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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El desarrollo del proceso de "Bolonia" y el Grado de Medicina: Situación actual y expectativas para su implantación definitiva]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Complutense Facultad de Medicina ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The implementation of the European Higher Education Area, (EEES in Spanish) inspired in the Bologna Declaration, pursues the introduction of new teaching and learning paradigms which require deep changes in the frame of superior education and university goals. However, in spite that the main purpose of the EEES is convergence and harmonization of curricula contents and titles throughout Europe in order to facilitate circulation of students and professionals, this goal is far from been reached when we are approaching the deadline for its implementation (year 2010). In addition, this process has led to reduce the total duration of the majority of degrees excepting for medicine and few more. In this article we analyze the underdevelopment of the so called Bologna Process in medical education as compared to other careers. Implementation of curricular innovations seems particularly restrained or threatened in Spain because of legal improvisation, lack of funding, and the chronic apathy of national bodies in medical education. As a consequence, and in contrast with other European countries where deep curricular changes have been already arranged, the majority of Spanish Faculties are at risk of introducing little more than cosmetic modifications in their medicine curricula.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Proceso de Bolonia]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b><a name="top"></a>El desarrollo del proceso de "Bolonia" y el Grado de Medicina. Situaci&oacute;n actual y expectativas para su implantaci&oacute;n definitiva</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Implementation of the Bologna system in medical education. Current status and future prospects</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>R.D. Lobato, A. Lagares, J.F. Al&eacute;n y R. Alday</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Servicio de Neurocirug&iacute;a. Hospital &quot;12 de Octubre&quot;. Facultad de Medicina. Universidad Complutense. Madrid.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#bajo">Dirección para correspondencia</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p><hr size="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>RESUMEN</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La implantaci&oacute;n del espacio europeo de educaci&oacute;n superior (EEES) inspirado en la declaraci&oacute;n de Bolonia conlleva la introducci&oacute;n de un nuevo paradigma docente que requiere reestructurar la ense&ntilde;anza universitaria. Este proceso ha llevado a la reducci&oacute;n de la duraci&oacute;n de los anteriores grados con excepci&oacute;n de unos pocos, entre los que se cuenta el nuevo Grado de Medicina. Aunque es un objetivo prioritario del EEES homogeneizar y armonizar las ense&ntilde;anzas y las titulaciones en Europa para favorecer la circulaci&oacute;n o intercambio de estudiantes y de profesionales, en el a&ntilde;o 2010, cuando deber&iacute;a haberse completado el proceso bolo&ntilde;&eacute;s, est&aacute; muy lejos de conseguirse la deseada convergencia en la ense&ntilde;anza superior en Europa.    <br>En este art&iacute;culo se comenta c&oacute;mo el retardo en la armonizaci&oacute;n y la convergencia europea es especialmente relevante en los estudios de Medicina, y se analiza el desarrollo del proceso bolo&ntilde;&eacute;s, tanto en Europa como en nuestro pa&iacute;s, donde se est&aacute;n dise&ntilde;ando los nuevos Planes de Estudio de Medicina en un marco limitado por la improvisaci&oacute;n burocr&aacute;tica y la precipitaci&oacute;n derivadas de los plazos fijos impuestos por las autoridades pol&iacute;ticas (l&iacute;mite en el 2010), la falta de financiaci&oacute;n, y la inercia de sectores profesorales que desconocen lo esencial del proyecto y muestran indiferencia, o incluso resistencia, a cualquier cambio de paradigma docente. As&iacute;, y en contraste con lo ocurrido en otros pa&iacute;ses vecinos, en los que independientemente del proceso de Bolonia se han conseguido diferentes grados de modernizaci&oacute;n curricular, en Espa&ntilde;a existe un alto riesgo de que los nuevos Planes se queden en meros cambios cosm&eacute;ticos de los utilizados previamente en la mayor&iacute;a de las Facultades. De resultar as&iacute;, la introducci&oacute;n de verdaderas innovaciones docentes, como las preconizadas desde el EEES, se ver&iacute;a seriamente limitada aumentando m&aacute;s a&uacute;n la divergencia con Europa.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> Proceso de Bolonia. Espacio Europeo de Educaci&oacute;n Superior. Curr&iacute;culum. Medicina. Ense&ntilde;anza del pregrado.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>SUMMARY</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">The implementation of the European Higher Education Area, (EEES in Spanish) inspired in the Bologna Declaration, pursues the introduction of new teaching and learning paradigms which require deep changes in the frame of superior education and university goals. However, in spite that the main purpose of the EEES is convergence and harmonization of curricula contents and titles throughout Europe in order to facilitate circulation of students and professionals, this goal is far from been reached when we are approaching the deadline for its implementation (year 2010). In addition, this process has led to reduce the total duration of the majority of degrees excepting for medicine and few more.    <br>In this article we analyze the underdevelopment of the so called Bologna Process in medical education as compared to other careers. Implementation of curricular innovations seems particularly restrained or threatened in Spain because of legal improvisation, lack of funding, and the chronic apathy of national bodies in medical education. As a consequence, and in contrast with other European countries where deep curricular changes have been already arranged, the majority of Spanish Faculties are at risk of introducing little more than cosmetic modifications in their medicine curricula.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Key words:</b> Bologna system. European Higher Education Area. Medical curr&iacute;culum. Undergraduate teaching.</font></p> <hr size="1">     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">El llamado proceso de Bolonia persigue desarrollar la Declaraci&oacute;n de Bolonia de 1999 para crear un Espacio Europeo de Educaci&oacute;n Superior (EEES o EHEA en ingl&eacute;s i.e., European Higher Education Area) mediante el logro de los siguientes objetivos: 1. Reforzar la competitividad de la educaci&oacute;n superior europea en el &aacute;mbito internacional; 2. Favorecer la &quot;empleabilidad&quot; y movilidad de los ciudadanos europeos; 3. Adoptar un sistema simple y comparable de grados; 4. Implantar un sistema de ense&ntilde;anza basado en tres ciclos (Grado, Master y Doctorado); 5. Establecer un sistema de medida con nuevos cr&eacute;ditos docentes (los ECTS del &quot;European Credit Transfer System&quot;); 6. Promocionar la movilidad de estudiantes y profesores entre pa&iacute;ses superando los obst&aacute;culos existentes; 7. Propiciar la cooperaci&oacute;n en la certificaci&oacute;n de la calidad de los procesos docentes; y como objetivo m&aacute;s general, 8. Promocionar el sistema de la educaci&oacute;n superior en Europa<sup>5</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">A estos objetivos, que deber&iacute;an ser alcanzados respetando siempre la diversidad de culturas y lenguas, as&iacute; como las caracter&iacute;sticas de los sistemas educativos de las diversas naciones y la autonom&iacute;a de sus universidades, se a&ntilde;adieron en las reuniones de Praga (2001) y Berl&iacute;n (2003) los de: 9. Integrar el aprendizaje de por vida en la estrategia educativa global; 10. Implicar a los estudiantes en el desarrollo del proceso; 11. Promover mediante una estrategia de informaci&oacute;n apropiada el atractivo del EEES, y, 12. Crear el Area Europea en Investigaci&oacute;n. Despu&eacute;s se han mantenido reuniones bianuales en Bergen (2005), Londres (2007), Lovaina (2009), Budapest-Viena (2010), habi&eacute;ndose programando la pr&oacute;xima en Bucarest (2012) y otras en lugares por determinar para los a&ntilde;os 2015, 2018 y el 2020, cuando el proceso deber&aacute; haberse completado en todos sus apartados. Al margen de estas reuniones de car&aacute;cter &quot;institucional&quot; paneuropeo, se han celebrado numerosos workshops, seminarios y otros encuentros de &aacute;mbito nacional o internacional.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Antes de abordar el objetivo concreto de este escrito, conviene hacer notar que el desarrollo del proceso bolo&ntilde;&eacute;s arranc&oacute; y ha sido conducido sin una estructura organizativa s&oacute;lida, una fuerza impulsora centralizada, un mecanismo o estrategia para resolver las posibles disputas, y un soporte financiero adecuado, por lo que se ha llegado a decir que en realidad es un &quot;unmanaged process&quot;<sup>3</sup>. Y es que, en efecto, ha estado dirigido desde estamentos pol&iacute;ticos que han creado numerosos cuerpos burocr&aacute;ticos y agencias de gesti&oacute;n en los que no han sido adecuadamente integrados los agentes implicados pertenecientes a las universidades, lo cual podr&iacute;a explicar, al menos en parte, la llamativa falta de cr&iacute;tica desde las instituciones acad&eacute;micas y las reticencias mostradas por amplios sectores de alumnos y profesores y grupos de expertos en educaci&oacute;n, as&iacute; como los actuales desajustes en su implementaci&oacute;n, y la incertidumbre sobre su culminaci&oacute;n exitosa.