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Revista Española de Salud Pública

On-line version ISSN 2173-9110Print version ISSN 1135-5727

Rev. Esp. Salud Publica vol.88 n.6 Madrid Nov./Dec. 2014

http://dx.doi.org/10.4321/S1135-57272014000600010 

REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

 

Parasitosis importadas en la población inmigrante en España

Imported Parasitic Diseases in the Immigrant Population in Spain

 

 

Alba Vilajeliu Balagué (1,2), Paula de las Heras Prat (1), Gaby Ortiz-Barreda (3,4,5), María Jesús Pinazo Delgado (1), Joaquim Gascón Brustenga (1,3) y Azucena Bardají Alonso (1,3)

(1) Centre de Recerca en Salut Internacional de Barcelona (CRESIB). Hospital Clínic de Barcelona - Universitat de Barcelona.
(2) Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología. Hospital Clínic de Barcelona.
(3) CIBER de Epidemiología y Salud Pública.
(4) Grupo de investigación en Salud Pública. Universidad de Alicante.
(5) Departamento de Promoción de la Salud y Desarrollo (HEMIL-Senteret). Universidad de Bergen. Noruega.

Dirección para correspondencia

 

 


RESUMEN

Fundamentos: La migración ha contribuido a la emergencia de ciertas enfermedades infecciosas en los países receptores de inmigrantes. En España el número de inmigrantes ha crecido exponencialmente en las últimas décadas. El objetivo de esta revisión es identificar y analizar la información disponible sobre parasitosis importadas en población inmigrante en nuestro país.
Métodos: Revisión de conjunto de artículos originales publicados sobre parasitosis importadas publicados entre 1998 y 2012. Se incluyeron trabajos realizados con poblaciones procedentes de Latinoamérica, África, Asia y Europa del Este o que cumplieran la definición de inmigrante de la Organización Internacional de Migraciones. La búsqueda bibliográfica se realizó en Medline y MEDES-MEDicina.
Resultados: Se incluyó un total de 51 estudios descriptivos en el análisis. La mayor parte de los inmigrantes atendidos procedieron del África Subsahariana (16%-87% según estudios), seguidos de América Latina (13%-37%), siendo Asia la región menos representada (0,2%-8,8%). Destaca que el 6,5-31% de los inmigrantes atendidos en unidades de medicina tropical o de atención al inmigrante y procedentes de América Latina, en particular de Bolivia, están afectados por la enfermedad de Chagas y la existencia en nuestro país de casos de transmisión congénita de esta enfermedad.
Conclusiones: Las parasitosis importadas son un diagnóstico frecuente entre la población inmigrante. Esta revisión pone de manifiesto el impacto que ha tenido la migración en la emergencia de ciertas enfermedades parasitarias importadas, siendo un ejemplo paradigmático la enfermedad de Chagas.

Palabras clave: Emigrantes e Inmigrantes. Parasitosis. Malaria. Enfermedad de Chagas. España.


ABSTRACT

Background: Migration has contributed to the emergence of certain infectious diseases in host countries. In Spain the number of immigrants has increased exponentially in recent decades. The aim of this review is to identify and analyze the available information on imported parasitic diseases in immigrant population in our country.
Methods: A scope review of original articles published on imported parasitic diseases between 1998 and 2012. Study populations from Latin America, Africa, Asia, Eastern Europe and individuals who are under the definition of an immigrant from International Organization for Migration were included. The literature search was performed in the Medline and MEDES-MEDicina databases.
Results: A total of 51 descriptive studies were included in the analysis. Most immigrants attended at referral health facilities were originally from sub-Saharan Africa (between 16%-87%), followed by Latin America (13%-37%), while Asia was the region less represented (0.2%-8.8%). A considerable proportion (6.5-31%) of inmigrants that attended to referal units of tropical medicine or inmigrant health, and that were originally from Latin America, particularly those from Bolivia, are affected by the Chagas disease, and several cases of mother-to-child transmission have been registered in our country.
Conclusion: Imported parasitosis is a frequent diagnosis among migrant population. This review highlight the impact that migration has had on the emergence of certain imported parasitic diseases, being Chagas disease the most paradigmatic example.

