Hace años el Dr. Fernando Vaquero escribió un editorial en el que venía a decir que “el cuento de la lechera era posible”. Ese cuento se refería a la revista Angiología y al sueño que durante años se tuvo de que la revista tuviera un reconocimiento científico que fuese un estímulo para publicar y justificara su mantenimiento. Por fin ese cuento de la lechera, que fue quimera durante muchos años, se ha hecho realidad. Journal Citation Report ha comunicado la presencia de la revista Angiología por primera vez en el listado de revistas científicas más reportadas (Fig. 1). Aunque sea un factor impacto aún anecdótico (FI = 0,1) es un gran paso para el crecimiento futuro de la revista. Esto ha sido posible gracias a la perseverancia de las diferentes juntas directivas de la SEACV para conseguir esta meta y, por consiguiente, es el fruto del trabajo de muchas personas anónimas que, con sus decisiones, contribuyeron a que la revista hiciera esa gran travesía por el desierto y soportara las críticas de quienes simplemente lo reducían a un gasto prescindible y a algo que debería cerrarse. Pero también es cierto que la implicación de algunas personas fue más allá del meramente corporativo. Fue la apuesta de muchos presidentes, que entendieron que toda sociedad científica debería tener una revista de divulgación científica como garante de la especialidad y que sirviera además de cohesión de los socios. De todos ellos, tal vez el empuje del Prof. Francisco Lozano fue el más decisivo, pues revitalizó el proyecto y lo modernizó. El equipo editorial que formamos quienes recogimos el testigo tuvimos que facilitar el trasvase de una editorial mercantilista e internacional, como era Elsevier, a otra más cercana y familiar, como es Arán Ediciones, que nos permitió trabajar con mayor cercanía, manteniendo los estándares internacionales de publicaciones científicas. En este periodo se consiguió recopilar todo el histórico de la revista disponible desde 1949 y se dispuso como material PDF en la web de la revista para su acceso. Además, creo que se consiguieron algunos hitos importantes que contribuyeron al reconocimiento actual. En primer lugar, la revista se hizo completamente open access, lo que contribuyó a una mayor difusión en el mundo hispano. De hecho, casi en todos los números llegan frecuentes estudios de autores latinoamericanos. Por otra parte, la inclusión progresiva de manuscritos con traducción al inglés ha hecho que en la actualidad comiencen a recibirse incluso artículos en habla inglesa. Ambos logros han conseguido una mayor difusión internacional y la inclusión en importantes buscadores y bases de datos bibliográficas. Por último, y no menos importante, la decisión de realizar mayoritariamente la publicación digital no solo ha contribuido a reducir costes de papel y a tener una visión más ecológica del mundo editorial, sino también a reducir el espacio y los papeles de los suscriptores, algo que ha sido agradecido por su adaptación de cara al futuro.

Figura 1. Imagen del Journal Citation Report en la que se indica la existencia del factor de impacto..
Por supuesto que nos queda mucho trecho para seguir caminando y progresando como colectivo, pero hemos abierto un escenario completamente diferente que nos facilitará el crecimiento. La revista Angiología, con sus limitaciones, es la revista de nuestra sociedad científica (SEACV), a la que, de forma progresiva, van incorporándose nuevos y más residentes que contribuyen a generar mayor número de recursos editoriales al enviar numerosos casos clínicos o incluso manuscritos de contribuciones a congresos que anteriormente se perdían. La implicación de las unidades docentes se hace vital para el mantenimiento de la propia revista y es estimulante ver cómo las nuevas generaciones lo aprecian como una oportunidad no solo para darse a conocer, sino también para afianzar currículos profesionales. La SEACV, así, ha conseguido una importante meta que contribuirá a un mayor prestigio y liderazgo como colectivo de cirujanos vasculares de habla no inglesa.
¡Enhorabuena a todos!













