Introducción
El Hospital Niños de la Mano de María (HNMM) de la Sociedad Ecuatoriana de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética Capítulo Pichincha (SECPRE-CP), fundado en el año 2000, es un referente en la atención integral y solidaria a pacientes en situación de vulnerabilidad con labio y paladar fisurado. Su misión es brindar atención integral y especializada, de forma gratuita, a pacientes en situación de vulnerabilidad con estas patologías y sus secuelas.
La institución nació en la ciudad de Quito gracias a la visión y el esfuerzo conjunto de destacados cirujanos miembros de la SECPRE-CP, entre ellos los doctores Pablo Dávalos, Rubén Manzano, Rodrigo Arteaga, John Silvers y Marcelo Vélez, así como con el apoyo de los miembros del Capítulo Pichincha. Estos profesionales, mediante brigadas médicas, ofrecían cirugías esenciales en distintas ciudades del país; sin embargo, la falta de seguimiento postoperatorio evidenció la necesidad de establecer un centro permanente y especializado. Tal como ocurre en muchos países de Latinoamérica y otras regiones del mundo, el sistema de salud no logra cubrir todas las necesidades básicas de la población.(1)
En 1998, durante su presidencia en la SECPRE-CP, el Dr. Pablo Dávalos presentó un proyecto social ante la Asamblea General de la sociedad: destinar los ingresos generados por el Congreso Nacional de Cirugía Plástica para construir un hospital de día con enfoque social, orientado a brindar atención integral a niños con fisuras orales congénitas. La propuesta fue acogida con entusiasmo y, gracias al apoyo unánime de los miembros de la SECPRE, autoridades municipales y benefactores privados, se consolidó la iniciativa.
Tras extensas gestiones, en 2001 se obtuvo un terreno en comodato por 50 años por parte del Ilustre Municipio del Distrito Metropolitano de Quito. La construcción del hospital fue posible gracias a la colaboración de empresas nacionales e internacionales, entre ellas la familia del Dr. Luis O. Vascónez que donó equipos médicos esenciales, así como el apoyo de personas naturales y fundaciones. Entre 2001 y 2008 se llevó a cabo la aprobación de planos y el levantamiento de recursos para su edificación (Fig. 1). Finalmente, en 2008 se realizó la primera intervención quirúrgica: una queiloplastia practicada por el Dr. Pablo Dávalos, el Dr. Carlos Campaña como anestesiólogo y la licenciada Azucena Pérez como instrumentista (Fig. 2).

Fig. 2 Primera cirugía realizada en el Hospital Niños de la Mano de María SECPRE-CP. Figuran el Dr. Pablo Davalos como cirujano plástico, el Dr. Carlos Campana como anestesiólogo, y la Licenciada Azucena Pérez como instrumentista.
Desde entonces, el hospital ha ampliado su cobertura a pacientes con labio y/o paladar fisurado y sus secuelas en todo el Ecuador. Este crecimiento ha sido posible gracias a alianzas estratégicas con organizaciones como Smile Train desde 2012, y el Grupo KFC (Kentucky Fried Chicken) en Ecuador desde 2021, lo que ha permitido aumentar la capacidad de atención quirúrgica, consultas médicas, terapia de lenguaje y ortodoncia. Este enfoque multidisciplinario e integral ha consolidado al hospital como un referente nacional e internacional en la atención de patologías congénitas complejas.
Si bien la institución fue creada en el año 2000, la primera intervención quirúrgica se llevó a cabo en 2008, por lo que el presente trabajo recoge 17 años de actividad quirúrgica ininterrumpida en el marco de 24 años de existencia institucional, y tiene como objetivo describir el modelo de atención implementado, los resultados clínicos obtenidos y el impacto social generado por el Hospital Niños de la Mano de María SECPRE-CP a lo largo de su historia (Fig. 3).
