Introducción
Las quemaduras son un problema de salud a nivel mundial. Aunque están presentes en los países desarrollados, la mayor carga se ejerce en los países de ingresos bajos y medios, donde representan hasta el 70% de todas las lesiones por quemaduras a nivel global.(1) Estas lesiones causan daños físicos y psicológicos significativos en las personas afectadas.(2) En Brasil, las quemaduras son una gran causa de morbilidad, habiendo impactado a más de 400.000 personas entre los años 2000 y 2014.(3)
El Sistema Único de Salud (SUS) de Brasil es el sistema de salud pública y universal más grande del mundo, brindando cobertura en todo el territorio nacional.(4,5) Más de 150 millones de habitantes, aproximadamente el 71.5% de la población brasileña, dependen exclusivamente de la atención médica pública.(6) Por lo tanto, el SUS brasileño desempeña un papel crucial en la prestación de atención esencial y tratamiento a estos pacientes, ofreciendo asistencia médica especializada y servicios de rehabilitación. Anualmente, se destinan más de 55 millones de reales para atender las necesidades de aproximadamente 100.000 víctimas de quemaduras que buscan los servicios de salud pública.(7)
Por lo tanto, descubrir el perfil epidemiológico de las hospitalizaciones por quemaduras es esencial para planificar los recursos, prevenir accidentes y mejorar la calidad de la atención. Además, la tasa de mortalidad, la estancia hospitalaria promedio y el costo promedio de la autorización de hospitalización (AIH) pueden proporcionar información valiosa sobre la efectividad de los protocolos actuales y las necesidades de intervención adicionales.
En este sentido, nuestro objetivo es identificar las relaciones entre el perfil epidemiológico de los pacientes del SUS en Brasil y la hospitalización, la duración de la estancia, el costo promedio de la autorización de hospitalización (AIH) y las tasas de mortalidad.
El presente trabajo fue publicado por una editorial académica de ámbito nacional en Brasil,(8) pero dado el alcance e interés que puede tener nuestro estudio para la comunidad Latinoamericana, se presenta ahora en español, en publicación internacional para su mayor difusión y alcance, cumpliendo criterios de publicación secundaria según estimación y acuerdo de los editores de ambas publicaciones.
Material y método
Este estudio es un estudio ecológico que utilizó datos del Sistema de Información Hospitalaria del Sistema Único de Salud de Brasil (SIH/SUS) relacionados con hospitalizaciones, duración promedio de la estancia, tasa de mortalidad y valor promedio de la autorización de hospitalización (AIH) asociado a la lista de morbilidades del CID-10 “Quemaduras y corrosiones” por género, etnia y grupo de edad de 2008 a 2022. Los datos se recopilaron a través de la plataforma gubernamental DATASUS.
DATASUS es un acrónimo de “Departamento de Informática del Sistema Único de Salud” en Brasil. Es responsable de recopilar, procesar y difundir datos relacionados con la salud en Brasil. DATASUS desempeña un papel crucial en el monitoreo epidemiológico de Brasil, proporcionando información confiable y completa para respaldar las políticas de salud pública y la toma de decisiones.
Una de las principales funciones de DATASUS es recopilar datos de una amplia variedad de fuentes, como hospitales públicos, clínicas y centros de salud, para luego compilarla en una base de datos centralizada que contiene una gran cantidad de información relacionada con la salud, incluyendo datos demográficos, datos de vigilancia de enfermedades, registros de hospitalización, estadísticas de mortalidad y cobertura de vacunación.
Cada tasa se calculo mediante la tasa promedio de todos los años. Luego, utilizamos los datos del censo de 2022 para ajustar la tasa por cada 100.000 habitantes para el género. Para los grupos étnicos se utilizaron los datos del censo de 2010 para ajustar las tasas por cada 100.000 habitantes. Las estimaciones preliminares desarrolladas por el Ministerio de Salud/SVSA/DAENT/CGIAE para 2020 se utilizaron para calcular las tasas por cada 100.000 habitantes para el grupo de edad. Estos datos se utilizaron debido a la falta de datos más recientes. Se realizaron ajustes por cada 100.000 habitantes para minimizar los riesgos de sesgo.
