Introducción
La Edad Moderna es una época marcada por numerosos acontecimientos históricos que han influido en la ciencia y en la medicina de dicho periodo. Sin duda, uno de estos momentos de suma importancia a destacar es la aparición de la imprenta, que supuso una revolución en el mundo científico y en la medicina del momento.
En España, la llegada de la dinastía de los Borbones supuso una mayor facilidad para acceder a técnicas médicas recientes del momento y a la tradición científica europea, pero no supuso el inicio de la revolución científica. Se piensa que esta revuelta comenzó con la aparición de la corriente de los "novatores", apoyada por médicos, matemáticos y filósofos que empezaría a cuestionar las ideas impuestas en la época.
Uno de sus objetivos consistía en la renovación de la práctica médica, incorporando las ideas que se estaban gestando en Europa. Un ejemplo fue sustituir las ideas galenistas por otras como la "iatroquímica" o la "iatromecánica", las cuales estaban en auge durante este periodo1.
Además, cabe mencionar la importancia que tuvo en España el nacimiento de nuevas instituciones científicas como la Regia Sociedad de Medicina y otras Ciencias en Sevilla, que fue fundada por los mismos "novatores"1. Estas instituciones fueron esenciales para la difusión de ideas más novedosas y de prácticas médicas más modernas. No supuso el fin de los enfrentamientos y controversias que había en el campo de la medicina, pero se piensa que fue un acontecimiento importante que permitió el avance y desarrollo de nuevas ideas dentro de la medicina de esta era1.
Sin embargo, de todos estos acontecimientos históricos que tuvieron lugar en España durante la Edad Moderna, se considera de los más importantes el nacimiento de la imprenta. Supuso la replicación de cientos de libros y textos médicos, tanto de autores antiguos (como Galeno) como de autores de la época (tales como Hieronymus Mercurialis), al alcance de la población. Además, la mayoría de estos escritos médicos fueron traducidos al castellano, permitiendo su difusión en la población española con un cierto nivel cultural y que, a pesar de no haber estudiado medicina, podrían acceder a estos conocimientos y comprenderlos, fomentando a aquellos interesados en asistir a universidades y en la búsqueda del conocimiento1.
Sin duda, la imprenta supuso un medio de difusión importante de controversias, debates y avances científicos y médicos, permitiendo la divulgación y circulación de estas mismas ideas y conocimientos en un público muy amplio, y el intercambio de información. Era de carácter polémico, ya que la difusión de estos conocimientos propiciaba un enfrentamiento entre la actualización y las costumbres del momento.1 Un ejemplo de esto fue la difusión de debates entre los miembros de la Regia Sociedad de Medicina y otras Ciencias, los cuales se plasmaban en escritos y a través de la imprenta se difundía a la población. Esto supuso que la Iglesia empezara a realizar un control en la producción y difusión de textos, e instauraría mecanismos de censura para supervisar y limitar la publicación de textos considerados heréticos o contrarios a la doctrina oficial.
En este contexto aparece la obra Libro del Ejercicio Corporal y sus Provechos de Cristóbal Méndez, el cual promovía un estilo de vida diferente al de la época. En este trabajo comentaremos un texto procedente de esta obra [Ver Cuadro 1], analizándolo e interpretándolo, y además estudiaremos el impacto que supuso la difusión de dicho libro en este marco histórico.
Los provechos del ejercicio físico
El texto a comentar es de carácter informativo, puesto que trata de educar sobre los beneficios de realizar ejercicio físico. También tiene un carácter persuasivo porque quiere convencer a los lectores de que realizar actividad física es provechoso. Fue escrito por Cristóbal Méndez en el año 1553.
Cristóbal Méndez fue un médico importante durante el siglo XVI que ejerció su profesión en el Hospital Madre de Dios en Jaén. Además, formó parte de la elitista Santa Capilla de San Andrés en esta ciudad. Nació en el año 1500 en la villa de Lepe (Huelva). Con el paso del tiempo ha sido reconocido por numerosos autores al haber escrito varias publicaciones sobre la medicina del deporte, como el Libro del ejercicio físico y sus provechos. Se le conoce como "Vecino de Jaén"2 y Luís Sánchez Granjel lo considera integrado en el grupo de "médicos imperiales" al ser uno de los primeros médicos renacentistas3. Ha sido considerado como el autor del primer libro de kinetoterapia4, y su obra una de las primeras publicaciones sobre la actividad física. Finalmente murió en el año 1556.
El texto comienza mencionando unas palabras de Galeno en las que se expone que la acción del médico es diferente según el paciente que recibe sus servicios: en un paciente sano la medicina tiene que mantener su buena salud, en un paciente neutro la medicina ha de evitar que su salud se agrave y en un paciente enfermo el médico se centrará en curar su enfermedad.
