Reino pacífico. Edward Hicks, 1848
El pintor folk estadounidense Edward Hicks plasmó en una serie de cuadros la profecía pacifista del libro de Isaías, en la cual se establecía que la llegada de Cristo derivaría en una convivencia armónica de todos los seres de la Tierra. Así, en un totum revolutum universal, lobos y corderos, leones y bueyes se echarían, digámoslo en plan coloquial, unas lúdicas partidas de mus. El papel de los niños sería clave, siempre según el profeta: la infancia haría el papel de guía. Sus juegos, su frescura, su vocación conciliadora serían ejemplarizantes. Con eso me quedo. Miren los tres de la foto, y cómo ponen orden y descansan entre las bestias (Figura 1)