Material y método
El Hospital Niños de la Mano de María SECPRE-CP implementa un modelo de atención multidisciplinaria e integral orientado a brindar servicios médicos especializados. Este modelo se sustenta en la colaboración coordinada de un equipo profesional altamente comprometido, conformado por 10 cirujanos plásticos, 3 anestesiólogos, 2 pediatras, 1 cardiólogo pediátrico, 1 médico general, 1 psicóloga, 2 terapeutas de lenguaje, 2 ortodoncistas y 2 instrumentistas quirúrgicos. Todo el equipo profesional desarrolla sus funciones de manera altruista, evidenciando un alto nivel de compromiso ético y vocación de servicio social (Fig. 4 y 5).

Fig. 4 Personal del hospital: Dr. Paul Silvers, Dr. Andrés Dávalos, Dr. Pablo Dávalos Dávalos, Dr. Pablo Dávalos, Dr. Rodrigo Maldonado y Dr. Carlos Salazar.
Complementariamente, el hospital cuenta con una estructura administrativa reducida y eficiente integrada por una administradora, una contadora y una coordinadora operativa, quienes representan los únicos cargos con remuneración fija. La dirección médica asume la responsabilidad de la gestión clínica y estratégica, liderando las acciones operativas del hospital y garantizando la supervisión continua del modelo asistencial.
La atención en el hospital se ofrece de lunes a viernes, en horario de 8:00 de la mañana a 4:00 de la tarde. La estructura física del hospital está distribuida en una sola planta que alberga 3 consultorios médicos destinados a las especialidades de Cirugía Plástica, Pediatría, Nutrición y Terapia de lenguaje. También cuenta con un consultorio odontológico completamente equipado, y una sala de evaluación prequirúrgica donde se realiza la toma de peso, talla y valoración anéstesica previa. Dispone también de un área de recepción y una sala de espera confortable para los pacientes y sus familias. Con el objetivo de brindar una experiencia más humanizada, se ha incorporado una sala de juegos infantiles y una capilla destinada a ofrecer un espacio de recogimiento para los padres durante el tiempo de espera quirúrgica. Las instalaciones sanitarias incluyen un baño adaptado para pacientes, con 4 inodoros y 1 lavamanos general.
El área quirúrgica está formada por 2 quirófanos completamente equipados con máquinas de anestesia de última generación, monitores multiparámetro, sistemas de oxigenación y succión, mesas quirúrgicas regulables, lámparas de luz fría y todo el instrumental necesario para la realización segura de procedimientos reconstructivos (Fig. 6 y 7). Contigua a esta área se encuentra la sala de recuperación que dispone de 5 camillas adecuadas tanto para pacientes pediátricos como adultos, así como acceso inmediato a oxígeno y monitoreo constante por parte del personal médico (Fig. 8). Complementando esta infraestructura, el hospital cuenta con una sala de esterilización dotada de autoclave, un área de lavado para instrumental quirúrgico y 2 lavadoras industriales destinadas al procesamiento de ropa quirúrgica. Asimismo, se cuenta con vestidores con casilleros, baños para el personal médico, una cafetería de uso exclusivo para el personal, y aparcamientos para médicos y personal de apoyo.
La captación de pacientes al hospital se consigue principalmente a través de referencias de otros pacientes así como mediante campañas informativas que se difunden una vez al año en canales de televisión y radio a nivel nacional. Paralelamente, a lo largo del año se mantiene una presencia constante en redes sociales coordinada por una empresa de marketing digital especializada que ajusta las estrategias de comunicación mensualmente.
Cuando el paciente acude por primera vez al hospital se realiza una consulta de evaluación inicial a cargo del médico general, en la que se recopilan los datos antropométricos, se elabora la historia clínica y se lleva a cabo un examen físico completo. Con base en esta valoración se define la ruta asistencial inicial del paciente, que puede incluir su ingreso a la lista de espera quirúrgica, la derivación a Terapia de lenguaje, Ortodoncia o a atención psicológica, según corresponda. A partir de este punto se diseña un plan de tratamiento individualizado que responde a las necesidades clínicas, funcionales y emocionales de cada caso. Este enfoque colaborativo garantiza que las intervenciones quirúrgicas, terapéuticas y ortodóncicas se planifiquen de manera coordinada, optimizando los resultados funcionales y estéticos.
