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Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría

On-line version ISSN 2340-2733Print version ISSN 0211-5735

Rev. Asoc. Esp. Neuropsiq. vol.44 n.146 Madrid Jul./Dec. 2024  Epub Feb 07, 2025

https://dx.doi.org/10.4321/s0211-57352024000200021 

Crítica de Libros

En compañía de Laing: recuerdos de un joven aspirante a psicoterapeuta

In companion with Laing: memories of a young person aspiring to become a psychotherapist

Francisco Balbuena-Rivera (orcid: 0000-0003-4242-1033)1 

1Departamento de Psicología Clínica y Experimental. Facultad de Educación, Psicología y Ciencias del Deporte, Huelva

FELDMÁR, Andrew. 2023. Credo. R. D. Laing and Radical Psychotherapy. Bicester, Oxfordshire: Phoenix Publishing House, ISBN: 978-1-80013-245-0. 360p.

LA OBRA LAINGIANA, VASTA Y COMPLEJA, es expresión del genio creador de Ronald D. Laing, médico psiquiatra y psicoanalista escocés (1927-1989). Aunque empañada en ocasiones por sus excesos etílicos, así como por su agitada vida afectiva-familiar (de la que son fiel reflejo los diez vástagos que tuvo con cuatro mujeres distintas), esto no ensombrece en nada, a nuestro juicio, sus aportaciones psico(pato) lógicas acerca de la condición humana, y particularmente, en el caso de los individuos aquejados de psicosis. A este respecto, quien escribe esta reseña ha dedicado una parte de sus intereses profesionales a divulgar la trayectoria vital-profesional de Laing en un conjunto de artículos y/o reseñas publicados primero en español y luego en inglés (1, 2, 3, 4, 5, 6). En la redacción de los últimos ha sido inestimable la ayuda dispensada por quienes conocieron y trabajaron codo con codo con el psicoanalista escocés.

Para continuar profundizando en el universo laingiano, reseñamos ahora este libro, publicado en 2023, escrito por Andrew Feldmár, psicólogo y psicoterapeuta húngaro, quien, tras la fallida revolución en su país de 1956 y su difícil situación familiar, de la que luego hablaremos, emigró con 16 años a Canadá. Allí, en Vancouver, fue cuando en febrero de 1974 asistió a un seminario que Laing impartió después de su tour por EE. UU. Hechizado por el carisma personal de Laing, Feldmár decidió dejar Canadá y asentarse en Londres, donde, desde septiembre de 1974 a septiembre de 1975, se formará con Laing. En su estancia londinense, Feldmár conocerá in situ el trabajo clínico que Laing había estado realizando en favor del sujeto con psicosis a través de entidades como la Asociación Filadelfia (PA, por su nombre en inglés).

De este modo, Feldmár, como otros muchos antes que él interesados en formarse con el escocés, asistió a seminarios de la PA, realizó psicoterapia con Laing, de quien, al igual que Francis Huxley, recibió sabio magisterio en psicoanálisis, filosofía, antropología, etc. En contraposición, Feldmár también confiesa el temor que le invadía al visitar a los individuos con psicosis, pues la casa donde habitaban estaba sucia, ya que aquellos usaban el suelo para comer y excretar, siendo también testigo en ocasiones de episodios agresivos de algunos de ellos.

Lo positivo y lo negativo de tales experiencias vitales en su formación como clínico también se refleja en la ambivalencia que Feldmár expresa hacia su mentor, a quien admira, pero a la vez reprueba seriamente por sus borracheras, depresión y dudas existenciales. La idealización que tuviera así hacia Laing queda empañada por la miseria y debilidad humanas que este, como todos nosotros, poseía en mayor o menor grado.

Como si operara en sus recuerdos de vida aquí expuestos la regla psicoanalítica de la asociación libre, Feldmár detalla seguidamente un taller de 5 días que organizó en 1984 en Cortes Island, en la Columbia británica, al que acudieron 40 personas, entre las que figuraban Laing, Huxley, Leon Redler y David Bakan y su esposa Mildred, cuyo título era "Pain, Suffering and the Possibility of Healing", donde el duelo y las creencias religiosas que cada uno profesaba fueron objeto de apasionada discusión y debate. Y aludía antes a la asociación libre porque tras ello Feldmár nos habla de sus años infantiles, del divorcio de sus padres, de su condición de judío asimilado en un tiempo incierto bajo la seria amenaza del nazismo, en el que el dolor y el sufrimiento son parte esencial de su identidad personal en construcción. Recalca así que en esos años fue escondido y protegido de la ira del Partido de la Cruz Flechada durante un año y medio por Irén Igaz, una gentil cristiana, lo que influyó a su entender decisivamente en su futuro profesional, dada su elección de convertirse en un psicoterapeuta y cuidar así de otros.

