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Anales del Sistema Sanitario de Navarra

versión impresa ISSN 1137-6627

Anales Sis San Navarra vol.27 no.1  ene./abr. 2004

 


ARTÍCULOS ORIGINALES

Situación de Staphylococcus aureus resistente a meticilina en el
Hospital de Navarra (2000-2002)

State of methicillin resistant Staphylococcus aureus in the Hospital
of Navarre (2000-2002)


A. Navascués1, J.J. García-Irure1, F. Guillén2


 

RESUMEN

Fundamento. El objetivo del presente trabajo ha sido conocer la prevalencia y características que presentan los aislamientos de Staphylococcus aureus resistentes a meticilina aislados en nuestro Servicio de Microbiología.
Material y métodos. El estudio se desarrolló de forma retrospectiva abarcando los años 2000, 2001 y 2002. Se analizó el origen de la infección (nosocomial o extrahospitalaria), servicio de origen en caso de ser nosocomial, localización anatómica de la muestra y patrón de sensibilidad antibiótica.
Resultados. Los aislamientos de Staphylococcus aureus resistentes a meticilina constituyeron el 7,88% de los Staphylococcus aureus aislados en nuestro servicio. Menos de la mitad de las cepas (44,87%) tuvieron un origen nosocomial y se aislaron con mayor frecuencia en los exudados de heridas. En cuanto al patrón de resistencia, hubo un 50% de resistencia a eritromicina, un 43,60% a clindamicina y un 21,79% a mupirocina.
Conclusiones. La prevalencia y el patrón de resistencia in vitro de los aislamientos de Staphylococcus aureus resistentes a meticilina obtenidos en nuestro hospital es menor a la publicada en otras áreas de España.

Palabras clave. Meticilina. Staphylococcus aureus. Resistencia.

 

ABSTRACT

Background. The aim of the present paper was to determine the prevalence and characteristics shown by isolations of Methicillin Resistant Staphylococcus Aureus, isolated in our Microbiology Service.
Methods. Retrospective study, covering the years 2000, 2001 and 2002. Analysis was made of the origin of the infection (nosocomial or non-nosocomial), the unit of origin in the event of nosocomial origin, anatomical localisation of the sample, and pattern of antibiotic sensitivity.
Results. The isolations of Methicillin Resistant Staphylococcus aureus accounted for 7.88% of the Staphylococcus aureus isolated. Less than half of the strains (44.87%) had a nosocomial origin and were most often isolated in the exudates of wounds. With respect to the pattern of resistance, there was some 50% of resistance to erythromycin, some 43.60% to clindamycine and some 21.79% to mupirocin.
Conclusions. The prevalence and resistance pattern in vitro of the isolations of Methicillin Resistant Staphylococcus Aureus in our hospital are lower than that published in other areas of Spain.

Key words. Methicillin. Staphylococcus Aureus. Resistance.


1. Servicio de Microbiología. Hospital de Navarra.
2. Departamento de Ciencias de la Salud. Universidad Pública de Navarra.

Aceptado para su publicación el 22 de septiembre de 2003.

Correspondencia:
Ana Navascués Ortega
Servicio de Microbiología. Hospital de Navarra.
C/ Irunlarrea, 3
31.008 Pamplona
Tfno: 848-422246
e-mail: anavort@hotmail.com
 

INTRODUCCIÓN
Staphylococcus aureus es uno de los microorganismos que se aísla con mayor frecuencia en las infecciones nosocomiales y comunitarias y presenta una patogenicidad variable que le permite causar desde infecciones banales hasta infecciones con compromiso vital (endocarditis, septicemias, meningitis…). Su protagonismo ha crecido en los últimos años gracias al mayor aislamiento de Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM) y a la aparición de cepas con resistencia a los glicopéptidos.

SARM se describió por primera vez en 1961 en Inglaterra dos años después de la introducción de la meticilina1. Su distribución geográfica es muy variable, de tal forma que en Japón ha llegado a suponer el 60% de los aislamientos de S. aureus2, mientras que en países del norte de Europa apenas suponen un 1-2%3,4.

