INTRODUCCIÓN
La aparición de los materiales compuestos, que permite n disminuir el peso mejorando sus prestaciones, ha hecho que Universidades, Centros Tecnológicos y empresas hagan los esfuerzos necesarios para desarrollar y aplicar dichos materiales a productos de nuestro uso cotidiano.
En particular el grafeno se conoce desde la década de los ’30, pero por ser considerado inestable su investigación fue abandonada. No fue hasta 2004 cuando los científicos, de origen ruso, Novoselov y Geim consiguieron aislarlo a temperatura ambiente de una forma estable, recibiendo por estas investigaciones el Nobel de Física en el 2010.
A nivel económico, las previsiones del mercado hablan de un crecimiento del 40% anual entre 2012 y 2020, ascendiendo desde los 9 millones de dólares en 2012 hasta los 126 millones en 20201. Más de 2.2 billones de euros ya han sido invertidos en investigación, y existen 7,740 patentes registradas entre 2008 y 20122. También remarcar que el European Research Council (ERC) ha garantizado 1 billón de euros para invertir en “Future and Emerging Technologies (FET)”, un proyecto de la “Graphene Flagship”, y siendo esta la mayor iniciativa de investigación en la historia de la UE3.
En cuanto a las características de este material, está compuesto exclusivamente por carbono y surge cuando los átomos de este se agrupan con una alta densidad en láminas de dos dimensiones muy finas, siendo su estructura hexagonal. Se obtiene a partir del grafito, sustancia abundante en la naturaleza.
Se trata de un material duro, resistente, flexible y muy ligero. Además, conduce muy bien tanto el calor como la electricidad, y permanece en condiciones muy estables cuando se le somete a grandes presiones.
Pese a ser formado principalmente por carbono, al igual que otros muy estudiados en la industria hasta la fecha, el grafeno posee esas propiedades incalculables que hacen que en los últimos años se haya convertido en uno de los materiales más prósperos, cuyas innumerables aplicaciones han generado una gran inversión de tiempo y recursos económicos en el estudio de las mismas.
Las técnicas de extracción son bien conocidas y localizadas. Estas son cuatro; exfoliación de grafito, deposición de átomos de carbono, oxido-reducción de óxido de grafeno, y obtención de grafeno de manera artificial.
En la primera se arranca de forma mecánica mediante algún tipo de material adherente las láminas de un trozo de grafito. El proceso es simple pero crea cantidades ínfimas de grafeno.
En el método por deposición se consiguen mayores cantidades de material pero por contra los costes de producción son mayores. Este procedimiento se basa en el calentamiento del carbono dejando las partículas en suspensión y posteriormente al enfriarse se depositan sobre el sustrato, formándose láminas de grafeno homogéneas.
El tercer método consiste en el uso de reacciones red-ox. En estas el óxido de grafeno reacciona con sustancias químicas, por ejemplo que contengan hidrógeno y posteriormente se reduce con elementos compuestos de carbono para rellenar los huecos de su estructura.
Por último, el método de extracción más destacado, aunque el más costoso, es la manera artificial. En este se manipulan moléculas de óxido de grafeno hasta conseguir un material que posea las características mecánicas y eléctricas deseadas.
Entre sus principales aplicaciones se encuentran las nuevas tecnologías, pero también se ambicionan múltiples aplicaciones en industria química e ingeniería biológica, con prometedores usos en medicina.
Se están llevando a cabo investigaciones y fabricando productos en el sector aeroespacial (súper combustibles, lubricantes y aleaciones metálicas más ligeras y duraderas), textil, deportes, automoción y transporte (composites de polímeros de grafeno que aumentan la resistencia y ligereza de plásticos, electrónica wearable, pinturas anti-rayado y neumáticos más duraderos y flexibles, entre otros), construcción (materiales más resistentes, paneles solares más eficientes, ventanas inteligentes), medicina (nano-detectores de enfermedades en fases primarias), energía (súper baterías y súper capacitadores capaces de cargar en minutos y durar días) y electrónica (súper procesadores más pequeños y rápidos, chips imprimibles, pantallas enrollables), entre otras muchas aplicaciones4.
