INTRODUCCIÓN
La encuesta epidemiológica es uno de los instrumentos clave, tanto en las alertas o emergencias de Salud Pública, como en la vigilancia epidemiológica. Su principal objetivo es obtener información de forma rápida, sistemática, uniforme y sencilla. Se caracteriza por ser dinámica y flexible, además de ofrecer la información descriptiva relevante del evento epidemiológico estudiado: persona, lugar y tiempo(1). Así, permite cuantificar la frecuencia y el patrón de distribución del evento a través de medidas como la incidencia, la prevalencia o la mortalidad, aportando la información básica para plantear una hipótesis de partida (2) (3).
Para el desarrollo y uso de este tipo de encuestas epidemiológicas hay que tener presente el enfoque de la epidemiología de campo(4), que según la definición del Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC) de EE.UU., se entiende como el conjunto de investigaciones y actuaciones iniciadas ante un problema urgente de Salud Pública. Su objetivo es orientar, lo más rápido posible, la recogida de la información necesaria y la implementación de intervenciones para proteger y mejorar la salud de la población ante la inusual amenaza (5) (6). Es decir, se realiza una investigación de forma rápida y metódica sobre el terreno afectado; para ello, la epidemiología de campo utiliza la encuesta epidemiológica como instrumento básico (7), sin olvidar otras posibles fuentes de información que complementen los datos obtenidos (8). Este tipo de encuestas aplicadas al campo se centran en la acción sin un marco teórico definido, ya que su principal objetivo es la identificación del problema y la rápida respuesta al mismo (7) (9). Habitualmente, este tipo de encuestas se aplican para la investigación y el estudio de enfermedades transmisibles, brotes y epidemias, aunque es una herramienta flexible y dinámica que se puede aplicar para investigar cualquier otro tipo de evento de Salud Pública (7) (10).
Las encuestas epidemiológicas, caracterizadas por un enfoque aplicado al campo, parten de una idea inicial sobre qué es lo que se quiere identificar o a quién está afectando el evento a investigar. Las variables a incluir deben caracterizar el caso de forma general (por ejemplo, las variables sociodemográficas), así como también se deben recoger variables más específicas, relativas al evento, a la exposición, a los factores de riesgo, etc. (3)
La información obtenida mediante el análisis de una encuesta epidemiológica permite a los profesionales de la salud y a las autoridades sanitarias diseñar e implantar políticas y medidas de Salud Pública específicas para el evento, garantizando el control del mismo y su prevención, así como la gestión de los recursos necesarios para ello (11) (12).
En ese sentido, el uso de la encuesta epidemiológica durante la pandemia de la COVID-19 o la emergencia de mpox (viruela símica) permitió recabar información homogénea y adecuada para garantizar que las medidas de control fueran óptimas en cada momento y en cada grupo poblacional. No obstante, este tipo de encuestas ya se empleaban en epidemiología antes de la pandemia de la COVID-19, como es el uso habitual de la encuesta epidemiológica para caracterizar los casos de las enfermedades de declaración obligatoria (13); o bien, en las encuestas seroepidemiológicas o en los estudios de seroprevalencia realizados con anterioridad, el primero en 1996 sobre las enfermedades inmunoprevenibles por calendario vacunal (14) y el segundo en 2017 sobre las enfermedades inmunoprevenibles por calendario vacunal y otras de interés para la Salud Pública como la infección por el VIH o la hepatitis C (15).
Encuestas seroepidemiológicas, de seroprevalencia o de serovigilancia.
Las encuestas seroepidemiológicas son estudios en los que se integra una encuesta epidemiológica con variables que permiten estudiar la detección sérica de marcadores de infección y de inmunidad. Son estudios poblacionales cuyo objetivo es conocer el nivel de protección inmunitaria en el caso de enfermedades inmunoprevenibles, o bien conocer el nivel de anticuerpos generados en una población por un determinado agente infeccioso (16) (17).