Para garantizar un abordaje sistemático y equitativo, el HNMM utiliza una clasificación quirúrgica por niveles de prioridad (Tabla I), en función de la edad, el tipo de malformación y la urgencia funcional o reconstructiva. Así, se prioriza desde la reparación primaria de labio desde los 3 meses de edad, hasta procedimientos secundarios o estéticos como la septorrinoplastia correctora a partir de los 15 años. En paralelo, se aplican criterios clínicos estrictos para definir la elegibilidad quirúrgica de cada paciente (Tabla II).
Tabla I Clasificación de prioridades quirúrgicas en pacientes con fisura labiopalatina atendidos en el HNMM SECPRE-CP
| PRIORIDAD | DESCRIPCIÓN | EDAD REQUERIDA |
|---|---|---|
| 1 | Reparación primaria de labio | Desde 3 meses |
| 2 | Reparación primaria de paladar | Desde 1 año 5 meses |
| 3 | Reparación de paladar en mayores de 6 años | Desde 6 años |
| 4 | Reparaciones secundarias de labio y paladar | Cualquier edad |
| 5 | Otras anomalías (nasales, septales, etc.) | De acuerdo a valoración de función respiratoria nasal |
| 6 | Septorrinoplastia correctiva-estética | Desde los 15 años |
Tabla II Criterios de inclusión y exclusión para intervenciones quirúrgicas en labio y paladar fisurado en el HNMM SECPRE-CP
| PATOLOGÍA | CRITERIOS de INCLUSIÓN | CRITERIOS de EXCLUSIÓN |
|---|---|---|
| Labio | Edad entre 3 y 4 meses Peso ≥ 4.5 kg Hemoglobina ≥ 10 g/dl Alimentación con biberón especial tubular delgado, de chupón largo-delgado Uso de gorro especial prequirúrgico |
Presencia de patologías cardíacas o síndromes congénitos complejos Lactancia materna directa |
| Paladar | Edad ≥ 1 año 6 meses Suspensión del uso de biberón y chupón Capacidad de seguir dieta líquida |
Uso persistente de biberón o chupón Patologías cardíacas o síndromes que requieren atención compleja |
El hospital recibe y opera a pacientes desde los 4 meses hasta los 40 años de edad, excluyendo aquellos con patologías cardíacas complejas o síndromes congénitos que requieran un abordaje multidisciplinario externo; en estos casos, el hospital mantiene una coordinación directa con la red del Ministerio de Salud Pública (MSP) de Ecuador, lo que permite derivaciones oportunas y atención especializada complementaria.
Para la reparación primaria del labio se exige una edad mínima de 3 a 4 meses, peso mayor de 4.5 kg y hemoglobina ≥ 10 g/dl, además de alimentación con biberón especial de tubo delgado y uso de gorro ortopédico prequirúrgico. Se excluyen pacientes que no utilicen el gorro o reciban lactancia materna directa.
Para la cirugía de paladar, se establece una edad mínima de 1 año y 6 meses, y es imprescindible que el paciente haya suspendido el uso de biberón y chupón además de demostrar la capacidad de seguir una dieta líquida postoperatoria durante 30 dias.
Una vez seleccionado el paciente para cirugia cumpliendo los criterios descritos previamente, en aquellos que serán intervenidos quirúrgicamente se realiza una evaluación prequirúrgica multidisciplinaria que incluye la valoración por parte del cirujano plástico, quien define el plan quirúrgico individualizado; el cardiólogo pediátrico, encargado de realizar el ecocardiograma y emitir su autorización; y el pediatra, quien completa el examen físico integral y aprueba la intervención desde el punto de vista clínico general. Adicionalmente, el paciente asiste a una consulta preanestésica presencial con el anestesiólogo y a una cita virtual con la psicóloga de la fundación, quien brinda apoyo emocional y herramientas de afrontamiento tanto para el paciente como para sus familiares en las etapas pre y postoperatoria. Como parte del protocolo, se solicitan exámenes de laboratorio preoperatorios que incluyen hemoglobina, hematocrito, biometría hemática completa, fórmula leucocitaria, tiempos de coagulación, glucosa en ayunas, creatinina y examen de orina. Estos resultados son revisados por el equipo quirúrgico y anestesiológico para confirmar que el paciente cumple con las condiciones necesarias para ser intervenido de forma segura. Una vez superadas todas las etapas de evaluación, el paciente es programado para cirugía en el menor tiempo posible, procurando minimizar los tiempos de espera y asegurar un flujo asistencial eficiente.