Por otro lado con el avance tecnológico surge la necesidad de encuadrar este material dentro de un marco legislativo que permitirá su inclusión y uso en la industria.
Se están iniciando protocolos y han surgido varias propuestas desde la Comisión Europea sobre la necesidad de avanzar la legislación sobre esta sustancia, a pesar de estar contemplada en el ámbito de los Nanomateriales.
Así mismo, desde el punto de vista de seguridad y salud en el trabajo para los nanomateriales, es de aplicación tanto la normativa general de seguridad y salud en el trabajo, Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) y Reglamento de los Servicios de Prevención (RSP). También las normativas específicas de desarrollo de la LPRL que sean de aplicación en función de sus características de peligrosidad5,6,7,8,9,10.
A la comercialización de sustancias y mezclas, la legislación considera los nanomateriales como sustancias y, por tanto, les será de aplicación el Reglamento REACH sobre Registro, Evaluación y Autorización de sustancias químicas y el Reglamento CLP sobre Clasificación, Envasado y Etiquetado de sustancias y mezclas.
Debido al creciente número de publicaciones, patentes y organizaciones, así como de su comercialización mundial, ha resultado imprescindible la estandarización de la terminología relacionada con el grafeno, lo que está contemplado en la ISO/TS 80004-3, ISO/TS 80004-11 y ISO/TS 80004-611).
La seguridad y salud en el trabajo con nanomateriales y por ende con el grafeno se enfrenta en la actualidad a una situación en la que casi todos los aspectos a tener en cuenta presentan lagunas de conocimiento debido a una limitada información sobre: la toxicología, los efectos para la salud, la eficacia de los sistemas de ventilación y equipos de protección individual así como falta de Límites de Exposición Profesional (LEP) y de definición de las medidas adecuadas para determinar la exposición a los nanomateriales.
Al ser un material cada vez más usado, tanto los profesionales de la industria, como seres humanos ajenos a la misma, se pueden ver expuestos a sus posibles efectos nocivos. Por un lado, directamente en los trabajadores durante la extracción, producción e investigación; y por otro, en el resto de seres vivos por el impacto ambiental de sus residuos, convirtiéndose así en un potencial riesgo emergente que se debe controlar.
Frente al insuficiente conocimiento de los efectos tóxicos del grafeno, existe un creciente interés social y sanitario por entenderlos y así poder desarrollar sistemas de protección dirigidos a controlar las posibles consecuencias de la exposición al mismo.
De esta forma, con esta revisión sistemática se pretende indagar en la existencia de la toxicidad del grafeno en humanos y otros mamíferos.
OBJETIVOS
Secundarios
Identificar límites de toxicidad entre dosis-respuesta si los hay.
Identificar cuales son los aparatos de medición y monitorización de la exposición.
Identificar en que órgano y aparatos existe mayor exposición y daño.
Revisar si hay diferencias en cuanto a toxicidad, entre las formas de grafeno estudiadas.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se llevó a cabo una búsqueda bibliográfica exhaustiva de artículos científicos publicados entre 2007 y 2017 (última fecha consultada: 05/12/17). Se utilizaron las ecuaciones de búsqueda que aparecen en la tabla I y se reprodujeron en distintas bases de datos: MEDLINE, SCIENCEDIRECT, COCHRANE, LILACS, IBECS, SCIELO y SCOPUS. Las bases de datos LILACS, IBECS y SCIELO no devolvieron ningún resultado con la búsqueda del término “grafeno”.
Los artículos fueron, en primer lugar, seleccionados a partir de sus títulos y resúmenes, de acuerdo con los criterios de inclusión y exclusión establecidos previamente (tablas II y III). Posteriormente, y siguiendo con los criterios de inclusión y exclusión, cada investigador leyó de forma individual cada artículo, revisando conjuntamente las controversias que surgieron.
Tabla II Criterios de inclusión.
