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Ene

versión On-line ISSN 1988-348X

Ene. vol.8 no.1 Santa Cruz de La Palma may. 2014

http://dx.doi.org/10.4321/S1988-348X2014000100005 

ARTÍCULOS

 

La dominación del cuerpo femenino. Análisis feminista del climaterio y las prácticas de cuidado profesional

Female body domination: fenminist analysis of the climateric and professional care

 

 

Juan Manuel Leyva Moral

ESIM - Escola Superior d'Infermeria del Mar (Centro adscrito a la Universitat Pompeu Fabra)

 

 


RESUMEN

El presente artículo reflexiona sobre cómo es la atención a las mujeres durante el climaterio, haciendo evidente la dominación y la medicalización del mismo fruto de la influencia del modelo biomédico. Este trabajo intenta contextualizar los cuidados de enfermería durante el climaterio y abre un espacio para el debate y la reflexión sobre el tema, intentando mostrar la aplicabilidad de las teorías feministas en la atención de la mujer durante esta (y otras) etapas de la vida. Se trata de un texto teórico cuyo objetivo es ampliar el punto de mira de los cuidados de enfermería, eliminar el reduccionismo característico del modelo biomédico, fomentar el pensamiento crítico y la concepción holística de las personas a las que cuidamos; en definitiva, colaborar en la construcción de cuidados de enfermería de alta calidad.

Palabras clave: feminismo, climaterio, medicalización, atención de enfermería.


ABSTRACT

This article summarizes how care for women is during climateric, making clear the dominance and the medicalization as a result of the influence of the biomedical model. This paper attempts to contextualize nursing care during the climacteric and opens a space for debate and reflection on the topic, trying to show the applicability of feminist theories for women's care during this (and other) stages of life. This is a theoretical text that aims to expand the focus of nursing care, to abolish the typical reductionism of the biomedical model, to encourage to a critical thinking and a holistic conception of the people we care, ultimately, to construct high quality nursing care.

Key words: feminism, climacteric, medicalization, nursing care.


 

Introducción

De acuerdo con Gary y Campbell(1) las teorías feministas se centran en la autorrealización de las mujeres, en la abolición de la opresión y en el avance de la dignidad humana en general. Hace ya varios años que se inició la lucha por la igualdad de los derechos y oportunidades para la mujer y, gracias a ello, la sociedad ha ampliado la visión del abordaje y el manejo de la salud, la sexualidad y la vida en general de las mujeres a lo largo de todo su ciclo vital. El argumento principal de la teoría crítica feminista se centra en la definición del climaterio como un asalto a la autonomía e integridad de la existencia corpórea normal de la mujer a través del sistema patriarcal(2). En nuestra sociedad, las mujeres cercanas al climaterio o climatéricas están inmersas en un proceso de socialización que las considera objeto sexual y, por el contrario, no las considera objetos de deseo.

Charlton Lewis, considera que al aprender a ser femeninas, las mujeres aceptaron como natural que su placer, su cuerpo, su sexualidad y su vida en general fuesen aspectos controlados por otros (el hombre, la ciencia, la medicina, por poner algún ejemplo)(3). Ser mujer incluye la capacidad de reproducción, de gran valía en las sociedades patriarcales; por tanto una vez finalizada la etapa reproductiva de la mujer se considera que ésta entra un periodo de declive, de involución e incluso de invalidez, dejando de ser importantes para la sociedad. Así, si se considera que el sentido de la vida femenina se basa fundamentalmente en la reproducción, una vez desaparece esa capacidad reproductiva, puede ser normal la aparición de procesos depresivos que la biomedicina considera fruto del climaterio1: es el inicio del fin, el inicio de la decrepitud, el inicio de la improductividad.

El significado del climaterio se considera una construcción social(4), una construcción biomédica caracterizada por la representación de la mujer como un ser biológicamente débil y vulnerable, basada en discursos relacionados con la feminidad que subrayan las ideas populares de belleza y juventud. Los especialistas no han mostrado especial interés en identificar el rol del entorno como co-responsable en la producción de síntomas climatéricos olvidando que, en multitud de ocasiones, las quejas de las mujeres están más relacionadas con cambios en sus vidas sociales que con el resultado de una deficiencia estrogénica(5). Así, el climaterio se presenta como una experiencia no uniforme y podría ser desafortunado e irrazonable, desde el ámbito de la salud, ofrecer recomendaciones estandarizadas a todas las mujeres menopáusicas(6).