El censo es realizado por el Instituto Brasileiro de Geografía e Estadística (IBGE). Es una encuesta nacional que recopila datos sobre muchos temas, incluyendo tamaño de la población, estructura por edades, distribución de género, niveles educativos, estado laboral, niveles de ingresos, condiciones de vivienda y acceso a servicios básicos en los hogares de todo Brasil.
Utilizamos ANOVA unidireccional seguido de la prueba post hoc de Tukey para el análisis estadístico de grupo de edad y etnia. Se realizó una Prueba t no pareada para la comparación por género. Se realizó un análisis descriptivo. Se definió un nivel de significancia de p<0.05. El software GraphPad Prism 8.0.1 se utilizó para realizar los análisis estadísticos.
El estudio se llevó a cabo en total cumplimiento con las consideraciones éticas, utilizando datos secundarios de acceso público.
Resultados
Se analizaron un total de 387.300 hospitalizaciones según la lista de morbilidades del CID-10 “Quemaduras y corrosiones” de 2008 a 2022. De estas, 243.765 fueron hombres y 143.535 fueron mujeres. En cuanto a la etnia, 110.030 eran blancos, 12.609 negros, 133.980 mestizos, 4.286 asiáticos, 1.112 indígenas y 125.283 no proporcionaron información. La media, desviación estándar y el intervalo de confianza del 95% se presentan en la Tabla I.
Tabla I. Datos de las quemaduras
| Tasa de hospitalización | Tasa de mortalidad | Duracíon de la estancia (días) | Costo promedio (R$) | |||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Sexo | Prom. | DE | 95% IC | Prom. | DE | 95% IC | Prom | DE | 95% IC | Prom. | DE | 95% IC |
| Masc | 15.51 | 1.044 | 14.93–16.09 | 2.899 | 0.285 | 2.742–3.057 | 7.333 | 0.299 | 7.168–7.499 | 2240 | 225.4 | 2115–2365 |
| Fem | 8.738 | 0.536 | 8.441–9.035 | 2.968 | 0.292 | 2.806–3.130 | 7.053 | 0.348 | 6.861–7.246 | 2163 | 211.8 | 2046–2280 |
| Etnia | ||||||||||||
| Blanco | 7.603 | 0.718 | 7.206–8.001 | 2.709 | 0.235 | 2.579–2.840 | 6.933 | 0.41 | 6.706–7.160 | 2420 | 425.3 | 2184–2656 |
| Negro | 10.13 | 3.465 | 8.212–12.05 | 4.315 | 1.018 | 3.752–4.879 | 8.327 | 0.655 | 7.964–8.689 | 2486 | 297.1 | 2322–2651 |
| Mestizo | 5.505 | 1.209 | 4.835–6.174 | 2.813 | 0.5150 | 2.528–3.099 | 6.58 | 0.502 | 6.302–6.858 | 2095 | 327.9 | 1914–2277 |
| Asiático | 12.79 | 10.83 | 6.792–18.79 | 2.629 | 2.285 | 1.364–3.895 | 6.233 | 0.959 | 5.702–6.764 | 1823 | 379.3 | 1613–2033 |
| Indígena | 8.692 | 4.986 | 5.931–11.45 | 1.853 | 2.167 | 0.6524–3.053 | 7.56 | 1.6 | 6.674–8.446 | 1914 | 1070 | 1321–2506 |
| Grupo de edad | ||||||||||||
| <1 | 22.45 | 1.379 | 21.69–23.22 | 1.025 | 0.362 | 0.8250–1.226 | 5.980 | 0.643 | 5.624–6.336 | 1736 | 159.1 | 1648–1824 |
| 1~4 | 38.93 | 1.820 | 37.92–39.94 | 0.534 | 0.159 | 0.4458–0.6222 | 5.980 | 0.357 | 5.782–6.178 | 1704 | 163.6 | 1613–1795 |
| 5~9 | 13.47 | 1.882 | 12.42–14.51 | 0.625 | 0.268 | 0.4760–0.7733 | 6.693 | 0.453 | 6.443–6.944 | 1837 | 157.2 | 1750–1924 |
| 10~14 | 9.287 | 1.442 | 8.488–10.09 | 0.653 | 0.166 | 0.5607–0.7447 | 6.787 | 0.436 | 6.545–7.028 | 1897 | 176.1 | 1800–1995 |
| 15~19 | 8.911 | 1.075 | 8.315–9.506 | 1.831 | 0.341 | 1.642–2.019 | 6.920 | 0.519 | 6.632–7.208 | 2159 | 270.8 | 2009–2309 |
