INTRODUCCIÓN
La microbiota bucal se define como el genoma colectivo de microorganismos que residen en la cavidad oral. Después del intestino, es la segunda comunidad microbiana más grande de los humanos. En comparación con otros sitios del cuerpo, exhiben una asombrosa diversidad de funciones proteicas predichas. El microbioma humano consta de un microbioma central y un microbioma variable. El microbioma central es común a todos los individuos, mientras que el microbioma variable es exclusivo de los individuos según el estilo de vida y las diferencias fisiológicas. La cavidad oral tiene dos tipos de superficies en las que las bacterias pueden colonizar: los tejidos duros y blandos de los dientes y la mucosa oral, respectivamente1. La cavidad bucal, lengua, línea gingival, paladar duro y blando proporcionan un entorno rico en el que los microorganismos pueden prosperar2. La cavidad oral y las regiones nasofaríngeas asociadas proporcionan un ambiente ideal para el crecimiento de microorganismos. La temperatura normal de la cavidad oral en promedio es de 37°C sin cambios significativos, lo que proporciona a las bacterias un ambiente estable para sobrevivir. La saliva también tiene un pH estable de 6,5 a 7, el pH favorable para la mayoría de las especies de bacterias. Mantiene hidratadas a las bacterias y también sirve como medio para el transporte de nutrientes a los microorganismos3.
Su morfología y fisiología es variada dependiendo del área donde esten, adaptando su tamaño, forma y funciones, colonizando áreas y ocasionando enfermedades periodontales4.
Las bacterias orales comunes incluyen Streptococcus mutants, Porphyromonas gingivalis, Staphylococcus y Lactobacillus5. S. mutans es el principal componente de la microbiota oral, y es uno de los principales componentes de la placa dental6. También es el principal patógeno de la caries, que es una enfermedad infecciosa bacteriana que se produce en los tejidos duros de los dientes y tiene la mayor incidencia entre las enfermedades bucales7.
Por lo anteriormente expuesto, se plantea la pregunta: ¿Cuáles son las principales bacterias que componen la microbiota oral y su implicancia dependiendo de su morfología y fisiología en un área bucal?
Los objetivos de está revisión se centrarán en recopilar información de la principal microbiota de la cavidad oral expuesta en trabajos de investigación y, compararlos haciendo énfasis en describir su morfología y fisiología.
La hipótesis considerada para esta revisión es que: bacterias del género Streptococcus, Porphyromonas y Staphylococcus son las que tienen más incidencia en la cavidad oral.
METODOLOGÍA
Para esta revisión bibliográfica se seleccionaron artículos científicos en inglés y español publicados entre los años 2018 y 2022, obtenidos a través de las bases de datos ScienceDirect, PubMed además de otras con nivel universitario. Durante la búsqueda se combinaron los términos "microbiota oral", "enfermedades bucales", "Morfología" y "Fisiología".
CRITERIOS DE EXCLUSIóN
RESULTADOS
*Recopilar información de la principal microbiota de la cavidad oral
La ecología microbiana de la cavidad oral es un entorno biológico complejo y rico con nichos distintos que proporcionan un entorno único para la colonización microbiana. Estas cavidades incluyen la línea de las encías, la lengua, las mejillas, el paladar duro y blando, el piso de la boca, la laringe, la saliva y los dientes8,9.
El microbioma normal está formado por bacterias, hongos, virus, arqueas y protozoos. Sin embargo, los informes sobre un microbioma normal se limitan al bacterioma y hay muy pocos informes sobre el microbioma micobioma-fúngico10.
La cavidad oral es uno de los microbiomas mejor estudiados hasta la fecha con un total de 392 taxones que tienen al menos un genoma de referencia y el total de genomas en la cavidad oral se acerca a 150011.
Algunos autores han identificado aproximadamente 700 especies de procariotas. Estas especies pertenecen a 185 géneros y 12 filos, de los cuales aproximadamente el 54 % tienen nombre oficial, el 14 % no tienen nombre (pero se cultivan) y el 32 % se conocen solo como filotipos no cultivados12. Los 12 filos son Firmicutes, Fusobacteria, Proteobacteria, Actinobacteria, Bacteroidetes, Chlamydiae, Chloroflexi, Spirochaetes, SR1, Synergistetes, Saccharibacteria (TM7) y Gracilibacteria (GN02)13.
La Tabla 1 muestra los principales géneros bacterianos que se encuentran en la cavidad bucal sana14.