CRITERIOS DE INCLUSIÓN |
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Artículos que relacionen la exposición al grafeno con efectos tóxicos para la salud. |
Población: humanos, mamíferos, poblaciones celulares humanas sanas. |
Artículos publicados en los últimos 10 años (Fecha >2006). |
Idioma: español, inglés, portugués, alemán, y francés. |
Tabla III Criterios de exclusión.
CRITERIOS DE EXCLUSIÓN |
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Duplicados en las diversas bases de datos. |
No originales |
No disposición del artículo a texto completo. |
Artículos que hagan referencia al uso del grafeno como tratamiento de células cancerígenas u otros usos en la práctica clínica. |
Tras este primer cribado y a través de la biblioteca Nacional de Ciencias de la Salud del ISCIII, se recuperaron a texto completo aquellos artículos seleccionados para su lectura sistemática. Se diseñó una tabla de captura de la información para la lectura sistemática de los artículos, en la cual se incluyeron los siguientes datos: autor y año, diseño, población de estudio y tamaño muestral, cifras de exposición a grafeno, medio de exposición, técnicas de medición, resultados, posibles sesgos y evidencia científica. La evidencia científica de cada artículo se determinó utilizando los criterios SIGN.
RESULTADOS
Luego de realizar la revisión bibliográfica, en la Tabla IV se adjuntan las bases de datos consultadas y los artículos seleccionados de cada una, de igual manera, en la Figura 1 mostramos el cribado realizado de los diversos artículos obtenidos.
Tabla IV Bases de datos, artículos obtenidos y seleccionados.
MEDLINE | 139 | 8 |
SCIENCE DIRECT | 92 | 4 |
COCHRANE | 6 | 0 |
LILACS | 0 | 0 |
IBECS | 0 | 0 |
SCIELO | 0 | 0 |
SCOPUS | 80 | 6 |
TOTAL | 317 | 17 |
Se obtuvieron 317 referencias tras una primera búsqueda en las distintas bases de datos. Después de haber leído los resúmenes y títulos, se eliminaron 282 artículos por estar duplicados o no cumplir los criterios de inclusión. Se realizó la petición de los artículos completos a la Biblioteca del Instituto de Salud Carlos III y al préstamo interbibliotecario, y se leyeron los 35 artículos restantes, de los cuales 18 artículos fueron eliminados por cumplir criterios de exclusión. Finalmente, como se puede ver en la Tabla V, la revisión bibliográfica contará con el análisis de 17 artículos, que según el tipo de diseño de estudio serán: 3 estudios experimentales, 12 cuasi experimentales y 2 observacionales.
Tabla V Resultados de la búsqueda bibliográfica.

OG: óxido de grafeno. NC: No consta. FLG: Few layer graphene. rGONPS: reduced graphene oxide nanoplatelets. ROS: reactive oxygen species. FLGO: few layer graphene oxide. hMSCs: human mesenquimal stem cells. SOD: superóxido dismutasa. rGO: reduced oxide graphene. BAL: Lavado broncoalveolar. SLGO: single layer graphene oxide. FDA. GPx: Glutatión peroxidasa. ALDs: average lateral dimensions. rGONR: reduced Graphene Oxide Nanoribbons. GS: graphene sheets. DCFH-DA. GNPS: graphene nanoplatelets. RGOS: reduced Graphene Oxide Sheets.
N. V. Srikanth Vallabani y col (2011)12 caracterizaron el óxido de grafeno junto con los aspectos toxicológicos relacionados con la citotoxicidad y la apoptosis en células normales de pulmón humano (BEAS-2B). Se observó una concentración significativa y una disminución de la viabilidad celular dependiente de concentración (10-100 um/ml) después de 24 y 48 h de exposición y se observó una proliferación significativa de células apoptóticas tempranas y tardías en comparación con células control. Este estudio demuestra que GO induce citotoxicidad y apoptosis en células de pulmón humano.