| 20~29 | 11.50 | 0.897 | 11.00–12.00 | 2.521 | 0.382 | 2.310–2.733 | 7.313 | 0.407 | 7.088–7.539 | 2309 | 213.6 | 2191–2428 |
| 30~39 | 11.58 | 1.364 | 10.82–12.33 | 3.207 | 0.505 | 2.928–3.487 | 7.720 | 0.443 | 7.475–7.965 | 2452 | 225.7 | 2327–2577 |
| 40~49 | 11.27 | 1.904 | 10.22–12.33 | 4.192 | 0.769 | 3.766–4.618 | 7.880 | 0.512 | 7.597–8.163 | 2480 | 268.1 | 2332–2629 |
| 50~59 | 9.826 | 1.768 | 8.847–10.81 | 4.838 | 0.593 | 4.509–5.167 | 8.133 | 0.659 | 7.769–8.498 | 2490 | 276.2 | 2337–2643 |
| 60~69 | 7.849 | 1.815 | 6.844–8.854 | 6.591 | 1.004 | 6.034–7.147 | 8.200 | 0.487 | 7.930–8.470 | 2601 | 351.5 | 2406–2796 |
| 70~79 | 7.278 | 1.003 | 6.722–7.833 | 9.821 | 1.505 | 8.988–10.65 | 8.440 | 0.861 | 7.963–8.917 | 2697 | 442.0 | 2452–2942 |
| 80+ | 6.821 | 0.861 | 6.344–7.298 | 16.79 | 3.745 | 14.72–18.87 | 8.060 | 0.824 | 7.603–8.517 | 2779 | 504.6 | 2499–3058 |
Hubo una diferencia significativa en la hospitalización por género y en la duración promedio de la estancia (t(28)=22.33, p<0.0001 y t(28)=2.362, p=0.0254, respectivamente), siendo los hombres hospitalizados con más frecuencia y por más tiempo que las mujeres. No hubo una diferencia significativa en la tasa de mortalidad y en el costo promedio de hospitalización (t(28)=0.651, p=0.5201 y t(28)=0.9618, p=0.34, respectivamente). Los datos se representan en la Fig. 1.
Por grupos de edad, hubo una diferencia significativa en todos los aspectos: hospitalizaciones, tasa de mortalidad, duración promedio de la estancia y costo promedio de hospitalización, según lo determinado por el ANOVA de medidas repetidas (F (1.838–25.73) = 626.8, p<0.0001); (F (1.562–21.87) = 223, p<0.0001); (F (3.131–43.84) = 47.53, p<0.0001; (F (2.939–41.14) = 69.79, p<0.0001, respectivamente). Los datos se presentan en la Fig. 2. Todas las pruebas post hoc de Tukey completas se pueden encontrar en el material suplementario.
El estudio encontró una variación significativa en las tasas de hospitalización entre los grupos de edad. La tasa de hospitalización por quemaduras por cada 100.000 habitantes en Brasil fue más alta en el grupo de edad de 1~4 años (38.93), seguida por menores de 1 año (22.45), 5~9 (13.47), 10~14 (9.287), 15~19 (8.911), y 20~29 (11.50). Luego, la tasa disminuyó gradualmente con la edad, alcanzando un mínimo de 6.821 en el grupo de 80 años o más.
Los datos revelan diferencias significativas en las tasas de mortalidad entre los distintos grupos de edad. Los menores de 1 año tuvieron tasas de mortalidad significativamente más bajas en comparación con la mayoría de los otros grupos de edad. Los niños de entre 1~4, 5~9, y 10~14 años tuvieron una tasa de mortalidad significativamente menor, con pequeñas diferencias entre ellos. Em resumen, se presentó como un crescendo, con tasas de mortalidad más altas em los grupos de mayor edad. Las tasas aumentaron drásticamente em los grupos de 60~69, 70~79 y 80 años o más, siendo este último el grupo con la tasa de mortalidad más alta
Las estancias también fueron significativamente más largas para todos los grupos de mayor edad en comparación con los menores de 1 año, con diferencias que varían de 0 a 2.08 días. En general, la duración promedio de la estancia hospitalaria aumentó con la edad del paciente.