Así, frente a la banalización del mal de la que hablara Hannah Arendt, Feldmár halla consuelo espiritual en lo que concierne al Holocausto, su identidad judía, su sí-mismo y la otredad en filósofos como Emmanuel Lévinas y Martin Buber, concibiéndose a sí mismo como un extraño en el mundo cuyo corazón está dividido entre su país natal, Hungría, y el que le acogió, Canadá. En un plano bien diferente, un poco más adelante, Feldmár confiesa que no le gusta escribir, matizando que el esfuerzo personal realizado en escribir este libro no debe hacernos entender que es una autobiografía, aunque contiene muchos elementos autobiográficos en cuanto a lo que explica y desgrana de Laing y otros (p. 38).

De vuelta al Londres de los 70, cuando llega Feldmár, a su ingenua ambición de hacer algo nuevo en psicoterapia, que ocasiona las risas incrédulas de sus anfitriones, hay que unir una condición financiera exigua. Eso, sin embargo, no le desanima en su objetivo de hacer algo diferente. Quizás, cuando lleguemos al final del libro veamos si lo consiguió.

En ese camino de búsqueda, Feldmár rompe la línea argumental seguida en el libro para hablarnos ahora de sus siete rupturas. Parece con ello querer compartir con el lector/a su historia de vida y lo que le condujo a convertirse en terapeuta. Comienza, así, afirmando que toda sesión clínica conforma una ruptura, zambulléndose después en las que han caracterizado su devenir vital. La primera alude a sus progenitores y su nacimiento, al amenazar su padre a su madre con que si no le daba un hijo la dejaría. Que tal cosa fuera dicha por su padre después de un aborto no deseado de su madre podría haber influido, entre otras cosas, en que ambos después se divorciaran agriamente. La segunda ruptura está relacionada con Irén Igaz, ya antes aludida, quien, para salvar a Feldmár, tuvo relaciones íntimas con un miembro del Partido de la Cruz Flechada, al saber este que aquella ocultaba a un niño judío. Esta acción para Feldmár, el niño salvado, es un signo de apego a la vida contrario a los principios morales, que convierte a su autora además de en víctima en perpetradora de acciones malvadas. Juicio muy severo a nuestro entender para alguien que mira retrospectivamente a quien le salvó la vida mediante sexo no deseado. La tercera ruptura alude a su progenitora, a quien describe como una mujer muy celosa y colérica que lo maltrataba psicológicamente, ejerciendo el rol maternal una de sus abuelas, todo lo cual le forzó a alejarse de su inestable madre y asentarse en Canadá, donde, ayudado por su padre, hallará refugio en sus tíos paternos. Como es fácil de ver, la cuarta ruptura implica el abandono para Feldmár de su querida Hungría. Las tres restantes están vinculadas a su vida amorosa y profesional, y, dentro de la última, a la figura de su venerado Ronnie (como era conocido Laing entre sus íntimos), del que habla profusamente con una mezcla de respeto y crítica hacia sus fallas humanas.

Su narrativa prosigue después hablándonos de los dos saberes que han determinado su formación como ser humano y clínico: el psicoanálisis y la filosofía. Páginas después va desplegando con sumo detalle a quienes fue conociendo dentro del círculo laingiano a su llegada a Londres (Hugh Crawford, John Heaton, Francis Huxley, Leon Redler, Paul Zeal, Haya Oakley, Robin Cooper, David Goldblatt, Joseph Berke y su más famosa paciente, Mary Barnes). Junto a ellos y Laing, se familiariza con el sufriente psicótico, instruyéndose simultáneamente en la práctica meditativa y el yoga, así como en la terapia del renacer. De igual modo, es conocedor del uso de drogas como el LSD, cuando su uso se considera conveniente para el enfermo psíquico, al igual que de técnicas como la regresión hipnótica. Con todo, sin negar la aplicación de psicofármacos, el modelo de trabajo imperante en la PA es la intervención compasiva, de acompañamiento, no medicamentosa con el afligido. Dando voz e imagen retrospectiva a todo esto, recomendamos ver el documental de 1994 de 45 minutos dirigido por Eleanor Yule titulado "Just Another Sinner: The Life and Times of R. D. Laing" (7), donde, junto a Laing, dan testimonio muchos otros que le conocieron íntimamente y trabajaron con él en esos años.