LA ENCUESTA EPIDEMIOLÓGICA DURANTE LA PANDEMIA DE LA COVID-19
Durante la pandemia de la COVID-19 las encuestas epidemiológicas tuvieron un protagonismo relevante, realizándose un gran número y siendo muy variadas en función, por ejemplo, del grupo poblacional o la condición específica a estudiar. Muchas de ellas no están publicadas a día de hoy, por lo que podría existir un sesgo de publicación sobre el uso de este tipo de encuestas durante la pandemia. Todo ello hace que realizar una revisión sistemática o una revisión de alcance no sean los métodos más adecuados, debido a la dificultad en el acceso a las mismas. Pese a ello, en este trabajo se recopilaron y analizaron algunas de las encuestas epidemiológicas más relevantes realizadas en España durante la pandemia de la COVID-19 [Tabla 1].
Tabla 1. Resumen de algunas de las principales encuestas epidemiológicas más relevantes realizadas en España durante la pandemia de la COVID-19.
Tabla 1 (cont.). Resumen de algunas de las principales encuestas epidemiológicas más relevantes realizadas en España durante la pandemia de la COVID-19.
Tabla 1 (cont.). Resumen de algunas de las principales encuestas epidemiológicas más relevantes realizadas en España durante la pandemia de la COVID-19.

Fuente: elaboración propia. NA: no aplica.
Cabe destacar la Encuesta epidemiológica para la notificación individual de caso confirmado de COVID-19. Esta encuesta ha sido el instrumento fundamental durante la pandemia, permitiendo que epidemiólogas y epidemiólogos recogieran los mismos datos en todas las comunidades autónomas y así obtener la información para la toma de decisiones sobre qué medidas de control se implementaban en cada una de las olas pandémicas. Constaba de once preguntas sobre la información sociodemográfica del caso, los datos clínicos, el posible ámbito de exposición, los contactos, la fecha de diagnóstico, las pruebas diagnósticas positivas, el aislamiento del caso, la evolución clínica, el resultado al final del seguimiento y el centro de trabajo, cuando se trataba de personal sanitario (18).
También, señalar el estudio ENE-COVID como una de las encuestas epidemiológicas más completas que se ha realizado en este país durante la pandemia de la COVID-19. Esta encuesta tenía por objetivo estimar la prevalencia de la infección por el SARS-CoV-2 en España y evaluar cambios en esta prevalencia para monitorizar la evolución de la epidemia (16) (19). Para ello, se realizó la determinación de anticuerpos frente al virus; es decir, se trató de una encuesta seroepidemiológica frente al SARS-CoV-2 (20).
Otras encuestas epidemiológicas realizadas durante la pandemia fueron la Encuesta COVID-19 de Madrid Salud (Ayuntamiento de Madrid) (21), la encuesta epidemiológica sobre COVID-19 y empleo (Encuesta epidemiológica COTS 1 y 2) (22), o la Encuesta COVICAT que estudió una cohorte poblacional para conocer la seroprevalencia de la infección por SARS-CoV-2 en Cataluña (23). Asimismo, se desarrollaron encuestas epidemiológicas ad hoc en diferentes entornos, como centros laborales, universidades o municipios, cuyo objetivo principal era conocer o estimar el estado de la infección en sus respectivos ámbitos (24) (25) (26) (27). En la mayoría de estos estudios se utilizaron encuestas autocumplimentadas, aunque en aquellas en las que fue posible se complementó la encuesta epidemiológica con la realización de pruebas serológicas para la determinación de anticuerpos frente al SARS-CoV-2.
