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<publisher-name><![CDATA[Arán Ediciones, S. L.]]></publisher-name>
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<institution><![CDATA[,Hospital Clínico de San Carlos Instituto de Enfermedades y Cirugía de la Piel ]]></institution>
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<institution><![CDATA[,Universidad Complutense  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font size=5><b> Sarcoma de Kaposi</b></font></p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left"><i>Mora Morillas I. Sarcoma de Kaposi. An Med Interna (Madrid) 2003; 20 167-169</i></p> <hr>     <p>       <br>   El sarcoma de Kaposi, tambi&eacute;n llamado Angiosarcoma de Kaposi o sarcoma    hemorr&aacute;gico idiop&aacute;tico m&uacute;ltiple, es una angiomatosis sistemica    de evoluci&oacute;n maligna, que se manifiesta primariamente como n&oacute;dulos    vasculares m&uacute;ltiples en la piel y otros &oacute;rganos. Afecta predominantemente    a los hombres y tiene distribuciones geogr&aacute;ficas enigm&aacute;ticas.&nbsp; </p>        <p> La enfermedad fue descrita por primera vez por Kaposi (1) como sarcoma pigmentado    m&uacute;ltiple e idiop&aacute;tico. Despu&eacute;s de la descripci&oacute;n    de Kaposi se informaron casos espor&aacute;dicos. El inter&eacute;s resurgi&oacute;    con el descubrimiento de sarcoma de Kaposi en un cintur&oacute;n geogr&aacute;fico    en Africa (2) y con la epidemia reciente asociada con el S&iacute;ndrome de    inmunodeficiencia adquirida.&nbsp; </p>        <p> Existir&iacute;an por tanto tres formas polares    de Sarcoma de Kaposi con diferencias entre s&iacute;: forma cl&aacute;sica,    forma end&eacute;mica (Africana) y   epid&eacute;mica (asociada al SIDA). </p>        <p><i>FORMA CL&Aacute;SICA</i> </p>        <p>   En los comienzos del siglo, se observ&oacute; que la enfermedad era m&aacute;s    com&uacute;n en el sur y el este de Europa que en el norte y el oeste, algunos    estudios demostraron que la enfermedad es m&aacute;s frecuente en jud&iacute;os    y en personas de ascendencia mediterr&aacute;nea. Esta hip&oacute;tesis es discutible.    La mayor incidencia se observa en la quinta, sexta y s&eacute;ptima d&eacute;cadas.&nbsp; </p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Kaposi originalmente describi&oacute; m&uacute;ltiples placas d&eacute;rmicas,    n&oacute;dulos y tumores. Estos son rojos o purp&uacute;reos en personas de    piel clara, y m&aacute;s oscuros que la piel circundante, con un tinte azulado,    en personas de piel oscura. A medida que las lesiones envejecen o involucionan    adquieren un color parduzco. Las lesiones comienzan como p&aacute;pulas peque&ntilde;as    y pueden progresar a placas n&oacute;dulos o tumores; pueden alcanzar 10 cm.    de di&aacute;metro o m&aacute;s y var&iacute;an desde una a ciento, en un paciente    determinado.&nbsp; </p>        <p> Los tumores y n&oacute;dulos pueden estar cubiertos por piel normal,    atr&oacute;fica o pueden ulcerarse, algunos tienen una superficie verrucosa    o fungosa. Las lesiones son mas frecuentes en las extremidades inferiores y    se extienden centripetamente de forma lenta.&nbsp; </p>        <p> Las lesiones pueden arder, picar    o doler, en las localizadas en miembros inferiores el dolor puede limitar la    deambulaci&oacute;n. El edema es frecuente, especialmente en las piernas y puede    ser suficientemente severo para limitar la marcha. Pueden producirse hemorragias    espont&aacute;neas o secundarias a traumatismos.