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La Asociaci&oacute;n Europea de Estudiantes ha manifestado su frustraci&oacute;n al quedar excluida de este desarrollo, culpando de enga&ntilde;o e incumplimiento de promesas a los responsables pol&iacute;ticos. Igualmente, la influencia del profesorado como colectivo en la definici&oacute;n de los objetivos y la participaci&oacute;n en las decisiones ha sido marginal, y es que las convocatorias y reuniones preparatorias de las agendas de trabajo se han hecho casi siempre a trav&eacute;s de &quot;contactos&quot; con personal &quot;civil&quot; que trabajan para los Ministerios de Educaci&oacute;n de los diferentes pa&iacute;ses, lo cual ha propiciado malestar y pasividad de los sectores acad&eacute;micos. Como se&ntilde;ala Christensen<sup>3</sup>, las t&iacute;midas llamadas para una mayor participaci&oacute;n de estos sectores no han llegado desde las universidades, sino desde los cuarteles de ese personal &quot;civil&quot; (e.g. la <i>Salamanca Convention</i> y Reuni&oacute;n de Praga del 2001, o la Declaraci&oacute;n de Graz del 2003).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">No es el prop&oacute;sito de este an&aacute;lisis entrar en el trasfondo del debate pol&iacute;tico y filos&oacute;fico sobre el ambicioso proyecto de creaci&oacute;n de un &quot;espacio com&uacute;n de educaci&oacute;n superior&quot;, ni atizar la pol&eacute;mica entre quienes acusan a la universidad de querer perpetuarse en la &quot;provincializaci&oacute;n&quot; y el localismo, oponi&eacute;ndose as&iacute; a la &quot;internacionalizaci&oacute;n&quot;, y aquellos otros que nos advierten del riesgo de su &quot;instrumentalizaci&oacute;n&quot; por fuerzas ajenas a la misma. Sin embargo, conviene dejar claro que considerar las cr&iacute;ticas al proceso de Bolonia como &quot;rancios posicionamientos de izquierdas&quot; es una burda simplificaci&oacute;n. Y es que para muchos este proceso se inserta en un neoconservadurismo que podr&iacute;a instrumentalizar la universidad hasta acabar con su autonom&iacute;a, de tal manera que, al albur de Bolonia, la Europa que cre&oacute; la Universidad hace casi ocho siglos, podr&iacute;a ahora hacerla desaparecer entreg&aacute;ndola sin condiciones a los intereses de la gran patronal y las fuerzas del mercado<sup>4,8,11</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">No cabe duda que la universidad har&iacute;a dejaci&oacute;n de sus principales funciones si se inclinara preferentemente hacia la &quot;profesionalizaci&oacute;n&quot;, remodelando a la baja los grados a satisfacci&oacute;n de demandas &quot;empresarias&quot; en todas las disciplinas, incluyendo las humanidades, que a pesar de haber estado en la base de la g&eacute;nesis de la instituci&oacute;n universitaria han quedado ahora lamentablemente marginadas por el Plan de Bolonia<sup>8</sup>. B&ouml;hm nos advierte que cuando la investigaci&oacute;n tiene que legitimarse demostrando continuamente su relevancia social se acaba con el deseo espont&aacute;neo de conocer y saber, que es el motor de la investigaci&oacute;n pura y una de las tres funciones cardinales de la instituci&oacute;n universitaria. Una &quot;instrumentalizaci&oacute;n&quot; de este cu&ntilde;o, patrocinada no ya por la Iglesia o el Estado como ocurri&oacute; en el pasado, sino por las fuerzas que rigen el mercado (¿&quot;mercantilizaci&oacute;n&quot;?), la convertir&iacute;a en una instituci&oacute;n inerme e incapaz de defenderse a s&iacute; misma, que tras perder su autonom&iacute;a, no ostentar&iacute;a el debido liderazgo en la conformaci&oacute;n del futuro de la sociedad a la que pertenece y se debe.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Abraham Flexner, que reform&oacute; la ense&ntilde;anza de medicina a principios del siglo XX basando su nuevo paradigma docente sobre una universidad creadora y transmisora de ciencia m&aacute;s que sobre otra &quot;fabricante&quot; de profesionales, apunta en su libro<b> <i>Universities: American, English, German</i>:</b> <i>&quot;Intellectual inquiry -not job training- is the purpose of the university&quot;</i>, y en la celebraci&oacute;n de su centenario la medicina acad&eacute;mica norteamericana trata de seguir siendo fiel a los mismos presupuestos<sup>7</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En su obra <b><i>El mito de la autonom&iacute;a universitaria</i></b>,  Sosa Wagner<sup>11</sup> escribe lo que sigue acerca de una universidad &quot;que asuma los modos y maneras de la empresa, y que cultive su l&oacute;gica y su log&iacute;stica&quot;: <i>Este proceso que no ha hecho sino comenzar, s&oacute;lo espera la brisa ben&eacute;fica del tiempo y los afanes sostenidos e incansables de los funcionarios europeos. Decenas de reuniones de ministros, de altos funcionarios, cientos de seminarios, de declaraciones, de acuerdos, de documentos, de agotadoras comidas de trabajo, miles de viajes de vicerrectores de la ceca a la meca, ir&aacute;n jalonando el periodo hist&oacute;rico que ahora abre los ventanales y se asoma al futuro. Pues bien, la autonom&iacute;a de la universidad tiene en este punto fecha de caducidad...</i></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Pero independientemente del riesgo a&ntilde;adido que la implantaci&oacute;n de Bolonia pueda suponer para la autonom&iacute;a universitaria, en nuestro pa&iacute;s las universidades han pervertido ya en gran manera el esp&iacute;ritu y la letra de la Ley de Autonom&iacute;a Universitaria, que bajo la bandera de la libertad de c&aacute;tedra y de expresi&oacute;n consagra a la instituci&oacute;n universitaria como basti&oacute;n de la educaci&oacute;n y la cultura. Seg&uacute;n recoge en su art&iacute;culo primero, esta Ley conf&iacute;a a los profesores y gestores universitarios, a quienes entroniza en la c&uacute;spide de los valores intelectuales y &eacute;ticos, el futuro de la educaci&oacute;n superior. Sin embargo, muchos de ellos parecen ignorar el pen&uacute;ltimo punto del art&iacute;culo que dice &quot;la autonom&iacute;a universitaria exige y hace posible que docentes, investigadores y estudiantes cumplan con sus respectivas responsabilidades, en orden a la satisfacci&oacute;n de las necesidades educativas, cient&iacute;ficas y profesionales de la sociedad, as&iacute; como que las universidades rindan cuentas del uso de sus medios y recursos a la sociedad&quot;.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Desafortunadamente, en la mayor&iacute;a de nuestras universidades, presas desde hace mucho tiempo de un corporativismo casi letal, la distorsi&oacute;n del concepto y el uso de la &quot;libertad de c&aacute;tedra&quot; supone una limitaci&oacute;n para implantar cualquier paradigma docente nuevo, sea o no el que se preconiza desde el EEES (este paradigma docente que no ha sido &quot;creado&quot;, sino adoptado por los cuerpos burocr&aacute;ticos que conducen el desarrollo del EEES, y que ha sido incorporado ya en numerosos curricula durante las dos-tres &uacute;ltimas d&eacute;cadas, conlleva: I. Una mayor implicaci&oacute;n y autonom&iacute;a del estudiante; II. La utilizaci&oacute;n de metodolog&iacute;as m&aacute;s activas: pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, trabajo en equipo, tutor&iacute;as, tecnolog&iacute;as multimedia...; y III. Un cambio en el papel del profesorado, que actuar&aacute; como agente creador de entornos de aprendizaje que estimulen a los alumnos, y no como mero transmisor de informaci&oacute;n).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En el apartado final de este escrito volvemos sobre el ejercicio de la &quot;libertad de c&aacute;tedra&quot; ya que se trata de un punto esencial en la mejora de cualquier programa docente. Pero pasemos a comentar cual es el estado actual de la implementaci&oacute;n del proceso de Bolonia en los nuevos Grados de Medicina.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><i><b>&quot;Bolonia y Medicina&quot;</b></i></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">De entrada conviene hacer notar que la peculiar estructura de la carrera de medicina la protege de asechanzas que de la mano de Bolonia han menoscabado ya otros grados. En primer lugar, y sin saber bien con qu&eacute; criterios, unas pocas carreras entre las que est&aacute;n Medicina y Arquitectura han sido definidas como &quot;profesiones de especial o mayor inter&eacute;s social&quot;, por lo que sus grados no han sufrido la amputaci&oacute;n que ha afectado a la gran mayor&iacute;a de las antiguas licenciaturas convertidas ahora en grados de 4 a&ntilde;os (240 ECTS); en segundo lugar, la &quot;ense&ntilde;anza por competencias&quot;, que puede resultar problem&aacute;tica, o incluso no aplicable en otros grados, parece de ineludible incorporaci&oacute;n en medicina si queremos que el nuevo graduado adquiera no s&oacute;lo los conocimientos necesarios, sino tambi&eacute;n las habilidades y actitudes que le capaciten para la buena pr&aacute;ctica cl&iacute;nica; en tercer lugar, al superar los 300 ECTS, el graduado en medicina no tendr&aacute; que realizar obligatoriamente un master para acceder al doctorado; y en cuarto lugar, la existencia de una formaci&oacute;n de postgrado de buena calidad y car&aacute;cter universal en Europa (sistema de residencia), junto con el hecho de que la &quot;empleabilidad&quot; del m&eacute;dico depende a&uacute;n mayoritariamente de los sistemas nacionales de salud (empleador &uacute;nico o universal), protege al graduado en medicina de agravios que s&iacute; sufrir&aacute;n otros, cuya formaci&oacute;n, degradada o descafeinada, deber&aacute; &quot;completarse&quot; con masters de elevad&iacute;simos costes que les coloquen en cabeza a la hora de acceder al empleo en el mundo de la empresa privada.