Introducción
El trabajo informal es una realidad en todo el mundo, siendo definido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como “trabajo remunerado que no está registrado, regulado o protegido por marcos legales normativos, así como también trabajo no remunerado llevado a cabo en una empresa generadora de ingresos”.1 Dentro de esta modalidad, se encuentran los trabajadores de ferias libres, los cuales son definidos en Chile por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE) como personas que “realizan labores de gestión y comercialización de diferentes tipos de productos en puestos de ferias libres con una mirada de unidad comercial e integración de la feria”.2 Los trabajadores de las ferias libres son proveedores fundamentales de frutas y verduras frescas para la población, lo que favorece una alimentación saludable. Es de gran interés para el Estado de Chile mejorar, fortalecer y profesionalizar el funcionamiento de estas ferias a nivel nacional, con el objetivo de mejorar la calidad de vida laboral en este grupo de trabajadores. Es importante mencionar que, en el año 2016, la cantidad de feriantes en Chile alcanzaba los 340.000 trabajadores.3
Los trabajadores informales que laboran en ferias libres usualmente enfrentan condiciones laborales adversas, tales como exposición prolongada a condiciones climáticas desfavorables como el sol o el frío y la necesidad de levantar cargas pesadas. Además, a menudo exceden las horas máximas permitidas por la normativa en Chile, que establece un límite de 45 horas semanales y 10 horas diarias solamente para el empleo formal.4 Según el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS), las condiciones laborales abarcan “cualquier aspecto del trabajo con posibles consecuencias negativas para la salud de los trabajadores, incluyendo, además de los aspectos ambientales y los tecnológicos, las cuestiones de organización y ordenación del trabajo”.5 Por otro lado, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se refiere a un concepto que aborda de manera integral todo lo relacionado con la vida laboral llamado “Trabajo Decente”, que implica “acceder a un empleo productivo que genere un ingreso justo, la seguridad en el lugar de trabajo y la protección social para todos, mejores perspectivas de desarrollo personal e integración social”, y que incluye la libertad para organizarse y opinar sobre cuestiones que afectan sus vidas, otorgando igualdad de oportunidades y trato para hombres y mujeres.6 Es importante considerar que para muchos trabajadores informales los recursos económicos son escasos y encuentran en esta actividad económica un sustento para sus familias. A pesar de que las condiciones laborales en las ferias libres no son óptimas, muchos feriantes continúan desempeñándose en este trabajo, lo que a menudo puede afectar su salud negativamente.7-9
Durante los últimos años los gobiernos han tratado de hacer frente a la realidad de la economía informal. En el año 2013 la OIT lanza el “Manual estadístico sobre el sector informal y el empleo informal” como guía técnica para la medición de la informalidad, y de esta manera asistir a los países en la producción de estadísticas de este sector, con la finalidad de realizar cambios en las políticas públicas, en virtud de la globalización y el evidente aumento del trabajo informal.10 La Organización Mundial de la Salud (OMS) en conjunto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), establecen un “Plan de Acción sobre la Salud de los Trabajadores” para ejecutar en la década del 2015 al 2025, focalizando acciones en aquellos sectores económicos vulnerables como son los trabajadores informales.11 En Chile, se ha ido incorporando paulatinamente el estudio del sector informal como un requisito previo para establecer medidas, tras los requerimientos de la OIT. En enero de 2018 se publicaron los primeros datos, señalando que el 49,9% de los ocupados informales trabajaban en la vía pública.12 Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), durante el primer trimestre del año 2023, la informalidad laboral creció un 3,1%, lo que equivale a 73.174 personas.13
En Chile se observa una evidente falta de información sobre el grupo de estudio, lo que impide un análisis sólido. Por esta razón, es necesario recopilar información para abordar las necesidades detectadas. El objetivo de la investigación es determinar las condiciones laborales y el perfil de salud de los trabajadores informales de una feria libre en una comunidad de Chile.
