CASO CLÍNICO
Varón de 65 años con disfagia en estudio. Se realiza una angio TC en la que se ve arteria subclavia derecha aberrante. Se diagnostica disfagia lusoria. En las imágenes puede observarse el recorrido retroesofágico de la arteria subclavia derecha (marcada en verde en las figuras 1 y 2).
DISCUSIÓN
La arteria subclavia derecha aberrante es la anomalía más frecuente del desarrollo del arco aórtico, que se da hasta casi en el 1,5 % de la población (1). La arteria subclavia derecha aberrante nace en el lado izquierdo del arco aórtico o en el divertículo de Kommerell (un resto de la aorta torácica derecha primitiva) (2). En la mayoría de los casos, esta arteria aberrante pasa por detrás de la tráquea y del esófago hasta alcanzar la extremidad superior derecha, aunque en algunas ocasiones transcurre anterior a la tráquea o entre la tráquea y el esófago. La disfagia lusoria es la manifestación clínica más frecuente, que solo aparece en el 5 % de los pacientes con esta condición, aunque también puede provocar tos crónica, disnea, dolor retroesternal o pérdida de peso (3). El diagnóstico suele realizarse mediante angio TC o resonancia magnética, aunque en toda disfagia en estudio es interesante platear la realización de una endoscopia (en el caso de la disfagia lusoria puede observarse una compresión extrínseca pulsátil). Hoy en día el tratamiento no está estandarizado. La cirugía clásica es más agresiva. Necesita la realización de esternotomía o toracotomía e injerto desde la arteria subclavia distal al arto aórtico. Sin embargo, se recomienda la cirugía híbrida debido a su menor comorbilidad. La indicación debe ajustarse a cada caso, pero se basa en la exclusión endovascular de la salida de la arteria subclavia aberrante mediante una endoprótesis torácica, si existe un anclaje correcto, o bien mediante plugs endovasculares en el origen de la arteria aberrante cuando no es viable la exclusión endovascular. En ambos casos se realiza un bypass carótido-subclavio derecho para asegurar la perfusión de la extremidad superior derecha (4,5). En este caso, dada la clínica no limitante y la complejidad de la intervención, se decidió manejo conservador.









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