Ken-Hsuan Liao y col (2011)13 exponen a células de eritrocitos humanos y fibroblastos de piel humana a dos tipos de grafeno: óxido de grafeno y grafeno en láminas a diferentes concentraciones (entre 3,125 μg/mL hasta 200 μg/mL) demostrando que la actividad hemolítica y lítica existente es dosis-dependiente y que se ve influida de manera relevante por la forma del grafeno (óxido o lámina), siendo más tóxico las láminas de grafeno en el fibroblasto humano y a concentraciones > 50 μg/mL.
Omid Akhavan y col 1(2012)14 obtienen como resultado de su estudio la presencia de efectos citotóxicos en células mesenquimales humanas después de 1 h de exposición a ambas formas de grafeno reducido (nanofibras y láminas), necesitando menor concentración de nanofibras para lograr los mismos efectos. El estrés oxidativo se identificó como mecanismo implicado en dicha citotoxicidad, y además, se pudo observar que las nanofibras eran capaces de fragmentar el ADN y provocar aberraciones cromosómicas, incluso a una baja concentración después de un corto tiempo de exposición.
Omid Akhavan y col 1´(2012)15 investigan la cito y genotoxicidad dependiente de tamaño de los rGONP (nanoplacas de óxido de grafeno reducido) en las hMSC (células humanas mesenquimales). La prueba de viabilidad celular mostró destrucciones celulares significativas con 1,0 μg / ml de rGONP con dimensiones laterales promedio (ALD) de 11 ± 4 nm, mientras que las hojas rGO con ALD de 3,8 ± 0,4 μm podrían mostrar un efecto citotóxico significativo solo a una concentración alta de 100 μg / mL después de 1 h de tiempo de exposición. Los rGONP mostraron efectos genotóxicos en las hMSC a través de fragmentaciones de ADN y aberraciones cromosómicas, incluso a una concentración baja de 0.1 μg / ml.
Changhui Fu y col (2014)16 experimentan con ratonas y sus crías, administrando vía oral, concentraciones de óxido de grafeno (0.5 mg/mL y 0.05 mg/mL) y comparándolas con grupo control; como consecuencia hay una disminución del peso (p<0,01) y talla (p<0,05) en las crías expuestas a 0.5 mg/mL de óxido de grafeno, sin alteraciones relevantes del AST, ALT, BUN y Cr en la misma población, sin embargo, con cambios morfológicos significativos en estudio histológico en órganos como pulmón, corazón, riñón y bazo, demostrando atrofia de éstos a los 38 días.
Eun-Jung Park y col (2014)17 exploran la respuesta toxica del grafeno disponible comercialmente (GNPs). In vivo se han expuesto por instilación intratraqueal los ratones a nanoplacas de 2.5 o 5 mg/kg y que resulta en acumulación de los GNPS hasta 28 post instilación e inducción de respuesta inflamatoria subcrónica. In vitro se han usado BEAS-2B (línea de células epiteliales bronquiales humanas) que tras instilación se observa autofagia y apoptosis por daño en las mitocondrias.
Abhilash Sasidharan y col (2015)18 evidencian en su estudio la afectación de la viabilidad de células de endotelio de vena umbilical humana con la exposición a grafeno de pocas capas a partir de concentraciones de 2.5 μg/ml (p<0,05). Asimismo, se confirmó la presencia de estrés oxidativo citosólico y se identificó la capacidad del grafeno para modular negativamente genes que intervienen en la reparación del DNA, y para producir daño del mismo.
Sung Gu Han y col (2015)19 examinan los efectos pulmonares del GO utilizando ratas macho Sprague-Dawley tras inhalación única de 6 horas, y recuperación de 1, 7 o 14 días. Se comparan tres grupos con diferentes concentraciones con los siguientes resultados: no indujo cambios significativos en los pesos corporales y de órganos, ni en el consumo de alimentos durante los 14 días de recuperación, tampoco se modificaron los niveles de microalbúmina y LDH en BAL (lavado bronco-alveolar). El recuento total de células no se alteró. La histopatología de los pulmones de rata solo mostró macrófagos alveolares con GO (oxido de grafeno) en el grupo de alta concentración en todos los grupos.