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, no todo queda allanado en este sentido, pues la tendencia a la privatizaci&oacute;n de la gesti&oacute;n de la asistencia sanitaria, podr&iacute;a cambiar tanto las condiciones de contrataci&oacute;n del m&eacute;dico, como la calidad de la propia ense&ntilde;anza del pregrado y del postgrado. Por otra parte, en nuestro pa&iacute;s, el grado en medicina se denominar&aacute; Graduado en Ciencias de la Salud, es decir, igual que otros que se adquieren cursando tan solo 240 ECTS (como el de Enfermer&iacute;a); por ello, la Confederaci&oacute;n Estatal de Sindicatos M&eacute;dicos (CEMS) (ver Diario M&eacute;dico 17-VI-2009), la Conferencia Nacional de Decanos y el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina, denuncian lo que consideran un agravio comparativo de Bolonia al m&eacute;dico, y adem&aacute;s de reclamar que en los 360 ECTS del grado de medicina se incluya el master, exigen que se mantenga la denominaci&oacute;n de &quot;m&eacute;dico&quot; para el nuevo graduado.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><i><b>El desarrollo del proceso de Bolonia en los estudios de Medicina</b></i></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Para abordar el objetivo de este art&iacute;culo nos preguntaremos ¿C&oacute;mo se ha desarrollado hasta la fecha el proceso de Bolonia en relaci&oacute;n con la ense&ntilde;anza de la medicina a nivel europeo, y m&aacute;s concretamente en nuestro pa&iacute;s? ¿Cual es el nivel de aceptaci&oacute;n y adherencia actual al esquema &quot;bolo&ntilde;&eacute;s&quot; en los diversos pa&iacute;ses? ¿Es ineludible ce&ntilde;irse al mismo para modernizar el curriculum de medicina, o esto puede hacerse al margen del mismo, como se ha demostrado en otros pa&iacute;ses? ¿Es posible alcanzar la convergencia europea en los estudios de medicina, o se generar&aacute; m&aacute;s bien una divergencia que dificultar&aacute; la pretendida armonizaci&oacute;n de grados, la homologaci&oacute;n de los t&iacute;tulos, la &quot;libre circulaci&oacute;n&quot; de profesores y alumnos, y la implantaci&oacute;n de los proyectados grados compartidos&quot; (&quot;joint degrees&quot;)? ¿Se est&aacute; consensuando un &quot;lenguaje com&uacute;n en terminolog&iacute;a docente&quot;, o se est&aacute; creando m&aacute;s bien una &quot;torre de Babel&quot; en este apartado? ¿Sabemos ya con exactitud que hay detr&aacute;s de un ECTS? ¿Resultar&iacute;a aplicable y beneficioso en t&eacute;rminos de convergencia instaurar ex&aacute;menes de licenciatura nacionales con un dise&ntilde;o homog&eacute;neo, o incluso un examen paneuropeo similar al realizado en USA y Canad&aacute;? y finalmente, y remiti&eacute;ndonos al &aacute;mbito de nuestro pa&iacute;s, ¿Seremos capaces de modernizar los programas docentes en nuestras Facultades para &quot;coger el paso&quot; de los pa&iacute;ses vecinos que han actualizado ya sus curricula independientemente del proceso bolo&ntilde;&eacute;s, o por el contrario, y como ha ocurrido otras veces en el pasado, representaremos una excepci&oacute;n m&aacute;s o menos afrentosa en &quot;el concierto de las naciones&quot;?</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Por razones poco claras, y dentro de la t&oacute;nica de falta de participaci&oacute;n de la universidad en este proceso, el retardo en el desarrollo del nuevo grado de medicina ha resultado mayor que en todos los dem&aacute;s. Durante a&ntilde;os, la medicina ha estado ausente en las discusiones de los encuentros bianuales, y resulta casi incre&iacute;ble que en la enorme cantidad de papel generado en ellas no existiera hasta hace poco ninguna menci&oacute;n sobre los estudios de medicina, ni propuestas provenientes de escuelas, sociedades y organizaciones m&eacute;dicas. Como dice Christensen<sup>3</sup>, en contraste por ejemplo con las ingenier&iacute;as, la arquitectura, las filolog&iacute;as o la inform&aacute;tica, las brev&iacute;simas menciones a la medicina siempre aparec&iacute;an entre par&eacute;ntesis, de tal modo que se ha llegado a hablar de la medicina como &quot;the subject in parentheses&quot;; y de ah&iacute; afirmaciones tales como &quot;el mantenimiento de un solo ciclo en un n&uacute;mero muy limitado de grados, como por ejemplo medicina, no contraviene el proceso de Bolonia&quot;; o, &quot;al d&iacute;a de la fecha hay cientos de nuevos &quot;bachelors&quot; y &quot;masters&quot; cubriendo todas las &aacute;reas, excepto en medicina y teolog&iacute;a&quot;; y m&aacute;s recientemente &quot;la medicina y algunas otras disciplinas requerir&aacute;n todav&iacute;a esquemas diferente en muchos pa&iacute;ses, con programas integrados de 300 o incluso m&aacute;s ECTS&quot;.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">A la postre se considera a la medicina como el &quot;&uacute;ltimo reci&eacute;n llegado&quot; (&quot;Medicine is the latecomer&quot;), y esta tardanza en la &quot;llegada&quot; resulta de especial riesgo en los pa&iacute;ses &quot;perezosos&quot; como el nuestro, donde sin haberse realizado intentos de modernizaci&oacute;n curricular durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, hay ahora que dise&ntilde;ar &quot;a toda prisa&quot; (l&iacute;mite en el 2010) los nuevos Planes de Estudios, que podr&iacute;an quedarse as&iacute; en meros maquillajes de los actualmente vigentes.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><i>El estado actual del proceso de convergencia europea en los estudios de Medicina</i></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Diferentes an&aacute;lisis recientes confirman una preocupante lentitud y dispersi&oacute;n en el desarrollo del proceso de convergencia en los estudios de Medicina<sup>3,10</sup>. En efecto, s&oacute;lo una minor&iacute;a de pa&iacute;ses han optado por el esquema &quot;bolo&ntilde;&eacute;s&quot; de grado de 6 a&ntilde;os de duraci&oacute;n y 360 ECTS, que incluye un ciclo de Bachelor (180 ECTS) y otro de Master (180 ECTS), seguido de un master de postgrado, y finalmente de los estudios de doctorado. La realidad es que en el 2009 el proceso de convergencia en Medicina estaba pobremente desarrollado, y muchos analistas consideraban que hab&iacute;a ya m&aacute;s divergencia que convergencia a lo largo y ancho de Europa.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Con objeto de conocer la situaci&oacute;n real del proceso &quot;bolo&ntilde;&eacute;s&quot; la AMEE (Association for Medical Education in Europe) y MEDINE (The Thematic Network on Medical Education in Europe) realizaron en el 2007 una encuesta dirigida en principio a las autoridades responsables (ministeriales) de 46 pa&iacute;ses implicados (algunos de ellos todav&iacute;a no son miembros de la CEE). Las preguntas fueron: 1. <i>¿Qu&eacute; estructura tiene el grado actualmente en su pa&iacute;s?</i> y 2. <i>¿Qu&eacute; decisi&oacute;n se ha tomado en su pa&iacute;s acerca de la adopci&oacute;n del sistema de dos ciclos (Bachelor + Master) para el grado de medicina propuesto en la Declaraci&oacute;n de Bolonia</i>? <i>¿Y en caso de haberse adoptado tal esquema, cu&aacute;l es el nivel de desarrollo que se ha alcanzado en su implantaci&oacute;n ?</i></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los resultados del estudio publicados hace poco menos de un a&ntilde;o<sup>10</sup>, indican que: A. Se registra una inesperada y llamativa lentitud y negligencia generalizada en las respuestas, que casi siempre fueron aportadas por personas &quot;relacionadas&quot; con las autoridades oficiales de cada pa&iacute;s, pero no directamente por &eacute;stas, a pesar de lo cual se computaron como v&aacute;lidas; B. Se comprob&oacute; que en la mayor&iacute;a de los casos los educadores est&aacute;n desconectados en gran manera del proceso de convergencia, desconociendo cual es la situaci&oacute;n real del mismo en sus propios pa&iacute;ses; adem&aacute;s apenas se aportan &quot;respuestas oficiales&quot; acerca de las decisiones legislativas tomadas sobre la adopci&oacute;n o rechazo del Plan de Bolonia (lo cual reproduce lo ocurrido en otros grados y resulta sumamente preocupante); C. En la actualidad, la duraci&oacute;n del grado es de 6 a&ntilde;os en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, excepto en el Reino Unido y Malta donde es de s&oacute;lo 5 a&ntilde;os; en Suecia dura 5.5 a&ntilde;os (incluye s&oacute;lo 330 cr&eacute;ditos ECTS en el nuevo curr&iacute;culum introducido en el 2007), y en B&eacute;lgica y Alemania se toma 7 a&ntilde;os; D. Un total de 19 pa&iacute;ses (46%) responden que no van a adoptar la estructura de dos ciclos, y s&oacute;lo 7 pa&iacute;ses (17%), que son Armenia, Holanda, Portugal, Islandia, B&eacute;lgica, Dinamarca y Suiza la han adoptado; 4 pa&iacute;ses (9%) dejan el asunto a elecci&oacute;n de sus Facultades, y 11 (27%) no han tomado todav&iacute;a ninguna decisi&oacute;n al respecto, si bien se prev&eacute; que la mayor&iacute;a de estos &uacute;ltimos rechazar&aacute;n el grado con los dos ciclos de Bachelor y Master.