Se observaron diferencias en los costos de hospitalización entre varios grupos de edad. Los costos fueron significativamente más altos para los mayores de 80 años en comparación con los menores de 1 año. Los costos fueron R$423 más altos para los de 15~19 años, R$573 más altos para los de 20~29 años, R$716 más altos para los de 30~39 años, R$744 más altos para los de 40~49 años, R$754 más altos para los de 50~59 años, R$865 más altos para los de 60~69 años, R$961 más alto para los de 70~79 años y R$1043 más altos para los mayores de 80 años en comparación con los menores de 1 año.
En cuanto a la etnicidad, el ANOVA de una vía reveló una diferencia estadísticamente significativa en las hospitalizaciones medias, tasa de mortalidad, duración media de la estancia y costo promedio de hospitalización por grupos (F (1.596, 22.35) = [3.849], p=0.0450); (F (1.900, 26.60) = [5.576], p=0.0104); (F (2.191, 30.67) = [12.63], p<0.0001); (F (1.232, 17.25) = [3.770], P=0.0616), respectivamente. La Fig. 3 proporciona más información al respecto.
La Prueba de Tukey HSD para comparaciones múltiples encontró que el valor medio era significativamente diferente para blanco frente a mestizo: (p = 0.0011, I.C. del 95% = [0.840, 3.357]) y para negro frente a mestizo: (p = 0.0001, I.C. del 95% = [2.436, 6.815]), considerando las tasas de hospitalización. No hubo diferencias estadísticas en otras intercomparaciones.
En cuanto a la tasa de mortalidad, la Prueba de Tukey HSD reveló que hay una diferencia estadística en negro frente a mestizo: (p = 0.0006, I.C. del 95% = [0.6604, 2.344]); negro frente a asiático: (p = 0.0229, I.C. del 95% = [0.2018, 3.170]); negro frente a indígena: (p = 0.0074, I.C. del 95% = [0.6121, 4.313]); y blanco frente a negro: (p = 0.0002, I.C. del 95% = [-2.402, -0.8095]).
En cuanto al costo promedio de hospitalización, blanco frente a negro: (p < 0.0001, I.C. del 95% = [-2.043, -0.7437]); negro frente a mestizo: (p < 0.0001, I.C. del 95% = [1.239, 2.254]); y negro frente a asiático: (p < 0.0001, I.C. del 95% = [1.162, 3.024]) fueron significativamente diferentes.
Según los resultados, se encontraron diferencias estadísticamente significativas en 3 comparaciones específicas para la duración de la estancia. Al comparar el grupo blanco con el grupo mestizo, el valor medio fue significativamente diferente (p = 0.0011, I.C. del 95% = [0.840–3.357]). Al comparar el grupo negro con el grupo mestizo, el valor medio también fue significativamente diferente (p = 0.0001, I.C. del 95% = [2.436–6.815]), y al comparar el grupo negro con el asiático (p = 0.0001, I.C. del 95% = [1.162–3.024]).
Discusión
Nuestro estudio identificó factores importantes que son relevantes para la salud pública. En este sentido, los factores estudiados (género, grupo de edad y etnicidad) influyen significativamente en los resultados de las hospitalizaciones, la tasa general de hospitalizaciones y el curso intrahospitalario.
En cuanto al punto de la disparidad de género, la literatura sobre lesiones por quemaduras específicas de género es escasa e inconsistente.(9) Dissanaike sugiere que las diferencias de género tienen un gran papel en el riesgo de lesiones por quemaduras.(10) En su análisis, las mujeres se vieron más afectadas en países en desarrollo, mientras que los hombres prevalecieron en naciones desarrolladas.
En este estudio, las hospitalizaciones fueron más frecuentes en hombres, sin una diferencia significativa en la mortalidad y el costo promedio. Esto es similar a lo que sucede en Suecia, donde el sexo no fue un factor independiente para la mortalidad por quemaduras, pero los hombres representaron el 70% de la muestra.(11) Resultados similares ocurrieron en Sudáfrica, donde los hombres adultos fueron más hospitalizados, pero las mujeres tenían más probabilidades de ser medicadas y dadas de alta.(12) Nuestro estudio no pudo obtener datos sobre altas hospitalarias en relación con las tasas de hospitalización. Por lo tanto, se necesitan estudios adicionales sobre hospitalizaciones y altas en Brasil para identificar desigualdades en la salud pública.