Tabla 1. Principales géneros bacterianos en cavidad bucal sana
| GRAM + | GRAM - | |
|---|---|---|
| Cocos | Abiotrophia, Peptostreptococcus, Streptococcus, Stomatococcus | Moraxella, Neisseria, Veillonella |
| Bastones | Actinomyces, Bifidobacterium, Corynebacterium, Eubacterium, Lactobacillus, Propionibacterium, Pseudoramibacter, Rothia | Campylobacter, Capnocytophaga, Desulfobacter, Desulfovibrio, Eikenella, Fusobacterium, Hemophilus, Leptotrichia |
Nota. Existe una mayor incidencia y número de géneros de naturaleza GRAM -/bastones que los GRAM +
Cabe señalar que la mayoría de los estudios sobre la composición de la microbiota oral son similares en dos aspectos: a) la dominancia del filo Firmicutes y Streptococcus a nivel de género, incluso si varios individuos no encajan en este paradigma; y b) la presencia de los llamados periodontopatógenos en individuos sanos, por ejemplo, Porphyromonas o Treponema15.
Además, diferentes grupos bacterianos pueden cumplir ciertas funciones de la microbiota, característica conocida como redundancia funcional16.
Redundancia funcional
Como ejemplo de redundancia funcional beneficiosa para el huésped, algunas bacterias orales residentes de grupos filogenéticos muy distantes participan en la reducción del nitrato de la dieta a nitrito. Estos grupos incluyen, por ejemplo: Actinomyces, Rothia (Actinobacteria); Staphylococcus y Veillonella (Firmicutes); Prevotella (Bacteroidetes) y; Neisseria y Haemophilus (Proteobacteria). La reducción de nitrato en la dieta ayuda a reducir la presión arterial y promueve la salud vascular17,18.
Microbiota bucal asociada a tumores y cáncer
Algunos autores han demostrado que las bacterias están estrechamente relacionadas con el desarrollo de tumores en las últimas dos décadas19. Hay mucha evidencia de que los microorganismos orales pueden inducir cáncer a través de factores directos o indirectos20. Por ejemplo, los microorganismos orales pueden secretar polisacáridos o usar sus flagelos para acumularse en la superficie de las células tumorales en grandes cantidades, inducir inflamación crónica y la secreción de citoquinas promueve directamente el crecimiento de las células tumorales21.
Microbios bucales y enfermedad inflamatoria intestinal
Porphyromonas gingivalis y F. nucleatum son los principales patógenos de la enfermedad periodontal22. La inflamación causada por P. gingivalis en la cavidad oral puede conducir al trastorno de la estructura de la comunidad microbiana intestinal, la destrucción de la barrera intestinal, la inducción de endotoxemia y la respuesta inflamatoria sistémica23.
Además, Klebsiella pneumoniae procedente de la cavidad oral puede entrar en el tracto intestinal de forma ectópica, provocando un aumento de las células Th1 en la mucosa intestinal, induciendo así la EII24.
Microbios bucales y enfermedades hepáticas
La flora oral de pacientes con cáncer de hígado es más diversa, y la composición de la flora es significativamente diferente de la de personas sanas: Bacillus, Leptotrichia, Actinomyces y Campylobacter tienen mayor abundancia, mientras que Haemophilus, Streptococcus y Pseudomonas tienen menor abundancia25.
Lanjuán et al. analizó el microbioma intestinal de pacientes con cirrosis hepática y encontró una gran cantidad de microorganismos orales, incluidos Veillonella, Streptococcus, Prevotella, Haemophilus, Lactobacillus y Clostridium26.
Microbios bucales y cáncer de esófago
La investigación de Narikiyo et al. Descubrió que la bacteria T. denticola que causa la enfermedad periodontal puede detectarse en tumores y tejidos normales de pacientes con cáncer de esófago y promover aún más la formación de tumores a través de la inflamación27.
Investigaciones posteriores encontraron que en el área de la lesión del carcinoma de células escamosas del esófago, la tasa de detección de P. gingivalis fue más alta, 61 %, solo 12 % en las partes adyacentes y no se detectaron partes normales28. Al mismo tiempo, se encontró que la detección de la proteasa gingival específica de lisina secretada por P. gingivalis en los sitios anteriores también tiene características similares. La mayoría de estos pacientes con son positivos para P. gingivalis29.
Microbios bucales y artritis reumatoide
La composición microbiana oral y la función comunitaria de los pacientes con artritis reumatoide son diferentes a las de las personas sanas, y estas diferencias están relacionadas con el índice clínico.
Las gingipaínas de P. gingivalis y la peptidil arginina deiminasa (pPAD) pueden conducir a la citrulinación de la proteína huésped, que a su vez induce reacciones de autoanticuerpos30.