Key word: Emigrants and Immigrants. Parasitosis. Malaria. Chagas disease. Spain.


 

Introducción

Los viajes internacionales y la migración son fenómenos bien conocidos y en aumento en las recientes décadas. Durante los últimos años el número de personas que han emigrado desde las regiones menos desarrolladas, principalmente África, Asia y Latinoamérica, a las regiones más prósperas ha ido en aumento. Europa y Norteamérica están entre las regiones receptoras de mayor número de inmigrantes1. Según datos de la Comisión Europea, el número de inmigrantes en estas áreas ha aumentado exponencialmente en los últimos años. En el año 2012 fueron registrados un total de 1,7 millones de nuevos inmigrantes2.

A nivel global, la migración ha contribuido tanto a la emergencia de ciertas enfermedades infecciosas como al aumento de la incidencia de infecciones prevalentes en los países receptores. La mayoría de las patologías importadas no suelen representar un riesgo para la población del país receptor en cuanto a su transmisión. Sin embargo existen enfermedades, como la Tripanosomiasis Americana, en las que a pesar de no existir en el medio el vector necesario para la transmisión de la infección sí puede ocurrir por otras vías, como transfusiones, trasplantes o mediante transmisión materno-fetal3,4. Por otro lado, otras enfermedades infecciosas, como la tuberculosis o el VIH, también pueden transmitirse localmente tras la llegada al país de destino.

Diversos estudios muestran que los inmigrantes que viajan a sus países de origen para visitar a familiares o amigos [(Visiting Friends and Relatives (VFR)], que representan cada año hasta un 40% de los viajeros a destinos tropicales y subtropicales5-8, tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades relacionadas con el viaje3,9-16, comparado con turistas o viajeros de negocios. Este aumento en el riesgo de algunas enfermedades está relacionado tanto con una mayor exposición a los factores de riesgo relacionados con las mismas enfermedades, como a una insuficiente adopción de medidas preventivas5. Los VFR solicitan consejo pre-viaje con menos frecuencia que otro tipo de viajeros y suelen no estar vacunados de forma adecuada en relación a los viajes a sus países de origen, visitan más frecuentemente zonas rurales y remotas, tienen un contacto estrecho con la población local, consumen bebidas y alimentos potencialmente contaminados y la duración de sus viajes suele ser mayor que en otros tipos de viajeros5.

Desde el año 1999 España ha sido de los países europeos principales receptores de inmigración9. En las últimas dos décadas el número de inmigrantes empadronados en España se ha multiplicado más de 10 veces, pasando de alrededor de 0,5 millones en 1995 a 5,7 millones en 2011, representando en ese año cerca del 12% de la población total del país2,9. De esta población inmigrante, cerca de dos millones proceden de Latinoamérica (principalmente Ecuador y Colombia) y más de 1 millón de África (más de dos tercios de Marruecos)2.

El objetivo de esta revisión es identificar las principales parasitosis importadas que afectan a la población inmigrante en España y describir las principales características epidemiológicas y clínicas que presenta dicha población.

 

Material y métodos

Se realizó una revisión bibliográfica de los estudios sobre parasitosis importadas en inmigrantes adultos residentes en España, en el marco de una revisión de conjunto del Subprograma de Inmigración y Salud del CIBERESP17. Se consultaron las bases de datos de Medline a través de Pubmed y MEDES-MEDicina. Se seleccionaron todos los artículos escritos en español e inglés, publicados entre enero 1998 y diciembre 2012. Las infecciones fúngicas como la histoplasmosis se incluyeron igualmente en esa revisión por decisión de los autores. Se excluyeron las publicaciones referentes a población pediátrica.