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Por otra parte, expertos en educaci&oacute;n m&eacute;dica participantes en diferentes reuniones sobre el proceso de Bolonia (e.g. Workshop en Bruselas en Mayo del 2005<sup>13</sup>, y otros posteriores), han se&ntilde;alado tambi&eacute;n las graves indefiniciones y el peligroso retardo en los acuerdos sobre la armonizaci&oacute;n y el proceso de convergencia, advirtiendo que existen: A. Modalidades de implantaci&oacute;n de los ciclos Bachelor + Master con duraciones diferentes y contenidos curriculares y distribuci&oacute;n de cr&eacute;ditos muy variables que dificultar&aacute;n la circulaci&oacute;n del estudiante no ya en Europa, sino dentro de un mismo pa&iacute;s (B&eacute;lgica por ejemplo); B. Reservas sobre el riesgo que supone la mercantilizaci&oacute;n y la intromisi&oacute;n de la industria y las compa&ntilde;&iacute;as y empresas en la autonom&iacute;a de las universidades en aras de la implantaci&oacute;n de la convergencia, que est&aacute;n en la base de las manifestaciones de contrariedad de aquellos sectores estudiantiles y del profesorado que ha demostrado un mayor inter&eacute;s y conocimiento acerca de qu&eacute; es realmente el proceso de Bolonia; C. Riesgos de deformaci&oacute;n del concepto de cr&eacute;dito europeo hacia otro de puntuaciones (existen ya ejemplos), y D. La existencia de un pesimismo generalizado derivado de la falta de transparencia y de participaci&oacute;n estructurada de todos los agentes implicados.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Por ello, se vienen sugiriendo alternativas &quot;armoniza-doras&quot; como son las alianzas entre universidades concretas para facilitar la circulaci&oacute;n de sus masters (e.g entre Leiden y el Karolinska), o el desarrollo de un sistema com&uacute;n de evaluaci&oacute;n europeo (European Consortium for Accreditation creado en 2003). Adem&aacute;s, son muchos quienes reclaman aclarar con urgencia las terminolog&iacute;as usadas a lo largo y ancho de Europa en relaci&oacute;n con los grados y t&iacute;tulos, que el proceso de Bolonia no s&oacute;lo no ha homogeneizado, sino que contribuye a confundir. En todo caso, es claro que estas iniciativas traslucen una seria disfunci&oacute;n en la implantaci&oacute;n del EEES, y que la situaci&oacute;n actual en relaci&oacute;n con el proceso de convergencia en los estudios de medicina en Europa es cuando menos confusa e intranquilizadora.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las conclusiones de estos an&aacute;lisis podr&iacute;an ser:</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">1. Pocos docentes est&aacute;n bien informados acerca del proceso de la convergencia europea en la ense&ntilde;anza de la medicina.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">2. La divisi&oacute;n en dos ciclos se ha implantado en casi todas las carreras y en casi todos los pa&iacute;ses (grados de 4 a&ntilde;os con 240 ECTS), excepto en el caso de Medicina (&quot;la disciplina entre par&eacute;ntesis&quot;).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">3. Hay un consenso generalizado en que la implementaci&oacute;n de los dos ciclos (Bachelor y Master) debe ser rechazada en Medicina porque atenta contra la integraci&oacute;n de las ense&ntilde;anzas b&aacute;sicas y cl&iacute;nicas, que se contempla ya en diferentes curricula, y es de trascendental relevancia para una buena ense&ntilde;anza; en todo caso, si se adoptara un grado con dos ciclos, no deber&iacute;a permitirse que ello consolide o perpet&uacute;e la divisi&oacute;n entre las ciencias b&aacute;sicas y cl&iacute;nicas presente en los curricula &quot;tradicionales&quot;, como los de las Facultades espa&ntilde;olas, y que fue ya denostada por Flexner en su informe seminal sobre la docencia de la medicina de 1910; adem&aacute;s, la exposici&oacute;n precoz al medio cl&iacute;nico del estudiante, necesaria para su formaci&oacute;n como m&eacute;dico, resultar&iacute;a superflua para los estudiantes que tras el Bachelor deriven su carrera hacia otras v&iacute;as o profesiones. La educaci&oacute;n m&eacute;dica es larga y cara, por lo que permitir, o incluso favorecer, su abandono representa un despilfarro de recursos; y es que el &quot;bachelor degree&quot; tiene muy poco valor para quienes no vayan a completar el grado y se desv&iacute;en hacia otras opciones profesionales a las que podr&iacute;an acceder de otra manera m&aacute;s directa (e.g. biolog&iacute;a, salud p&uacute;blica, odontolog&iacute;a, o empleos en la industria farmac&eacute;utica).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">4. Sin un acuerdo o consenso europeo en relaci&oacute;n con la implementaci&oacute;n del sistema de dos ciclos se puede da&ntilde;ar seriamente la comparabilidad de los t&iacute;tulos y la movilidad de los estudiantes y graduados. En los nuevos curricula de algunos pa&iacute;ses se ense&ntilde;an materias a lo largo de varios a&ntilde;os, por lo que la adopci&oacute;n de los dos ciclos conllevar&iacute;a una separaci&oacute;n artificial de esas materias o m&oacute;dulos, menoscabando la calidad de la ense&ntilde;anza que se imparte actualmente; esta limitaci&oacute;n s&oacute;lo se podr&iacute;a obviar introduciendo unas gu&iacute;as claras para el Bachelor y el Master, como se hace en el European Core Curriculum en educaci&oacute;n medica mencionado por el British General Medical Council en 1993, y definido despu&eacute;s en la gu&iacute;a n<sup>o</sup> 5 de la AMEE.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">5. Aunque se ha aventurado que la aplicaci&oacute;n de los ECTS, esencial para garantizar la comparabilidad de los t&iacute;tulos, no plantear&aacute; problemas diferentes en medicina en comparaci&oacute;n con otros grados, es muy probable que no sea as&iacute; porque la aplicaci&oacute;n de este sistema de medida requiere, m&aacute;s que en ninguna otra licenciatura o grado, de paquetes informativos que incluyan una descripci&oacute;n precisa de la unidad del curr&iacute;culum en la disciplina de que se trate, y que expliciten sus contenidos exactos, el nivel en el que se aplican y los m&eacute;todos docentes y de evaluaci&oacute;n a utilizar. Y es que para lograr comparabilidad y compatibilidad, y &quot;converger&quot; haciendo finalmente intercambiables los t&iacute;tulos sin agravios entre pa&iacute;ses que quieren intercambiar sus profesionales, no basta con &quot;suscribir&quot; la aceptaci&oacute;n de los est&aacute;ndares internacionales de calidad en la ense&ntilde;anza, o usar los mismos t&eacute;rminos (e.g. bachelor y master), sino que es imprescindible predefinir claramente las competencias o resultados a conseguir en cada etapa del grado; pues bien, este objetivo no ha sido alcanzado, por lo que tienen raz&oacute;n quienes afirman que todav&iacute;a nadie sabe bien qu&eacute; hay detr&aacute;s de un ECTS (un cr&eacute;dito ECTS -abreviaci&oacute;n de European Credit Transfer System- equivale a 25 horas de trabajo del estudiante en el que se incluyen no s&oacute;lo las horas lectivas y de pr&aacute;cticas, sino las empleadas en el estudio personal; un curso acad&eacute;mico rinde 60 cr&eacute;ditos ECTS).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">6. Del mismo modo, a pesar de que la movilidad es un objetivo com&uacute;n a todos los niveles de los estudios, desde los cursos individuales y las rotaciones cl&iacute;nicas (incluyendo las del programa Erasmus), hasta los grados completos, no se han adoptado todav&iacute;a gu&iacute;as para determinar unos contenidos comunes.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">7. Igualmente, aunque se considera esencial un acuerdo y cooperaci&oacute;n sobre sistemas que garanticen el control de la calidad de las ense&ntilde;anzas, &eacute;stos no se han desarrollado, y se elude encargar su dise&ntilde;o y aplicaci&oacute;n a cuerpos de expertos independientes como podr&iacute;an ser los pertenecientes a la AMEE, que asumir&iacute;an la tarea con total garant&iacute;a. Si bien la adopci&oacute;n de est&aacute;ndares comunes de calidad, como los WFME Global Standards for Quality Improvement, permitir&iacute;a alcanzar el objetivo de un sistema com&uacute;n de acreditaci&oacute;n de escuelas de medicina, y proporcionar&iacute;a un instrumento valioso para mantener una calidad docente alta y comparar con fiabilidad los rendimientos de las diferentes escuelas o facultades, este objetivo tampoco est&aacute; contemplado de manera program&aacute;tica.