El texto continúa mencionando una serie de aplicaciones del ejercicio físico que mejoran el bienestar de las personas: desde el punto de vista digestivo, el ejercicio físico mejora la digestión de los alimentos y elimina los efectos perjudiciales de los alimentos en mal estado. También aumenta la temperatura corporal según se necesite, y evita el insomnio porque deja a la persona sin energías. Además, el ejercicio físico favorece la expulsión de sustancias perjudiciales al humedecer las vías aéreas y porque el ejercicio produce sudor, se hace más fuerte la "virtud expulsiva" si la actividad física dura más tiempo, lo que evita la acumulación de "líquidos y humores no deseados".
Cristóbal Méndez también considera ejercicio físico los juegos y las actividades placenteras, como el herrón o birlos. Para el autor, al imponer trabajo y esfuerzo al cuerpo, desaparecen las "superfluidades", consiguiendo la purificación del cuerpo y la estimulación de las funciones corporales y "espíritus animales". Las "sucaciones" también son consideradas como ejercicio físico, y ayudan a extraer los "humores" que producen desequilibrio. En definitiva, el ejercicio físico es el método más sencillo para proporcionar las condiciones para mantener una buena salud y que incluso confiere más beneficios que otros métodos, pero que implica autocontrol y obediencia.
El texto finaliza con una serie de ideas no menos importantes: el ejercicio físico combinado con la dieta es una forma de tratar temperamentos ("sanguíneos", "soberbios", "flemáticos", "melancólicos"), fomentando otros comportamientos más positivos. Un ejemplo que se comenta en el texto es que en personas con temperamento "melancólico" el ejercicio físico es un tratamiento muy efectivo, porque produce calor que hace frente al frío característico de este temperamento. Se puede realizar sin necesidad de consultar a un médico, porque no produce "desabrimiento" y se puede hacer con total autonomía. El ejercicio físico también cuida la salud mental, siendo un excelente tratamiento para la propia "melancolía" [Ver Cuadro 2].
Aunque realizar ejercicio físico conlleva muchos beneficios para la salud, un exceso del mismo puede tener un efecto contrario, por lo que siempre tenemos que evitar el sobreentrenamiento (en el ámbito del deporte en este caso). Por lo tanto, es una gran herramienta para conservar la salud, que es "la señora de tantos bienes". Según el texto, hay que tener en cuenta que es necesaria la "salud del cuerpo" para tener "salud del alma".
Como ya se ha mencionado anteriormente, este texto tiene un carácter persuasivo e informativo de realizar actividad física como tratamiento para numerosas enfermedades y como una actividad con numerosos efectos beneficiosos para el cuerpo humano. La obra de Cristóbal Méndez se podría interpretar como una guía para preservar y proteger la salud de dolencias a través de hábitos de la vida.3
Una idea importante que se plasma en el texto es la influencia que tienen algunas figuras importantes de la medicina de otras épocas más antiguas, sobre el conocimiento de esta época. Se podría interpretar como un reflejo de la recuperación que tuvo lugar durante el Renacimiento de las ideas de autores griegos clásicos y la producción teórica y práctica de los médicos-filósofos se realizó en torno a la cultura grecolatina, humanística o socrática, y la médica o hipocrático-galénica7, y que aún siguen vigentes en el siglo XVI. Un ejemplo en el texto son las ideas de Galeno sobre las que el autor hace alusión al principio del mismo sobre cómo tiene que actuar un médico. Otro ejemplo de la influencia de Galeno en esta obra consiste en que las pasiones y los errores son causas de las enfermedades del cuerpo6, y Cristóbal Méndez afirma en el texto que el ejercicio es muy útil para tratar las pasiones que padecen algunos pacientes según su temperamento.
Este texto y la obra de Cristóbal Méndez dan a entender que va dirigido a "quienes por su posición social gozaban de la existencia liberada del trabajo, vida de ocio, el quehacer universitario, intelectual, el del político o el del hombre de la iglesia"3, quienes no realizaban un trabajo que fomentara una mejor salud, ya que este trabajo no suscita movimiento ni alteraciones orgánicas. Por tanto, se podría interpretar que esta obra es una crítica indirecta a estos colectivos, ya que no practicaban ejercicio físico y por tanto eran "suscitadores de males".
Conclusiones
Cristóbal Méndez expone una visión sobre los efectos positivos del ejercicio físico que ayuda a comprender la importancia de la actividad física para mejorar la salud y bienestar del ser humano, siendo un tema que aún persiste en la actualidad. No solo ayuda a fortalecer el cuerpo, sino también la mente y espíritu. La crítica a un estilo de vida sedentario que realiza Cristóbal Méndez hace reflexionar sobre los hábitos que se promueven en la actualidad.
Además, esta obra ayuda a comprender la práctica médica y explicaciones que se ofrecían durante el siglo XVI, con la recuperación de las ideas grecolatinas y sobre la vida cotidiana durante esta época.