En la base de datos Medline se emplearon los términos MeSH (Medical Subject Headings). Se desarrollaron 3 filtros temáticos: a) Filtro sobre enfermedades importadas: Infectious Disease Medicine, Travel Medicine,Trypanosoma cruzi, Malaria, Imported, Diseases, Parasitosis, Chagas, Helminths, Neurocysticercosis, Strongyloidiasis and Histoplasmosis; b) Filtro inmigración: Emigrants and Immigrants, Emigration and Immigration, Transients and Migrants y Ethnic Groups; c) Filtro país: se utilizó el desarrollado por Valderas J, y colaboradores (2006)18. Los operadores boléanos "AND", "OR" fueron utilizados para recuperar toda la literatura existente.

En la base de datos MEDES-MEDicina en español se utilizó únicamente las siguientes palabras clave: "migración", "migrantes", "migrante", "inmigración", "inmigrantes", "inmigrante".

Se establecieron como criterios de inclusión estudios originales desarrollados en España sobre la salud de la población inmigrante que abordaran las enfermedades parasitarias y fúngicas importadas en esta población. Se entendió por población inmigrante la procedente de áreas de menor desarrollo económico tales como Latinoamérica, África, Asia y Europa del Este, o para los estudios que no especificaran la nacionalidad o lugar de nacimiento, categorías de inmigrantes, extranjeros o similares que respondan a la definición de inmigrante otorgada por la Organización Internacional de Migraciones (OIM)19: "las personas y los miembros de la familia que deciden mudarse a otro país para mejorar sus condiciones materiales o sociales y mejorar la perspectiva para sí o para su familia". Se excluyeron los estudios realizados en población proveniente de países diferentes a los señalados anteriormente y otros tipos de publicaciones que no cumplían los criterios de inclusión. Se elaboró un protocolo ad hoc para la recogida de información. Posteriormente se digitalizaron las respuestas del cuestionario a través de la herramienta Google Drive (http://goo.gl/PU2fvs) con las variables: a) características generales: autores, titulo, año de publicación y revista científica; b) aspectos metodológicos: objetivo del estudio, materiales y métodos (tipo de diseño epidemiológico, direccionalidad del diseño), población y muestreo (período de desarrollo del estudio, tamaño de la muestra, tipo de población, rango de edad, país o grupos de países de procedencia, procedencia de la población inmigrante, tipo de datos utilizados), variables del estudio (identificación de la población inmigrante, situación legal, agrupación por países); c) resultados; d) discusión: limitaciones, generalización de los resultados, conclusiones y recomendaciones; y e) financiación.

 

Resultados

Se identificaron 114 artículos, de los cuales se excluyeron 55 (48%) por tratarse de estudios no relacionados con el objetivo de la investigación (n=41), por no disponer de resumen (n=6) y por no tratarse de artículos originales (n=8). Posteriormente y tras la lectura del texto completo de los estudios se excluyeron 8 por no cumplir los criterios de selección. Finalmente, un total de 51 estudios descriptivos fueron incluidos en el análisis (figura 1). De éstos, 7 estudios analizaban características demográficas y clínicas, principales motivos de consulta y principales diagnósticos en población inmigrante atendida en unidades especializadas de patología tropical o de atención al inmigrante3,9-11,20-22. Los restantes incluían datos sobre parasitosis importadas específicas.

 

 

La mayor parte de los inmigrantes que fueron atendidos en unidades de patología tropical o de atención al inmigrante procedían de la región del África Subsahariana (entre 16-87%)3,10,20, aunque esta proporción osciló dependiendo si se diferenciaba entre inmigrante recién llegado (residente de corta duración) (66-87%)10,21,23 o VFR (33%), así como de la unidad sanitaria específica que atendió a la población a estudio, siendo en alguna de estas series la población procedente de América Latina la mayoritaria (13-37.8%)9. La región de Asia fue de forma consistente la menos representada en todas las series (0,5-8,8%)9,10,21,22. La edad media de los inmigrantes atendidos osciló entre los 28 y los 34 años, con una mayor representación del sexo masculino (57-88%)10,11,21,24. Sin embargo, en series más recientes que incluyen VFR la proporción de inmigrantes de sexo femenino aumentó (55%) siendo esta proporción mayor en los VFR originarios de Latinoamérica (64%)3. También se observó que los inmigrantes VFR realizaron consejo pre-viaje menos frecuentemente que los turistas (32% frente a 57%; p<0,001)11.