Durante la jornada quirúrgica, el paciente, una vez terminada la cirugia, es trasladado a la sala de recuperación bajo la vigilancia del equipo médico y del anestesiólogo, asegurando una adecuada transición postoperatoria. El alta médica se otorga el mismo día, siempre que se cumplan los criterios de estabilidad clínica y recuperación segura.
El seguimiento postoperatorio se realiza con el mismo cirujano responsable de la intervención, quien supervisa el proceso de recuperación con controles a las 24 horas, al séptimo día, a los 15 días y mensualmente, según sea necesario. En los casos que requieren procedimientos adicionales, como palatoplastias posteriores, queiloplastias secundarias, fistulas, y rinoplastias, se garantiza la continuidad quirúrgica y terapéutica por parte del mismo profesional, lo que permite una atención integral, longitudinal y centrada en el paciente.
Posteriormente, los pacientes son evaluados por la terapeuta de lenguaje desde los 2 años para detección temprana de alteraciones en la articulación. A los 3 años se realiza evaluación completa de labios, paladar y velo, incluyendo análisis perceptual y detección de insuficiencia velofaríngea. Si es necesario, se inicia terapia estructurada en 7 fases progresivas.
En paralelo, la ortodoncista interviene desde los 5 años con ortopedia funcional: expansión maxilar con Hyrax, máscara facial para retrusión maxilar y, a partir de los 11 años, ortodoncia fija en los casos que lo requieran.
La información utilizada para este análisis de datos fue recolectada de los archivos clínicos del hospital y de las historias médicas de pacientes atendidos durante las jornadas clínicas y quirúrgicas regulares.
Resultados
Entre los años 2008 y 2025, el Hospital Niños de la Mano de María SECPRE-CP ha realizado un total de 624 procedimientos quirúrgicos, 4.600 consultas médicas y 1.600 sesiones de terapia de lenguaje, se ha atendido a 10 pacientes de ortodoncia, y 25 pacientes en sesiones de psicología; cabe mencionar que los programas de ortodoncia y psicologia se implementaron en marzo de 2025 (Tabla III).
Tabla III Resumen de atenciones y procedimientos realizados en el hospital HNMM-SECPRE-CP (2008-2025)
| TIPO de PROCEDIMIENTO | NÚMERO de CASOS (n=) |
|---|---|
| Procedimientos quirúrgicos | 624 |
| Consultas médicas | 4600 |
| Terapias de lenguaje | 1600 |
| Ortodoncia | 10* |
| Psicología | 25* |
| Total | 6859 |
*Servicios implementados desde marzo 2025
Durante el periodo de estudio se llevaron a cabo 624 procedimientos quirúrgicos, de los cuales 360 fueron intervenciones quirurgicas en pacientes masculinos (57.7%) y 264 en femeninos (42.3%) (Tabla IV), con una edad media de 7 años (mínima 4 meses y máxima de 40 años).
Tabla IV Visión general de cada procedimiento quirúrgico por sexo en los pacientes de nuestro grupo de estudio
| SEXO | TOTAL de PROCEDIMIENTOS (n) | TOTAL de PROCEDIMIENTOS (%) |
|---|---|---|
| Masculino | 360 | 57.69% |
| Femenino | 264 | 42.31% |
| Total | 624 | 100% |
La queiloplastia fue la intervención más frecuente con 155 casos en hombres y 100 en mujeres (255 casos, 49.86%), seguida de la palatoplastia en 136 hombres y 101 mujeres (237 casos, 37.98%).
