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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Traqueostomía en pacientes ventilados: ¿para qué la hacemos?]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Tracheostomy in ventilated patients: What do we do it for?]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Universitario de Getafe Unidad de Cuidados Intensivos y Grandes Quemados ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The tracheostomy has turned into one of the procedures most performed in the intensive care units. To this fact they have contributed the introduction of the percutaneous technique and the theoretical advantages that tracheostomy has: increase of the comfort of the patient, decrease of the dead space, improvement of the bronchial toilet and decrease in the requirement of sedation. But these advantages are not sufficient evidence for the indication of a tracheostomy. The comparative studies show that the performance of a tracheostomy, versus translaryngeal intubation, could relate to a lower mortality in the unit of intensive care, but tracheostomy does not improve other outcomes as length of stay in the unit of intensive care, length of stay in the hospital and the mortality in the hospital. More studies are needed to be able to estimate what patients would benefit from a tracheostomy and which is the optimal.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <P align="right"><font face="Verdana" size="2"><B>PUNTO DE VISTA</B></font></P>     <P>&nbsp;</P>     <P><font face="Verdana" size="4"><B><a name="top"></a>Traqueostomía en pacientes ventilados: ¿para qué la hacemos?</B></font></P>     <P><font face="Verdana" size="4"><B>Tracheostomy in ventilated patients. What do we do it for?</B></font></P>     <P>&nbsp;</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><font face="Verdana" size="2"><B>O. Salcedo, F. Frutos-Vivar</B></font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Unidad de Cuidados Intensivos y Grandes Quemados. Hospital Universitario de Getafe. CIBER Enfermedades Respiratorias. Madrid. España.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2"><a href="#back">Dirección para correspondencia</a></font></P>     <P>&nbsp;</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</P>  <hr size="1">      <P><font face="Verdana" size="2"><B>RESUMEN</B></font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">La traqueostomía se ha convertido en una de las técnicas más realizadas en las  unidades de cuidados intensivos. A este hecho han contribuido la introducción de  la técnica percutánea y las teóricas ventajas que tiene: aumento de la comodidad  del paciente, disminución del espacio muerto, mejoría de la higiene bronquial y  disminución en el requerimiento de sedación. Pero estas ventajas no son  evidencia suficiente para que sean la indicación de la traqueostomía. Los  estudios comparativos muestran que la realización de una traqueostomía, frente a  la intubación translaringea, pudiera relacionarse con una menor mortalidad en la  unidad de cuidados intensivos, pero no mejora otros desenlaces como estancia en  dicha unidad, la estancia en el hospital y la mortalidad en el mismo. Se  precisan más estudios para poder estimar qué enfermos se beneficiarían de una  traqueostomía y cuál es el momento óptimo para su realización.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2"><B>Palabras clave:</B> traqueostomía, mortalidad, ventilación mecánica, días de estancia.</font></P>  <hr size="1">      <P><font face="Verdana" size="2"><B>ABSTRACT</B></font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">The tracheostomy has turned into one of the procedures most performed in the intensive care units. To this fact they have contributed the introduction of the percutaneous technique and the theoretical advantages that  tracheostomy has: increase of the comfort of the patient, decrease of the dead  space, improvement of the bronchial toilet and decrease in the requirement of  sedation. But these advantages are not sufficient evidence for the indication of  a tracheostomy. The comparative studies show that the performance of a  tracheostomy, versus translaryngeal intubation, could relate to a lower  mortality in the unit of intensive care, but tracheostomy does not improve other  outcomes as length of stay in the unit of intensive care, length of stay in the  hospital and the mortality in the hospital. More studies are needed to be able  to estimate what patients would benefit from a tracheostomy and which is the  optimal.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2"><B>Keywords:</B> tracheostomy, mortality, mechanical ventilation, length of stay.