Los motivos de consulta o derivación más frecuentes en población inmigrante en las unidades sanitarias estudiadas fueron fiebre, problemas dermatológicos (principalmente prurito), eosinofilia, molestias gastrointestinales (dolor abdominal) o respiratorias (tos), el estudio de anemias y el cribado de individuos asintomáticos (cribado de Enfermedad de Chagas principalmente)3,9,10, sin observarse diferencias estadísticamente significativas en los motivos de consulta según región o país de procedencia.

En la tabla 1 se recogen los principales resultados sobre casos de parasitosis en población inmigrante en centros sanitarios de España3,9,10. Las parasitosis importadas más frecuentemente diagnosticadas fueron las intestinales, filarias, malaria y enfermedad de Chagas3,9-11,20,25. La poliparasitación fue también un hallazgo frecuente, hasta en el 66% de los inmigrantes estudiados según las series3,20.

En el caso de la histoplasmosis, aunque con frecuencia ha sido descrita en turistas, la población inmigrante representó una proporción importante entre los casos diagnosticados, como muestra una serie de 39 casos diagnosticados en un laboratorio de referencia, donde el 76% eran inmigrantes, principalmente de América Latina26. Este estudio también incluyó 6 casos de paracoccidioiodomicosis, todos ellos en inmigrantes o viajeros de larga duración a zonas endémicas. Por otro lado también se describían casos de co-infección de histoplasmosis en pacientes inmigrantes procedentes de América Latina HIV positivos, que pueden evolucionar a estados avanzados de la enfermedad (diagnóstico SIDA) al empeorar el estado de inmunodepresión27.

Un total de 15 estudios describían las características de los casos de malaria importada en inmigrantes3,9-11,28-38. La mayor parte procedían del África Subsahariana (85-96%), seguido de Asia (3-13%) y Latinoamérica (0,5-8,7%) siendo P. falciparum la especie más frecuente (55-94%), seguido de P.vivax (2-30%) que fue la especie más frecuente en los inmigrantes de América Latina (71%) y Asia (69%)31,32. Guinea Ecuatorial fue el país que contribuyó en mayor medida a los casos de malaria importada procedente de África comparando con el resto de países de la región (57% versus 42%)29,38.

En los estudios revisados no se observaron diferencias por sexo entre los casos de malaria importada28,29,31,32. Hasta un 77% de los casos de malaria se dieron en el grupo de los inmigrantes VFR seguido del grupo de inmigrantes recién llegados y turistas, y menos de un 5% de los afectados realizó profilaxis para la prevención de malaria durante el viaje. La malaria no complicada fue el modo de presentación habitual en los casos diagnosticados en inmigrantes, aunque entre las series revisadas se incluyeron casos en inmigrantes que cumplían criterios de malaria grave o de ingreso hospitalario28,29,31,32. En un estudio se observó que del total de casos de malaria detectados en una unidad de medicina tropical, los casos de malaria submicroscópica (diagnóstico por PCR, no detectables por microscopia convencional) constituyeron el 35,5%, de los que el 87,5% fueron diagnosticados en inmigrantes, y en 28% se acompañó además de síntomas36.