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">8. Al d&iacute;a de hoy existe una marcada confusi&oacute;n en las definiciones o t&eacute;rminos usados en relaci&oacute;n con la ense&ntilde;anza de la medicina, que la Declaraci&oacute;n de Bolonia no s&oacute;lo no ha aclarado, sino que acent&uacute;a cada vez m&aacute;s; as&iacute;, el propio t&eacute;rmino de &quot;undergraduate&quot;, que en toda la literatura sobre docencia m&eacute;dica se usa habitualmente para referirse a los 5-6 a&ntilde;os de los actuales grados, en el proceso bolo&ntilde;&eacute;s se reserva para el Bachelor (el primer ciclo de los estudios de 3 a&ntilde;os de duraci&oacute;n). T&eacute;rminos como Bachelor y Doctor (Physician vs PhD) se emplean tambi&eacute;n con diferentes significados; por ejemplo, en los 7 pa&iacute;ses que se han adherido a la Declaraci&oacute;n adoptando el grado con los dos ciclos de 3 a&ntilde;os, el t&eacute;rmino Bachelor recibe diferentes denominaciones, tales como Bachelor a secas, Bachelor of Science en Islandia, Bachelor in Medicine en Suiza y Dinamarca, y Licenciado en Ciencias de la Salud en Portugal; como positivo hay que destacar que la naturaleza de este primer ciclo en esos pa&iacute;ses se define de manera homog&eacute;nea como exclusivamente acad&eacute;mica (no permite el ejercicio profesional).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Del mismo modo, la naturaleza o acreditaci&oacute;n para la pr&aacute;ctica profesional que concede el segundo ciclo o Master (180 ECTS) tampoco es totalmente homog&eacute;nea, y as&iacute; var&iacute;a desde la exclusivamente acad&eacute;mica (no permite la pr&aacute;ctica profesional) como en Islandia, a una Profesional pura (permite la pr&aacute;ctica) como en B&eacute;lgica, o Acad&eacute;mico-Profesional como en los restantes 5 pa&iacute;ses; adem&aacute;s, su denominaci&oacute;n exacta tambi&eacute;n es diversa, e.g. Master Degree en B&eacute;lgica, Master in Medicine en Portugal y Suiza, y Master of Science in Medicine and Arts Diploma en Holanda.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La misma dispersi&oacute;n se observa en el nivel de exigencia de la realizaci&oacute;n de un master tras el grado para acceder al doctorado. Ya apuntamos que la carrera de medicina tiene la peculiaridad de que el grado va seguido de un sistema de formaci&oacute;n especializada que nadie prev&eacute; por el momento sustituir por otro mejor. As&iacute;, el graduado en medicina, que si se dedica plenamente a su tarea de residente, no dispone de tiempo para realizar uno o m&aacute;s masters de postgrado, podr&aacute; obtener la preparaci&oacute;n y orientaci&oacute;n necesarias para realizar la Tesis doctoral durante la residencia. Por ello, es un acierto no exigir ni la realizaci&oacute;n de un master, ni la de los viejos &quot;cursos&quot; preparatorios del doctorado que tan caros e in&uacute;tiles resultaban. En todo caso, la situaci&oacute;n en este apartado diferir&aacute; tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a respecto a otros pa&iacute;ses vecinos, lo que contribuir&aacute; a aumentar la divergencia ya existente, que se propagar&aacute; as&iacute; del pregrado al postgrado, complicando la homologaci&oacute;n de los perfiles de los m&eacute;dicos formados en ellos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Por tanto, parece que en los estudios de Medicina se est&aacute; lejos de alcanzar la ideal homogeneidad o armonizaci&oacute;n auspiciada por la Declaraci&oacute;n de Bolonia, lo cual no excluye que pueda ser finalmente conseguida. La implantaci&oacute;n de un examen final de grado a nivel paneuropeo podr&iacute;a quiz&aacute;s facilitar el camino hacia la convergencia, pero lo que parece muy dif&iacute;cil es que en aras de la armonizaci&oacute;n, los pa&iacute;ses que han desarrollado ya nuevos curricula, los remodelen para alcanzar un com&uacute;n denominador en el proceso de la evaluaci&oacute;n que muchos no consideran ni siquiera deseable (ver m&aacute;s abajo).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b><i>La implantaci&oacute;n de ex&aacute;menes finales de grado de &aacute;mbito nacional o paneuropeo como refuerzo del proceso de convergencia y la comparabilidad de t&iacute;tulos</i></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En un reciente encuentro mantenido en Praga, grupos de expertos en evaluaci&oacute;n del aprendizaje cl&iacute;nico han debatido la pertinencia de aplicar un examen de final de grado en Europa, que, al menos en principio, propiciar&iacute;a la armonizaci&oacute;n de los curricula, la homologaci&oacute;n de t&iacute;tulos y la movilidad de estudiantes y profesionales<sup>1,6,9,12</sup>. Este examen podr&iacute;a ser similar al USMLE (United States Medical Licensing Examination) aplicado en USA o Canad&aacute; que en sus tres pasos o &quot;steps&quot; administrados en diferentes momentos del grado, evalúa además de los conocimientos teóricos del alumno, el nivel de competencia al aplicar éstos a la resolución de problemas clínicos utilizando para ello pacientes estandarizados y casos presentados en ordenador con formatos innovadores (<a target="_blank" href="http://www.usmle.org">www.usmle.org</a> y <a target="_blank" href="http://www.mcc.ca">www.mcc.ca</a>.; Guide to Good Medical Practice -USA. <a target="_blank" href="http://www.gmp-usa.org">www.gmp-usa.org</a>.).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Seg&uacute;n la opini&oacute;n de varios expertos, implantar ex&aacute;menes tipo USLME, bien a nivel nacional, o bien a nivel paneuropeo, ayudar&iacute;a a: 1. Homogenizar el nivel de competencia de los graduados egresados desde las diferentes escuelas de medicina europeas; 2. Mejorar la convergencia de los curricula, la comparabilidad de los t&iacute;tulos y la movilidad de estudiantes y profesores; 3. Mejorar la asistencia al paciente en el contexto de la libre circulaci&oacute;n de profesionales; 4. Garantizar el control de calidad de los est&aacute;ndares de las cada vez m&aacute;s numerosas escuelas privadas de medicina; y 5. Controlar el nivel de competencia y las habilidades psicosociales de graduados internacionales (profesionales no europeos) que acceden a la pr&aacute;ctica en nuestros sistemas de salud<sup>1</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Adem&aacute;s, un examen paneuropeo favorecer&iacute;a la aplicaci&oacute;n de auditor&iacute;as externas que reforzar&iacute;an el cumplimiento de los est&aacute;ndares docentes y la transparencia y fiabilidad de la prueba, impulsar&iacute;a la innovaci&oacute;n curricular al evidenciar el rendimiento de los estudiantes y las deficiencias en su formaci&oacute;n, y propiciar&iacute;a una mejora progresiva del propio proceso de evaluaci&oacute;n. Finalmente, la agregaci&oacute;n de los esfuerzos de todas las escuelas y facultades en la configuraci&oacute;n y aplicaci&oacute;n de esa prueba &uacute;nica, disminuir&iacute;a los costes de los ex&aacute;menes m&uacute;ltiples de &aacute;mbito nacional, y permitir&iacute;a aprovechar mejor las prestaciones de los grupos de expertos en evaluaci&oacute;n que ahora trabajan dispersos en Europa. Sin embargo, otros expertos igualmente acreditados o incluso con mayor prestigio, nos advierten que aparte de las dificultades de tipo log&iacute;stico que tendr&iacute;a la realizaci&oacute;n de un examen paneuropeo, existen serios argumentos en contra de su implantaci&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">As&iacute;, Cees van der Vleuten<sup>12</sup> y Ronald Harden<sup>6</sup>, se preguntan si este tipo de examen no representar&aacute; en realidad un impedimento para emprender cualquier cambio educativo o curricular en vez de favorecerlo. Para &eacute;stos y otros muchos expertos en educaci&oacute;n m&eacute;dica es axiom&aacute;tico que la evaluaci&oacute;n dirige el aprendizaje y transforma, mejor&aacute;ndolo, cualquier programa docente (&quot;assessment drives learning&quot; and &quot;assessment enhances teaching&quot;), y la literatura m&eacute;dica reciente nos demuestra que se est&aacute; produciendo un desplazamiento de la cultura de pasar tests (evaluaci&oacute;n sumativa para determinar si el candidato pasa/no pasa), a la cultura de evaluar para formar (evaluaci&oacute;n formativa); la primera se aplica en momentos fijos a lo largo del grado, en tanto que la segunda se engrana con el propio aprendizaje en el contexto cl&iacute;nico real, al cual propulsa continuamente. Y es que el &quot;assessment of learning&quot; est&aacute; dejando paso al &quot;assessment for learning&quot;, (evaluaci&oacute;n con retroalimentaci&oacute;n inmediata), y est&aacute; claro que los ex&aacute;menes de licenciatura separan o alejan la evaluaci&oacute;n del propio proceso del aprendizaje (del &quot;ongoing learning&quot;).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">De acuerdo con estos autores, los ex&aacute;menes finales de licenciatura, sean del tipo USMLE, que incluye pruebas pr&aacute;cticas con enfermos estandarizados, o del tipo del que se pasa en Francia o nuestro examen MIR que no las incluyen, s&oacute;lo permiten evaluar habilidades y competencias &quot;f&aacute;ciles de medir&quot; (&quot;low profile tasks&quot;), pero no las complejas, con lo cual su validez o utilidad es tan s&oacute;lo limitada, independientemente de cuales sean su practicabilidad y costes. Esta clase de ex&aacute;menes llamados &quot;single shot assessment&quot; acarrear&iacute;an, por un lado, una armonizaci&oacute;n reduccionista de curricula modernizados de eficacia ya probada, como los que est&aacute;n operativos en muchas escuelas del Reino Unido y de otros pa&iacute;ses del centro y norte de Europa que incluyen estrategias de evaluaci&oacute;n objetiva estructurada imbricadas con el proceso del aprendizaje cl&iacute;nico continuo; adem&aacute;s comprometer&iacute;an, por otro lado, la diversidad (&quot;pluriformity&quot;) de los programas docentes, que es una de las connotaciones de la ense&ntilde;anza europea que, seg&uacute;n el propio Plan de Bolonia, debe ser preservada y respetada a toda costa.