</font></P>  <hr size="1">      <P>&nbsp;</P>     <P><font face="Verdana" size="2">En las últimas décadas se ha observado un  aumento en la frecuencia de realización de la traqueostomía en pacientes  ventilados<SUP>1,2</SUP>, condicionado por la introducción de la técnica  percutánea y por las teóricas ventajas que tiene frente a la intubación  translaríngea: aumento de la comodidad del paciente, disminución del espacio  muerto que puede facilitar el destete, mejoría de la higiene bronquial, mayor  independencia del paciente y disminución en el requerimiento de  sedación<SUP>3-5</SUP>. A pesar de sus ventajas, estas por sí solas no tienen la  evidencia suficiente para que sean la indicación de la traqueostomía, por lo que  se han buscado otros desenlaces de mayor interés clínico como la duración de la  ventilación mecánica, la estancia en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y en  el hospital y la mortalidad. Varios estudios observacionales<SUP>2,6-8</SUP> han  evaluado los beneficios de la traqueostomía frente a la intubación translaríngea  sobre esos desenlaces clínicos, con diferentes resultados. Kollef et  al<SUP>6</SUP>, en un estudio que incluía a 521 pacientes ventilados  mecánicamente y con una tasa de traqueostomía del 9,8%, observan que la  mortalidad en la UCI y en el hospital fue menor en los enfermos  traqueostomizados. La mortalidad en el hospital de los pacientes  traqueostomizados fue del 13,7% frente al 26,4% en los pacientes sin  traqueostomía. Sin embargo, en este estudio casi la mitad de los pacientes con  traqueostomía fueron trasladados a un hospital de larga estancia y el desenlace  final de estos enfermos no fue reportado. Resultados similares son los  publicados por Freeman et al<SUP>7</SUP>. Estos autores, en un estudio  retrospectivo que incluye a 43.916 pacientes, con un 5,6% de traqueostomías,  encuentran que la supervivencia en la UCI (88% frente al 75%) y en el hospital  (78% frente al 72%) fue mayor en el grupo de pacientes con traqueostomía.  Finalmente, en un estudio internacional y multicéntrico que incluía a 4.963  pacientes sin traqueostomía previa que precisan ventilación mecánica durante más  de 12 horas, Frutos-Vivar et al<SUP>8</SUP> encuentran que la traqueostomía,  realizada en un 10,7% de los pacientes, se asoció con la supervivencia en la UCI  (<I>odds ratio</I> 2,22; intervalo de confianza &#091;IC&#093; para el 95%: 1,72 a 2,86)  pero con una mortalidad hospitalaria similar (39% frente al 40%; p =  0,65).</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Las conclusiones de estos estudios están  limitadas por el diseño observacional de los mismos ya que la decisión de  realizar o no la traqueostomía no fue controlada y dependía de la decisión del  médico encargado del enfermo y de las prácticas locales. Hasta el momento han  sido publicados dos ensayos clínicos<SUP>9,10</SUP> que evalúan la realización  de traqueostomía frente al mantenimiento de la intubación translaríngea. Saffle  et al<SUP>9</SUP> evaluaron en 44 pacientes quemados, con un tiempo esperado de  estancia mayor de 14 días, la realización de una traqueostomía comparándola con  la intubación prolongada. En este estudio la duración de la ventilación  mecánica, los días de estancia y la supervivencia fueron similares. Una  limitación de este estudio es que los enfermos en el grupo de traqueostomía  tenían una mayor superficie de quemaduras y un mayor deterioro de la  oxigenación. Bouderka et al<SUP>10</SUP>, en un estudio que incluyó a 62  pacientes con traumatismo y un <I>Glasgow Coma Score</I> menor de 8 puntos en el  día 5 tras el ingreso, observan que la traqueostomía precoz (realizada en el día  5 ó 6 post-ingreso) no disminuye los días de ventilación mecánica ni los días  libres de ventilación mecánica comparada con intubación translaríngea. La  población incluida en estos ensayos clínicos (pacientes quemados y pacientes en  coma postraumático) limita la generalización y aplicabilidad de los  resultados.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2">La persistencia de la incertidumbre acerca  del beneficio de la realización de la traqueostomía en enfermos ventilados  mecánicamente es el motivo de la reciente publicación de dos grandes estudios  observacionales<SUP>11,12</SUP> que han realizado, para evitar el denominado  sesgo de susceptibilidad (denominado también confusión por indicación), un  análisis utilizando el índice de propensión (<I>propensity  score</I>)<SUP>13,14</SUP>.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Clec'h et al<SUP>11</SUP> han publicado un  estudio observacional de cohortes que incluye a pacientes con ventilación  mecánica mayor de 48 horas con el objetivo de estimar si la traqueostomía mejora  la supervivencia. Para determinar la probabilidad de que un enfermo fuese  sometido a una traqueostomía, y calcular el índice de propensión de cada  paciente, los autores realizan dos modelos: el primero utilizando las variables  asociadas a la realización de la traqueostomía publicadas en estudios  previos<SUP>6,8</SUP>: neumonía, necesidad de reintubación, duración de la  ventilación mecánica y patología neurológica; y el segundo introduciendo las  variables resultantes de una encuesta con el método Delphi. Este método, cuyo  nombre se inspira en el antiguo oráculo de Delphos y que se ideó originalmente  en los años cincuenta como un instrumento para realizar predicciones sobre las  consecuencias de un accidente o ataque nuclear, consiste en la selección de un  grupo de expertos a los que se les pregunta su opinión sobre un tema determinado  con el fin de crear un consenso. En este caso las variables que los expertos  consideraron estarían asociadas a la realización de una traqueostomía fueron:  duración de la ventilación mecánica más de 15 días, necesidad de reintubación,  patología neurológica y