De los 23 estudios realizados sobre la enfermedad de Chagas 15 (65%) tuvieron como objetivo determinar la prevalencia de infección por Trypanosoma cruzi en población inmigrante de áreas endémicas (América Latina). Estos estudios mostraban que en población inmigrante en España la enfermedad de Chagas se diagnosticó más frecuentemente en mujeres (54-78,2%), inmigrantes de entre 30-40 años de edad, y procedentes de zonas rurales en área endémica (77-83%)39-42. La mayor parte de los inmigrantes en los que se detectó la infección procedían de Bolivia (60-97%), seguido de Paraguay, Argentina, Ecuador, Perú y Brasil39-43. Las tablas 2 y 3 muestran los estudios que abordan la infección por Trypanosoma cruzi en población inmigrante en España.

En inmigrantes de áreas endémicas atendidos en unidades de medicina tropical o de atención al inmigrante se observó que la seroprevalencia de infección por Trypanosoma cruzi varió entre 6,5-31%39,44,45 según país de origen, ya que el Chagas no se distribuye uniformemente por el continente americano. La seroprevalencia observada en programas de cribado en centros de atención primaria fue del 2,8% en población adulta41 y del 4,3% en mujeres en edad reproductiva46.

En 5 estudios llevados a cabo en maternidades de referencia, la seroprevalencia de infección por Trypanosoma cruzi en mujeres latinoamericanas embarazadas osciló entre 1,28-9,7%43,44,47-49, según país y región geográfica de procedencia, con una tasa de transmisión vertical (TV) en las mujeres infectadas entre 2,7-7,3%47,48. Hasta la fecha existen 5 casos descritos de Chagas congénito40,50,51 en áreas tradicionalmente no endémicas, y en la comunidades autónomas en nuestro país donde se llevan a cabo programas de control de transmisión vertical en mujeres embarazadas procedentes de áreas endémicas anualmente se detectaron nuevos casos52-54.

Un estudio realizado entre donantes de sangre procedentes de área endémica observó una seroprevalencia del 0,62%, siendo la tasa de riesgo mayor (10,2%) entre los inmigrantes procedentes de Bolivia42. Se describían varios casos de Chagas agudo en receptores de órganos residentes en áreas no endémicas, casos que revierten especial gravedad dado el estado de inmunodepresión inducida en los transplantes55. Fue precisamente en nuestro país donde se describió el primer caso con desenlace fatal de enfermedad de Chagas agudo en Europa tras un trasplante de médula ósea56. Se describían también casos de co-infección en inmigrantes de áreas endémicas de enfermedad de Chagas con la infección por el VIH57-59. En cuanto a caracterización clínica, entre el 72 y el 81%, la infección crónica en la forma indeterminada fue el modo de presentación clínica, seguido de la afectación cardíaca (9,5-19%) y la digestiva (9-9,5%)40,41,60. Por otro lado, hubo estudios cualitativos que resultaron útiles para comprender la relación de la dieta con cambios en los hábitos intestinales en inmigrantes afectados por la enfermedad de Chagas61.

Cuatro estudios recogían casos de neurocisticercosis importada, en los que hasta un 80% eran en inmigrantes. Entre el 70 y el 100% procedían de América Latina, siendo las crisis convulsivas y la cefalea los principales síntomas iniciales de la enfermedad24,62-64. Una helmintiasis importada de predominio también en población inmigrante de procedencia latinoamericana fue la estrongiloidiasis, que se presentó como infección asintomática en el 47-64% de las personas afectadas y que entre 5-15% de casos se diagnósticó en pacientes inmigrantes inmunocomprometidos, principalmente VIH positivos, estando expuesto este grupo a un mayor riesgo de progresar a un cuadro clínico de hiperinfección65.

La esquistosomiasis es una parasitosis importada de frecuente diagnóstico en inmigrantes básicamente de origen africano, siendo Schistosoma mansoni y Schistosoma haematobium las especies más habituales. No existen estudios que muestren infección por Schistosoma japonicum entre la población inmigrante3,9,21,23. También parasitosis importadas frecuentes fueron las descritas en series de inmigrantes procedentes de África central y del oeste como las microfilarias (loa-loa, onchocerca volvulus, mansonella perstans, mansonella streptocerca y wuchereria bancrofti), más importantes en inmigrantes precisamente por el tiempo de exposición necesario para la adquisición de la infección3,66.