Liang Mao y col (2015)20 realizan instilación oral e intratraqueal de FLG (few layer graphene) en ratones. El grafeno fue retenido principalmente en el pulmón con 47% restante después de 4 semanas. Resultados dosis dependiente con lesión aguda pulmonar y edema pulmonar, pero estos efectos fueron aliviando con el tiempo a pesar de la presencia continua de grafeno en los pulmones. El grafeno intratraquealmente instilado era redistribuido al hígado y al bazo al pasar por la barrera aire-sangre, un hallazgo respaldado por los resultados de experimentos de sonda oral que no mostraron una absorción detectable a través del tracto gastrointestinal.
Jae Hoon Shin y col (2015)21 sometieron a tres grupos de 20 ratas a: alta dosis, baja dosis y grupo control. Indican que la dosis alta de grafeno (3.86±0.94mg/m3) está algo asociada con respuestas inmunológicas en la sangre. No obstante, la inhalación a las dosis expuestas, no parece toxicológicamente relevante. El examen histológico mostró un ligero engrosamiento de la pared alveolar y la ingestión de grafeno por los macrófagos alveolares en el grupo expuesto a altas dosis después de 7 días de recuperación con mínimos cambios patológicos. No obstante, las imágenes de campo oscuro revelaron la deposición de grafeno en los pulmones, principalmente en los macrófagos alveolares, en las muestras de ambos grupos durante el período de recuperación.
Nivedita Chatterjee y col (2016)22 estudian diversas formas de la familia del grafeno y el impacto del daño celular que tienen sobre el epitelio del bronquio humano, exponiendo éstas, a diversas concentraciones oscilando entre 10mg/L a 50mg/L y concluyendo que el grafeno carboxilado genera más citotoxicidad comparado con el grafeno de una o varias láminas (p<0,031) y toda esta toxicidad es dosis-dependiente, haciéndose evidente en concentraciones >50mg/L.
Wei Wu y col (2016)23 exponen cultivos celulares de epitelio corneal y conjuntival humano a diferentes concentraciones de óxido de grafeno, observando toxicidad (p<0,01) y apoptosis celular a las 24h postexposición (p<0,05) cuando son concentraciones >50 μg/ml. De la misma forma colocan gotas diluidas en conjuntiva ocular de ratones, concluyendo que no hay reacción aguda inflamatoria, sin embargo, en exposiciones repetidas por 5 días, a concentraciones >50 μg/ml de grafeno existe opacidad corneal e hiperemia conjuntival, reversible con la aplicación de Glutatión.
Ji Hyun Lee y col (2016)24 midieron la exposición potencial, a la que están sometidos los trabajadores de 2 industrias manufactureras del grafeno, en la que usan dos métodos de producción diferentes y para lo cual concluyeron que debido a buen uso de las instalaciones y limpieza de las mismas, así como buenas prácticas de producción, los límites de detección de grafeno son menores a los que pueden ser filtrados y medidos por los diversos métodos, situando la cifra en < 0,3 μg/filtros.
Anita K. Patlolla y col (2016)25 hallaron una asociación significativa entre la exposición a óxido de grafeno y el aumento de creatinina sérica, BUN y estrés oxidativo en los riñones en ratas (p< 0.05 para dosis de 20 y 40 mg/kg). Además, observaron, en la evaluación histopatológica, alteraciones morfológicas significativas en los riñones de las ratas expuestas.
Waseem Asghar y col (2016)26 no encontraron una asociación estadísticamente significativa entre la presencia de óxido de grafeno reducido en concentraciones de 1 a 25 μg/mL y la viabilidad de los espermatozoides humanos (p> 0.05). La velocidad de los espermatozoides disminuyó después de la exposición a concentraciones más altas (5, 25 μg/mL) y un tiempo de incubación más largo (3 horas); sin embargo, no demostró iniciar la producción de especies reactivas en los mismos.