Además, algunos lugares no presentan lo mismo, como lo que sucede en Australia y Nueva Zelanda, donde las mujeres tienen más del doble de probabilidades de morir por lesiones por quemaduras que los hombres.(13) Shoaib indica que las mujeres pueden verse más afectadas debido a roles culturales y tradicionales, como entornos de cocina inseguros, medidas de seguridad deficientes e incluso lesiones suicidas.(14,15) En India, se sugiere que las lesiones por quemaduras en mujeres a menudo se informan como accidentes en la cocina; sin embargo, las entrevistas sugieren que a menudo son intencionales y están relacionadas con la violencia doméstica.(16)
Considerando las causas no accidentales de quemaduras, la violencia de pareja íntima fue la más predominante. En análisis forenses, las lesiones de las mujeres por quemaduras con llama y queroseno fueron más prevalentes.(17) Esto subraya un gran velo en la salud pública que merece ser destacado.(18)
Comparativamente, Brasil parece estar disminuyendo su carga de quemaduras en hombres, como lo demuestra este estudio.(19) En cuanto a las principales causas de quemaduras, la negligencia y la supervisión laxa del manejo de desechos peligrosos desempeñan un papel fundamental, ya que muchas de las quemaduras podrían evitarse con el cumplimiento adecuado de las medidas de seguridad.(20) Estas condujeron principalmente a lesiones por llama y líquidos calientes.(21,22) Aunque este estudio no analizó causas específicas de quemaduras, amplió los datos sobre el perfil de quemados en Brasil.
Los mecanismos subyacentes a las disparidades de género observadas en los riesgos de quemaduras son complejos y probablemente involucren una combinación de factores sociales, culturales y biológicos. Por ejemplo, los hombres pueden ser más propensos a participar en comportamientos de riesgo que aumentan el riesgo de quemaduras, en ocupaciones peligrosas o participando en actividades recreativas peligrosas. Además, las diferencias biológicas entre hombres y mujeres pueden influir en las lesiones por quemaduras.
Por lo que se refiere a los patrones relacionados con la edad, se observaron diferencias estadísticamente significativas en las hospitalizaciones, la mortalidad, la duración de la estancia y el costo en todos los grupos de edad. Las tasas de hospitalización fueron más altas entre los niños menores de 10 años, particularmente en el grupo de 1 a 4 años, que presentó un aumento de casi 6 veces en comparación con el grupo de 80 años o más. Estos hallazgos coinciden con estudios de otros países, como Finlandia, donde los niños más pequeños también experimentaron tasas más altas de hospitalización.(23)
Por otro lado, las tasas de mortalidad exhibieron un patrón inverso, aumentando gradualmente con la edad. El grupo de mayor edad tenía una tasa de mortalidad dieciséis veces mayor que los pacientes menores de un año. Esto coincide con un estudio polaco que encontró que las quemaduras en los ancianos tienden a ser más graves y potencialmente mortales.(24) Factores como una piel más delgada, una respuesta inflamatoria reducida y una disminución en la proliferación celular, pueden contribuir a esta disparidad.(25)
Aunque las disparidades en hospitalización y mortalidad fueron marcadas, las diferencias en costos y duración de la estancia fueron menos notables. El costo promedio aumentó de manera constante con la edad, a diferencia de los hallazgos de un estudio turco que no mostró un impacto relacionado con la edad en los costos de hospitalización.(26) El costo más alto en pacientes mayores puede reflejar la mayor gravedad de las quemaduras en este grupo.
La duración promedio de la estancia fue mayor en los grupos de mayor edad. La diferencia fue de aproximadamente 2 días en comparación con los grupos más jóvenes. Esto coincide con estudios australianos que muestran que los pacientes ancianos con quemaduras tienen estancias hospitalarias más largas. Factores sociales, como el apoyo inadecuado a la salud y los problemas de vivienda, pueden contribuir a esta hospitalización prolongada.(27)
En general, estos hallazgos destacan la necesidad de estrategias de prevención y tratamiento de quemaduras específicas para cada edad. Para los niños más pequeños, los esfuerzos de prevención deben centrarse en reducir la exposición a peligros de quemaduras y aumentar la conciencia sobre las medidas de seguridad. Para los adultos mayores, las intervenciones deben abordar la mayor gravedad de las quemaduras y los factores sociales que pueden complicar la recuperación.