enfermedad pulmonar crónica. Los factores que se  asociarían a una baja probabilidad de realizarse una traqueostomía serían:  limitación del esfuerzo terapéutico, postoperatorio, insuficiencia cardiaca  congestiva y parada cardiorrespiratoria. Una vez calculados los <I>propensity  scores</I> se aparearon los pacientes traqueostomizados con enfermos sin  traqueostomía que tuvieran un <I>propensity score</I> similar (± 0,05 en una  escala de 0 a 1) y una duración de la ventilación mecánica igual o mayor a los  días desde el inicio de la ventilación mecánica a la realización de la  traqueostomía. En el estudio se incluyeron 2.186 pacientes, de los cuales a 177  (8%) pacientes se les realizó una traqueostomía. La traqueostomía no se asoció a  una mayor supervivencia en ninguno de los dos modelos estimados (<I>odds  ratio</I> para supervivencia en la UCI de la traqueostomía: modelo 1: 0,94; IC  95%: 0,63 a 1,39; modelo 2: 1,12; IC 95%: 0,75 a 1,67). Los enfermos con  traqueostomía tuvieron mayor duración de la ventilación mecánica y de la  estancia en la UCI. La realización precoz de la traqueostomía no mejoró los  desenlaces evaluados. Otro hallazgo importante de este estudio fue que los  enfermos trasladados a una planta de hospitalización con cánula de traqueostomía  tuvieron una mayor mortalidad.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">El segundo estudio, realizado por Combes et  al<SUP>12</SUP> con una metodología similar, reporta conclusiones diferentes.  Estos autores incluyen, en un estudio retrospectivo, a 546 pacientes que  requieren ventilación mecánica durante más de tres días. De ellos, 166 (33%)  pacientes fueron traqueostomizados. Para estimar la relación entre la  traqueostomía y la mortalidad realizaron dos análisis: una regresión logística,  que estimó una asociación independiente entre traqueostomía y mortalidad en la  UCI (<I>odds ratio</I> 0,58; IC 95%: 0,37 a 0,90), y un estudio de casos  apareados según el <I>propensity score</I> obtenido tras la estimación de las  variables asociadas a la realización de la traqueostomía. Estas variables  fueron: inmunodepresión, traslado desde otra unidad, cirugía cardiaca, patología  respiratoria como diagnóstico principal al ingreso en la UCI, patología médica y  cirugía programada. En el estudio de casos apareados según un <I>propensity  score</I> similar (± 0,05 en una escala de 0 a 1) se compararon el desenlace de  120 pacientes con traqueostomía y 120 controles sin traqueostomía. En este  análisis los enfermos traqueostomizados también tuvieron una menor mortalidad en  la UCI: 33% frente al 47% (<I>odds ratio</I> para supervivencia: 0,47; IC 95%:  0,24 a 0,89) y en el hospital: 36% frente al 50% (<I>odds ratio</I> para  supervivencia: 0,48; IC 95%: 0,25 a 0,90).</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Las discrepancias en los resultados de  estos dos estudios observacionales realizados con una metodología similar se  deben a diferencias en la población incluida. En el estudio de Combes et  al<SUP>12</SUP>, que refleja la práctica clínica de una única UCI con un tasa de  traqueostomía (33%) muy superior a lo publicado en estudios observacionales  previos, se incluye una población con más de tres días de ventilación mecánica,  más grave (un <I>simplified acute physiology score</I> &#091;SAPS II&#093; medio de 53  puntos en ambos grupos) y más homogénea que en el estudio de Clec'h (44% de los  enfermos eran post-operados de cirugía cardiaca). La estimación de las variables  asociadas a la traqueostomía para el cálculo del <I>propensity score</I> en la  misma población en la cual se realiza el estudio de casos apareados puede tener  asociado un sesgo de selección, ya que puede que los médicos reserven la  realización de la traqueostomía a pacientes que, con un <I>propensity score</I>  similar, tuvieran una mayor probabilidad de sobrevivir en la UCI. Desde nuestro  punto de vista parece más correcta la metodología aplicada por Clec'h et  al<SUP>11</SUP>, que estiman el <I>propensity score</I> a partir de variables  publicadas en otros estudios o definidas por expertos en el tema.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Tomando como base lo publicado hasta el  momento, parece que la realización de una traqueostomía, frente a mantener la  intubación translaríngea, pudiera relacionarse con una menor mortalidad en la  UCI, pero no mejora otros desenlaces de interés como estancia en la UCI, en el  hospital y, lo que es más importante para el enfermo, la mortalidad en el  hospital. Se precisan más estudios para poder estimar qué enfermos se  beneficiarían de una traqueostomía y cuál es el momento óptimo para su  realización<SUP>15-19</SUP>.</font></P>      <P><font face="Verdana" size="2"><B>    <br> Declaración de conflicto de intereses</B></font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Los autores han declarado no tener ningún conflicto de intereses.</font></P>     <P>&nbsp;</P>     <P><font face="Verdana"><B>B</B></font><b><font face="Verdana">ibliografía</font></b></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">1. Cox CE, Carson SS, Holmes GM, Howard A, Carey TS. Increase in tracheostomy for prolonged mechanical ventilation in North Carolina, 1993-2002. Crit Care Med. 2004;32:2219-26.