Cuando Feldmár compara, sin embargo, cómo ellos se ocupan y cuidan al sufriente psicótico y cómo lo hace la psiquiatría convencional, justifica las prácticas coercitivas de esta última afirmando que tales psiquiatras odian a sus pacientes al no contemplar en su praxis la contratransferencia, lo que sin duda implica juzgar un modelo de intervención no por su filosofía inherente, sino por la de otro, en este caso la del saber psicoanalítico (p. 107). Poco crítico resulta, sin embargo, cuando señala que hay algunos pacientes que le visitan, que comen en su casa, alterando así los límites que conforman toda relación clínica al extender los vínculos con los pacientes más allá del entorno terapéutico.

En todo esto, me refiero a su progresiva familiarización con la condición psicótica y lo concerniente a la terapia del renacer, le es también sin duda útil su trabajo clínico previo a su partida a Inglaterra como psicólogo infantil durante cinco años, de lo que son fiel reflejo sus conocimientos de la obra del gran pediatra y analista Donald W. Winnicott (1896-1971). Avanzando en la lectura de este libro, constatamos también los muchos meandros y laberintos presentes en la relación Feldmár-Laing, donde el primero, más que el segundo, le confiesa al otro sus temores existenciales, sus sueños, su idea del proceso terapéutico, así como otras cuestiones vitales inherentes a todo ser humano. Cuando Feldmár, varios años después, regrese de visita a Londres en mayo de 1979, reanudará sus conversaciones con Laing, acompañado ahora de Redler, contenido temático que será grabado y formará parte también de este libro en su parte final.

Laing, de este modo, al igual que tantos otros afamados clínicos y pensadores en la historia de la psiquiatría, nos ofrece sus ideas y opiniones más íntimas acerca de diferentes temáticas (el amor, el proceso terapéutico, etc.) a través de estas grabaciones. Con ello, sin duda, Feldmár se adentra en el universo más íntimo de su mentor. A pesar de esto, a quienes prefieran acceder a la vida y obra laingiana de forma diferente les recomendamos las biografías y escritos técnicos que nosotros citamos y acerca de los que reflexionamos extensamente en nuestros artículos en español citados al comienzo de esta reseña (1, 2).

No quisiéramos finalizar la reseña de este libro ensombreciendo con esto el trabajo realizado por Feldmár en su viaje retrospectivo interior a sus recuerdos y vivencias con Laing, sino solo poner en evidencia que a la hora de analizar críticamente la trayectoria vital-profesional de una figura del saber psiquiátrico, psicoanalítico o disciplina afín, en este caso la del afamado Ronald D. Laing, hemos de hacerlo pensando que, aun el análisis más exhaustivo, siempre tendrá ingredientes, elementos, que otros historiadores podrán siempre matizar, refutar y/o ampliar. Así pues, todo análisis para nosotros nunca termina, sino que solo es un paso más hacia una imagen más exacta y ajustada de quien es analizado.

Bibliografía

(1) Balbuena F. R. D. Laing: un "rebelde" que desafió el orden psiquiátrico imperante. Rev Asoc Esp Neuropsiq. 2011; 31(112): 679-691. [ Links ]

(2) Balbuena F. Del campo intersubjetivo al sistema paciente-terapeuta en la obra clínica laingiana. Clínica e Investigación Relacional (Revista electrónica de psicoterapia) 2013; 7(2): 373-389. [ Links ]

(3) Balbuena F. Para leer. Reseña del libro de M. Guy Thompson The legacy of R. D. Laing. An appraisal of his contemporary relevance. Rev Asoc Esp Neuropsiq. 2015; 35(128): 853-854. [ Links ]

(4) Balbuena F. The silence of Laing and its echo in Szasz's essay on antipsychiatry. Int J Soc Psychiatr. 2022; 68 (7): 1307-1314. [ Links ]

(5) Balbuena F. Laing versus Szasz: Antagonists, kindred spirits or a misconstrued rivalry? J Humanist Psychol. 2023; 63(3): 306-325. [ Links ]

(6) Balbuena Rivera F. Laing and Rogers in London: an unfortunate meeting or something else? Int J Soc Psychiatr. 2024; 70(1): 6-12. [ Links ]

(7) Yule E. Just Another Sinner: The Life and Times of R.D. Laing. Documental. Reino Unido, 1994. [ Links ]

Correspondencia: balbuena@uhu.es

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