Este trabajo pretende abrir un espacio para la reflexión teórica sobre los usos y simbolismos del cuerpo en general, y del cuerpo de las mujeres en particular, utilizando el ejemplo el climaterio para familiarizarse con las teorías feministas y explorar el fenómeno desde un ángulo más crítico. En definitiva, este trabajo puede resultar de utilidad a la disciplina enfermera para reconceptualizar las prácticas de cuidado que ayuden a identificar, comprender y corregir situaciones de dominación. En primer lugar se presenta la tesis de las teorías feministas y su relación con el cuidado profesional; a continuación se aborda el climaterio desde la mirada de las teorías feministas y por último se analiza el climaterio como una entidad biomédica medicalizada.

Teorías feministas y el cuidado profesional

De acuerdo con Vance et al., el movimiento feminista ha pasado por alto los logros de las enfermeras y ha colaborado en reforzar la concepción estereotipada de la profesión, con la consiguiente devaluación del trabajo de las mismas(7). Algunos autores consideran que la opresión experimentada por las mujeres se utiliza para ilustrar porqué las enfermeras son cohesivas o compasivas con los demás (7,8). Por otra parte, desde la enfermería, se ha relacionado el feminismo con estereotipos negativos que llevan a pensar a muchas enfermeras que el feminismo podría hacerles perder los aspectos propios del cuidado enfermero, llegando incluso a pensar que las teorías feministas han excluido a las enfermeras debido a esa faceta cuidadora (8). Sin embargo, las teorías feministas han redefinido e influenciado en el cuidado de la mujer (y de los hombres). Por parte de la enfermería, cabe destacar que la investigación enfermera ha centralizado gran parte de sus objetivos en estudiar las experiencias desde el punto de vista de las mujeres(7). Las enfermeras poseen un contacto cercano con muchos miembros de la comunidad, hecho que las sitúa en una posición privilegiada para cambiar los estereotipos negativos relacionados con las mujeres. La enfermería es una profesión "típicamente femenina" cuya evolución ha estado fuertemente marcada por la dependencia y subordinación a la autoridad médica (masculina), y que aunque en los últimos años se observa un aumento de la presencia masculina en la profesión enfermera y un aumento de presencia femenina en la profesión médica, aún queda un largo camino que recorrer para obtener la autonomía propia de la profesión y deshacerse de la lacra histórica de dependencia y subordinación al profesional médico. Dado el predominio femenino en la enfermería, Chinn y Wheeler consideran que la profesión "puede beneficiarse al entender la realidad desde las teorías feministas porque éstas proporcionan un marco de referencia para examinar la enfermería desde un punto de vista histórico, político y personal"(9).

De acuerdo con MacPherson, las teorías feministas "ofrecen descripciones de las opresiones de las mujeres y las prescripciones para su eliminación"(10). No ha sido posible establecer un consenso a la hora de definir las teorías feministas, sin embargo, se han diferenciado una serie de preocupaciones comunes, tales como:

a) Intereses puramente políticos con una clara demanda de cambio social.

b) Mejorar la comprensión de la naturaleza de las relaciones institucionales y sociales en relación con el género.

c) Considerar los pilares de las relaciones de género, así como las relaciones de poder, clase, etnia y sexualidad, con relación a las desigualdades sociales y contradicciones de la vida social.

d) Contemplar las relaciones de género como productos históricos, sociales y culturales que pueden ser reconstituidos; por lo tanto, no pueden considerarse relaciones naturales, universales ni perpetuas.

e) Denuncia de la heternormalidad y la división sexual de la sociedad (en el ámbito laboral, en el cuidado, etc.)

Mujeres, teorías feministas y climaterio

Las teorías feministas indican que el climaterio, a la par que la menstruación, ha estado oculto y en silencio, durante muchos años, como si de un secreto o un pecado se tratase. En consecuencia, sobre este periodo de la vida de las mujeres se ha ido construyendo un discurso plagado de innumerables falsos mitos hasta llegar al punto en el que se le considera un tema tabú en multitud de ocasiones. Im, argumenta que cuando una mujer madura manifiesta síntomas banales de cualquier tipo es muy probable que el profesional de salud lo atribuya, sin más, al climaterio y le ofrezca terapia hormonal(11). Este fenómeno está en clara relación con la medicalización del climaterio. Por medicalización se entiende el tratar como un problema médico a cualquier episodio normal de la vida de una persona(12-16).

De acuerdo con el modelo feminista, el modelo biomédico perpetúa las definiciones patriarcales que consideran que la mujer y su cuerpo serían entes rebeldes si no fuera por la intervención masculina y la mirada médica(2). Esta medicalización hace difícil escuchar o entender la realidad de algunas mujeres en multitud de ocasiones, ya que los múltiples significados y experiencias personales de las mujeres con relación al climaterio acaban reduciéndose al concepto de patología que precisa tratamiento médico(17). Dicha atmósfera de ocultismo mencionada, podría haber desatado dificultades para que las mujeres identifiquen sus derechos en materia de salud así como para identificar y reclamar el cuidado adecuado para sus necesidades, las cuales parecen haber sido suprimidas en nombre de la biomedicina (18-21), un claro ejemplo de injusticia social.