Método
Con el propósito de abordar el objetivo delineado, se llevó a cabo un estudio observacional descriptivo de diseño transversal. La población de interés comprendió a 71 individuos mayores de edad (≥18 años) que se desempeñaban de manera informal en la venta de frutas y verduras en la feria libre del mercado de la ciudad de Chillán, Chile. La selección de la muestra se realizó de manera no probabilística, logrando la inclusión de 69 participantes que cumplían con los criterios establecidos para la investigación.
Dentro de los criterios de elegibilidad se incluyó a los trabajadores informales de ambos sexos, de 20-64 años en el sexo masculino y desde los 20-59 años en el sexo femenino, los que laboraban en la feria libre del Mercado de Chillán comercializando frutas y verduras. Se excluyeron trabajadores analfabetos, con antigüedad laboral en el rubro menor a 6 meses o con discapacidad física o mental que dificultara la aplicación de los cuestionarios.
La recopilación de datos se llevó a cabo a través de la aplicación de un cuestionario desarrollado por los autores, el cual abarcó diversas variables sociodemográficas y laborales. Dichas variables incluyeron aspectos como sexo, edad, nivel educativo, horario y días de trabajo, periodos de vacaciones, ingresos económicos, exposición a radiación solar y frío, así como manipulación de cargas pesadas.
Para obtener el perfil de salud de los trabajadores informales, se utilizó el Cuestionario SF-36 (Short Form), que mide aspectos del estado de salud de los individuos en actividades de la vida cotidiana, de manera auto-percibida y multidimensional. Se estructura como escala Likert auto aplicada, se compone por un total de 36 preguntas que miden atributos de 8 escalas: Función Física (FF), Rol Físico (RF), Dolor Corporal (DC), Salud General (SG), Vitalidad (VT), Función Social (FS), Rol Emocional (RE), Salud Mental (SM), las cuales están divididas en dos componentes: Salud Física y Salud Mental. Dichas escalas también incluyen el concepto de Estado de Transición (ET), el que hace referencia al cambio global en la percepción de salud, respecto del mes anterior. En relación al puntaje, cada escala tiene una media de 50 y una desviación estándar de 10 puntos, las diferencias entre estos resultados reflejan el estado de salud, donde 0 es “la peor salud” y 100 “la mejor salud”.14 Este cuestionario cuenta con un índice de fiabilidad interna > 0,85, siendo el coeficiente mínimo 0,7, para todas las dimensiones, excepto para Función Social. Este cuestionario fue validado en Chile, por lo que es un instrumento útil para evaluaciones nacionales.15
Esta investigación se basó en los principios de la Declaración de Helsinki y contó con la aprobación del Comité de Bioética y Bioseguridad de la Universidad del Bío-Bío y a la administración del mercado, dependiente de la Municipalidad de Chillán.16
Resultados
El 68,1% (n=47) de los sujetos incluidos en la muestra pertenecía al sexo masculino, el 85,5% (n=59) tenía una edad mayor o igual a 35 años y el 34,8% (n=24) presentó un nivel educacional de primaria (Tabla 1).
Tabla 1. Distribución de los participantes del estudio según características sociodemográficas.
| Características sociodemográficas | n = 69 | % | |
|---|---|---|---|
| Sexo | Masculino | 47 | 68,1 |
| Femenino | 22 | 31,9 | |
| Edad (años) | 20-34 | 10 | 14,5 |
| 35-49 | 18 | 26,1 | |
| 50-64 | 41 | 59,4 | |
| Nivel educacional | Primaria | 24 | 34,8 |
| Secundaria | 36 | 52,2 | |
| Superior | 9 | 13,0 | |
En cuanto a las condiciones laborales, se observó que, de aquellos que trabajaban más de 12 horas diarias, el 80,8% (n=21) pertenecía al sexo masculino, el 68,2% (n=45) de ellos laboraban de 5 a 7 días por semana, además el sexo masculino evidenció en un 65,2% (n=15) ausencia predominante de días de descanso y el 56,5% (n=39) de estos trabajadores presentaba un ingreso de hasta 300.000 pesos chilenos (CLP) mensuales. Asimismo, el sexo masculino exhibía una mayor exposición a la radiación solar con un 67,6% (n=46), a temperaturas frías con un 68,2% (n=45), y a la manipulación de cargas pesadas con un 68,1% (n=32) (Tabla 2s).