Andrea Spinazzè y col (2016)27 evaluaron la exposición ocupacional al grafeno. Obtuvieron datos de la medición de lectura directa en filtros, que se usaron luego para estimar la exposición media ponderada en el tiempo de 8 h para trabajadores involucrados en diferentes tareas laborales. El estudio sugiere que los trabajadores que están directamente involucrados en alguna tarea de trabajo específica (muestreo de materiales para control de calidad) tienen un mayor potencial de exposición ocupacional que los operadores que están a cargo del trabajo de producción de rutina.
Santhakumar Syama y col (2017)28 investigaron la distribución de órganos, el aclaramiento y la toxicidad del nanografeno reducido pegilado (PrGO) en ratones Swiss Albino después de la administración intraperitoneal e intravenosa. Tras ser absorbido por la circulación sistémica después de la inyección, son fagocitados por macrófagos presentes en retículoendotelial sistema (RES) (hígado, bazo, médula ósea). El PrGO se distribuyó en los principales órganos tales como cerebro, hígado, riñón, bazo y médula ósea. Una pequeña cantidad de PrGO inyectado se excreta por la orina. La administración repetida de PrGO indujo lesión aguda en hígado, congestión en el riñón y aumento de la proliferación de esplenocitos en los días posteriores a la exposición. Por lo tanto, el resultado del estudio recomendó que PrGO se someta a una evaluación de seguridad intensiva antes de su aplicación clínica o que se valide para que sea seguro para uso médico.
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
Los resultados de los estudios analizados en esta revisión sistemática revelan en cierta medida los potenciales efectos citotóxicos del grafeno, su almacenamiento, las distintas vías de exposición, la exposición a las distintas formas de grafeno utilizadas en a la industria, así como las diferencias entre estas formas en su potencial efecto nocivo.
Al contrario de lo presupuesto al iniciar esta revisión, existen numerosos estudios sobre la exposición a este nuevo material, revelando la gran preocupación existente justificada por la cantidad de recursos destinados a la investigación sobre sus aplicaciones.
De los 17 estudios revisados, 11 de ellos revelaron potenciales efectos sobre la salud. En ninguno de los estudios revisados se hace referencia a sesgos o medidas de enmascaramiento, salvo tres ensayos que especifican estar aleatorizados. El nivel de evidencia es 2- según escala SIGN.
Aunque la exposición humana a los nanomateriales puede ocurrir a través de múltiples rutas, como inhalación, ingestión, inyección, implantación y absorción cutánea, la principal vía de exposición humana al grafeno, es a través de la inhalación.
Se ha detectado una gran heterogeneidad en los artículos revisados, por lo que se ha intentado relacionarlos entre ellos según el tipo de experimentación, y siendo esta una de las mayores dificultades a la hora de realizar la discusión.
Dos estudios24,27) evalúan la potencial exposición ocupacional de trabajadores de la industria del grafeno. Sugieren que podría existir exposición a partículas aerotransportadas, con distintos niveles de exposición según la tarea desempeñada por el trabajador. Además se hace alusión a la reducción de esta exposición con buenas prácticas en la producción, buen uso de las instalaciones, su limpieza adecuada, así como controles de niveles límite de exposición24).
Seis de los artículos revisados analizan exposición12,17,19,20,21,22 a partículas y/o nanopartículas aerotransportados de distintas formas de grafeno. Se someten animales a exposición in vivo, mientras que las células pulmonares humanas BEAS-2B12,17) y distintas líneas celulares animales se someten a exposición in vitro. Se evidencian potenciales efectos citotóxicos e inducción de apoptosis12,13, daño mitocondrial o autofagia17. La exposición a diferentes concentraciones parece revelar respuestas dosis-dependientes19,20,22. En relación a esto sería recomendable hacer mediciones de los niveles de exposición mediante filtros con sistemas estandarizados aún no establecidos, análisis de los equipos de protección individual, y en paralelo establecer niveles límite para realizar vigilancia de la salud.