&nbsp; </p>        <p> Puede estar afectado cualquier    &oacute;rgano interno. La enfermedad puede ser exclusivamente visceral sin lesiones    cut&aacute;neas. Puede producirse la muerte por enfermedad generalizada con    caquexia, hemorragias o alteraci&oacute;n de la funci&oacute;n de los &oacute;rganos    vitales por el crecimiento tumoral. </p>        <p><i>FORMA END&Eacute;MICA (AFRICANA)</i> </p>        <p>   En 1963 Lothe (2) describi&oacute; un cintur&oacute;n end&eacute;mico en Africa    tropical, que incluye a Kenia, Tanzania y Zaire, donde la enfermedad es sorprendentemente    frecuente, constituyendo hasta el 9% de todos los tumores malignos, con un pico    en la primera d&eacute;cada de la vida, no se observan casos en la segunda d&eacute;cada,    y luego aumenta de forma constante durante toda la vida adulta.&nbsp; </p>        <p> Los casos end&eacute;micos    de sarcoma de Kaposi se presentan con una diversidad morfol&oacute;gica de lesiones,    que pueden ser subclasificadas en cuatro tipos principales: nodulares, floridas,    infiltrativas y linfadenop&aacute;ticas. Esta clasificaci&oacute;n morfol&oacute;gica    ha servido para identificar cl&iacute;nicamente grupos distintos con cuadros    histol&oacute;gicos, historia natural y respuesta al tratamiento diferentes.&nbsp; </p>        <p> El tipo nodular es el m&aacute;s com&uacute;n y puede coexistir con otros tumores    m&aacute;s agresivos, es indolente, de respuesta variable al tratamiento y puede    ceder espont&aacute;neamente. La variedad florida habitualmente es de crecimiento    r&aacute;pido, ulcerada, con infecci&oacute;n secundaria, y hemorr&aacute;gica;    estos tumores pueden extenderse profundamente en la dermis y afectar al hueso,    responden dram&aacute;ticamente a la quimioterapia. El tipo infiltrativo habitualmente    est&aacute; limitado a la mano o al pie y se caracteriza por un tumor profundamente    invasor, fibr&oacute;tico, indurado, con un edema carnoso que no deja f&oacute;vea;    con mucha frecuencia se produce invasi&oacute;n y destrucci&oacute;n del hueso    subyacente, estas lesiones son duraderas y responden lentamente, si lo hacen,    a la quimioterapia. El tipo linfadenop&aacute;tico es m&aacute;s frecuente en    ni&ntilde;os y adultos jovenes y puede ser confundido cl&iacute;nicamente con    un linfoma, pueden producirse o no n&oacute;dulos cut&aacute;neos, los ganglios    linf&aacute;ticos afectados crecen r&aacute;pidamente y hasta hace poco tiempo    esta forma de sarcoma de Kaposi era de mal pron&oacute;stico; el uso agresivo    de quimioterapia puede producir regresi&oacute;n r&aacute;pida con algunos sobrevivientes    a largo plazo. </p>        <p><i>FORMA EPID&Eacute;MICA (ASOCIADA AL SIDA)</i> </p>        <p>   La epidemia de SIDA, que a mediados de 1983 comprendi&oacute; mas de 1.500 casos,    originalmente fue anunciada por un elevado n&uacute;mero de casos de sarcoma    de Kaposi y neumon&iacute;a por <i> Pneumocystis carinii</i> en varones homosexuales.    La asociaci&oacute;n de sarcoma de Kaposi y SIDA se bas&oacute; en la inmunodeficiencia    funcional severa, similar a la situaci&oacute;n observada en receptores inmunosuprimidos    de aloinjertos. Las caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas y la evoluci&oacute;n    de la enfermedad en pacientes con SIDA, difiere de las formas end&eacute;mica    y cl&aacute;sica (3).&nbsp; </p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p> El sarcoma de Kaposi en pacientes inmunosuprimidos comienza    como una m&aacute;cula rojiza con palidez perilesional. En una semana la m&aacute;cula    cambia a color p&uacute;rpura o pardo y desaparece el halo p&aacute;lido. Los    tumores son peque&ntilde;os, desde apenas unos mil&iacute;metros a un cent&iacute;metro,    son redondeados, est&aacute;n ligeramente elevados y crecen lentamente en semanas    o meses. En raras ocasiones se produce un tumor cut&aacute;neo &uacute;nico,    frecuentemente en la planta del pie, o en la cabeza y regi&oacute;n cervical,    pero la mayor&iacute;a de los pacientes se presentan con m&uacute;ltiples lesiones    ampliamente distribuidas por el organismo; ocasionalmente algunos pacientes    desarrollan una distribuci&oacute;n sim&eacute;trica en espejo.