Tabla 2. Condiciones laborales de trabajadores de feria según sexo.
| Condiciones laborales | Masculino | Femenino | |||
|---|---|---|---|---|---|
| n=47 | % | n=22 | % | ||
| Horas de trabajo diario | 4 - 7 | 2 | 50,0 | 2 | 50,0 |
| 8 - 11 | 24 | 61,5 | 15 | 38,5 | |
| > 12 | 21 | 80,8 | 5 | 19,2 | |
| Número de días de trabajo semanal | 2-4 | 2 | 66,7 | 1 | 33,3 |
| 5-7 | 45 | 68,2 | 21 | 31,8 | |
| Vacaciones en un año (en días) | 0 | 15 | 65,2 | 8 | 34,8 |
| < 4 | 9 | 81,8 | 2 | 18,2 | |
| 5 -10 | 9 | 53,0 | 8 | 47,0 | |
| > 11 | 14 | 77,8 | 4 | 22,2 | |
| Ingreso económico mensual* | 0 - 300.000 | 23 | 59,0 | 16 | 41,0 |
| 301.000 - 600.000 | 20 | 83,3 | 4 | 16,7 | |
| 601.000 - 1.000.000 | 4 | 67,0 | 2 | 33 | |
| Exposición a radiación solar** | Sí | 46 | 67,6 | 22 | 32,4 |
| No | 1 | 100 | 0 | 0,0 | |
| Exposición a temperaturas frías*** | Sí | 45 | 68,2 | 21 | 31,8 |
| No | 2 | 66,6 | 1 | 33,3 | |
| Manipulación de cargas pesadas**** | Sí | 32 | 68,1 | 15 | 31,9 |
| No | 15 | 68,1 | 7 | 31,8 | |
*Pesos chilenos.
**Directa sobre la piel (cara, extremidades superiores e inferiores).
***< 10 grados Celsius.
****> 25 kilogramos.
Respecto al perfil de salud de los participantes, se pudo observar que el 42% (n=29) presentaba una o más enfermedades crónicas no transmisibles, el 43% (n=30) utilizaba algún medicamento de forma crónica y el 55% (n=38) no asistía a controles de salud (Tabla 3). De acuerdo con los componentes de salud física la mayoría presentaba buena función física (n=59) y el 40% se clasificó como mala para los componentes de rol físico, dolor corporal y salud general, siendo el sexo masculino el con mayor frecuencia.
Tabla 3. Perfil de salud de trabajadores informales según sexo.
| Perfil de salud | Hombre | Mujer | |||
|---|---|---|---|---|---|
| n=47 | % | n=22 | % | ||
| Antecedentes mórbidos | |||||
| Enfermedades Crónicas no transmisibles (ECNT)* | Una ECNT | 13 | 68,4 | 6 | 31,6 |
| Más de una ECNT | 5 | 50,0 | 5 | 50,0 | |
| Ninguna | 29 | 72,5 | 11 | 27,5 | |
| Consumo de medicamentos crónicos | Sí | 19 | 63,3 | 11 | 36,7 |
| No | 28 | 71,8 | 11 | 28,2 | |
| Asistencia a controles de salud | Sí | 16 | 51,6 | 15 | 48,4 |
| No | 31 | 81,6 | 7 | 18,4 | |
| Componentes de salud física | |||||
| Función Física | Buena | 43 | 72,9 | 16 | 27,1 |
| Mala | 4 | 40,0 | 6 | 60,0 | |
| Rol físico | Buena | 23 | 67,6 | 11 | 32,4 |
| Mala | 24 | 68,6 | 11 | 31,4 | |
| Dolor corporal | Buena | 27 | 75,0 | 9 | 25,0 |
| Mala | 20 | 60,6 | 13 | 39,4 | |
| Salud general | Buena | 23 | 69,7 | 10 | 30,3 |
| Mala | 24 | 66,7 | 12 | 33,3 | |
| Componentes de salud mental | |||||
| Vitalidad | Buena | 29 | 74,4 | 10 | 25,6 |
| Mala | 18 | 60,0 | 12 | 40,0 | |
| Función social | Buena | 36 | 69,2 | 16 | 30,8 |
| Mala | 11 | 64,7 | 6 | 35,3 | |
| Rol emocional | Buena | 29 | 74,4 | 10 | 25,6 |
| Mala | 18 | 60,0 | 12 | 40,0 | |
| Salud mental | Buena | 40 | 70,2 | 17 | 29,8 |
| Mala | 7 | 58,3 | 5 | 41,7 | |
*Enfermedad crónica no transmisible: Diabetes Mellitus Tipo 2, Hipertensión arterial, Dislipidemia.