Las teorías feministas examinan teorías, políticas y modelos de acción problemáticos con el objetivo de mejorar la realización de la justicia social en materia de salud. Esto reafirma la necesidad de una especial consideración de situaciones específicas de género y cultura diversas, así como sus contextos en la vida diaria de las mujeres (22). Desde el punto de vista feminista, se considera problemático cualquier estudio sobre el climaterio que no tenga presente el género y la cultura como factores importantes relacionados con la experiencia de salud / enfermedad / atención de las mujeres (23-26). Con relación al género, las teorías feministas sostienen que la ciencia actual se emplea para dar mayor peso a puntos de vista androcéntricos, heterocéntricos y etnocéntricos, así como a sus intereses. Por tanto, aquellos que no formen parte de estos grupos quedan marginados, considerando sus problemas o necesidades como irrelevantes o tratándolos de un modo inapropiado (27)

Del mismo modo que el climaterio es una construcción social, puede decirse que el género también lo es. Bajo el concepto de género se incluyen las características sociales y psicológicas sobre el comportamiento, los roles y rasgos propios de hombres y mujeres, que son diferentes en cada cultura. Desde las teorías feministas se argumenta que el desarrollo humano se basa en considerar al hombre como eje central de enfoque (androcentrista), dejando a la mujer a un lado con las consiguientes consecuencias negativas para este segundo grupo. Carrasco et al. consideran la mujer occidental de nuestros días es "el otro" ya que se considera que el hombre posee el título de "modelo a seguir" mientras que la mujer únicamente puede optar por el título de "propuesta alternativa" creándose así un modelo etnocéntrico, androcéntrico y carente de valores, en definitiva, un modelo de menosprecio y denigración para la mujer(28).

Según Imet al., el marco conceptual feminista considera que no es posible la existencia de la biología pura(29), fundamentalmente porque las personas no viven aisladas unas de otras sino que están en constante relación e interacción con los demás y con el entorno y que, a su vez, el entorno se moldea gracias a tal interacción. La perspectiva que ofrecen las teorías feministas, centra su énfasis en priorizar la investigación basada en la concepción de los participantes y sus propias experiencias, opiniones e interés más que en las propias del investigador(30) y proporciona instrucciones para revisar y evaluar los sesgos sobre el conocimiento de los fenómenos importantes para la mujer (29). Asimismo, se aboga por una investigación holística teniendo presente a la persona como un todo y evitando la fragmentación (11). Igualmente, se enfatiza que la distancia entre el observador y el objeto de estudio debe reducirse. Así pues, las teorías feministas respetan la intersubjetividad entre investigadores y participantes y creen en la creación mutua de los datos por parte del observador y el participante (27,30).

La medicalización como mecanismo de dominación

Como he comentado anteriormente, los estudios biomédicos, centrados en la patología, consideran el climaterio como una enfermedad. Una de las implicaciones que tiene el hecho de concebir el climaterio como una endocrinopatía es que lleva implícito una forma de comercialización y cosificación del cuerpo y en la vida de las mujeres, que se hace más que evidente sobre todo con la prescripción de terapia hormonal. A ese respecto Matamala (citada en Charlton) apunta: "en este sentido los médicos/as siguen comercializando con nuestros cuerpos, ellos ponen especial énfasis a la sintomatología y no en escucharlas a ellas como personas"(3,31). Las teorías feministas consideran que tales actuaciones médicas no son más que reflejos de un modo de actuar discriminatorio y opresivo hacia las mujeres propio de un contexto patriarcal repleto de intereses de control político, económico e ideológico del cuerpo de la mujer. Por lo tanto, se evidencia que el propósito final de las políticas de dominación va dirigido hacia el control del cuerpo de las personas tal y como apuntaba Foucault: "Cuando pienso en la mecánica del poder pienso en su forma capilar de existencia, en el punto en el que el poder encuentra el núcleo de los individuos, alcanza su cuerpo, se interesa por sus gestos, sus actitudes, sus discursos, su aprendizaje, su vida cotidiana"(32).