LA ENCUESTA EPIDEMIOLÓGICA EN EL CONTEXTO NACIONAL E INTERNACIONAL
La encuesta epidemiológica con enfoque de campo es un instrumento válido e internacionalmente usado, como se recoge en A Dictionary of Epidemiology (7) o en CDC Field Epidemiology Manual(1). Organizaciones como Médicos Sin Fronteras, el CDC o la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica en España emplean esta metodología para la vigilancia y el estudio de enfermedades, alertas y brotes, así como para responder a eventos masivos (1) (13) (28). De esta forma, los epidemiólogos y epidemiólogas de campo pueden contribuir a la respuesta multifactorial y coordinada ante emergencias sanitarias e implementar las intervenciones de Salud Pública más adecuadas en función de la información recogida. Asimismo, desde organismos nacionales e internacionales se apuesta por la formación específica de los profesionales en la elaboración de este tipo de encuestas epidemiológicas como instrumento de trabajo ante posibles nuevos eventos de Salud Pública, a la vez que se establece un estándar en la forma de recoger la información en un momento tan crucial (9) (29) (30).
Por otra parte, cabe mencionar que aún a día de hoy no existe una homogeneidad en la forma de administrar las encuestas epidemiológicas. Tanto en España, como en otros países u organizaciones internacionales, no es raro ver que algunas de las encuestas epidemiológicas empleadas todavía recogen la información en papel, sin automatizar su recogida, con los sesgos y dificultades que esto conlleva. Tampoco existe una interoperabilidad real con los sistemas de vigilancia de otras administraciones sanitarias o con otras redes de vigilancia, ni tampoco se cuenta con el número de profesionales necesario para el desarrollo metodológico e informático que se necesita.
PROPUESTAS ANTE POSIBLES NUEVOS EVENTOS DE IMPORTANCIA EN SALUD PÚBLICA
Las encuestas epidemiológicas son instrumentos fundamentales para hacer frente a los eventos de Salud Pública. Por ello, es necesario optimizar este tipo de encuestas para garantizar una respuesta rápida y eficaz ante las diferentes amenazas para la salud que puedan surgir. Puede que, a priori, parezca que el diseño de una encuesta epidemiológica no tiene gran dificultad ni relevancia, pero es la pieza clave que articula el punto de partida, requiriendo un adecuado conocimiento y método para su desarrollo (3). En función de la información que se recabe, las actuaciones de los profesionales y de las autoridades sanitarias irán encaminadas en esa dirección (11) (12).
En base al conocimiento de los expertos y su análisis crítico de la literatura científica revisada, se destacan las siguientes propuestas:
- Establecer una adecuada estrategia de formación y difusión en el diseño y uso de las encuestas epidemiológicas entre los profesionales de la Salud Pública y epidemiólogas/os de campo.
- Potenciar la digitalización de las encuestas epidemiológicas para migrar la información a entornos digitales que permitan la comunicación y cooperación con otros actores involucrados en la Salud Pública.
- Apostar firmemente por la interoperabilidad de la información generada por la encuesta epidemiológica y la integración de esta en los sistemas de alerta precoz a todos los niveles (internacional, estatal, autonómico y local), así como entre los distintos ámbitos asistenciales (hospitales, centros de atención primaria, centros residenciales, etc.).
- Optimizar los procesos de obtención de la información para garantizar una respuesta rápida.
- Capacitar y desarrollar los servicios de Salud Pública y a los profesionales que los integran.
- Usar la encuesta epidemiológica para evaluar y monitorizar el evento de Salud Pública, así como para cuantificar la efectividad de las medidas implementadas en cada momento.
CONCLUSIÓN
Los autores del trabajo quieren destacar la relevancia de la encuesta epidemiológica aplicada al campo como instrumento elemental ante cualquier evento de Salud Pública, independientemente de su origen, ya sea este biológico, químico o radionuclear. No obstante, es importante que las autoridades sanitarias apuesten firmemente por la digitalización de los sistemas y la interoperabilidad de la información generada, para facilitar la cooperación entre los diferentes actores de la Salud Pública, así como reforzar el número de profesionales dedicados a la vigilancia y a la gestión de las alertas en Salud Pública.