En los procedimientos realizados en pacientes con secuela de labio y paladar fisurado, se efectuaron 30 queiloplastias secundarias distribuidas en 16 hombres y 14 mujeres, así como 14 palatoplastias secundarias, con 11 casos en hombres y 3 en mujeres. La rinoplastia se practicó en 33 pacientes, con una distribución similar entre ambos sexos, 16 hombres y 17 mujeres.
Entre los procedimientos complementarios, el colgajo faríngeo se realizó en 18 hombres y 22 mujeres, el colgajo de lengua únicamente en 1 hombre, y otros procedimientos en 7 hombres y 7 mujeres (Tabla V). En este grupo de otros procedimientos encontramos resección de premaxilar, otoplastia, recesión de inserción y recesión de prominencia, resección de quiste, corrección de ptosis palpebral, exéresis de residuo de glándula salival, resección total de hemangioma, plastia e injerto e injerto de hueso.
Tabla V Distribución de procedimientos quirurgicos realizados en el hospital HNMM SECPRE-CP (2008-2025) por sexo del paciente
| PROCEDIMIENTO | MASCULINO (n=) | MASCULINO (%) | FEMENINO (n=) | FEMENINO (%) | TOTAL (n=) |
|---|---|---|---|---|---|
| Queiloplastia | 155 | 43 | 100 | 37.8% | 255 |
| Queiloplastia secundaria | 16 | 4.44 | 14 | 5.34% | 30 |
| Palatoplastia | 136 | 37.7 | 101 | 38.25 | 237 |
| Palatoplastia secundaria | 11 | 3.05 | 3 | 1.13 | 14 |
| Rinoplastia | 16 | 4.44 | 17 | 6.43 | 33 |
| Colgajo faríngeo | 18 | 5 | 22 | 8.33 | 40 |
| Colgajo de lengua | 1 | 0.27 | 0 | 0 | 1 |
| Otros | 7 | 1.94 | 7 | 2.65 | 14 |
| Total general | 360 | 264 | 624 |
Discusión
La fisura labiopalatina es una de las malformaciones congénitas faciales más frecuente a nivel mundial, con una incidencia estimada de entre 1 por cada 1.000 nacidos vivos.(2) Esta condición afecta funciones esenciales como la alimentación, el habla, la audición y el desarrollo psicosocial, por lo que su abordaje requiere un enfoque integral, oportuno y especializado.(3)
En la ciudad de Quito, Ecuador, en 1970, Jorge Moreno y Jorge Bracho realizaron un estudio estadístico de los nacimientos ocurridos en la Maternidad Isidro Ayora durante los 10 años previos, encontrando 1 caso de fisura labio-alveolo-palatina por cada 613 nacimientos.(4) A nivel nacional, un estudio multicéntrico realizado en Quito, Guayaquil y Cuenca entre 2010 y 2018 reportó una prevalencia de 14.97 por cada 10.000 nacidos vivos, con predominio masculino (61.7 %) y una edad promedio de diagnóstico de 3 años.(5) Por otra parte, en un estudio realizado en el Hospital Metropolitano de Quito y publicado en la revista Metrofraternidad durante el período comprendido entre noviembre de 2017 y febrero de 2019, revisó 56 expedientes clínicos de los cuales 40 cumplieron con los criterios de inclusión; se realizaron 21 queiloplastias (52.5%) y 19 palatoplastias (47.5%), con predominio masculino (36 hombres frente a 20 mujeres) y mayor prevalencia en el grupo etario de 1 a 5 años.(3)
En este contexto, el Hospital Niños de la Mano de María SECPRE-CP ha desempeñado un papel clave en la atención integral de esta patología en el país. Entre los años 2008 y 2025, la institución ha realizado 624 procedimientos quirúrgicos, 4.600 consultas médicas y 1.600 sesiones de terapia de lenguaje, así como tratado 10 pacientes de ortodoncia y 25 pacientes en consulta psicológica, esto último a pesar de que los programas de Ortodoncia y Psicologia se implementaron en marzo de este presente año. Estas cifras evidencian el impacto sostenido de un modelo de atención integral, multidisciplinario y continuo orientado a mejorar la calidad de vida de pacientes con fisura labiopalatina. La técnica de tratamiento que se ha usado para labio y paladar son las descritas por Millard, Veau, Skoog y Wardille.(6)