Geohelmintiasis como las producidas por Ascaris lumbricoides, uncinarias, Enterobius vermicularis y Trichuris trichiura fueron también un diagnóstico frecuente en población inmigrante, así como otras parasitosis como la giardiasis, amebiasis, toxoplasmosis y la leishmaniasis3,10,11,21,25,66-70. Ésta última, la leishmaniasis, se describió en población inmigrante tanto en la forma cutánea y mucocutánea (de predominio en América Latina) y visceral (de predominio en África)71.

 

Discusión

Esta revisión muestra que las parasitosis importadas que más frecuentemente afectan a población inmigrante en nuestro país son las parasitosis intestinales, la malaria, la enfermedad de Chagas y las filarias. La enfermedad de Chagas destaca como la enfermedad emergente más importante en nuestro país en los últimos años, por la proporción importante de inmigrantes de América Latina afectados por esta enfermedad, y por los casos de transmisión vertical descritos fuera de área endémica. Este trabajo pone de manifiesto cómo nuestro país representa un paradigma del efecto que la migración ha tenido en la epidemiología de ciertas enfermedades infecciosas, así como del impacto en el estado de salud de la población inmigrante.

La frecuencia y distribución de las principales enfermedades infecciosas importadas, en particular las parasitosis, han sido un reflejo de estas variaciones en el perfil y regiones de origen de la población inmigrante.

El ejemplo más evidente es la enfermedad de Chagas. El flujo migratorio procedente de América Latina origina cambios sustanciales en la epidemiología de esta enfermedad, convirtiéndola en la enfermedad emergente más importante de las últimas décadas en nuestro país4. Tal y como muestran los estudios incluidos en esta revisión, un porcentaje substancial de las personas que han llegado de América Latina padece la enfermedad de Chagas en alguna de sus formas, principalmente en los procedentes de Bolivia47. El perfil más frecuente de paciente con enfermedad de Chagas en nuestro país es el de mujer de mediana edad. Este hallazgo no indica que las mujeres tengan un mayor riesgo de padecer la enfermedad sino que entre los inmigrantes de América Latina el número de mujeres es mayor respecto al de hombres, y las mujeres consultan más frecuentemente en busca de atención sanitaria. La enfermedad de Chagas plantea importantes retos de salud pública4,72, ya que la infección por el Trypanosoma cruzi se puede transmitir en áreas no endémicas a través de productos sanguíneos, trasplantes y mediante transmisión vertical42,47,56. Esta última adquiere especial relevancia dado que un alto porcentaje de las personas que llegaron y llegan de América Latina son mujeres en edad fértil. Es necesario considerar que los datos de prevalencia de infección y transmisión vertical podrían estar infraestimados dado que la muestra de mujeres incluidas en las poblaciones de estudio fue limitada, junto al hecho de que algunas de las mujeres procedían de áreas de mediana o baja endemicidad. Hay que tener en cuenta además que la prevalencia de infección varía de forma significativa según país o área geográfica de procedencia, dado que la transmisión de la infección por Trypanosoma cruzi, y por ende de la distribución de la enfermedad de Chagas, no es uniforme a lo largo del continente americano. Según muestran los estudios incluidos en esta revisión, existe transmisión vertical en nuestro país y hasta la fecha son varios los casos descritos de Chagas congénito, lo que subraya la importancia de la existencia e implementación de programas de cribado en las maternidades y en los bancos de sangre73. En España, solo 3 comunidades autónomas tienen un programa oficial de prevención de transmisión vertical52-54, siendo éstos una de las medidas más efectivas para evitar las complicaciones de la enfermedad de Chagas en los recién nacidos, y que han demostrado además ser costo-efectivos74. Otro de los retos más críticos para el control de la transmisión y manejo integral de esta enfermedad es el hecho de que existan escasas opciones terapéuticas que demuestren ser no solo eficaces sino también seguras y bien toleradas, en particular en población adulta75,76.