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Ronald Harden<sup>6</sup> &quot;desmonta&quot; lo que llama los 5 mitos a favor del examen paneuropeo. As&iacute;, y en relaci&oacute;n con el primero de los mitos, niega que un examen centralizado (tanto a nivel nacional, como transnacional) asegure la evaluaci&oacute;n del nivel de competencia global de los candidatos, que es en definitiva lo que importa; otra vez m&aacute;s argumenta que tal examen s&oacute;lo evaluar&iacute;a las llamadas &quot;low level skills&quot;, que medimos habitualmente con tests de preguntas de elecci&oacute;n m&uacute;ltiple y respuesta &uacute;nica o m&uacute;ltiple, a&uacute;n cuando algunas se refieran a casos cl&iacute;nicos e incluyan datos anal&iacute;ticos o pruebas de imagen. En relaci&oacute;n con el mito n&uacute;mero 2 nos dice que este tipo de examen no tiene por qu&eacute; mejorar el proceso global de la evaluaci&oacute;n en medicina, y que son muchos los estudios que demuestran que no s&oacute;lo no la favorece, sino que compromete la innovaci&oacute;n en este campo pues contraviene el principio de que la evaluaci&oacute;n debe dirigir el aprendizaje (consid&eacute;rese si no el efecto delet&eacute;reo del examen MIR sobre la implementaci&oacute;n de otras mec&aacute;nicas evaluadoras en nuestras Facultades, donde los alumnos se aferran al h&aacute;bito del &quot;pass and forget&quot; y rechazan otros tipos de evaluaci&oacute;n limitando as&iacute; gravemente su aprendizaje).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En relaci&oacute;n con el &quot;mito&quot; n&uacute;mero 3, de que el examen centralizado conducir&iacute;a a una mayor uniformidad en los curricula, (objetivo prioritario de convergencia del EEES), la experiencia adquirida demuestra que la estandarizaci&oacute;n de los ex&aacute;menes no garantiza necesariamente la homogenizaci&oacute;n de los programas docentes; por ello los pa&iacute;ses &quot;que ha hecho ya los deberes&quot;, donde se utilizan sistemas de evaluaci&oacute;n formativa de excelencia, reh&uacute;san renunciar a &eacute;stos, porque hacerlo supondr&iacute;a un retroceso en la eficiencia y calidad de sus curricula. El &quot;mito&quot; n&uacute;mero 4, de que un examen paneuropeo proporcionar&iacute;a una pista de la operatividad de todos y cada uno de los programas docentes a lo largo y ancho de Europa independientemente de su diversidad, no se sustenta por estudios realizados en USA y Canad&aacute;, los cuales tampoco apoyan el mito n<sup>o</sup> 5 de que la aplicaci&oacute;n del examen mejora la eficiencia de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica beneficiando a los pacientes.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Aqu&iacute; viene a colaci&oacute;n considerar, a&uacute;n sin esperar a la posible implantaci&oacute;n de un examen paneuropeo, la conveniencia de sustituir nuestro examen MIR por otro similar al USMLE, que adem&aacute;s de evaluar competencias cl&iacute;nicas, completa su tres fases coincidiendo con el final del grado, con lo cual se eliminar&iacute;a el &quot;a&ntilde;o de preparaci&oacute;n de la oposici&oacute;n MIR&quot;, adelantando el acceso del graduado a la residencia. La LOPS dictamin&oacute; en su d&iacute;a la obligatoriedad de implantar un MIR competencial de &aacute;mbito nacional a partir del curso 2010-11, pero todo parece indicar que este nuevo examen va a quedar postpuesto &quot;sine die&quot;.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">A las anteriores limitaciones para la realizaci&oacute;n de un examen centralizado se a&ntilde;adir&iacute;a la dificultad log&iacute;stica impuesta en Europa por la diversidad existente en: 1. Las lenguas; 2. Los formatos curriculares ya operativos, o en fase de dise&ntilde;o; y 3. Las metodolog&iacute;as docentes y evaluadoras. Otros impedimentos ser&iacute;an el enorme tama&ntilde;o de la poblaci&oacute;n a examinar, y como ya se ha dicho, la oposici&oacute;n frontal de pa&iacute;ses con &quot;los deberes curriculares hechos&quot; que habiendo manifestado ya sus recelos, podr&iacute;an recurrir al principio de la subsidiariedad para eludir este tipo de compromiso trasnacional. Queda as&iacute; por determinar si resultar&iacute;a conveniente y aplicable un examen europeo de grado, cuya adopci&oacute;n &quot;tirar&iacute;a hacia arriba&quot; de los curricula de pa&iacute;ses con un retraso cr&oacute;nico en innovaci&oacute;n docente, como es le nuestro, donde adem&aacute;s tendr&iacute;a el efecto colateral positivo de eliminar el actual MIR que pervierte todo el proceso docente del Pregrado. A pesar de todo, no se puede excluir que si el proyecto del EEES finalmente se consolida, uno de sus pilares vaya a ser precisamente la existencia de un examen de grado paneuropeo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b><i>La situaci&oacute;n de la convergencia con el EEES en los estudios de Medicina en Espa&ntilde;a</i></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Nuestro pa&iacute;s pertenecer&aacute; al grupo mayoritario de los que no adoptaran el esquema bolo&ntilde;&eacute;s de dos ciclos Bachelor y Master, y tendr&aacute;n un grado de 6 a&ntilde;os de duraci&oacute;n con 360 ECTS. En este momento han verificado los t&iacute;tulos la Universidad de Navarra, y algunas creadas recientemente, como son la de Gerona, la Internacional de Catalu&ntilde;a, la Pompeu Fabra, la Juan Carlos I, Alfonso X el Sabio y la Europea en Madrid, y la Cat&oacute;lica de Valencia. Adem&aacute;s, el Consejo de Universidades ha verificado los nuevos Planes de Estudios de la Universidad de Barcelona, la Complutense de Madrid, y las de Cantabria, Extremadura, Zaragoza, L&eacute;rida y la Rovira y Virgili, que recibir&aacute;n (al igual que ocurrir&aacute; con las restantes) la aprobaci&oacute;n de las Consejer&iacute;as de sus respectivas Comunidades Aut&oacute;nomas y el Consejo de Ministros.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Pero la cuesti&oacute;n nuclear no es ni la duraci&oacute;n del grado, que podr&iacute;a reducirse algo como en Suecia y el Reino Unido, ni la adopci&oacute;n o no de los dos ciclos, sino en qu&eacute; medida vamos a implantar en nuestras Facultades verdaderas reformas curriculares que incluyan: A. La definici&oacute;n expl&iacute;cita de los objetivos y las metodolog&iacute;as docentes y evaluadoras; B. La integraci&oacute;n en mayor o menor grado las ense&ntilde;anzas b&aacute;sicas y cl&iacute;nicas, organizando el aprendizaje alrededor de m&oacute;dulos, bloques o ciclos vitales; C. La utilizaci&oacute;n de alguna de las variantes para la resoluci&oacute;n de problemas; D. Una ense&ntilde;anza pr&aacute;ctica centrada en el paciente tanto real como virtual, que conlleve un contacto precoz con el enfermo y la inmersi&oacute;n prolongada en el contexto cl&iacute;nico, tanto a nivel hospitalario como en el &aacute;mbito de la medicina primaria, que aseguren la adquisici&oacute;n de competencias cl&iacute;nicas que deber&aacute;n ser evaluadas de manera objetiva y estructurada en un proceso repetitivo a lo largo del grado; y E. Propiciar la iniciativa y autonom&iacute;a del alumno para guiar su propio aprendizaje, ense&ntilde;&aacute;ndole a &quot;aprender por s&iacute; mismo&quot; (autoaprendizaje), y adquirir una mentalidad cr&iacute;tica junto con el nuevo h&aacute;bito de estudio que resulta m&aacute;s necesario en medicina que en ninguna otra carrera (&quot;longlife learning&quot;), utilizando para ello de manera rutinaria los nuevos recursos tecnol&oacute;gicos (&quot;e-learning&quot;).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Si se tiene en cuenta el retardo en la implantaci&oacute;n de innovaciones curriculares en nuestras Facultades, las carencias y obst&aacute;culos de nuestra situaci&oacute;n de partida, y la necesidad de elaborar los nuevos Planes de Estudio de manera precipitada, se corre el riesgo de improvisar para salir del paso, y caer en la tentaci&oacute;n de aplicar simples retoques cosm&eacute;ticos a lo que ya tenemos, en vez de introducir verdaderos cambios curriculares. Y es que en algunas Facultades puede ocurrir que la elaboraci&oacute;n del nuevo Plan de Estudios sea asumida por unos pocos, que tras improvisar un dise&ntilde;o m&aacute;s o menos &quot;apa&ntilde;ado&quot; convirtiendo los m&oacute;dulos en las cl&aacute;sicas asignaturas y computando los viejos cr&eacute;ditos por los nuevos ECTS, logren pasarlo para su aprobaci&oacute;n en las correspondientes Juntas de Facultad sin el necesario debate previo con el profesorado y el alumnado. As&iacute;, el resultado final podr&iacute;a ser que no se cambiase nada verdaderamente esencial en la estructura curricular previa, con lo cual nuestro retraso en relaci&oacute;n con los pa&iacute;ses m&aacute;s avanzados no s&oacute;lo no se reducir&iacute;a, sino que aumentar&iacute;a m&aacute;s cada vez.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Habr&aacute; que esperar para comprobar qu&eacute; &quot;dosis&quot; de cambio curricular efectivo aplicar&aacute; cada Facultad, pero las manifestaciones de nuestros Decanos sobre la &quot;adaptaci&oacute;n a Bolonia&quot; no permiten ser muy optimistas, y es que en su conjunto traslucen escepticismo, pesimismo, y quiz&aacute;s una cierta resignaci&oacute;n ante lo que se considera ya como un fracaso anunciado.