&nbsp; </p>        <p> Aproximadamente    el 10% de los pacientes presentan afectaci&oacute;n ganglionar perif&eacute;rica    como una manifestaci&oacute;n del sarcoma de Kaposi; en estos casos el tumor    es de localizaci&oacute;n subcapsular o trabecular. Un 50% de los pacientes    desarrolla lesiones en la boca o en el aparato gastrointestinal, son de localizaci&oacute;n    submucosa y de color rojo purp&uacute;reo. En pacientes fallecidos con enfermedad    cut&aacute;nea avanzada, el sarcoma de Kaposi se encuentra virtualmente en todos    los &oacute;rganos, excepto el cerebro.&nbsp; </p>        <p> La historia natural de la enfermedad    no tratada en pacientes con SIDA es variable. Una minor&iacute;a que se presenta    con una o dos lesiones cut&aacute;neas se mantiene estable durante algunos a&ntilde;os.    Habitualmente las lesiones crecen lentamente y aparecen nuevos tumores en un    lapso de semanas a meses </p>        <p>ETIOPATOGENIA </p>        <p>   Desde hace mas de veinte a&ntilde;os se ha pensado que alg&uacute;n virus estaba    implicado en la patogenia del sarcoma de Kaposi, y que este virus podr&iacute;a    ser transmitido por v&iacute;a sexual (4). Son numerosos los agentes infecciosos    a los que se ha intentado atribuir un papel en el desencadenamiento de las lesiones    de sarcoma de Kaposi: citomegalovirus (5), virus del papiloma humano tipo 16    (6), virus herpes humano tipo 6 (7), <i>Mycoplasma penetrans</i> (8) y virus BK (9).    En 1994 Chang y cols. descubrieron la presencia de ADN de un nuevo tipo de virus    herpes (VHH-8) en muestras cut&aacute;neas de sarcoma de Kaposi, a partir de    ese momento se ha descrito la presencia de dicho virus en todas las formas de    Kaposi (11-22), tanto cl&aacute;sicas como end&eacute;micas, virus que parece    ser condici&oacute;n necesaria, pero no suficiente para el desarrollo de la    enfermedad, necesitando una seroconversi&oacute;n, que parece inducida por el    d&eacute;ficit inmunitario que provoca la infecci&oacute;n por el HIV (22-24)    mecanismo que tambi&eacute;n se produce en las formas iatrog&eacute;nicas de    sarcoma de Kaposi debido a los tratamientos inmunosupresores en enfermos trasplantados,    remitiendo las lesiones al suspender los tratamientos inmunosupresosres y en    los enfermos de SIDA al mejorar su inmunidad con las tratamiento antiretrovirales    (28,29). Este virus producir&iacute;a una interleuqina similar a la interleuqina    6 humana, que induce crecimiento endotelial vascular (30,31).&nbsp; </p>        <p> Por otro lado    existen estudios (24,26) que vinculan el desarrollo de lesiones de angiosarcoma    de Kaposi no solo al d&eacute;ficit inmunitario, sino que plantean una colaboraci&oacute;n    del HHV-8 con el virus de la inmunodeficiencia humana, siendo este un colaborador    necesario, a trav&eacute;s de su prote&iacute;na Tat para el desarrollo de las    lesiones de Kaposi. Un tema distinto seria el m&eacute;todo de transmisi&oacute;n    del HHV-8, que la mayor&iacute;a de autores (32-34) plantean por v&iacute;a    de transmisi&oacute;n sexual, fundamentalmente practicas homosexuales entre    varones, no encontr&aacute;ndose part&iacute;culas virales en poblaciones heterosexuales,    aunque en algunos estudios se ha demostrado transmisi&oacute;n vertical madre-hijo. </p>        <p>TRATAMIENTO </p>        <p>   Aparte de los cl&aacute;sicos tratamientos mediante cirug&iacute;a, radioterapia    o quimioterapia, la importante incidencia de angiosarcoma de Kaposi en enfermos    de SIDA, cuya situaci&oacute;n no es en muchos de los casos la m&aacute;s adecuada    para soportar tratamientos agresivos, con efectos secundarios importantes, ha    provocado la b&uacute;squeda de diferentes tratamientos para este proceso </p>        <p> La    propia terapia antiretroviral (HAART) (28,29), al mejorar la situaci&oacute;n    inmune de los enfermos de SIDA con la disminuci&oacute;n