Hasta ahora ha sido considerado un patógeno principalmente nosocomial pero en los últimos años ha adquirido importancia como patógeno comunitario. La atención que se presta a SARM no sólo radica en su resistencia intrínseca a penicilinas y cefalosporinas, sino en su mayor patrón de resistencia a otros antimicrobianos y en su facilidad de transmisión, que obliga a tomar medidas de control.

En 1996 se aisló en Japón el primer aislamiento de S. aureus con resistencia intermedia a los glicopéptidos (GISA)5 y hasta la fecha se han detectado distintos casos clínicos repartidos en diferentes países6 (Japón, EEUU, Corea, China...).

El último peldaño de la escalera de resistencias que presenta S. aureus está en el aislamiento de la primera cepa con resistencia total a vancomicina que se aisló en EEUU en junio de 20027.

MATERIAL Y MÉTODOS
Se han estudiado de forma retrospectiva las cepas de SARM aisladas por el Servicio de Microbiología del Hospital de Navarra (520 camas; sin servicio de pediatría ni ginecología) en los años 2000, 2001 y 2002. Se analizan muestras procedentes del Hospital de Navarra así como de servicios externos (Centro Príncipe de Viana).

La identificación de la especie se llevó a cabo gracias a las pruebas de catalasa, aglutinación en porta (StaphySlide® de Biomeriux), coagulasa y manitol. Las cepas procedentes de hemocultivo también se identificaron mediante el panel MicroScan® Pos Combo del cual se obtuvo información sobre el antibiograma.

El antibiograma de las cepas no procedentes de hemocultivo se realizó mediante el método de difusión disco-placa siguiendo las recomendaciones del National Committee Clinical for Laboratory Standars (NCCLS). Los antibióticos testados fueron penicilina, oxacilina, cefazolina, eritromicina, clindamicina y vancomicina (BD BBL™). Si la muestra procedía de UCI se testó teicoplanina. En caso de resistencia a oxacilina, la confirmación se realizó mediante crecimiento en placa de oxacilina suplementada con NaCl (Oxacilin Screen Agar BD Media™) y se testó teicoplanina y mupirocina.

Para realizar este trabajo se ha considerado un aislamiento de S. aureus y/o SARM por paciente y se ha analizado el origen de la infección (nosocomial o extrahospitalaria), servicio de procedencia en caso de ser nosocomial, localización anatómica de la muestra y patrón de resistencia in vitro. Estos datos se han obtenido de la revisión de historias clínicas así como de la base de datos del Servicio de Microbiología. La sensibilidad de los distintos antibióticos testados se expresó como variable analítica con dos categorías: sensible y resistente. La asociación entre resistencia a dos antibióticos se analizó mediante el test de chi-cuadrado (c2) y se consideró la asociación estadísticamente significativa con un valor de p<0,05.

RESULTADOS
S. aureus es un importante microorganismo que en el período estudiado supuso el 13% del conjunto de los aislamientos (10.733) que se dieron en el Servicio de Microbiología. Del total de 989 pacientes que presentaron al menos un aislamiento de S. aureus, el 7,88% (78) fueron resistentes a meticilina (2000: 5,15% (15) // 2001: 10% (34) // 2001: 8,1% (29). De éstos, 35 casos fueron de origen nosocomial y se distribuyeron en un 43% en servicios médicos, 37% en servicios quirúrgicos y un 20% en UCI.

El exudado de herida es con un 46,15% la muestra en la que se aisló SARM con más frecuencia, seguida de las muestras del tracto respiratorio inferior, hemocultivo y orina. La distribución por tipo de muestra de S. aureus sensible a meticilina (SASM) y SARM queda recogida de forma más detallada en la tabla 1.

 


En cuanto al patrón de resistencia, el 50% de las cepas de SARM fueron resistentes a eritromicina, el 43,60% a clindamicina y el 21,79% a mupirocina. No se detectó ninguna cepa de S. aureus resistente a glicopéptidos. En la tabla 2 quedan recogidos estos datos, así como el patrón de resistencia de SASM. La asociación de resistencia de las cepas de SARM y dos de los antibióticos testados (eritromicina y clindamicina) fue estadísticamente significativa (p£0,001).