Por lo que se refiere a las relaciones étnicas, este estudio encontró que las tasas de mortalidad, hospitalización, costo promedio y duración de la estancia varían entre diferentes etnias. La población asiática fue la más hospitalizada, mientras que la población negra presentó la mayor mortalidad. Estos hallazgos son consistentes con otros países, como el Reino Unido y los Estados Unidos.(28,29)
Aunque los asiáticos tuvieron la tasa de hospitalización más alta, el intervalo de confianza fue el más amplio, con una gran desviación estándar. Esto puede indicar fluctuaciones importantes en las tasas, lo que requiere atención. Sin embargo, los pacientes asiáticos no parecen tener tasas de hospitalización más altas a nivel mundial.(30)
La mayor tasa de mortalidad en la población negra es más preocupante. Esto podría deberse a varios factores, como la gravedad de las quemaduras, las comorbilidades y el acceso a los servicios de salud.(31,32) Por ejemplo, la población negra tiene más probabilidades de verse afectada por condiciones de salud crónicas, como la diabetes y las enfermedades cardíacas, lo que puede dificultar la recuperación de las lesiones por quemaduras.(33,34) Además, la población negra puede tener menos acceso a servicios de salud de calidad.(35)
Es importante destacar que este es un estudio observacional. Por lo tanto, no podemos establecer relaciones causales entre la etnia y los resultados de las quemaduras. Sin embargo, los hallazgos sugieren disparidades en la atención y los resultados de las quemaduras entre diferentes grupos étnicos. Se necesita más investigación a nivel individual y en centros terciarios para identificar los factores que contribuyen a estas disparidades y desarrollar estrategias para abordarlas.
Con respecto a la influencia del presente estudio en la salud pública, estos hallazgos sugieren la necesidad de programas de prevención y tratamiento de quemaduras que sean culturalmente sensibles para todos los grupos étnicos. Estos programas deben adaptarse a las necesidades específicas de cada comunidad y abordar los factores que contribuyen a las disparidades en los resultados de las quemaduras, como el acceso a los servicios de salud y las comorbilidades.
Además, es esencial continuar investigando para identificar los mecanismos que subyacen a las disparidades en los resultados de las quemaduras. Esta investigación puede llevar al desarrollo de nuevos protocolos e intervenciones más efectivos para los pacientes de cada grupo de edad, etnia y género.
En cuanto a las posibles limitaciones de nuestro estudio, debemos considerar que se trata de un estudio ecológico basado en datos recopilados de la plataforma DATASUS, la cual puede tener limitaciones en cuanto a integridad, precisión y oportunidad. Los datos a nivel individual podrían proporcionar una comprensión más actualizada de las tendencias y patrones. Como en cualquier análisis de datos secundarios, el estudio depende de la calidad y fiabilidad de los datos recopilados por DATASUS. Puede haber variaciones en los datos debido a la precisión de la codificación y las inconsistencias en los informes que podrían introducir sesgos o errores en el análisis.
Conclusiones
Analizamos los datos del Sistema de Información Hospitalaria del Sistema Único de Salud de Brasil (SIH/SUS) de 2008 a 2022 para investigar las lesiones por quemaduras y sus resultados en Brasil. Los hallazgos destacan varios factores importantes que influyen en las lesiones por quemaduras, incluidos el género, la edad y la etnicidad.
Estas disparidades son consistentes con estudios realizados en otros países, lo que subraya la necesidad de programas de prevención y tratamiento de quemaduras culturalmente sensibles y adaptados a las necesidades específicas de cada grupo étnico.
Los hallazgos presentados resaltan la importancia de abordar las disparidades de género, implementar estrategias de prevención específicas por edad y desarrollar intervenciones culturalmente sensibles para reducir las disparidades étnicas. Es necesario realizar más investigaciones para comprender los factores subyacentes que contribuyen a estas disparidades y para orientar el desarrollo de intervenciones efectivas en salud pública. Los datos de nuestro estudio pueden guiar a los responsables de políticas y a los profesionales de la salud en la implementación de intervenciones específicas dirigidas a mejorar la atención de quemaduras y los resultados para todas las personas en Brasil.









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