que no existen suficientes estudios sobre el problema y verdadero impacto en las clases sociales más altas. Se encontró que las profesiones más frecuentemente asociadas a los fallecimientos por consumo de etanol son la construcción y el mantenimiento, la agricultura y el comercio, con un perfil de personas solas y bajo nivel de educación50.

Poco sorprende que la mortalidad encontrada en los cantones más pobres incluya en primer lugar a la MIPSE 25 o de hiperplasia benigna de próstata, muy asociada a un grupo de edad vulnerable de la población, el adulto mayor masculino. Las limitaciones económicas y de acceso a los servicios sanitarios son especialmente notorias para este colectivo.

La mortalidad materna como consecuencia del embarazo, parto o puerperio o MIPSE 13, afecta especialmente a las mujeres de escasos recursos económicos51, no solo porque la cantidad de embarazos por mujer suele ser mayor sino porque algunos de ellos se producen en mujeres adolescentes y en mujeres mayores de 40 años. Esta última se da por dos causas, por retraso de la gestación intencionalmente y mujeres con muchos embarazos, cuya condición económica suele ser más bien baja y de las zonas rurales.

Finalmente, dentro de las patologías que afectan más a los menos agraciados, tenemos la MIPSE 9 o por hernia abdominal, de la cual solamente se puede señalar que se ha estudiado muy poco y no encontramos más justificación que las posibles barreras de acceso típicas de estos casos.

Dentro de los datos más interesantes se encuentran dos grupos de MIPSE cuya distribución entre los distintos quintiles de los cantones ordenados en función del nivel de ingreso por familia es muy uniforme. El primero de ellos es la MIPSE 22 por leucemias y el otro es la MIPSE 26 por anomalías congénitas cardiovasculares. Para ambos casos su diagnóstico certero y su eventual tratamiento, siempre temprano para obtener el pronóstico más favorable posible, requieren unidades de servicio altamente especializadas y ese cuarto nivel de atención sanitaria solamente se ofrece en Costa Rica en el Hospital Nacional de Niños. Por lo tanto, normalmente cuando en las Unidades Materno-Infantiles distribuidas por todo el país, ya sean públicas o privadas, se sospecha de alguno de estos diagnósticos, se derivan los casos al mencionado hospital52.

Los problemas congénitos cardiovasculares dependen en gran medida del tiempo en horas que transcurre entre el diagnóstico y la cirugía terapéutica correctiva53. Es fundamental para algunas patologías concretas de este grupo de MIPSE 26 disminuir dicho período. Por esa razón, en cierta medida se podrían ver perjudicados los neonatos de zonas alejadas de la capital. No obstante, aparentemente en Costa Rica se ha podido lidiar con ese problema clásico de acceso al servicio ya que afecta tanto a los cantones pobres como a la misma capital54 persistiendo algunos problemas de registro55,56.

Sí se conoce que en el Hospital Nacional de Niños existen potentes unidades de tratamiento para ambos grupos de patología, se puede descartar que en el país estos males no se atienden, por lo que la igualdad de trato a la población enferma por estas causas solamente se puede atribuir a un Sistema de Salud que ha sabido eliminar muchas barreras o limitaciones de acceso para ser tratados por estas causas.

En esta investigación se han documentado en Costa Rica desigualdades en la mortalidad innecesariamente prematura y sanitariamente evitable durante el período 2000-2005. Dichas desigualdades perjudican en algunas ocasiones a los cantones ricos y en otras a los cantones pobres. Finalmente, esta revisión confirma las 5 causas MIPSE más importantes de Costa Rica, enfermedad isquémica de corazón, accidentes de tránsito, accidentes cerebrovasculares, causas perinatales y suicidios.

En futuras investigaciones se pueden estudiar períodos de tiempo más amplios, discriminar los grupos MIPSE por sexo, edad, etnia, profesión, etc., con la intención de identificar desigualdades y poder anularlas. Reforzar los sistemas de registro de información oficial en el futuro será determinante para depurar las conclusiones en estudios como este.

 

Agradecimientos

A Melvin Morera Salas, economista de la salud de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y del Centro Centroamericano de Población (CCP) por su colaboración. A las Fundaciones Gaspar Casal y MAPFRE Medicina, por desinteresadas becas.

 

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Dirección para correspondencia:
Fernando Llorca Castro
Fundación ACTIVA Internacional
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28080, Madrid

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