La tienda. Luis Paret y Alcázar, 1772
Yo no sé ustedes, pero todavía sufro la insistencia consumista de los herederos cuando entro en un comercio. De eso trata este maravilloso La tienda. La verdadera protagonista de este cuadro, sepámoslo ver, es la mocita que señala algo desde los brazos de su institutriz. Miren cómo extiende su brazo y escuchen cómo solicita con un balbuceo todavía poco comprensible. Ay, los antojos infantiles. Según dicen los estudiosos, la tienda representada estaba ubicada en la madrileña calle de la Montera, y el cuadro fue propiedad del insigne Carlos III. (Figura 1)