Otro reflejo del efecto del flujo migratorio en la incidencia de determinadas enfermedades importadas es la malaria, que representa todavía una importante causa de morbilidad y mortalidad en el mundo. En el año 2012 se estimó en 207 millones los casos de malaria a nivel mundial y en 627.000 las muertes debidas a esta enfermedad parasitaria77. Existen además series de casos de malaria grave importada en Europa, algunos de ellos con desenlace fatal, y que incluyen una proporción importante de casos graves de malaria importada en población inmigrante78,79. En los estudios revisados la mayor proporción de casos se diagnosticaron en inmigrantes procedentes del África Subsahariana, mayoritariamente hombres sobre todo al principio del flujo migratorio, y residentes de larga duración en el país que viajaron a sus países de origen, los llamados VFR, siendo P. falciparum la especie principal responsable de los casos importados. En los inmigrantes de Latinoamérica y Asia destacan los casos por P.vivax, particularmente entre los originarios del sub-continente indio. Diversos estudios muestran un mayor riesgo a presentar malaria entre los VFR, que puede estar relacionado con la baja percepción de riesgo a padecer malaria cuando vuelven a su país de visita tras varios años fuera, lo que explica la baja proporción de inmigrantes que consulta antes del viaje sobre la necesidad de realizar profilaxis para prevención de malaria28,31. Estudios publicados recientemente muestran como una vez que cesa la exposición al riesgo de tener un episodio de malaria, aunque la respuesta inmunológica específica se mantiene durante un tiempo considerable, experimenta una perdida parcial a lo largo del tiempo80,81. Este hallazgo refuerza la importancia de realizar y recomendar la profilaxis para prevención de malaria entre los VFR cuando viajan a sus países de origen.

Otras parasitosis frecuentemente descritas también presentan un predominio dependiendo de la región de procedencia de inmigrante, como es el caso de la esquistosomiasis, descrita únicamente entre los inmigrantes del África Subsahariana, no existiendo casos descritos en inmigrantes de Asia o América Latina. Con la neurocisticercosis sucede al contrario, principalmente detectada en inmigrantes de América Latina y rara en inmigrantes de otras regiones. Sin embargo, existen enfermedades infecciosas importadas, como la mayor parte de las parasitosis intestinales, que tienen una distribución universal y están descritas en todos los inmigrantes independientemente de la región de origen.

Entre las limitaciones que presenta esta revisión se encuentra tanto la heterogeneidad de los trabajos incluidos y de las unidades sanitarias que atendieron a los inmigrantes, la falta de armonización en los métodos de recogida de datos y la clasificación de los diagnósticos clínicos, como el hecho que algunas publicaciones que revisan de manera retrospectiva la casuística de patología importada incluyen casos recogidos en series ya publicadas anteriormente, lo que puede dar lugar a una sobre-representación de algunos diagnósticos.

En conclusión, esta revisión muestra el impacto que ha tenido la migración en España en la emergencia de ciertas enfermedades infecciosas parasitarias importadas. Un ejemplo paradigmático es la malaria, pero de forma más significativa la enfermedad de Chagas, fenómeno de parasitosis importada sin precedentes que plantea innumerables retos para el control de la transmisión en área no endémica así como para su tratamiento.

Los resultados de esta revisión subrayan la necesidad de la existencia de estrategias de cribado y terapéuticas que garanticen el control y la prevención de enfermedades infecciosas parasitarias y su impacto en la salud pública en nuestro país.

 

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Dirección para correspondencia:
Azucena Bardají, MD, PhD
Centre de Recerca en Salut International de Barcelona (CRESIB)
Hospital Clínic-Universitat de Barcelona
Roselló, 132, 5-1
08036 Barcelona
España
abardaji@clinic.ub.es

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