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><i><b>Las opiniones de los decanos de las Facultades espa&ntilde;olas sobre el plan de Bolonia</b></i></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El an&aacute;lisis de las opiniones de los decanos &quot;acerca de la implantaci&oacute;n del Plan de Bolonia en Medicina&quot; recogidas por Diario M&eacute;dico<sup>2</sup> (<i>&quot;Bolonia: los mismos medios, menos libertad de c&aacute;tedra y m&aacute;s burocracia&quot;</i> 21 Abril, 2009) revela bien la incertidumbre que acecha a la implantaci&oacute;n de curricula modernizados en nuestras Facultades. De entrada los decanos denuncian con raz&oacute;n que &quot;Bolonia nos ha sido impuesta&quot;, y que &quot;estamos ante un proyecto en el que ni profesores ni alumnos hemos participado&quot;. Esta falta de debate entre los agentes implicados y de una acci&oacute;n colegiada para abordar la creaci&oacute;n de los nuevos Planes de Estudio contrasta claramente, por poner algunos ejemplos tan solo, con la metodolog&iacute;a aplicada en el Reino Unido para dise&ntilde;ar los nuevos planes de estudio (ver por ejemplo el documento &quot;The Scottish Doctor&quot;), o el m&aacute;s reciente Foundation Programme, que articula la transici&oacute;n de los nuevos estudios de grado al postgrado, en el que estuvieron directamente involucrados durante largos periodos de tiempo todos los agentes implicados (diversos &quot;stakeholders&quot; o representantes del Sistema Nacional de Salud, Universidades y Decanatos, Reales Colegios, Sociedades Cient&iacute;ficas, etc).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Entre las m&uacute;ltiples adversidades que amenazan la consecuci&oacute;n del necesario cambio curricular, nuestros decanos destacan: 1. La falta de medios econ&oacute;micos para una ense&ntilde;anza m&aacute;s individualizada; 2. La menor libertad de c&aacute;tedra; 3. El incremento de la burocracia; 4. La improvisaci&oacute;n legislativa; y 5. La falta de suficientes profesores cl&iacute;nicos acreditados. Aunque estos impedimentos se dan en realidad, es conveniente matizar qu&eacute; hay de verdad, y qu&eacute; de relativamente cierto en relaci&oacute;n con cada uno de ellos, m&aacute;s a&uacute;n cuando tomados en su conjunto pudieran ser utilizados como coartada para perpetuarse en el estancamiento docente.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Que ha habido improvisaci&oacute;n legislativa es palmario. Ya se ha comentado que las normativas europeas han cristalizado en regulaciones impuestas a plazo fijo desde los ministerios de los diferentes pa&iacute;ses que act&uacute;an como polea de transmisi&oacute;n para traspasarlas a la &quot;trinchera docente&quot;. En este proceso, efectivamente sobrecargado de burocracia in&uacute;til, siempre se encuentran colaboracionistas acad&eacute;micos capaces de realizar el &quot;prodigio&quot; de &quot;adaptar la propuesta bolo&ntilde;esa al terreno&quot; sin cambiar en realidad nada esencial.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Es innegable que la falta de medios econ&oacute;micos es capaz por s&iacute; sola de dar al traste con cualquier proceso de mejora curricular, y cuando uno examina algunos recientes convenios entre Universidades y Consejer&iacute;as de Sanidad se puede leer en ellos que &quot;las mejoras docentes se llevaran a cabo con los recursos ya disponibles&quot;, cuando es bien sabido que nada se cambia a mejor &quot;a coste cero&quot;. Dejando a un lado las necesidades de los departamentos de ciencias b&aacute;sicas (profesorado, laboratorios, etc), y limit&aacute;ndonos a la docencia de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, resulta obvio que para implantar una ense&ntilde;anza &quot;m&aacute;s individualizada&quot; que contemple adem&aacute;s verdaderas tutor&iacute;as ser&iacute;a necesario integrar en la tarea docente a la mayor&iacute;a, si no a todos, los profesionales que trabajan a nivel intra y extrahospitalario en las instituciones sanitarias implicadas en la ense&ntilde;anza del Pregrado, y que esa nueva reorganizaci&oacute;n y aprovechamiento de la &quot;fuerza docente&quot; conlleva inevitablemente un incremento de los costes, al igual que ocurre, por poner otro ejemplo, con la incorporaci&oacute;n de los recursos tecnol&oacute;gicos que hacen posible la aplicaci&oacute;n de nuevas t&eacute;cnicas docentes de simulaci&oacute;n y facilitaci&oacute;n del autoaprendizaje.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En relaci&oacute;n con el &quot;atentado del Plan de Bolonia contra la libertad de c&aacute;tedra&quot;, es preciso reconocer que con frecuencia esta libertad se utiliza para enrocarse en din&aacute;micas docentes acartonadas e inoperantes, y que mientras no se use para mejorar la ense&ntilde;anza impulsando y sosteniendo la renovaci&oacute;n curricular, no habr&iacute;a porqu&eacute; lamentar su limitaci&oacute;n, o la imposici&oacute;n de cambios en la manera en que es ejercida actualmente. Y es que para progresar en innovaci&oacute;n docente parece imprescindible disponer en nuestro &aacute;mbito de un nuevo marco administrativo, o de instrumentos que controlen los efectos negativos del corporativismo que favorece la endogamia, por un lado, y del ejercicio del individualismo excluyente por parte de profesores situados en posiciones administrativamente determinantes, por otro. Este objetivo podr&iacute;a alcanzarse creando Unidades Docentes integradas por profesores interesados en la docencia moderna, que ostentasen por delegaci&oacute;n de los propios departamentos &quot;la libertad necesaria&quot; para coordinar y acordar el dise&ntilde;o de un buen curr&iacute;culum, monitorizando despu&eacute;s su desarrollo, y cuyas determinaciones quedasen siempre a cubierto de posicionamientos arbitrarios de profesores o departamentos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Pero de esta opci&oacute;n no hablan los decanos, y ello es de lamentar porque de haber dispuesto de Unidades Docentes, tendr&iacute;amos ahora la &quot;masa cr&iacute;tica&quot; de expertos en docencia m&eacute;dica necesaria para dirigir la creaci&oacute;n de un esquema b&aacute;sico o componente nuclear de un nuevo Plan de Estudios que podr&iacute;a compartirse entre las diferentes Facultades. En nuestro pa&iacute;s los expertos en docencia son pocos y adem&aacute;s trabajan en solitario, y esta carencia, reveladora como pocas del origen de nuestro atraso curricular, puede convertirnos m&aacute;s en responsables que en v&iacute;ctimas del posible fracaso en la modernizaci&oacute;n de los programas docentes que exige este momento hist&oacute;rico.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Igualmente, la mayor&iacute;a de los decanos reiteran que &quot;no hay suficientes profesores cl&iacute;nicos acreditados (titulares y catedr&aacute;ticos) para abordar la ense&ntilde;anza mucho m&aacute;s pr&aacute;ctica e individualizada&quot; que exige Bolonia. Sin embargo, esta afirmaci&oacute;n debe ser matizada tambi&eacute;n. Aunque es cierto que en algunas Facultades el n&uacute;mero de profesores disponibles para llevar a cabo una buena ense&ntilde;anza pr&aacute;ctica es tan insuficiente que har&iacute;a fracasar el mejor Plan de Estudios, en otras ese n&uacute;mero resulta suficiente para abordarla con garant&iacute;a, siempre que los implicados cumplan su compromiso docente. Sin embargo, la realidad es que bastantes profesores no s&oacute;lo no la practican, sino que tampoco entra en sus planes de futuro hacerlo, y son todav&iacute;a mayor&iacute;a los que siguen creyendo que impartir lecciones y preparar los correspondientes ex&aacute;menes te&oacute;ricos es su principal, si no el &uacute;nico y m&aacute;s excelso, cometido docente. En relaci&oacute;n con este punto, y aunque la pregunta parezca quim&eacute;rica ¿No deber&iacute;a aprovecharse la ocasi&oacute;n hist&oacute;rica de cambio que representa la adaptaci&oacute;n al EEES, para &quot;recomponer&quot;, insert&aacute;ndolo en el contexto de un nuevo enfoque curricular, todo el sistema de contrataci&oacute;n y promoci&oacute;n del profesorado, redistribuyendo las contraprestaciones econ&oacute;micas y curriculares disponibles y garantizando a un tiempo su formaci&oacute;n docente y el control de calidad de su activad?</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En suma, nuestros decanos identifican las &quot;asechanzas&quot; que amenazan la renovaci&oacute;n curricular en nuestras Facultades, pero marginados como est&aacute;n en el desarrollo del proceso bolo&ntilde;&eacute;s, no aciertan a proponer una salida colegiada que permita introducir las innovaciones educativas recomendadas desde el EEES. Por eso, la afirmaci&oacute;n del portavoz de la Conferencia Nacional de Decanos de que &quot;las Facultades de Medicina ya estamos preparadas para el cambio&quot;, resulta cuestionable.