Por otro lado, en cuanto a los componentes de salud mental el 40% manifestó tener mala vitalidad, rol emocional y salud mental, mientras que solo un 25% (n=17) presentó una mala función social, siendo el sexo masculino el con mayor frecuencia (Tabla 3).
Discusión
En lo que respecta a las condiciones laborales de los trabajadores informales de ferias libres, la mayoría de los participantes en este estudio que informaron trabajar más horas y días son predominantemente del sexo masculino. Estos resultados concuerdan con investigaciones anteriores, que reportaron que el sexo masculino también registraba extensas jornadas laborales.17,18
Referente a los momentos de descanso, se pone de manifiesto la falta de días de vacaciones de los participantes, hallazgos que concuerdan con investigaciones como el estudio realizado por Cacua et al., que encontró que el 47,6% de los trabajadores informales en Cúcuta prescinden de tomar días de descanso.19 La falta de tiempo libre para relajarse y disfrutar de actividades fuera del trabajo puede tener un impacto negativo en la calidad de vida de estos trabajadores, aumentando el riesgo de problemas de salud a largo plazo, como el estrés crónico, la fatiga y las enfermedades relacionadas con el trabajo. La prolongada jornada laboral y la falta de vacaciones pueden estar vinculadas a la inestabilidad económica que enfrentan los trabajadores informales que los lleva a esforzarse aún más para asegurar sus medios de subsistencia.
En cuanto a la exposición a las condiciones ambientales de los participantes de este estudio, la mayoría está expuesto al sol y a temperaturas inferiores a los 10 °C. Estos hallazgos coinciden con una investigación realizada en Colombia por Fajardo et al. quienes concluyeron que el 50,2% de los trabajadores informales en ese país se enfrentan a condiciones climáticas extremas.20
Por otro lado, en lo que respecta a la manipulación de cargas pesadas, es destacable que el mayor porcentaje de trabajadores informales de ferias libres en este estudio informó que maneja cargas superiores a los 25 kilogramos. Esta cifra difiere significativamente de un estudio realizado por Garzón et al., que indicó que solo el 30,9% de los participantes transportaba objetos pesados.17 Al analizar esta variable por género, se observa que el 67,3% de quienes informan de la manipulación de cargas pesadas son hombres. Este fenómeno se relaciona con una revisión bibliográfica realizada por Astudillo et al., que señaló que los hombres percibían esta condición como un factor de riesgo en un 20,8%, mientras que las mujeres lo hacían en un 9,2%.21 Esto se encuentra en discordancia de la “Ley del Saco” del Código del Trabajo en Chile, la que indica que la manipulación de cargas manuales debe tener un límite de 25 kg para hombres mayores de 18 años y 20 kg para mujeres. La presencia de esta situación podría tener un impacto negativo en la salud física de los trabajadores informales, especialmente en el caso de las mujeres que manipulan cargas pesadas más allá de lo establecido por la ley.22
En lo que respecta a la percepción de la salud física entre los trabajadores informales, se observa que un 59,2% la describe como buena. Estos resultados guardan similitud con un estudio realizado en Venezuela en el cual, el 52,9% de los participantes calificó su estado de salud como excelente, mientras que un 35% lo describió como bueno.23 Y respecto a la salud mental, un 67,7% de los trabajadores indicó tener una percepción positiva de la misma. Estos resultados se asemejan a los obtenidos en un estudio realizado en Colombia por Ardila et al., el cual indica que el 77, 6% de los trabajadores informales refirió que en el último mes no experimentó dificultades en su salud mental.24
Es importante destacar que esta percepción positiva de la salud, se da en un contexto en el que no existe una estructura institucional u organizativa que se encargue de la salud laboral de estos trabajadores. En su lugar, son ellos mismos quienes deben velar por su bienestar y protegerse de los posibles problemas de salud relacionados con su labor. Esto se debe, en parte, a que estos trabajadores generalmente carecen de la formación, herramientas y recursos necesarios para implementar estrategias básicas de prevención.25