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838893&pid=S0210-5691200800020000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">2. Flaatten H, Gjerde S, Heimdal JH, Aardal S. The effect of tracheostomy on outcome in intensive care unit patients. Acta Anaesthesiol Scand. 2006;50:92-8.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838894&pid=S0210-5691200800020000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">3. Davis K Jr, Campbell RS, Johannigman JA, Valente JF, Branson RD. Changes in respiratory mechanics after tracheostomy. Arch Surg. 1999;134:59-62.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838895&pid=S0210-5691200800020000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">4. Lin MC, Huang CC, Yang CT, Tsai YH, Tsao TC. Pulmonary mechanics in patients with prolonged mechanical ventilation requiring tracheostomy. Anaesth Intensive Care. 1999;27:581-5.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838896&pid=S0210-5691200800020000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">5. Nieszkowska A, Combes A, Luyt CE, Ksibi H, Trouillet JL, Gibert C, et al. Impact of tracheotomy on sedative administration, sedation level, and comfort of mechanically ventilated intensive care unit patients. Crit Care Med. 2005;33:2527-33.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838897&pid=S0210-5691200800020000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">6. Kollef MH, Ahrens TS, Shannon W. Clinical predictors and outcomes for patients requiring tracheostomy in the intensive care unit. Crit Care Med. 1999;27:1714-20.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838898&pid=S0210-5691200800020000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">7. Freeman BD, Boreck IB, Coopersmith CM, Buchman TG. Relationship between tracheostomy timing and duration of mechanical ventilation in critically ill patients. Crit Care Med. 2005;33: 2513-20.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838899&pid=S0210-5691200800020000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">8. Frutos-Vivar F, Esteban A, Apezteguia C, Anzueto A, Nightingale P, Gonzalez M, et al. Outcome of mechanically ventilated patients who require a trachestomy. Crit Care Med. 2005;33:290-8.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838900&pid=S0210-5691200800020000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">9. Saffle JR, Morris SE, Edelman L. Early tracheostomy does not improve outcome in burn patients. J Burn Care Rehabil. 2002; 23:431-8.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838901&pid=S0210-5691200800020000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">10. Bouderka MA, Fakhir B, Bouaggad A, Hmamouchi B, Hamoudi D, Harti A. Early tracheostomy versus prolonged endotracheal intubation in severe head injury. J Trauma. 2004;57:251-4.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838902&pid=S0210-5691200800020000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">11. Clec´h C, Alberti C, Vincent F, Garrouste-Orgeas M, de Lassence A, Toledano D, et al. Tracheostomy does not improve the outcome of patients requiring prolonged mechanical ventilation: a propensity analysis. Crit Care Med. 2007;35:132-8.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838903&pid=S0210-5691200800020000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">12. Combes A, Luyt CE, Nieszkowska A, Trouillet JL, Gibert C, Chastre J. Is tracheostomy associated with better outcomes for patients requiring long-term mechanical ventilation? Crit Care Med. 2007;35:802-7.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838904&pid=S0210-5691200800020000600012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">13. Joffe MM, Rosembaum PR. Invited commentary: propensity scores. Am J Epidemiol. 1999;150:327-33.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838905&pid=S0210-5691200800020000600013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">14. Abraira V. El control de la confusión en estudios observacionales: el índice de propensión. SEMERGEN. 2003;29:529-31.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838906&pid=S0210-5691200800020000600014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">15. Griffiths J, Barber VS, Morgan L, Young JD. Systematic review and meta-analysis of studies of the timing of tracheostomy in adult patients undergoing artificial ventilation. BMJ. 2005;330: 1243-6. &#091;Resumen estructurado en Med Intensiva. 2006;30:87-9&#093;.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838907&pid=S0210-5691200800020000600015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">16. Barquist ES, Amortegui J, Hallal A, Giannotti G, Whinney R, Alzamel H, et al. Tracheostomy in ventilator dependent trauma patients: a prospective, randomized intention-to-treat study. 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Disponible en:  <a target="_blank" href="http://www.clinicaltrials.gov/ct/show/NCT00347321">http://www.clinicaltrials.gov/ct/show/ NCT00347321</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2838910&pid=S0210-5691200800020000600018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font face="Verdana" size="2">19. Early versus late tracheostomy. 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