En la experimentación in vivo, se insinúa el potencial acúmulo de partículas de grafeno en células pulmonares tras tiempo postexposición, produciendo reacciones inflamatorias agudas o subcrónicas17. Enuncian un probable engrosamiento de la pared alveolar, ingestión de grafeno por macrófagos alveolares y acumulación tras diferentes tiempos post-exposición21, con supresión de la reacción aguda posteriormente y mínimos cambios patológicos21. Sugieren también el potencial traspaso aire-sangre al hallar partículas en hígado y bazo. Manifiestan que no se indujeron cambios en pesos corporales y de órganos19. Existe un ensayo con un nuevo enfoque experimental, excluido de esta revisión, realizado por Wei-Chung Suy col en 201629, que sugiere que estas partículas aerotransportadas, parecen depositarse en vías aéreas respiratorias humanas en maquetas 3D a tamaño real. Esta línea de investigación parece prometedora con probable importancia en futuras revisiones.
Omid Akhahan y col en 201214,15 analizan en dos estudios distintos poblaciones de células mesenquimales humanas expuestas a diferentes formas, tamaños y concentraciones de grafeno, sugiriendo una mayor toxicidad a partículas de menor tamaño a mayor concentración, con potencial efecto genotóxico por fragmentación de ADN, aberraciones cromosómicas y estrés oxidativo.
Otro artículo sugiere afectación a la exposición de eritrocitos y fibroblastos de la piel humana13) con mayor reactividad a láminas de grafeno (en contraposición al GO) en concentraciones elevadas (>50ug/ml). Así como toxicidad y apoptosis en epitelio corneal y conjuntival a >50ug/ml de concentración de GO, aunque reversible con aplicación de glutatión. Por otro lado, Waseem Asghar y col (2016)26 no evidencian asociación significativa en la exposición a rGO con la viabilidad de espermatozoides. Esta diferencia en toxicidad, mayor en diferentes formas, tamaños y concentraciones del grafeno, haría necesario el estableciento de niveles de vigilancia de la salud más exigentes conforme a estas variables.
Otros grupos de investigación16,25 contraponen resultados, ambos con significación estadística, al someter a animales a GO vía oral. Uno de ellos resultó sin alteración de Cr sérica y BUN con disminución de peso y talla16. El otro resultó con aumento de Cr sérica, BUN y alteraciones histomorfológicas significativas en los riñones. En este sentido se investiga la distribución y aclaramiento de PrGO tras exposición intravenosa e intraperitoneal28) evidenciando fagocitosis por RES de hígado, médula ósea y bazo, con distribución del PrGO a principales órganos y excreción renal mínima, recomendando, por su gran toxicidad, someter a esta forma de grafeno a una evaluación intensiva previo uso médico.
Como conclusiones podemos referir que los estudios sugieren un potencial efecto tóxico a la exposición a diferentes formas de grafeno de manera dosis-dependiente, principal pero no exclusivamente, en la exposición respiratoria. Esto haría necesario llegar a un consenso en niveles límite de exposición y establecer los requisitos a exigir en las medidas de protección individual.
A pesar de existir diversos ensayos procedentes de distintos países, parece necesario continuar realizando estudios de más homogeneidad y de mayor calidad estadística, con consenso internacional y así, a largo plazo, poder llegar a conclusiones sólidas sobre los potenciales efectos tóxicos agudos y crónicos en los trabajadores expuestos. Existe un proyecto a nivel europeo, Graphene Flagship30 con financiación europea multimillonaria, dedicado a la investigación de las aplicaciones. Sin embargo, no hemos encontrado información acerca la investigación sobre toxicidad, o proyecciones de investigación en lo que respecta la vigilancia de la salud, resultando necesario un plan paralelo que se ocupe de estas cuestiones.
El potencial incremento del uso de este material en el futuro y dada la gran inversión actual de recursos, resulta necesario realizar un seguimiento a los trabajadores de esta industria, para establecer medidas preventivas a la exposición a la espera de conclusiones solventes para diseñar un plan/protocolo de vigilancia de la salud. Dado el registro histórico de enfermedades profesionales en relación a nanoparticulas, resulta priomordial la tarea de los Servicios de Prevención para adelantarnos a los posibes efectos sobre la salud de los numerosos trabajadores de la industria del grafeno.