Los datos recopilados en este centro entre 2008 y 2025 muestran que en el total de procedimientos realizados (n=624), se observó un predominio del sexo masculino con un 57.7% de pacientes y un 42.31%. Esto coincide con lo descrito en la literatura internacional y local, donde se reporta una mayor prevalencia de fisuras labiopalatinas en hombres.(2,3,5,7) Esta tendencia también se confirmó en los procedimientos quirúrgicos específicos: la queiloplastia fue el procedimiento más frecuente con 255 casos de los cuales 155 casos correspondieron a hombres, lo que la posiciona como la intervención más común y con claro predominio masculino, seguido de la palatoplastia con 237 casos, también con predominio en hombres con 136 casos.(2,3,5,7)
En las cirugías de revisión de labio y paladar, la palatoplastia secundaria presentó un mayor predominio masculino con 11 casos frente a 3 en mujeres, lo que podría reflejar la continuidad del seguimiento y tratamiento en este grupo. La queiloplastia secundaria mostró una distribución más equilibrada, aunque con ligero predominio masculino: 16 frente a 14 casos.
Como muestra la Tabla V, la distribución de procedimientos quirúrgicos nos deja ver que el 49.66% (255 casos) correspondió a queiloplastias, y el 37.9% (237 casos) a palatoplastias, lo que evidencia el enfoque del hospital en intervenciones primarias tempranas. Estas cirugías se realizaron mayoritariamente en pacientes entre los 4 meses y 5 años de edad, siguiendo los criterios de inclusión de la institución establecidos y orientados a intervenir antes de los 4 meses de edad en el caso del cierre labial, y antes de los 2 años para el cierre palatino, con el objetivo de optimizar el desarrollo del lenguaje y de la alimentación.(8-10) Este enfoque coincide con las recomendaciones internacionales que priorizan el tratamiento temprano de la fisura labiopalatina para minimizar las secuelas funcionales y psicosociales de estos pacientes.(9,11)
En comparación con los modelos de brigadas médicas itinerantes, los centros especializados permanentes permiten mayor control de calidad, trazabilidad en los resultados y formación continua de los profesionales.(1,10) Se ha evidenciado que el seguimiento postoperatorio continuo, especialmente cuando es realizado por el mismo equipo tratante, reduce complicaciones, mejora la adherencia al tratamiento y permite ajustes personalizados según la evolución del paciente.(9,12) El seguimiento de este tipo de pacientes se realiza desde la edad gestacional de ser posible y continua hasta la adolescencia, 18 años, y en nuestro centro, hasta los 40 años en caso de ser necesario para corregir las secuelas de labio y paladar fisurado mediante rinoplastia, colgajos de lengua o colgajos faringeos. La estructura del hospital permite también un enfoque multidisciplinario e integral. No se limita a la corrección quirúrgica, sino que incorpora atención pediátrica, terapia de lenguaje, ortodoncia y nutrición. Estudios recientes muestran que el abordaje coordinado entre cirugía, ortodoncia, pediatría, terapia del lenguaje y nutrición mejora significativamente los resultados funcionales, estéticos y psicosociales de estos pacientes.(9,12) En este sentido, la evidencia internacional respalda que este tipo de atención mejora no solo los indicadores clínicos, sino también la calidad de vida y la integración social de los pacientes.(12,13) Además, siguiendo esta línea, en enero del 2025, el Hospital Niños de la Mano de María SECPRE-CP implementó un programa de Ortodoncia y en abril del mismo año un programa de Psicología médica para complementar el manejo multidisciplinario e integral de sus pacientes.