 

DISCUSIÓN
Poco después de la introducción de la penicilina en el mercado, en la década de los cuarenta, ya se encontraron cepas de S. aureus que mostraban resistencia gracias a la producción de una enzima penicilinasa. Actualmente son resistentes alrededor del 90% de las cepas4,8,9.

En 1960 se empezó a usar la meticilina como una alternativa eficaz frente a las infecciones estafilocócicas: al año S. aureus ya había desarrollado resistencia a este antibiótico. Se descubrió que el mecanismo de resistencia se basaba en la producción de una proteína fijadora de penicilina, conocida como PBP2a, que presenta baja afinidad por los b-lactámicos. Esta resistencia es conocida como intrínseca y esta codificada por el gen cromosómico mecA10.

La distribución e incremento de los aislamientos de SARM ha sido variable. En EEUU pasó de constituir en 1975 un 2,4% de las infecciones nosocomiales a un 29% en 199111. En España se pasó del 1,5% en 1986 al 17,9% en 19968. En cuanto a la prevalencia global, hay estudios que en 1994 la situaban en España en un 30,3% siendo una de las más altas de Europa, junto con Italia y Francia, lo que contrastaba con países del norte de Europa como Holanda donde no se aislaban3. Estas diferencias entre el Norte y Sur de Europa seguían patentes en un estudio europeo realizado entre 1997 y 19994. Actualmente, según el último estudio VIRA, la prevalencia en España se sitúa en un 24,3%12. Es necesario conocer la prevalencia en cada zona geográfica pues existen diferencias: así, SARM supone el 7,88% de los aislamientos de S. aureus dados en nuestro servicio mientras que en diferentes regiones de España varía del 9 al 34%4,13.

Dentro de los SARM nosocomiales, es en los servicios médicos donde ha predominado ligeramente su aislamiento, lo que puede explicarse en base al tipo de enfermo ingresado en estas unidades, ya que generalmente son pacientes que presentan alguno de los factores de riesgo que se han asociado a SARM: estancia hospitalaria prolongada, ingreso en UCI, enfermedad de base grave, edad avanzada, tratamiento prolongado con antibióticos de amplio espectro, procedimientos invasivos (catéter, sondas urinarias,…). A esto se une el hecho de que son pacientes más susceptibles de ser trasladados entre hospitales o/y otro tipo de centros con lo que si son portadores o están colonizados lo introducen en el medio hospitalario14,15.

En nuestro hospital no se produjo ningún brote en el periodo estudiado. Cuando se detecta un caso, la sección de Control de la Infección del Servicio de Medicina Preventiva instaura las medidas de aislamiento e higiene necesarias para evitar su propagación, que son entre otras16: aislamiento del paciente, uso de guantes al entrar en la habitación, lavado de manos antes/después de atender al paciente, lavado diario con jabón de clorhexidina, descolonización, etc.

SARM además de presentar resistencia intrínseca a penicilinas y cefalosporinas presenta mayores niveles de resistencia que SASM a otros antimicrobianos4,13, lo que limita en gran medida las alternativas terapéuticas. A esto hay que añadir la aparición de cepas con resistencia a glicopéptidos. En nuestro hospital todavía no hemos detectado este tipo de cepas pero sí que hemos constatado el mayor patrón de resistencia de SARM frente a SASM, aunque dichos patrones son menores a los publicados en otros estudios. En el último estudio VIRA12, así como en el de la red europea de vigilancia de resistencia a antibióticos del 200017, situaban la resistencia a eritromicina en un 80% y en el estudio SENTRY4 en un 95,2% lo que está por encima del 50% obtenido en nuestro estudio. En cuanto a la resistencia a clindamicina estos estudios la fijan entre un 59,6-76,7%4,12, por encima del 43,60% de nuestra serie de datos.

En definitiva, la incidencia de SARM en nuestro medio es menor a la registrada en otras áreas de España y de Europa, al igual que el patrón de resistencia antibiótica. Esta situación nos debe animar a seguir trabajando en evitar su aparición y propagación ya que estamos ante un microorganismo en evolución que es de esperar que siga ampliando su abanico de resistencias. Es imprescindible, por tanto, mantenerlo bajo una adecuada vigilancia epidemiológica.

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