Microbios bucales y diabetes
La diabetes con control deficiente del azúcar en la sangre es un factor de riesgo para las enfermedades periodontales, y la periodontitis es la sexta complicación principal de la diabetes31.
Los microbios orales en las bolsas periodontales de los pacientes con periodontitis tienen interacciones complejas con el sistema inmunitario humano, lo que da como resultado una inflamación crónica continua. En comparación con los pacientes con periodontitis no diabéticos, la estructura de la comunidad del microbioma subgingival de los pacientes diabéticos y con periodontitis ha sufrido cambios significativos, y una variedad de bacterias entre los dos se enriquecen diferencialmente. Los microorganismos orales pueden desencadenar la resistencia a la insulina al influir en la inflamación inmunológica y el estrés oxidativo del cuerpo, lo que afecta el proceso de la diabetes32.
Por lo tanto, la flora bucal alterada de los pacientes con periodontitis causada por P. gingivalis no solo puede mediar en el estado inflamatorio periodontal sino que también puede afectar el estado inflamatorio sistémico del cuerpo distal.
Morfología
La morfología de las bacterias que componen la cavidad oral generalmente se asocia a la función y adaptación que ellos realizan en las distintas áreas o zonas, como se mencionó en el apartado anterior cada una de ellas presenta una composición distinta, ocasionando con ello una reacción diferente. Sus mecanismos de adaptabilidad se relacionan a su capacidad de formar biopelículas microbianas33. Streptococcus gordonii, Streptococcus mitis, Streptococcus oralis y Streptococcus sanguinis, se unen específicamente a sus receptores salivales complementarios a través de sus adhesinas de superficie34. Los polisacáridos extracelulares, las proteínas estructurales, los fragmentos celulares y los ácidos nucleicos contribuyen a formar sustancias poliméricas extracelulares (EPS)35.
La capacidad de adhesión de Fusarium nucleatum depende principalmente de las proteínas de la membrana externa de su superficie, que se pueden dividir en tipo inhibidor de lactosa (como Fap2) y tipo inhibidor de aminoácidos (como RadD y FomA). Otra lipoproteína fusobacteriana pequeña, Aid1, también participa en las interacciones entre especies de F. nucleatum, especialmente con estreptococos orales y especies Gram-positivas relacionadas36.
Durante la maduración de las biopelículas de microorganismos orales, las bacterias principales de las biopelículas cambian de Streptococcus en la etapa temprana a anaerobios obligados más tarde, como Capnocytophaga, Fusobacterium, Porphyromonas y Prevotella, y especialmente Actinomyces. Gradualmente forman estructuras multiespecíficas complejas, como mazorcas de maíz, empalizadas y tubos de ensayo, que brindan las mejores condiciones bioquímicas para estos miembros de la microbiota37.
En términos de morfologías bacterianas e intensidades de fluorescencia, la placa subgingival se puede dividir en cuatro capas diferentes: células eucariotas, capa superior, capa intermedia y capa basal38. La estructura a escala micrométrica elabora las funciones de los microorganismos orales individuales y proporciona una comprensión integral de la ecología de su comunidad y la patogenicidad potencial39.
Fisiología
La fisiología y la ecología de la microbiota se conectan íntimamente con las del huésped tanto a escala micrométrica como a escala del huésped. La promoción de la salud o la progresión hacia la enfermedad está influenciada de manera crítica por la microbiota40. El microbioma oral generalmente existe en forma de biopelícula. La homeostasis bucal desempeña un papel crucial en el mantenimiento de la protección de la cavidad bucal y la prevención del desarrollo de enfermedades. Algunos autores señalan que al conocer la identidad del microbioma y sus interrelaciones son necesarias para la comprensión mecánica de los actores clave41.
Las comunidades microbianas presentes en el cuerpo humano desempeñan un papel en funciones críticas, fisiológicas, metabólicas e inmunológicas que incluyen la digestión de los alimentos y la nutrición; generación de energía y distinción de la mucosa del huésped y su sistema inmunitario; control de las reservas de grasa y regulación del metabolismo, procesamiento y desintoxicación de sustancias químicas ambientales, funciones protectoras de la piel y las membranas mucosas, mantenimiento del sistema inmunitario y mantenimiento del equilibrio entre los procesos proinflamatorios y antiinflamatorios; promoción de microorganismos (resistencia a la colonización y prevención de invasión y crecimiento de enfermedades42.