Según estudios publicados, es importante el manejo continuo de este tipo de pacientes,(14) por lo que en el hospital se mantiene su seguimiento mediante controles periodicos mensuales y posteriormente anuales, según la necesidad de cada caso. Cuando son pacientes procedentes de provincias, existe convenio con un hotel en el que se hospedan gratuitamente y que incluye alimentación y transporte, siendo el hospital el encargado de cubrir esos gastos cuando los pacientes no pueden hacerse cargo. Este seguimiento postoperatorio personalizado ha permitido detectar y tratar oportunamente complicaciones, programar cirugías complementarias y optimizar los resultados funcionales y estéticos. Hay pacientes que han permanecido en control durante más de 15 años, muchos de los cuales fueron intervenidos de labio a los 4 meses de edad, de paladar a los 2 años y, posteriormente, de rinoplastia a los 15 años.
La media de procedimientos por pacientes en el Hospital Niños de la Mano de María SECPRE-CP en estos 17 años de análisis ha sido de 2 cirugías a lo largo de su vida. De esta forma, el hospital, al brindar continuidad asistencial, ilustra la relevancia de contar con un equipo estable y un modelo hospitalario permanente para garantizar el éxito a largo plazo en la rehabilitación de personas con fisura labiopalatina.
Otro aporte esencial del hospital que analizamos es su papel en la formación médica continua. El proceso de incorporación de cirujanos plásticos al equipo sigue un sistema de evaluación riguroso que incluye fases de observación, asistencia supervisada y valoración por parte del directorio antes de permitir la realización autónoma de procedimientos. Este mecanismo asegura altos estándares de calidad y seguridad. Asimismo, el hospital recibe residentes de Cirugía Plástica de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), quienes rotan en la institución y participan activamente en cirugías, así como en evaluaciones pre y postoperatorias, fortaleciendo sus competencias clínicas y quirúrgicas en un entorno especializado.
En términos de sostenibilidad, el modelo ha demostrado ser viable gracias a una articulación efectiva con organizaciones nacionales e internacionales, como Smile Train, Grupo KFC y donaciones privadas. Este apoyo ha permitido mantener la gratuidad de los servicios sin comprometer su calidad. La experiencia del hospital demuestra que la cooperación entre el sector público y el privado puede materializarse en soluciones sostenibles para poblaciones vulnerables.
Finalmente, señalar que el modelo del Hospital Niños de la Mano de María SECPRE-CP, basado en continuidad, integralidad y excelencia profesional, se presenta como una iniciativa exitosa y replicable, capaz de servir de referencia para otros países de la región que enfrentan desafíos similares en el acceso a Cirugía Reconstructiva y atención multidisciplinaria.
Conclusiones
El análisis de 17 años de historias clínicas de pacientes tratados en el Hospital Niños de la Mano de María SECPRE-CP, de Quito, Ecuador, revela un alto volumen de atenciones y cirugías reconstructivas realizados con predominio del sexo masculino, un hallazgo que coincide con lo reportado en la literatura internacional sobre fisura labiopalatina. Esta consistencia entre la evidencia científica y nuestros datos locales refuerza la validez de los resultados y ofrece una perspectiva sólida sobre el perfil epidemiológico de los pacientes atendidos.
La comparación con el modelo de brigadas médicas temporales pone en evidencia una ventaja significativa del hospital con instalaciones y atención fijas: la continuidad de atención por el mismo equipo quirúrgico a lo largo de las múltiples intervenciones que un paciente con fisura labiopalatina requiere durante su vida. Este enfoque permanente garantiza su seguimiento clínico estrecho, reduce la fragmentación asistencial y optimiza los resultados funcionales y estéticos.
El impacto logrado no sería posible sin el trabajo coordinado de un equipo multidisciplinario que trasciende la labor del cirujano. La colaboración estrecha entre terapeutas de lenguaje, ortodoncistas, psicólogos, nutricionistas y otros profesionales, crea un proceso integral de rehabilitación que transforma de manera real y duradera la vida de cada paciente, abordando no solo la corrección anatómica, sino también su desarrollo funcional, emocional y social.


