Es la sociedad patriarcal la que genera la subordinación de la mujer, por lo tanto, los cuidados de enfermería precisan identificar y aniquilar los mecanismos socioculturales responsables de la creación de falsos mitos, así como de estereotipos opresores y discriminatorios que ponen límites a la vida de las mujeres durante el climaterio, y ayudar a las mujeres a enfrentar este periodo natural de la vida con serenidad, naturalidad y optimismo. Carrasco et al. aseguran que "este cambio de concepción es necesario para que la mujer tenga voz y sea oída, para dejar de ser actora social muda" y aseguran que la adquisición de los estereotipos de género tienen una estrecha relación con los aspectos culturales y de contexto social (como la escuela, la familia, los servicios sanitarios, etc.)(28).

Queda claro, pues, que es en los cuerpos donde quedan reflejadas las relaciones de poder de la sociedad y cómo esa determinada sociedad se pronuncia ante la misma. Actualmente, tras muchos años de opresión (en muchos casos aun presente), continúa observándose una organización social estratificada en función del sexo, en la que la mujer es objeto de dominaciones y expropiaciones. Nótese que los avances de la tecnología y de la ciencia sucedidos en las últimas décadas han hecho posible que la esperanza de vida de las mujeres aumente considerablemente, llegando incluso a invertirse la pirámide poblacional. En consecuencia, es imperativo controlar a este grupo de población ya que tras la menopausia es frecuente que aparezcan sentimientos de libertad y mayor placer sexual y de estatus en algunas culturas, sobre todo en aquellas con tasas de natalidad elevada y difícil acceso a los servicios de planificación familiar (33,34).

 

Consideraciones finales

A pesar de que el climaterio se presenta como un evento fisiológico en la vida de muchas mujeres, dicho acontecimiento ha sido en gran medida medicalizado y, en consecuencia, algunas mujeres experimentan inconveniencias al respecto, describiéndolo como una experiencia negativa. Las enfermeras juegan un papel trascendental a la hora de proporcionar información, soporte y cuidados a la mujer, además de ser una pieza clave en los programas de educación para la salud y prevención de la enfermedad. Sin embargo, tales cuidados no deberían ser estandarizados para todas las mujeres ya que, en vista de las evidencias, el climaterio es percibido de múltiples formas entre las diferentes culturas (33). Esta diversidad no está influenciada únicamente por factores fisiológicos, tales como la deficiencia estrogénica, como la medicina postula. Existen un importante número de factores que pueden influir, no sólo en la experiencia del climaterio, sino también en las actitudes y en la percepción de dicho periodo de transición de la mujer. Estos factores parecen tener estrecha relación con aspectos culturales, por lo que a la hora de diseñar intervenciones de enfermería, así como planes de cuidado, estos temas deben tenerse presentes.

Queda patente que la mayoría de evidencias actuales sobre la salud de las mujeres no es entendida como algo global sino que se opta por un sistema reduccionista que identifica parcelas bien delimitadas donde ejercer su acción. Por tanto, aspectos tan importantes para la vida de la mujer madura como son la realidad social y la influencia cultural son obviados. Las teorías feministas permiten una exploración a fondo del fenómeno del climaterio teniendo en cuenta dichos aspectos, desafiando la medicalización y cuestionando el modelo biomédico dominante (masculino) para proporcionar una perspectiva del fenómeno mucho más amplia, capaz de ensanchar los puntos de vista de los profesionales de la salud y capaz de motivar al desarrollo de nuevas y efectivas estrategias de cuidados. Las teorías feministas argumentan que el conocimiento científico biomédico responde a unos intereses creados por aquellos que han tenido acceso y poder para concederles ese nivel: los hombres.

La literatura enfermera española no cuenta con muchos estudios desde una perspectiva de género, ni ofrece gran información sobre el climaterio más allá de la sintomatología y la gestión de los síntomas. Para entender el climaterio como un periodo fisiológico más en la vida de las mujeres, en cuya concepción entran en juego aspectos sociales y culturales de suma importancia, es preciso consultar trabajos realizados por expertos en antropología o sociología que ayuden a entender los diferentes discursos que intervienen durante este proceso vital. Dichas publicaciones ponen en tela de juicio la universalización del climateriocomo proceso social homogéneo y critican fuertemente la hegemonía del modelo patriarcal y consumista, el cual otorga gran valor al mantenimiento de la juventud, a la belleza física y al atractivo sexual.

 

Agradecimientos

Mi más sincero agradecimiento a la Dra. Serena Brigidi por su desinteresada labor de lectura crítica y de estilo del manuscrito.

 

Conflicto de intereses: No existen conflictos de intereses.


Notas a pie de página

1. Nótese que en muchas ocasiones se utilizan de forma errónea los términos "menopausia" y "climaterio". Por climaterio se entiende una amplia etapa en la vida de las mujeres que se inicia con los desarreglos menstruales, mientras que la menopausia no es más que la última menstruación

 

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