DISCUSIÓN
En el estudio de Bo-Yan Chen et al. se aislaron bacterias del surco gingival para encontrar la relación que tienen con las enfermedades gingivales y periodontales, se encontró que las bacterias presentes de manera natural no son las mismas que se encuentran al desarrollarse la enfermedad siendo así un hallazgo importante para poder tratar estas enfermedades las cuales son muy frecuentes en el ser humano. Esta revisión coincide con lo anterior, puesto que la según la información empleada para responder los objetivos indica que las enfermedades gingivales son un desarrollo de patologías bucales a partir de un microorganismo diferente a la comunidad que se encuentra naturalmente en la placa dental como Neisseria gonorrhoeae, Treponema pallidum, Streptococcus y otros microorganismos.
Asimismo, hacemos énfasis en comparar lo descrito en esta revisión con lo expuesto por Maoyang Lu et al., quienes indican que la microbiota en la cavidad oral en humanos, existen variedad de microorganismos que ocasionan enfermedades sistémicas. En el futuro, la microbiota oral se convertirá en un nuevo objetivo para mejorar la condición humana. La investigaciones expuestas en este artículo evidencian la importancia de conocer la microbiota oral para tratar distintas enfermedades no solo localizadas a nivel de la cavidad oral sino en general ya que algunos autores como Jian Shu et al., encontraron relación entre la aparición de cáncer bucal con la diferenciación de tejidos a causa de la alteración de la homeostasis que se da entre los microorganismos presentes en boca de manera natural y que no son considerados patógenos.
Consideramos que con la información expuesta y presentada necesita ser complementada con estudios enfocados en estudiar la fisiopatología de microorganismos presentes en la cavidad oral en el ámbito local, de acuerdo a las características sociodemográficas de la región, respondiendo a nuevas hipótesis que se planteen para conveniencia de otros estudios.
CONCLUSIÓN
Se diferenciaron géneros según su clasificación en GRAM+ y GRAM-, la mayoría de los cuales son causales de enfermedades sistémicas, según lo detallado en la gran parte de investigaciones, la predominancia de bacterias bucales del género Streptococcus, Porphyromonas y Staphylococcus fueron halladas en tejidos y órganos por encima de otros géneros.
Se comparó la morfología y la fisiología de la microbiota oral, según lo descrito por los autores, la capacidad de la formación de biopelículas convenientes para la bacterias, y dependiendo del área donde permanezcan, adaptan sus características de tamaño, forma en procesos de adhesión y permanencia.
Se confirmó que la mayoría de bacterias del género Streptococcus, Porphyromonas y Staphylococcus son las que tienen mucha más incidencia en la cavidad oral, siendo los principales componentes de la placa dental, así como csausantes de enfermedades de nivel sistémico.
AUTOR DE CORRESPONDENCIA
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CONTRIBUCIÓN DE AUTORÍA
Conceptualización: Estela Núñez Edson Yamil, Scipión Castro Rafael Douglas.
Curación de datos: Scipión Castro Rafael Douglas, Estela Núñez Edson Yamil.
Análisis formal: Alayza Carrera Geovana Lucy, Scipión Castro Rafael Douglas
Adquisición de fondos: Autofinanciado.
Investigación: Scipión Castro Rafael Douglas, Estela Núñez Edson Yamil, Agüero Del Carpio Patricia Isabel, Valenzuela Ramos Marisel Roxana.
Metodología: Estela Núñez Edson Yamil, Scipión Castro Rafael Douglas, Valenzuela Ramos Marisel Roxana.
Administración del proyecto: Scipión Castro Rafael Douglas.
Recursos: Scipión Castro Rafael Douglas, Alayza Carrera Geovana Lucy, Agüero Del Carpio Patricia Isabel, Valenzuela Ramos Marisel Roxana, Minagawa Scipión Ken Brighton Teruaki.
Software: Estela Núñez Edson Yamil, Scipión Castro Rafael Douglas
Supervisión: Alayza Carrera Geovana Lucy.
Validación: Scipión Castro Rafael Douglas, Minagawa Scipión Ken Brighton Teruaki, Alayza Carrera Geovana Lucy.
Visualización: Scipión Castro Rafael Douglas, Estela Nuñez Edson Yamil, Minagawa Scipión Ken Brighton Teruaki.
Redacción - borrador original: Estela Núñez Edson Yamil, Scipión Castro Rafael Douglas.
Redacción - revisión y edición: Estela Núñez Edson Yamil, Scipión Castro Rafael Douglas, Minagawa Scipión Ken Brighton Teruaki.