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">¿En qu&eacute; consiste estar preparado para el cambio? ¿No hemos convenido en que no ha habido el debate necesario para alcanzar esa preparaci&oacute;n, y en que la gran mayor&iacute;a del profesorado y el alumnado ignora el perfil y la estructura de los nuevos curricula, las teor&iacute;as del aprendizaje del adulto, en qu&eacute; consiste el movimiento competencial, o c&uacute;ales son y c&oacute;mo se aplican las nuevas t&eacute;cnicas de evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica objetiva estructurada? ¿Acaso est&aacute;n los profesores adecuadamente preparados y motivados para abordar la integraci&oacute;n de las ense&ntilde;anzas b&aacute;sicas y cl&iacute;nicas, para aplicar la t&eacute;cnica de la resoluci&oacute;n de problemas en cualquiera de sus variantes, o para el uso de pacientes virtuales y simuladores? ¿Es consciente el profesorado de que la evaluaci&oacute;n debe dirigir el aprendizaje y de la trascendencia que tiene ense&ntilde;ar al alumno a aprender? ¿Saben los profesores, o les importa siquiera, c&oacute;mo se eval&uacute;a el funcionamiento de un programa docente? ¿No habla el propio Presidente de &quot;la desmotivaci&oacute;n y el cansancio cr&oacute;nico del profesorado&quot;, o de &quot;la resistencia numantina de una parte de los profesores que son enemigos de cualquier cambio&quot;, y que seg&uacute;n &eacute;l mismo &quot;han demostrado &uacute;ltimamente que no tienen ninguna intenci&oacute;n de adaptarse a las nuevas formas poniendo en peligro la viabilidad de todo el proceso&quot;? La pregunta final podr&iacute;a ser: ¿No est&aacute;n acaso nuestras Facultades cautivas de la negligencia y apat&iacute;a de su propio profesorado? Miguel de Unamuno en su libro <i><b>De la ense&ntilde;anza superior en Espa&ntilde;a</b></i>, aporta el siguiente comentario que sigue siendo perfectamente actual: &quot;<i>No hace falta pedir al ministro que var&iacute;e el plan de estudios mediante la &quot;Gaceta&quot;; mientras los que hayan de explicar las asignaturas nuevas o renovadas no var&iacute;en el plan de su esp&iacute;ritu o no sean otros, la variaci&oacute;n ser&aacute; peor que nula, pretexto de vagancia, mientras que si se variase, los que han de ense&ntilde;ar y tuvieran fe en la ense&ntilde;anza y esp&iacute;ritu cient&iacute;fico y amplitud de alma har&iacute;an bueno cualquier plan (...). Hay que crear fe, fe verdadera en la ense&ntilde;anza, y s&oacute;lo se crea esta fe ense&ntilde;ando con ella, con fe viva (...)&quot;.</i></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Que la preparaci&oacute;n para el cambio de paradigma docente que preconiza el EEES deja mucho que desear en nuestras Facultades, queda claro si constatamos las siguientes limitaciones y carencias en la mayor&iacute;a de ellas: 1. Cuerpos profesorales envejecidos e ignorantes de la estructura y din&aacute;mica docente de los nuevos curricula a quienes su Facultad no rescata aplicando alg&uacute;n sistema de formaci&oacute;n que mejore su visi&oacute;n y desempe&ntilde;o docentes; 2. La adherencia a una rutina docente obsoleta basada fundamentalmente en la transmisi&oacute;n de datos, y en una metodolog&iacute;a evaluadora limitada en la mayor&iacute;a de los casos a medir la memorizaci&oacute;n de los mismos por el alumno, que es impulsado as&iacute; a seguir la estrategia del &quot;pasa y olvida&quot;, reforzada en nuestro pa&iacute;s por el omnipresente examen MIR; 3. La falta de integraci&oacute;n de las ense&ntilde;anzas b&aacute;sico-cl&iacute;nicas y del uso de metodolog&iacute;as docentes que la propicien; 4. La cr&oacute;nica distinci&oacute;n entre docentes y &quot;no docentes&quot; en los hospitales universitarios, que si bien puede bastar para practicar una ense&ntilde;anza predominantemente te&oacute;rica, impide aplicar cualquier programa de ense&ntilde;anza pr&aacute;ctica de calidad; 5. La precariedad de la ense&ntilde;anza pr&aacute;ctica, que en el mejor de los casos se imparte con estrategias deslabazadas que no utilizan los nuevos instrumentos de evaluaci&oacute;n capaces de medir de manera objetiva y estructurada el nivel de competencia cl&iacute;nica alcanzado por el alumno en las sucesivas etapas de su paso por los cursos cl&iacute;nicos; 6. La tardanza en la exposici&oacute;n de los alumnos al contexto cl&iacute;nico y su &quot;secuestro&quot; en el hospital, que les impide acceder a ese conocimiento del espectro completo y el verdadero perfil de las enfermedades m&aacute;s comunes que s&iacute; proporciona en cambio la rotaci&oacute;n sistem&aacute;tica por atenci&oacute;n primaria; 7. El retraso en la utilizaci&oacute;n de los recursos electr&oacute;nicos favorecido adem&aacute;s por la marginaci&oacute;n de la lengua inglesa en todas las etapas del aprendizaje; 8. La r&iacute;gida estructura departamental que dificulta la integraci&oacute;n vertical y horizontal de las ense&ntilde;anzas, y retroalimenta por su propia din&aacute;mica la incomunicaci&oacute;n y un inmovilismo recelosa-mente defensivo del profesorado que para nada favorecen la creaci&oacute;n de Unidades Docentes o Comit&eacute;s Curriculares; 9. La falta de continuidad y ensamblaje entre las ense&ntilde;anzas del Pregrado y el Postgrado; y 10. Los desajustes del actual sistema de acceso y promoci&oacute;n en la carrera acad&eacute;mica.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Acabaremos diciendo que a pesar de los malos augurios derivados de las imperfecciones del proceso bolo&ntilde;&eacute;s y las deficiencias cr&oacute;nicas de nuestro particular ambiente docente, siempre existe (con Bolonia o sin Bolonia) la posibilidad de incorporar a nuestros Planes de Estudio las metodolog&iacute;as docentes y evaluadoras que fecundan los nuevos curricula. Pero no hay que perder de vista que el curriculum es tan s&oacute;lo un marco, y que ning&uacute;n tipo de estructura curricular al uso, incluida la aplicada en la mayor&iacute;a de las Facultades espa&ntilde;olas que conserva la anticuada separaci&oacute;n de las materias b&aacute;sicas y cl&iacute;nicas, impide de manera definitiva la incorporaci&oacute;n de los ingredientes que definen la verdadera innovaci&oacute;n docente. Que esto es as&iacute; lo han demostrado los cuerpos docentes de muchas escuelas de medicina europeas que han actualizado sus curricula al margen, m&aacute;s que al comp&aacute;s, del proceso de Bolonia.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. Archer, J.C.: European licensing examinations. The only way forward. Medical Teacher 2009; 31: 215-216.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3373062&pid=S1130-1473201000020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. Bolonia: los mismos medios, menos libertad de c&aacute;tedra y m&aacute;s burocracia. Diario M&eacute;dico. Abril, 21, 2009.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3373063&pid=S1130-1473201000020000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3. Christensen, L.: The Bologna Process and medical education. Medical Teacher 2004; 26: 625-629.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3373064&pid=S1130-1473201000020000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">4. Fern&aacute;ndez Liria, C., Serrano Garc&iacute;a, C.: El Plan de Bolonia. Libros de la Catarata, Madrid, 2009.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3373065&pid=S1130-1473201000020000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">5. Garc&iacute;a Manj&oacute;n, J.V.: Hacia el Espacio Europeo de Educaci&oacute;n Superior. El reto de la adaptaci&oacute;n de la Universidad a Bolonia. Netbiblo, La Coru&ntilde;a, 2009.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3373066&pid=S1130-1473201000020000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">6. Harden, R.: Five myths and the case against a European or national licensing examination. Medical Teacher 2009; 31: 217-220.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3373067&pid=S1130-1473201000020000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">7. Humphrey, H.J., Levinson, D., Smith, L.: The Medical School on the University Campus: 20th-Century Legacy and 21st-Century Aspirations. Acad Med 2010; 85: 273-282.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3373068&pid=S1130-1473201000020000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">8. Lopez Herrer&iacute;as, J.A.: La Universidad y el proyecto de Bolonia: EEES. Hergu&eacute; Editorial, Huelva, 2008.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3373069&pid=S1130-1473201000020000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">9. Melnick, D.E.: Licensing examinations in North Ame-rica; Is external audit valuable? Medical Teacher 2009; 31: 212-214.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3373070&pid=S1130-1473201000020000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">10. Patricio, M., Engelsen, C.D., Tseng, D., ten Cate, O.: Implementation of the Bologna two-cycle system in medical education: Where do we stand in 2007? Results of an AMEE-MEDINE survey. Medical Teacher 2008; 30: 597-605.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3373071&pid=S1130-1473201000020000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">11. Sosa Wagner, F.: El mito de la Autonom&iacute;a Universitaria. Aranzadi Editorial, Pamplona, 2007.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3373072&pid=S1130-1473201000020000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">12. van der Vleuten, C.P.M.: National, European licensing examinations or none at all. Medical Teacher 2009; 31: 189-191.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3373073&pid=S1130-1473201000020000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">13. van Scharvendijk, Ch.F.H., Miecka, J.: Harmonization of the bachelor-master system in the curricula of the medical doctor and the biomedical sciences. Report on a 2 days workshop. Medical Teacher 2007; 29: 267-269.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3373074&pid=S1130-1473201000020000800013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
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