Más allá de las condiciones laborales en las que se desenvuelven los feriantes, se considera un efecto protector el hecho de que sean sus propios jefes. Esto genera una sensación de libertad en sus actividades y les permite mantener una relación horizontal con sus colegas, fomentando un ambiente de trabajo en comunidad que enriquece su bienestar emocional. Esta idea se corrobora en un estudio cualitativo realizado por Aldea dirigido a hombres y mujeres con empleo informal.26
Al examinar los resultados del perfil de salud según el género, se observa que los hombres tienden a reportar una mejor salud física, con un 71% de ellos expresando una percepción positiva. Estos resultados son coherentes con los hallazgos del estudio de Muñoz C et al., el cual encontró que el 67,6% de los hombres manifestó tener una salud calificada como buena, muy buena o excelente.27 Esta diferencia de percepción de salud entre géneros podría atribuirse a las condiciones laborales históricamente desfavorables a las que las mujeres han estado expuestas. Sin embargo, en este estudio en particular, las condiciones laborales se asemejan entre ambos grupos de género. Por lo tanto, se plantea la posibilidad de que el sexo también influya en esta percepción de salud, ya que la exposición a factores adversos podría estar influenciada, en parte, por componentes biológico-genéticos. Además, es importante tener en cuenta que, hasta la fecha, las mujeres trabajadoras continúan desempeñando un papel activo en sus hogares, lo que podría agravar aún más su estado de salud.28
En lo que concierne a la salud mental, este estudio señala que un 72% de aquellos que reportan una mejor salud mental es el sexo masculino. Estos resultados coinciden con la Encuesta Nacional de Empleo y Trabajo Informal (ENETS) realizada en Chile en 2011.7 En esta encuesta, se indagó sobre síntomas depresivos en trabajadores informales, revelando que un 53,2% del sexo femenino y un 46,8% del sexo masculino experimentaban estos síntomas. Esta tendencia es respaldada por la OMS, que informa que la prevalencia de discapacidad debido a la depresión es mayor en el sexo femenino que en el sexo masculino.29 Entre los factores que explican esta tendencia se incluyen aspectos biológicos y hormonales, el estado socioeconómico, el rol tradicional del sexo femenino como cuidadora de otros, el riesgo de exposición a traumas y la violencia de género. Además, es importante destacar que el sexo femenino tiene un mayor riesgo de experimentar episodios depresivos durante los periodos de transición hormonal, como la menarquia, el embarazo y la perimenopausia. 30
Estos resultados subrayan la importancia de abordar las disparidades de género en el ámbito laboral informal y mejorar el acceso a la atención médica para esta población vulnerable. Además, este estudio proporciona una base sólida para futuras investigaciones y la formulación de políticas dirigidas a mejorar las condiciones de trabajo y la salud de los trabajadores informales en Chile.
Conclusión
En conclusión, la investigación revela condiciones laborales complejas entre los feriantes de la población estudiada, destacando la prevalencia de jornadas extensas, escasos días de descanso y bajos ingresos, con riesgos asociados como manipulación de cargas pesadas y exposición a temperaturas adversas, con un mayor número de trabajadores de sexo masculino. En términos de salud, se observaron mayores frecuencias en problemas físicos y mentales en este grupo, subrayando la necesidad urgente de intervenciones efectivas. Los resultados resaltan la importancia de implementar medidas que mejoren las condiciones laborales y el bienestar de los trabajadores informales de ferias libres. Se destaca la necesidad de formalizar el empleo, regulando las horas laborales, garantizando períodos de descanso adecuados y abordando la manipulación de carga manual. Además, se aboga por programas de apoyo integral para preservar la salud mental y física de estos trabajadores.