de carga viral en estos    pacientes, parece mejorar, incluso con remisiones parciales las lesiones de    sarcoma de Kaposi que presentan estos enfermos. tambi&eacute;n se ha usado el    interfer&oacute;n alfa, tanto por v&iacute;a sist&eacute;mica (35) como en inyecciones    locales (36), quimioterapia con doxorubicin y daunorubicin (25,37,38). La talidomida    ha sido usada en el intento de bloquear la actividad de sustancias angiogenicas    como bFGF, VEGF e IL-6. Derivados del &aacute;cido retinoico por v&iacute;a    oral (35) y t&oacute;pica en forma de gel de alitretinoina (39), terapia fotodin&aacute;mica    con Photofrin (40), aplicaci&oacute;n t&oacute;pica de 1 alfa, 25, dihidroxivitamina    D (41), laserterapia, crioterapia, quelantes del hierro (42,43) y la posibilidad    de que la gonadotropina corionica humana pueda usarse por sus efectos en la    microcirculaci&oacute;n, describi&eacute;ndose en la orina de las mujeres embarazadas    prote&iacute;nas con actividad antineoplasica, que podr&iacute;an explicar la    baja incidencia de este proceso entre el sexo femenino (44,45). </p>        <p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> MORA MORILLAS, I.&nbsp; </p>        <p><i>Instituto de Enfermedades y Cirug&iacute;a de la Piel. Hospital Cl&iacute;nico    de San Carlos.    <br> Universidad Complutense. Madrid</i></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="4"><i>   Bibliograf&iacute;a</i></font> </p>        <p>1. Kaposi M. Idiopathisches multiples pigmentsarkom der Haut Arch Derm Syph    1872; 4: 265.&nbsp; </p>        <p> 2. Lothe F. Kaposi&#8217;s sarcoma in Uganda africans. Acta Pathol    Microbiol Scand 1963; (Supl.) 161: 5.&nbsp; </p>        <p> 3. Friedman-Kien AE. Disseminated Kaposi&#8217;s    sarcoma in homosexual men. Ann Intern Med 1982; 96: 693.&nbsp; </p>        <p> 4. Beral V: Kaposi&#8217;s    sarcoma among persosn with AIDS: a sexualy transmited infection? Lancet 1990;    335: 123-8.&nbsp; </p>        <p> 5. Grody WW. Detection of cytomegalovirus DNA in classisc and epidemic    Kaposi&#8217;s sarcoma by in situ hybridation. Hum Pathol 1988; 19: 524-8.&nbsp; </p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 6.    Huang YQ. HPV-16 related DNA sequences in Kaposi&#8217;s sarcoma. Lancet 1992;    339: 515-8.&nbsp; </p>        <p> 7. Kempf W. Human herpes virus type 6 and cytomegalovirus in AIDS-associated    Kaposi&#8217;s sarcoma: no evidence for an etiological association. Hum Pathol    1995; 26: 914-9.&nbsp; </p>        <p> 8. Yuang-Hu WR. Mycoplasma penetrans infection in male homosexuals    with AIDS. hig seroprevalence and association with Kaposi&#8217;s sarcoma. Clin    Infect Dis 1993; 17: 724-9.&nbsp; </p>        <p> 9. Monini P. Latent BK virus infection and Kaposi&#8217;s    sarcoma. Br J Cancer 1996; 66: 717-22.&nbsp; </p>        <p> 10. Chang Y. Identification of herpesvirus-like    DNA sequences in AIDS-associated Kaposi&#8217;s sarcoma. Science 1994; 266:    1865-9.&nbsp; </p>        <p> 11. Diociaiuti A. HHV8 in renal transplant recipients. Transpl Int 2000;    13 (supl. 1) :410-2.&nbsp; </p>        <p> 12. Engels EA. Latent class analysis of human herpesvirus    8 assay perfomance and infection prevalence in sub-saharan Africa and Malta.    Int J cancer 2000; 88 (6): 1003-8.&nbsp; </p>        <p> 13. Pugliese A. Human herpesvirus 8 and associated    diseases in a group of 67 human inmunodeficiency virus-seropositive individuals.    Cancer detect Prev 2000; 24 (3): 258-65.&nbsp; </p>        <p> 14. Galetskii SA. PCR diagnosis of    sequences of a novel human herpes virus type 8 in patients with Kaposi sarcoma    in Russia. Vopr Virusol 2000; 45 (4): 13-7.&nbsp; </p>        <p> 15. Gruffat H. Kaposi&#8217;s sarcoma-associated    herpesvirus and Kaposi&#8217;s sarcoma. Microbes Infect 2000; 2 (6): 671-80.&nbsp; </p>        ]]></body>
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